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BENITO GARCÍA DEL BARRIO
MILITAR.- Nació en España donde hizo la campaña militar contra las fuerzas napoleónicas alcanzando el grado de Sargento Mayor. En 1.815 arribó a América en el Regimiento de Extremadura con cuyo cuerpo estuvo después en el Alto Perú a las órdenes del General José de la Serna, ascendiendo a Comandante del Batallón Granaderos de Reserva.

De carácter conflictivo y temperamental, sostuvo en Lima un duelo con el Brigadier Francisco Gil, Segundo Jefe del Regimiento del Infante Don Carlos, que aunque no causó desgracias personales le costó una corta prisión en uno de los torreones del Castillo Real de San Felipe del Callao, siendo la comidilla social de Lima.

En 1.819 figuró con el grado de Coronel y fue destinado a Guayaquil con las seiscientas plazas del Granaderos de Reserva. En Octubre de 1.820 el Gobernador José Pascual de Vivero y Salavarría, recibió una denuncia del Guardián del Convento de San Francisco, Padre Queretjazu, de que existía un movimiento revolucionario en marcha. Con tal motivo celebró una Junta de Gobierno la tarde del Domingo 8 de Octubre y ordenó a García del Barrio que sacara a sus hombres para que evolucionaran, luego de los cual García del Barrio se fue a su casa situada al costado izquierdo del convento de San Agustín (donde hoy se levanta la Biblioteca Municipal) pero no quizo o no pudo descansar y se mantuvo en vela acompañado de veinte soldados que hacían guardia en los bajos. No lo sabía, pero el Segundo Jefe de los Granaderos, Coronel Gregorio Escobedo, estaba comprometido con los revolucionarios. Igual el Primer Ayudante, Sargento Manuel Vargas, así como otros oficiales americanos.

A las dos de la mañana del Lunes 9 de Octubre, el Teniente Hilario Alvarez, que estaba de Patrulla Primera, después de haber ocupado los destacamentos de los suburbios de la ciudad, incluso el tren de pólvora, marchó a la casa de García del Barrio a fin de tomarlo vivo o muerto y éste, al sentir la aproximación de fuerzas armadas, mandó a dar el alto y el quien vive, siendo respondido con un estentóreo "Viva la Patria". Entonces ordenó romper los fuegos, que fueron contestados, mientras el Sargento Primero Isidro Pavón, también comprometido, que patrullaba las calles adyacentes con un piquete de caballería, tras dar la consigna a Alvarez porque la noche era muy oscura, cargó con la caballería, envolvió a la Infantería y tomó a García del Barrio, a quien puso a la grupa de su caballo y sacó del peligro, pero en calidad de prisionero.

El miércoles 11 de Octubre García del Barrio viajó confinado en la goleta "Alcance" y con otras autoridades fue a dar en el Cuartel General del Libertador San Martín en San Lorenzo, donde les recibió Lord Cochrane. Poco después fugó del lugar y se presentó al gobierno de Lima en Diciembre. El Virrey le empleó de Comandante Militar del Cerro de Pasco y al poco tiempo lo trasladó al Fuerte de San Miguel del Callao, hasta que en Septiembre de 1.821 capituló la plaza, quedó sin empleo y como se dedicara a hablar mal de la Patria y la independencia, fue tomado prisionero y conducido al Callao, donde una noche se le sacó de prisión y a poca distancia de la puerta denominada del Socorro, sabiendo que se le iba a fusilar, intentó huir, fue atajado de una estocada por el Oficial de la Escolta del Batallón No. 4 de Chile y tras recibir varios balazos, murió.

Fue enterrado superficialmente por el apuro y la hora. Al día siguiente algunas personas le sacaron para colocarlo de pie apoyado en unos palos, con cuyo motivo, dice Manuel de Mendiburo, hubo que sepultarlo otra vez y a mayor profundidad. Tal su triste suerte!