GASPAR
DE ESCALONA Y AGUERO
JURISTA.- Nació
en Lima en 1.598 (1) en hogar de padres nobles y pudientes
que posiblemente viajaron por el territorio sudamericano
con sus hijos, pues hay constancia histórica
de su presencia en Riobamba y en La Plata.
Estudió en Lima y asistió
a la Universidad de San Marcos, allí tuvo por
condiscípulo a Antonio de León Pinelo.
Graduado de Abogado, desempeñó el Corregimiento
de Jauja y la Gobernación de Castrovireyna,
donde fue designado Juez pesquisidor de la causa seguida
en Huamanga contra su Corregidor Esteban López
de Silva. Después fue Procurador General del
Cusco, Visitador de las Reales Cajas de Trujillo,
Defensor de los presos de la Inquisición.
Se le reputaba uno de los mejores
y más eruditos abogados y en 1.646 viajó
a España a dirigir la impresión de su
obra "Gazophilatium regium Peruvicum, in quo
ommes material spectantes ad administrationem jurium
regalium regni Peruviani latissime…. pertactantur",
impresa al año siguiente en Madrid en latín
y castellano. Su contenido abraza las materias de
justicia, gobierno, hacienda y guerra en que están
compendiadas las Ordenanzas del Virey Francisco de
Toledo y otras y se divide en tres partes: 1) Trata
sobre la administración por mayor y menor del
Real Patrimonio de la provincia del Perú, 2)
De su cuenta y circulación, y 3) Del aumento
y conservación de las rentas y derechos reales.
En 1.775 apareció una segunda edición.
(1) Antonio de Alcedo le hizo nacer en La Plata Pablo
Herrera por Riobamba, pero la moderna investigación
se pronunciado en Lima.
El Gazopilacio está considerado un libro ameno
a pesar de los temas abstractos que contiene las ropas
de contrabando (sin registro) el comercio de géneros,
etc. Rememora episodios de otros tiempos y naciones,
abomina de los indios y peor de los negros, a quienes
acusa de pestilentes por andar siempre en multitud.
Escritor regalista, todo en él se origina y
termina en el príncipe y hasta sus errores
le son simpáticos, de suerte que no debe extrañar
que Felipe II le designara Oidor de la Audiencia de
Chile y en el desempeño de dichas funciones
falleció en Santiago en 1.659 de 61 años
de edad, dejando las siguientes obras en folio y manuscritas:
1) Compendio de las Ordenanzas de Minas dictadas por
don Francisco de Toledo, 2) Del oficio del Virrey,
3) Parecer sobre la prohibición de extranjeros
en Indias, 4) De las apelaciones de los Virreyes a
las Audiencias.
Del capitán Juan de
Escalona y Aguero, posiblemente hermano suyo, que
solía hacer poesías culteranas, ha quedado
un soneto en alabanza al sermón del Dr. Francisco
Rodríguez sobre Santa Gertrudis.