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CESAR NAVEDA AVALOS
EL HOMBRE QUE SE HIZO A SI MISMO - Nació en el anejo de San Andrés, Cantón Guano, Provincia del Chimborazo, el 28 de Febrero de 1.898. Fueron sus padres legítimos Virgilio E. Naveda y Zoila Avalos Mancheno, pequeños propietarios agrícolas de la región. En el bautizo recibió los nombres de César Augusto Virgilio.

Se conoce muy poco de su niñez que transcurrió oscura en su lugar natal hasta que en 1.912 sus padres le enviaron al Colegio Jesuíta de San Felipe Neri en Riobamba, donde no sobresalió a pesar de sus buenas cualidades intelectuales, pero ganó el afecto de todos por la simpatía natural que le distinguiría siempre En 1.914, al final del segundo Curso, emprendió con varios amigos una excursión al Chimborazo que casi le costó la vida; pues, como no tomaron las debidas precauciones, sufrieron el intenso frío y el mal tiempo y murieron sus cabalgaduras en las sinuosidades de la montaña.

Era un espíritu inquieto a toda novedad y amaba la libertad, quizá por eso se declaró enemigo del rígido y atrofiante sistema de los Jesuitas y meditó desde muy temprano en el complejo problema educacional. El 16 se graduó de Bachiller con título expedido en el Colegio Nacional Pedro Vicente Maldonado y como no veía un porvenir halagüeño marchó a la costa y desde allí declaró a los suyos que había salido de Riobamba a labrarse un porvenir. A fines de año, con el dinero ahorrado pasó a Guayaquil y consiguió que le nombraran Profesor del Colegio Eugenio Espejo de Babahoyo, donde vivió y enseñó tres meses.

En 1.918 viajó a Quito y se matriculó en la Facultad de Medicina de la Universidad Central. Fueron tiempos de miseria, un primer amor le llevó casi a la desesperación porque no pudo formalizar esa unión y retornó a Riobamba, visitó a sus padres, pasó con ellos los carnavales y con solo 400 sucres de capital en billetes del Banco Comercial y Agrícola, salió por Guayaquil el 29 de Febrero del 20, con pasaje de tercera, en un buque español que iba a Panamá, pero al llegar al puerto de Buenaventura encontró a la comitiva del Presidente de Colombia Dr. Marco Fidel Suárez, que volvía del abrazo en el puente Rumichaca con el Presidente ecuatoriano Alfredo Baquerizo Moreno. Se presentó y rogó que le permitieran acompañarles. Así fue como llegó a conocer Cali, Palmira, Buga, Morillo, Armenia, Cambao, Ibagué, la Línea, etc. hasta que finalmente arribaron a Bogotá, donde consiguió trabajo con el competente geólogo alemán Roben Voelkel, alquiló un cuarto en la Calle Novena 239 y hasta se matriculó en la Universidad, pero enfermó gravemente del estómago y permaneció varias semanas hospitalizado. En Bogotá encontró a una prima hermana que estaba casada con un coterráneo agricultor y rico, pero las diferencias económicas impidieron todo acercamiento.

En Enero del 21 partió por el alto y bajo Magdalena hasta Barranquilla y Puerto Colombia, donde tomó un vapor español que le llevó a Puerto Cabello, La Guayra, Curazao, Puerto Rico, las Islas Canarias, Cádiz, la costa de levante y Barcelona. Finalmente llegó el Jueves Santo por ferrocarril a Madrid, se acomodó, trabajó en lo que pudo, entrevistó al poeta Cesar Arroyo que representaba al Ecuador, hizo amistad con el Teniente Francisco Suárez Veintimilla, conoció otras gentes. Un matrimonio español le cobró afecto y túvole algunos meses en su casa de la calle Eguiluz, pero se cambió en cuanto pudo a un cuarto alquilado en la calle de la Ballesta No. 232, por simple delicadeza, para no abusar.

En Mayo revalidó su título de Bachiller en el Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes, aprobó el examen de ingreso en Medicina en situación de apremio pues había días que no tenía para comer. En Septiembre concurrió al banquete de Confraternidad Médico Hispano-Colombiano celebrado en el restaurant "Ideal-jardines" y bien pronto le nació la iniciativa de fundar la Federación Universitaria Hispano- americana F.U.H.A.
El 29 de Marzo de 1.922 consiguió que se llevara a cabo la reunión inaugural en el Ateneo Científico y Literario de Madrid y fue electo Secretario. Enseguida comenzó a trabajar en la Comisión organizadora del Congreso de Juventudes universitarias Iberoamericanas programado para Octubre. Sus maestros Gregorio Marañón y Rafael Altamira le llegaron a querer como a hijo, consiguiendo que el Duque de Alba y la Marquesa de Perinat le concedieran cada uno de ellos, un premio en metálico, que aunque corto y por una sola vez, demostraban la simpatía que sus esfuerzos despertaban.

En 1.923 fallecieron sus padres y en el entierro de Suárez Veintimilla, muerto en Marruecos, conoció al pintor hondureño Pablo Zelaya Martos, quien le hizo un hermoso retrato, donde aparece con toda la impresión de su juventud de fuerza, voluntad y esperanza, en actitud de reposo y bajo una tenue luz, pero no todo le era favorable pues a pesar que sus profesores y varios notables intelectuales solicitaron una beca al gobierno del Ecuador ésta nunca llegó. En cambio, el 24, consiguió veinte becas de España de 330 pesetas mensuales cada una, para otros tantos estudiantes hispanoamericanos y entregó la que correspondía al Ecuador al joven pintor Alberto Coloma Silva que estaba sin protección, utilizando para si la de otros países alternativamente.

Comía en restaurantes baratos, estudiaba como un poseso y al mismo tiempo realizaba numerosos actos culturales, haciendo sentir a la Federación. Hubo un te en el Hotel Ritz en homenaje al Rector de la Universidad Señor Carracito. Naveda y sus compañeros fueron recibidos por Alfonso XIII en Palacio. El profesor Rafael Altamira leyó una conferencia. Se organizó una función de beneficio en el teatro de la Princesa con la compañía dramática de María Guerrero y Fernando Díaz de Mendoza, que representaron la obra en tres actos y en verso de Lucio Fernández Ardavín "La Vidriera Milagrosa", para recaudar fondos, a los que asistieron los Reyes, ante quienes leyó un mensaje dirigido a las juventudes de América. También debió ofrecer múltiples agasajos para obtener la unidad estudiantil, en Agosto y con varios compañeros se trasladó a la Universidad de Salamanca y fueron homenajeados en el Hotel Terminus con un suntuoso banquete al que asistió el ex Ministro de Instrucción Pública Sr. Silió, que tomó la palabra. Al día siguiente se realizó un homenaje a Cristóbal Colón en la plaza donde estuvo ubicada la casa en que murió, con autoridades y numeroso público. En Octubre concurrió al II Congreso de Medicina reunido en Sevilla. En Noviembre alcanzó para la Federación una subvención anual de 5.000 pesetas pagaderas por trimestres. En Diciembre conmemoró el centenario de la batalla de Ayacucho convencido de que en aquella memorable acción, la lucha no fue entre españoles y americanos sino entre hermanos de una misma nación.

Era un hispanista notable que aspiraba al triunfo de los ideales del arielismo a través de la unidad iberoamericana y lodo ello sin descuidar las visitas a los periódicos, estaciones de radio y direcciones de revistas porque era necesario dar a conocer los postulados de la Federación, así como ciertos actos protocolarios entre los cuales se contó el recibimiento a los universitarios portugueses de visita en Toledo y al mismo tiempo, debido a sus ideas socialistas, intervenía en mítines políticos estudiantiles y en la protesta contra Millán de Priego fue sableado y herido, de lo cual le quedó una pequeña cicatriz.

En 1.925 consiguió para la Federación el antiguo Palacio del hielo ubicado en la Magdalena No. 12 con amplios salones para recibos, estudios y biblioteca, que pronto se vieron abarrotados de estudiantes ansiosos de leer, departir ideas y experiencias. En Marzo le fue ofrecido un banquete en "El Oro del Rhin" y asistió al homenaje en memoria del sabio Francisco José de Caldas. En Julio fundó la Universidad Popular con cursos gratuitos para obreros, artesanos y pueblo en general. En Julio viajó a Lisboa, en la Universidad de Coimbra pronunció dos Conferencias sobre el Movimiento Intelectual Iberoamericano y sobre el Ecuador; este fue su mejor momento, conservándose ambos trabajos que hablan de su pensamiento moderno, actualizado, de sus ideales socialistas.
Ese año estrechó lazos de amistad con dos compatriotas, el torero Maximiliano Espinosa que acababa de debutar con gran éxito en la plaza de Vista Alegre y Abel Romeo Castillo llegado de Guayaquil a estudiar periodismo aunque se especializó en historia. Después trataría a dos jóvenes lejanos, los hermanos Daniel Elías y Alfredo Palacios Moreno.

Por las noches concurría al Restaurant "Oro del Rhin" en la plaza de Santa Ana, donde se reunía la peña de estudiantes hispanoamericanos a compartir una sana bohemia intelectualizada y como era polifacético fundó en Diciembre con sus compañeros Rodolfo Barón Castro, Rubén Salido y Abel Romeo Castillo, la Revista de la Federación que tituló "Patria Grande" en recuerdo a un libro del escritor Manuel Ugarte, alcanzando éxito en América y España, pues durante el año de existencia sirvió para canje de publicaciones con otras Universidades de Iberoamérica.

A principios del 26 conoció a las hermanas Fanny y Esther Game Castro, que visitaban Madrid y se hospedaban en casa de sus concuñados los Rodríguez Bonín. Hijas del Gerente General del Banco del Ecuador, Eduardo Game Valarezo. Pronto sintió una intensa pasión hacia Fanny y tuvo la felicidad de ser románticamente correspondido. A insinuación de Juan Rodríguez Bonín ellas decidieron prolongar su estadía en España por algunos meses y entraron a estudiar manualidades e idiomas en el Colegio de las afamadas "Damas Negras". Fanny era de 1.56 mtrs, de estatura, muy blanca, dientes grandes y parejos, ojos y pelo castaño tirando a rojizo y un carácter alegre, jovial, expansivo, que la hacia simpática a primera vista.

Los enamorados se reunían los martes a conversar y los domingos iban al teatro o a tomar el té en "Molineros" o en "El Nacional", bares concurridos y de moda, donde se daba cita la élite social madrileña para escuchar música y bailar. En otras ocasiones iban con los Rodríguez Bonín y con Mariano Sánchez-Quintanar y Aspiazu de paseo a las nieves de Navacerrada. En las vacaciones emprendieron cortos paseos, con Guillermo, Francisco y Esther Game Castro a Toledo, Sevilla, Avila, el Escorial, Barcelona, Valencia. Aparte de estas distracciones colaboraba en varios diarios socialistas de España y dictó una Conferencia en la Escuela de Comercio de Madrid sobre "El Ecuador después de la revolución" -se refirió a la Juliana-

En Mayo partió a París y allí esperó a los hermanos Game- Castro que al llegar se alojaron en casa de los Barberis Pareja, familia culta y cariñosa que les hizo conocer dicha capital, Reims que estaba recién reconstruída, la región de Champagne, las provincias de Alsacia y Lorena, la frontera con Alemania. De regreso visitaron el Louvre, Versalles, los Boulevards, Academias. A finales de Julio pasaron al norte y veranearon en Mer les Bain y en otras playas de moda como Treport, Eu, la Falles, Diepa, una semana en París y de allí a Bélgica. En Amberes los Game tomaron el vapor alemán "Helman" con destino a América el 9 de Septiembre.

La despedida fue triste pero quedaron las promesas de volver a verse Naveda siguió a Arrás, Bologne, Amiens, Reims, San Quintin, Chamounix Belfort, Nancy y Verdun, pasó a Bélgica y estuvo en Lieja, Lovaina, Bruselas, Amberes, Iprés, Brujas, Ostende, Gante, Namur y al cabo de tres meses retornó por París, resuelto a terminar rápidamente sus estudios. En Octubre fue reelecto en la presidencia de la Federación, asistió a las Jornadas Médicas de Madrid, hizo aprobar los Estatutos, redactó con sus compañeros de directorio un ambicioso programa de trabajo, pronunció en el Círculo de la Amistad una conferencia sobre las continuas intervenciones armadas de los Estados Unidos de Norteamérica en territorios centro y suramericanos, celebró la Fiesta de la Raza el 12 de Octubre. En Diciembre visitó Sevilla, Granada, Huelva, Cádiz, Tanger y Marruecos. En esta gira viajó con varios compañeros de la Federación, entre ellos el Secretario Abel Romeo Castillo.

En Febrero de 1.928 dictó en la Casa del Pueblo una Conferencia y fue designado Canciller del Viceconsulado del Ecuador en Madrid con una pequeña asignación mensual que le sirvió de ayuda. Colaboraba en distintos diarios de España y América con artículos arielistas de actualidad. En Junio realizó su segundo viaje a Francia, Bélgica y Alemania. En la población francesa de Hendaya encontró a los exiliados políticos españoles de la dictadura de Primo de Rivera y tuvo la oportunidad de departir con Miguel Unamuno, José Ortega y Gasset, Hilario Ayuso, Laudelino Moreno, siguió a Paris, al Marne, Bar le Duc, Chalons, Verdún, Metz, Saarlouis, Kreuzn, Maguncia, Franfort, Colonia, Hamburgo y Berlín y regresó a España llamado por sus compañeros universitarios, a enfrentar la cerrada oposición de los estudiantes peruanos, que finalmente lograron sacarle de la presidencia con un voto de censura motivado en odiosidades y minucias, apoyándose en los estudiantes católicos y en otros que habiendo recibido préstamos en dinero de tesorería, no pagaban y encima se disgustaban cuando eran ajustados. El Profesor Gregorio Marañón le tenía en su laboratorio. El 29 egresó de la Facultad y en Agosto recibió el título de Licenciado en Medicina y Cirugía.

Alquilaba un cuarto en un hotel de la calle Nicasio Gallego No 3, hablaba francés, soñaba con visitar Egipto y Grecia, pero se encontraba muy enfermo porque perdía la voz y se agotaba sin causa ni motivo. Finalmente, tras consultar a varios facultativos, descubrió que sufría de una grave lesión al corazón. Tenía solamente 29 años, era de tez morena, delgado, esbelto, ojos y pelo negro, lacio y peinado para atrás a la moda de Rodolfo Valentino. Entonces fue invitado a Alicante en la costa mediterránea, con buen clima y sol.

Había comenzado a trabajar su tesis doctoral y viendo que no tenía la disposición de terminarla, decidió asistir al II Congreso Mundial Anti-imperialista a celebrarse en Julio del 29 en Francfort Sur Mein, donde intervino junto a los hombres más prominentes en la lucha titánica por impedir que las naciones fuertes dominen a las débiles. De allí pasó a Polonia y a los países bálticos de Lituana, Letonia y Estonia, luego se internó por la Rusia de los Soviets, que imaginaba ideal.

Estuvo en Leningrado, Moscú, Tula, Kurot, Poltava, En los Caucasos visitó las zonas sanitarias de Piatigors, Bestau, Kislavosdks, Mineralivodksy, Yelosnovoks a orillas del Mar Negro, conociendo a los tovarichs. Finalmente continuó hasta la frontera con Persia y Turquía en útiles observaciones sociológicos. Nuevamente en Leningrado tomó un Curso de varias semanas de Sanidad e Higiene Social en la Facultad de Medicina y retornó a través de Polonia, Alemania, Bélgica y Francia, decidido a volver a su Patria pues se le habían presentado los primeros síntomas de una tuberculosis pulmonar. Para el efecto se despidió de sus compañeros y profesores, invitó a una comida a quienes le habían protegido sin él solicitárselo, pero horas antes tuvo una complicación y acostóse en cama. Llegada la hora se levantó, vistió, concurrió al acto, no probó bocado y al final pronunció un sobrio discurso, triste, patético, resumiendo su vida de lucha. Al día siguiente amaneció grave con bronconeumonía y estuvo entre la vida y la muerte. Marañón dejó un día su clínica para verlo y lo encargó a su ayudante el Doctor Duque. El gobierno ecuatoriano le negó un auxilio urgente, pero sanó, logró terminar su tesis, la sustentó y fue calificado con la máxima nota de sobresaliente.

En Enero de l.930 volvió al Ecuador. Estaba cardiaco pero no lo parecía y nadie mejor que él para ocultar sus pesares. En Guayaquil le recibió su novia Fanny y numerosos amigos lectores de sus columnas, puesto que jamás había descuidado colaborar con la prensa nacional y su nombre y su labor eran por esa razón muy conocidos. El 31 visitó Riobamba. Su llegada en tren fue anunciada en hoja volante por Moisés Castañeda. Un numeroso grupo le esperó en la estación del ferrocarril a las seis de la tarde y tributó cariñoso recibimiento, llevándole al hall del Hotel Metropolitano donde se escucharon gritos en su honor. -¡Viva nuestro paisano el Dr. César Naveda! ¡Viva la Provincia del Chimborazo! El viajero, emocionadísimo, no sabía qué decir. El, que tantas veces había tomado la palabra en Europa, estaba trémulo, mudo de emoción y felicidad tras diez años de azarosa ausencia.

Dos semanas después se trasladó a Quito. En febrero fue homenajeado por los estudiantes de la Universidad Central del Ecuador pues era un líder. Enseguida siguió a Ambato y recibió una manifestación de simpatía en el Hotel Vivero. En todas partes era aclamado como el intelectual del momento y tras nueva estadía en Riobamba, volvió a la capital en procura de la revalidación de su Título, pero algunos colegas se empecinaron en someterlo al fastidioso detalle del examen y habiéndose presentado ante un tribunal presidido por el Dr. Aurelio Mosquera Narváez sorpresivamente se suspendió. (1)

La noticia causó estupor nacional pero Naveda ni se inmutó pues estaba por encima de cualquier pequeñez; así es que viajó a Riobamba. Estuvo algunos días con sus parientes y amigos mientras la prensa del país, sobre todo la de la sierra, despotricaba contra el tribunal. Finalmente se avecinó en el puerto principal y de inmediato le rodeó el respeto y la consideración de sus colegas, especialmente de los Dres. Luis Felipe Cornejo Gómez, Juan Modesto Carbo Noboa, Alfredo Valenzuela Valverde, Armando Pareja Coronel, quienes le obligaron a sustentar un nuevo examen que fue largamente aplaudido. Coincidió que su grado ocurrió a las pocas semanas de la brillante conferencia sustentada en el Paraninfo de la U. de Guayaquil por el mexicano José Vasconcelos, quien mencionó en ella a Naveda como paradigma de cultura y de valer.

(1) La fama de Naveda como médico especialista en Endocrinología, es decir, en el funcionamiento de las glándulas, despertó la envidia de algunos colegas que quisieron demostrarle en el examen que el médico debía saber de todo, incluso hasta sacar muelas y ayudar a parir, pues tal era el concepto romántico, afrancesado y decimonónico que se tenía de esa profesión en el Ecuador de los años 1.930. El Dr. Aurelio Mosquera Narváez presidía el Tribunal y en mitad del examen mandó a traer a una parturienta para que demostrara sus conocimientos en ella y como este nunca había realizado práctica de ginecología, antes que se le suspendiera, se levantó y dijo “Distinguidísimos profesores, yo los suspendo a Uds.” y se retiró altivamente del salón, dejándoles burlados y con un palmo de narices, con tan inesperada respuesta.
La intelectualidad socialista también le recibió: Francisco Ferrandiz Albors, Adolfo Hidalgo Nevárez, Adolfo H. Simmonds, Joaquín Gallegos Lara, Rigoberto Ortíz Bermeo, Jorge Flor, G. Humberto Mata, etc. y surgió la idea de fundar el periódico "El Clamor" que salió hasta el número 17 con artículos de sociología dirigidos a la concientización de la clase media. "El Telégrafo" le abrió sus columnas y comenzó a editar una página médica que pronto se volvió de obligada consulta. Sus articules trataban temas variados y de gran interés como el funcionamiento de las glándulas endocrinas, la necesidad de una educación sexual, novedades desconocidas en nuestro medio.

A principios de 1.932 fue propuesto su nombre para ocupar una diputación por el Chimborazo, su columna de "El Telégrafo" era cada vez más leída, también colaboraba en las revistas "Semana Gráfica" y "Savia" con artículos de crítica, viajes y cultura, mantenía un concurrido consultorio; pero a finales de Abril, quizá por los calores de invierno, se le agravó su condición de cardiaco, perdió el conocimiento y entró en coma. El Dr. Valenzuela le llevó a su clínica particular y numerosos colegas se hicieron presentes: Pedro Pablo Eguez Baquerizo, Antonio Mata Martínez, Jorge Insua. En la noche del 2 de Mayo sufrió varios paroximos y a las ocho de la mañana 3 de Mayo dejó de existir, de solo 34 anos de edad. Fue llevado a la escuela de Medicina y al Cementerio General.

Fue un luchador nato. En Madrid fundó y presidió la Federación de Estudiantes, le consiguió el local, muebles, becas. Supo ganarse la amistad de varios sabios como los Dres. Santiago Ramón y Cajal, Gregorio Marañón, Américo Castro, Rafael Altamira, etc. Tenía el corazón lleno de ilusiones y la mente de un socialista de avanzada. Amó a España y quizo una Universidad iberoamericana grande, fuerte, unida por el triunfo de los más altos ideales.

Y solo cuando murió el país se dió cuenta que había perdido a uno de sus más brillantes hijos.
Como dato de interés cabe señalar que uno de sus sobrinos conservaba el "Romance de mi destino” escrito a lápiz, por Naveda, en España.