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MIGUEL EGAS CABEZAS
RECTOR DE LA UNIVERSIDAD CENTRAL.- Nació en Otavalo el 4 de Junio de 1.823. Hijo legítimo de Manuel Egas Paredes, quien se consideraba pariente de Mariana de Jesús y de Rosa Cabezas Titusunta (hija legítima de Tiburcio Cabezas Ango, último Cacique de la parcialidad de indios de Otavalo y de Luisa Titusunta Villacís, de la familia de los Caciques de Saquisilí).

Cuando Doña Rosa entraba en Quito lo hacía en silla de mano, euchanpadas las andas en láminas de oro y conducida por los indios de su padre, pero comenzaron las guerras de la independencia, murió su padre y el Cacicazgo desapareció, quedando ella en grave pobreza.

Realizó sus primeros estudios en Otavalo y con mucho ahínco, de suerte que en 1.838, al ingresar al Convictorio de San Fernando en Quito, para iniciar sus estudios de Matemáticas y Filosofía, se encontraba adelantado en relación al resto de sus compañeros.

"Fué discípulo del célebre Dr. Manuel Angulo, quien llegó a cobrarle estima por su aprovechamiento raro, hallarse distante de su familia y por la mucha pobreza". Era un joven mestizo, de tez blanca rosada, ojos y pelo indiado, que solía discurrir con desenfado sobre numerosos temas y con gran penetración intelectual pues tenía facilidad de palabra y la inteligencia abstracta.

En 1.842 terminó el bachillerato y obtuvo el grado de Maestro al terminar su Bachillerato. Vivía en Quito con su hermano mayor Pablo, que trabajaba para mantenerlo. Entonces murió su madre. Al año siguiente figuró entre los primeros alumnos del célebre ingeniero francés Sebastian Wisse, con quien perfeccionó sus conocimientos en Matemáticas Superiores. Allí hizo amistad con el joven Gabriel García Moreno que lo protegerá a lo largo de su vida. En 1.843 presentó un Certamen público de Química con el profesor Manuel Villavicencio Montufar, que salió impreso. En 1.845 ingresó a la Facultad de Medicina de la Universidad de Santo Tomás de Aquino. Ese año mantuvo un Certamen Público sobre Terapéutica, Dietética, Materia Médica y Farmacia bajo la dirección del profesor José Manuel Espinosa Niebla, que también se imprimió.

El 26 de Octubre de 1.846 lo designaron Profesor suplente de Química y dictó por dos años esa cátedra para graduarse de Doctor en Medicina sin pagar los derechos de examen. Fue calificado con la máxima nota de cinco "A" el 11 de Junio de 1.847, tenía 24 años y contrajo matrimonio con su prima segunda Joaquina Jaramillo Egas.

Enseguida se matriculó en Jurisprudencia aprobando los dos primeros años, pero en 1.849 se retiró a fin de intervenir en el Concurso de Merecimientos a la cátedra de Filosofía en el Seminario de San Luis, que obtuvo por oposición derrotando nada menos que a Pablo Herrera y fue profesor hasta 1.852, en que por convenio con el Arzobispo José María Riofrio la cedió a los padres jesuítas recién llegados de Europa (1). Entonces viajó a Guayaquil a desempeñar dicha cátedra en el Colegio Nacional San Vicente del Guayas, pero como no le asentó el clima caliente de la costa retornó a los pocos meses.

En 1.853, el Rector de la Universidad, Dr. Gabriel García Moreno, le designó profesor de la Facultad de Medicina y luego Vicerrector. A fines de ese año protestó contra la ley expedida el 28 de Octubre de "libertad de estudios en Universidades y Colegios", pues "quedaron desiertas las aulas,

(1) A semejanza de los tiempos coloniales Egas fue amante de la ilustración y el médico más culto de su época; empeñándose en adquirir conocimientos en tres profesiones y cuando ya la amplitud y fragmentación profesional hacía posible semejante labor.
protegido el ocio, malogrados ciertos talentos, relajada la moral de los alumnos y autorizada la vagancia" (2), exageraciones que ni el mismo Egas creía.

En 1.854 estableció un servicio de consultas atendiendo a la sociedad quiteña; sin embargo, las familias pudientes siguieron con la costumbre colonial de mandar a llamar al médico a sus casas.

En 1.856 fue administrador del Hospicio de San Lázaro para pobres indigentes, al que se trasladó a vivir con los suyos para poder atender todo el día, que mejoró y ordenó los servicios severamente. También era diestro partero.

En 1.857 le nombraron profesor de Medicina y Cirugía. El 58 ascendió por segunda vez al Vicerrectorado de la Universidad Central.

El 59 suscribió el Acta de pronunciamiento de la capital a favor del triunvirato que desconoció el régimen constitucional del Presidente Francisco Robles y conformó el grupo de partidarios de García Moreno. Cuando éste ascendió a la presidencia fue Diputado por Pichincha e Imbabura y Consejero Municipal de Quito en 1.861. Entonces el Consejo de Gobierno le nombró miembro de la recién fundada "Academia Nacional Científica y Literaria", también era profesor de Filosofía en el Colegio de la Unión y en los conventos de San Agustín y la Merced.

En 1.862 fue designado Ministro del Tribunal de Cuentas con sede en Quito y confirmado por el Congreso trabajó allí hasta el 65.


(2) Dicha ley subsistió hasta el 24 de Octubre de 1.863 en que fue derogada por la nueva ley de Instrucción Pública de García Moreno.
En Enero del 67 se instaló en Quito la "Escuela Nacional de Partos" en la Facultad Médica, fue su primer Director y nombró profesora a la comadrona María Dominga Bonilla (3). Ese año fue Senador.

En 1.868 García Moreno lo designó miembro de la Comisión Médica que llevó a la provincia de Imbabura recien asolada por el terremoto. Egas trabajó duro y bien, dirigió los hospitales de emergencia, elaboró varios informes, documentos de primera mano para el estudio del histórico flagelo, sorprendiendo a todos, incluso al propio García Moreno, que jamás se imaginó tener tan valiente como intrépido colaborador.

Poco después, ya de dictador, le pidió que emitiera un certificado falso contra un opositor y habiéndose negado Egas, lo mandó preso, aunque por pocos días. Ese año constó su nombre entre los médicos de primera clase que ejercían en Quito, clasificación que servía para la fijación de honorarios.

En 1.870 asistió a las clases de Matemáticas y Ciencias que dictaban los jesuítas alemanes de la primera Escuela Politécnica Nacional, actitud que causó asombró a los padres, que pasaron a ser sus buenos amigos. García Moreno le concedió una remuneración "con tal que no deje dichos estudios".

Ese año asistió a un enfermo de ulceraciones simples en la piel al que mejoró con emplastos de cáscaras de huevo, pero su colega el Dr. Camilo Antonio Casares opinó que se trataba de un cáncer. ¡ La Medicina andaba a tientas en Quito!.


(3) La Bonilla había convertido su casa particular en clínica bajo los auspicios de la Beneficencia Pública, allí atendía a numerosas mujeres del pueblo y hasta se llegaron a otorgar títulos de “Partera” por muchos años y con el beneplácito de la Facultad de Medicina, que por el puritanismo imperante en esa época aceptaba la ingerencia de personas empíricas pues los médicos no podían “ver” a las pacientes.
En 1.872 ocupó el decanato de la facultad y reemplazó a su colega el Doctor Casares en las cátedras de Anatomía y Cirugía cuando éste falleció, con 50 pesos mensuales de sueldo. El 73 arribó de Montpellier el Dr. Ettienne Gayraud, fue designado propietario de la cátedra de Anatomía y Egas siguió únicamente en la de Cirugía.

El 11 de Abril de 1.875 pronunció un discurso en el Acto académico de disección de cadáveres, presentado por los miembros de la Escuela de Anatomía en el salón de la Facultad de Medicina.

El 6 de Agosto siguiente formó parte -con los Dres. Gayraud y Rafael Rodríguez Maldonado- de la Comisión Médica que realizó la autopsia y el reconocimiento del cadáver del asesinado García Moreno, cuyo informe Médico Legal fue publicado por cuenta del gobierno.

En Octubre estudió la grave epidemia de viruela en Zambiza y la calificó de congruente. En 1.876 su amigo personal el Presidente Antonio Borrero le designó Profesor titular de Cirugía en la Facultad de Medicina y de Física en la Escuela Politécnica, así como Tesorero de Hacienda. Pocas semanas después, a la caída del régimen, entregó las cuentas y se estableció un saldo de mil pesos a su favor, que se negó a tomar aduciendo que no había depositado suma alguna de su peculio y que por consiguiente debía ser de su antecesor, también perdió su cátedra y hasta se trabó en una ardua polémica periodística con Juan Montalvo, quien le apostrofó de indio Egas en clara alusión a su ascendencia materna, pero éste no se quedó atrás y le respondió tratándolo de zambo Montalvo. ¡Así eran las quisquillas de entonces!

En 1.878 obtuvo las cátedras de Medicina Legal e Higiene Pública por oposición. El 79 fue electo por segunda ocasión Rector de la Universidad Central y se trabó en lucha contra el Presidente Ignacio de Veintemilla, que lo desterró a Colombia a consecuencia de una hoja manuscrita titulada "El Conde Patricio", cuya autoría se le imputó a pesar de ser anónima.

Tuvo que trasladarse a Pasto en razón de la cercanía con nuestra frontera y el Gobernador del Estado del Cauca lo nombró profesor de Filosofía y Matemáticas y Rector del Colegio Académico.

En 1.883, a la caída de Veintemilla, fue designado Rector de la Universidad Central, reasumió sus cátedras de Medicina Legal e Higiene Pública y en los Anales de la Universidad aparecieron sus artículos "Observaciones Médicas" y "Examen Crítico del Art. 497 del Código Penal". En 1.886 fue designado Miembro de la Academia de la Lengua. En 1.887 fue decano de la Facultad de Medicina. El 88 formó parte de la Comisión designada para estudiar el distoma hepaticum, parásito del ganado vacuno que enfermaba a buena parte de la población de la provincia del Guayas. El 89 escribió sobre la plaga de Langostas en Imbabura.

En 1.890 inició un estudió sobre los problemas de aplicación de la "Convención y Reglamentos internacionales sanitarios y las conclusiones técnicas formuladas por el Congreso de Lima", emitiendo su Informe en 1.894.

El 92 enviudó. El 93 había ocupado una vocalía de la Junta Patriótica formada para combatir al régimen progresista del Presidente Luis Cordero. I cuando nada hacía presumir la proximidad de su fín, murió a causa de la pena por la muerte de dos de sus hijos, lo que le bajó las defensas y provocó una súbita dolencia, el 10 de Marzo de ese año, causando su deceso general consternación.

González Suárez pronunció la Oración Fúnebre y se comentó que moría pobre y como no existía la jubilación casi en la indigencia dejando únicamente sus cátedras y numerosos descendientes.

"Severo y muy exacto en el cumplimiento de sus deberes, pulcro en el vestir, delicado y sumamente amanerado en el trato social. Jamás pudo transigir con la mentira, la infamia, la calumnia, el fraude, ni siquiera la lisonja. Había dedicado muchos años a estudiar la lepra, enfermedad en la que llegó a ser un especializado.

De estatura pequeña, nariz pronunciada, pelo cano y muy escaso por su generalizada calvicie. Todo en él denotaba al humanista, al hombre de ciencia, al intelectual. Existe su biografía escrita por el Dr. José Montero Carrión aunque no muy extensamente. Otros autores también han dedicado espacio a su persona.