JOSE MARIA EGAS MIRANDA
POETA.- Nació
en Manta el 28 de Noviembre de 1.897. Hijo legítimo
de Carlos Egas Rodríguez y de su segunda esposa
Rosalía Miranda Alarcón, de Santa Ana,
Provincia de Manabí y fallecidos cuando el
futuro poeta tenía 3 y 6 años de edad
respectivamente. Entonces sus tías maternas
lo trajeron a Guayaquil y estudió la primaria
en la escuela fiscal que dirigía el profesor
Leonardo R. Aulestia, ubicada en 10 de Agosto y Boyacá,
con sus hermanos Miguel Augusto y Lola, después
señora de Sandoval.
En 1.909 ingresó al
"Vicente Rocafuerte", pocos meses después
concursó en un Certamen de Poesía con
su composición "Patria" y obtuvo
el Primer Premio por tratarse de un soneto perfecto,
conforme lo acreditaron los asombrados miembros del
jurado.
En 1.912 colaboró en
la revista mensual "Letras" de Quito de
Isaac J. Barrera. En Octubre de 1.913 escribió
en "El Telégrafo Literario" bajo
el pseudónimo de "Dorian Gray". Dicha
publicación apareció cuatro meses hasta
Enero del 14. Ya era amigo de Medardo Angel Silva.
En 1.915 escribió en
el diario "El Guante", su poesía
"Marina" le abrió las puertas de
la fama mientras estudiaba leyes en la Universidad
de Guayaquil y hacía una intensa vida intelectual.
El 16 fundó con José Antonio Falconí
Villagómez la revista literaria "Renacimiento"
con el objeto de revelar la poesía moderna
en el Ecuador, la publicación sólo duró
tres años. El 17 editó en la revista
"Patria" numerosas poesías y durante
unas vacaciones en Riobamba, compuso "Arias Intimas"
en honor a un primer amor. El 19 colaboró en
la revista "Juventud Estudiosa". Se reunía
con otros jóvenes, por las noches en casa de
su compañero Lautaro Aspiazu Carbo en Gral.
Córdova y 9 de Octubre, el 11 de Junio pronunció
una Oración Fúnebre en el cementerio
durante las exequias de su amigo el joven poeta suicida
Medardo Angel Silva y triunfó en los juegos
florales promovidos por el Centro Universitario de
Guayaquil, con motivo del Centenario de la independencia,
con "Plegaria Lírica", que recitó
en el antiguo teatro Olmedo, arrebatando de entusiasmo
a la audiencia, que lo sacó en hombros y paseó
por el boulevard hasta la esquina del salón
Fortich al grito de "Viva el Poeta". De
allí en adelante, considerado el heredero de
la Lira de Silva, menudeaban las invitaciones a fiestas
y saraos y escribió sus poemas en todos los
abanicos "como discípulo del religioso
Amado Nervo fundido en la métrica de Darío".
"Plegaria Lírica" alcanzó
renombre continental y figura en casi todas las Antologías
de las cien mejores poesías escritas en lengua
castellana. //Tu siglo se muere de un mal imprevisto,/
tu siglo está loco Señor Jesucristo.//
Eran los tiempos de la postguerra y Europa vivía
los dorados y locos años veinte, divirtiéndose
en medio de la peor inflación que registra
la historia mundial.
En 1.921 viajó a Quito,
a estudiar en la Universidad Central, se relacionó
con los círculos modernistas y "Hasta
se aproximó a la bohemia aunque sin perder
rasgos característicos muy especiales en vida
y obra", pues, en esos tiempos, se "exhortaba
de misterio y le envolvía un halo de fantasía
mística" y escribió su famoso poema
"El verso imposible", cantando a las cosas
inalcanzables, a los ideales puros y revelando un
corazón henchido de amor a Jesús. Junto
a Noboa y Caamaño y a Humberto Fierro figuró
en la primera línea de la poética modernista
del país. Nuevos males de amor le lucieron
escribir "Vaso de Lágrimas" y "Estancias
de Amor".
En 1.923 publicó en
los talleres gráficos nacionales el poemario
"Unción" con su hermosísima
producción inicial (1). Fue introductor de
Embajadores durante la presidencia de José
Luis Tamayo y luego Subdirector de Límites
de la Cancillería. También publicó
un estudio sobre
(1) “Unción”
apareció con portada de Carlos Andrade Moscoso,
a) Kanela y prólogo de César E. Arroyo
titulado “El parfil del poeta”, quien
lo calificó de el Amado Nervo ecuatoriano.
el Protocolo Ponce Castro Oyangúren y dictó
la Cátedra de Derecho Territorial Ecuatoriano
Diplomático y Consular en la U. Central de
Quito.
En 1.925 fue enviado por el
gobierno de Córdova a la transmisión
de mando en Chile. De regreso fue Visitador Escolar.
En 1.926 se graduó de Abogado y en la imprenta
Municipal de Guayaquil salió su tesis doctoral
titulada “El principio del Uti Posidetis americano
y nuestro litigio de fronteras con el Perú"
que despertó elogios. En 1.927 fue profesor
de la Universidad de Guayaquil y colaboró en
la revista guayaquileña “Voluntad”.
Entre el 27 y el 30 lo hizo para la revista modernista
quiteña "Espirales" de Pedro Gómez.
En 1.930 instaló su estudio. El 31 contrajo
matrimonio en Guayaquil con Lola Rivas Vergara, bellísima,
abnegada y leal compañera de su vida, tuvieron
siete hijos y fue Miembro fundador del Centro de estudios
Literarios de la Universidad de Guayaquil.
Otra faceta interesante de
su vida es la musicalización de su producción
que se inició en la década de los treinta
con el nacimiento de la industria fonográfica
en el país. "Arias Intimas", "El
Verso imposible", "Vaso de Lágrimas",
"Invernal", "Estancia de amor"
y el más conocido de todos, el inmortal "Líndica",
calificado como la más alta expresión
estética popular de la poesía ecuatoriana
del siglo XX. Todos ellos aún son escuchados
como letras de hermosos pasillos y música de
Nicasio Safadi, Segundo Cueva Celi y Miguel Angel
Casares, entre otros. (2)
(2) “Arias Intimas”
con letra de Miguel Angel Casares, cantado por Carlota
Jaramillo, que lo grabó y popularizó
en Quito para la marca Rondador, de Fadisa.
“El Verso Imposible” con música
de Nicasio Safadi, interpretado por el dúo
de Beatriz Parra y Olga Ruiz Estrada en disco de larga
duración de la marca Orión, fabricado
por Ifesa. Lleva ese mismo título con arreglos,
dirección y acompañamiento del maestro
Héctor Bonilla.
“Vaso de Lágrimas” con música
del lojano Segundo Cueva Celi, interpretado por las
hermanas Mendoza Sangurima, grabado en Guayaquil para
la marca Onix, fabricado por Fedisco. También
ha sido grabado por varios artistas en diferentes
épocas para otros sellos disqueros del país
y del exterior y en algunos casos con letras diferentes
a las del poeta Egas.
Muchas de sus poesías han sido musicalizadas
con valses. También consta grabado su Himno
a la Escuela de Derecho de la U. de Guayaquil. Otros
poemas suyos han sido grabados como simples recitaciones.
El declamador Argentino Juan Carlos Pacheco grabó
con fondos musicales del pianista manabita Oscar L.
Castro Intriago un disco de larga duración
fabricado por Ifesa bajo el título de "Vientos
de pampa sobre el Guayas" para la marca Orión.
La presentación de la contraportada corrió
a cargo de Alejandro Román Armendáriz.
Hacia 1.938 se instaló
en Lima con su familia. El 40 regresaron a Quito y
desplegó una intensa labor profesional hasta
el advenimiento de la Revolución del 28 de
Mayo de 1.944, al amparo de la amistad del Presidente
Arroyo del Río y especializándose en
asuntos de visas y pasaportes para los judíos
escapados de la barbarie europea. Ganó mucho
dinero, dió espléndidas fiestas porque
decía que el dinero hacía daño.
El 41 y tras 18 años
de prolongado silencio sacó “Unción
y otros poemas”, recopilación de "Unción",
"Arias Intimas" y "La Senda Florida"
en 116 págs. pero el libro despertó
agrios comentarios del padre Aurelio Espinosa Pólit
S. J. que no aceptó la religiosidad romántica
y mundana -más de salón que de interioridades-
reflejada en esas composiciones y hasta llegó
a calificarlas de adefesios. I no andaba tan desacertado
el ortodoxo y católico crítico al rechazar
dichos poemas, porque la religiosidad de Egas -Según
lo anotó César Andrade y Cordero- era
lo morboso de Baudelaire derivando hacia la beatitud.
I pasaron los años y
llegó la poda de los profanos vergeles y al
fin un día se cumplió la epifanía
esplendorosa, el viejo anhelo del poeta, que encontró
al Jesús verdadero en su camino, según
el propio Espinosa Pólit, en poesía
comprimida y no tan bella como la anterior (3). Por
eso en 1.951 apareció su poemario "'El
Milagro" con la nueva poesía de Egas y
prólogo de Espinosa Pólit, que despertó
vivas polémicas. Dicha nueva poesía
para Hernán Rodríguez Castelo constituyó
un gravísimo error, pues Egas abandonó
los campamentos ricos de maravillas estéticas
y verbales del modernismo para ir en busca de cosas
por simples caminos. "Una nueva plenitud no será
ya una plenitud lírica sinó de emoción
religiosa. En ese momento se perdió para la
lírica ecuatoriana de la segunda mitad del
siglo XX, ese gran poeta que José María
Egas pudo haber sido. La crítica literaria
tuvo en mucho la culpa del infeliz suceso. Sobretodo
un critico que en medios católicos del tiempo
tenía un peso inmenso. Sólo una valoración
del fenómeno, más religiosa que literaria,
explica que el Padre Aurelio haya saludado el paso
del poeta de Unción a poemas edificantes como
Fides, La clave, Confesión, Exhortaciones.
Habló el Jesuíta de la mayor verdad
ontológica de su nueva poesía y lo que
formula tan sonora venía a decir, no era sinó
una poesía de más directa y franca ortodoxia
católica".
En 1.946 fue abogado de la
Caja del Seguro. El 51 miembro del Tribunal Supremo
Electoral. Entre el 51 y el 60 el poeta se ofreció
al público en la década de la abundancia
y facilidad formal, expresividad franca que buscaba
caminos más directos y cordiales que los refinados,
suntuarios y sutiles del modernismo ambiente".
El 54 volvieron a salir sus
poemas principales de la Imprenta Municipal de Guayaquil.
El Arzobispo De La Torre le felicitó.
Entonces la izquierda consideró
a esa temática como aberrante en las letras
nacionales pues se vivían años de denuncia
social y hasta de cartel
(3) Un día, por 1.950, me vino trayendo el
poeta, el manojo escogido de la nueva cosecha, pidiéndome
las palabras que lo bendijeran. Fui duramente franco
con él, le dije que prologar sus versos era
un compromiso grave para los dos; para mí,
porque era hacerme responsable de su verdad; para
él, porque sería un rompimiento con
su pasado; que para comprometerme necesitaba saber
toda su verdad y que no quería averiguarla
de boca ajena. Me abrió el corazón como
sólo se hace con el sacerdote y para acabar
de persuadirme, me recitó a media voz, con
ese temblor amoroso típico de él cuando
recita, la primera de sus nuevas composiciones, la
que debía dar el nombre al nuevo Iibrito: El
milagro. (Aurelio Espinosa Pólit).
político, pero el público seguía
fielmente al poeta y lo aclamaba, y su producción
era materia de estudio en escuelas y colegios confesionales.
Con el ascenso al poder en
1.956 del conservador Camilo Ponce Enríquez
conoció nuevas posiciones burocráticas
y fue designado Miembro del Tribunal Supremo Electoral
con sede en Quito el 56 y luego ascendió a
Ministro Juez de la Corte Suprema entre el 58 y el
60, año en que retornó a Guayaquil donde
publicó su "Canto a Guayaquil" verso
fácil y algo artificial, no por falta de voluntad
de cantar o de amor al puerto principal, sinó
porque ese tipo de composiciones estaban fuera de
su línea religiosa. La municipalidad se lo
publicó. El 61 G. Humberto Mata escribió
"Revisión del poeta José María
Egas".
El 64 fue nombrado Ministro
de la Corte de Apelaciones en materia agraria. El
65 recibió la Medalla al Mérito Literario
de la Municipalidad de Guayaquil. Los gobiernos de
España y Chile le otorgaron sus preseas. De
allí en adelante fue encegueciendo paulatinamente
y hasta dejó de salir a la calle, optando por
la jubilación, con una pensión tan exigua
que no le era suficiente para vivir con decencia.
Por eso sus últimos años fueron azarosos
y tristes pero todo lo aceptó con amor y hasta
con alegría, "porque eran pruebas que
le mandaba Dios".
En 1.974 1a Junta Cívica
de Guayaquil publicó una recopilación
de su obra en 274 págs. bajo el título
de "Poemas de Ayer y Hoy" obsequiándole
la edición como ayuda económica.
El 30 de Mayo de 1.975 se incorporó
a la Academia Ecuatoriana de la Lengua con un recital
en la casa de Benalcázar, Hernán Rodríguez
Castelo, que nunca le había escuchado leer
sus propios versos, escribió al día
siguiente "A José María Egas resulta
muy difícil olvidar después de que se
lo ha tenido cerca diciéndonos sus versos;
él pertenece a la historia de la lírica
ecuatoriana de este siglo como superviviente de su
grupo y testigo de su hora lírica". Entonces
surgió de todos los confines del país
la idea de coronarle con laureles de oro y a la antigua
usanza, como había sucedido con Llona, Dolores
Sucre, González Tola y Falqués Ampuero.
Y en mi condición de Concejal comisionado de
Cultura formé un Comité presidido por
Antonio Parra Velasco y Violeta lturralde de Orrantia.
El lo. de Octubre de 1.976
se colocó su busto en bronce en el hall de
la Biblioteca Municipal y el miércoles 6 a
las 8 y 1/2 de la noche, empezó la apoteósica
ceremonia de su coronación, que el poeta vivió
en toda su intensidad por ser presagio de su muerte
y él lo sabía. Aquella noche recitó
"Amor y Gloria", hermosísimo testamento
lírico compuesto de 13 estrofas.
En su discurso dijo lo siguiente:
Laureles de oro sobre mis sienes y yo que soñaba
con laureles divinos en mi corazón. Llegará
el día del misterio profundo. Hoy me envuelve
la gloria humana con solemnidades de belleza y esplendor.
Los hombres me enaltecen. La vida se detiene. Siento
besos en el alma. Hasta podrían peligrar mis
anhelos de perfección con halagos de flaqueza
y vanidad. Pero el hecho es que reviven grandezas
espirituales. Surge con inefable intensidad el amor
de mis padres y la intimidad de mis hermanos. Resalta
el encanto y la hermosura de la mujer que me acompaña.
Palpita una gracia sin nombre en el corazón
de mis hijos que se estremecen ante el misterio del
porvenir. I todo es bendición, asombro y maravilla.
Devolver tanta belleza no es posible. El hontanar
de mi lirismo se desborda pero no alcanza a llenar
las grietas profundas que conmueve mi interior. Se
queda en los umbrales del cántico. Por eso
os traigo un poema con hogueras de amor y sueños
de gloria, donde palpitan épocas que afectan
el alma y siguen descorriendo velos de un tesoro escondido
en el corazón. Oidlo.
De "Amor y Gloria"
se copian solamente las últimas cuatro estrofas.
// Y lauros en la frente. I musa y flores/ Júbilo,
estruendos, vanidades mías// Encanto y esplendores./
Cuando sé que el amor de mis amores/ agoniza
en la cruz todos los días./Las grandes ironías/son
verdades ignotas/que nadie alcanza a comprender. Teorías/sin
fondo ni hilación. Llegan vacías/con
las premisas rotas. // Pero me doy para entregarme
iluso/ a la voz que me canta y me corona/y es que
bendigo, trémulo, confuso, /al corazón
de la ciudad que puso/ su estrella refulgente en mi
corona./Hay un juez que perdona/y cuando llegue el
día/ del misterio profundo. / Ya realizada
la esperanza mía/ Se quedará con Dios
la poesía/y el eco de mis versos en el mundo.//El
beso de gloria se presiente/ Ya hay formas en la nada../
el destino no miente./ La inspiración es ráfaga
sagrada./ Y llegará el milagro sorprendente/
cuando después, los laureles de la frente/
reverdezca en mi alma iluminada!.
En 1.977 la Junta Cívica
publicó sus Obras Completas en edición
de 5.000 ejemplares que se agotaron enseguida y sirvieron
para aliviar en algo su situación. Vivía
por entonces en una villita alquilada en la ciudadela
Miraflores Avda. del Salado No. 404 y la Sexta.
Su muerte ocurrió el
l6 de Febrero de 1.982 sin enfermedad visible, pues
se fue apagando su alto espíritu en alas de
un gran amor a la divinidad. Tenía 84 años
y con él terminaba la primera generación
poética ecuatoriana del siglo XX.
De pequeña estatura,
constitución delgada, blanco, pelo y bigote
canos. Acostumbraba hablar muy quedo, con voz susurrante
y cantarina que producía un extraño
efecto en el auditorio, sobre todo cuando recitaba
"Líndica", que escuché muchas
veces en distintas reuniones de sociedad.
De profunda religiosidad acentuada
al final de su vida, jamás se quejó
de nada ni habló mal de nadie. Un santo varón
llamado por Dios para la santidad laica. Poeta de
infinitos -religioso y no místico- como equivocadamente
fuera calificado. Dejó inédito un poemario
titulado "El Tesoro escondido".
Sus hijos me han referido que
en sus últimos tiempos rezaba mucho y en voz
baja y cuando le venía la inspiración
recitaba con la vista en alto. Luego dejaba madurar
los versos varias semanas en su memoria y finalmente
hacía que alguien se los pasara en limpio,
pues ya no veía. Por eso se ha dicho que fue
un grande y raro poeta religioso, una alma iluminada
y desgarrada de amor divino que se expresaba en forma
poética, rasgo que le ha colocado en un lugar
único en nuestra literatura. (4)
PLEGARIA LIRICA. //Tu siglo
se muere de un mal imprevisto. /Tu siglo está
loco, Señor Jesucristo! / Ya no hay alma, verso,
ni luz, ni oración./ Y por eso elevo mi plegaria
santa/que desconsolada llegará a tu planta/
desde el incensario de mi corazón! //Bien sé
que el arquero dispara su flecha, / que Ariel se ha
dormido, Calibán acecha,/ los cisnes se mueren,
se agosta el rosal../ Pero Tú lo puedes, Rabí
Narzareno! / (Lo puedes por Grande, por Dulce, por
Bueno)/ Ruega por el santo país del ideal!
//Ruega por la estirpe de Apolo celeste,/ por la lira
santa y el carrizo agreste./ Ruega por el verso, que
es eternidad!/ Por los que trajeron un don de armonía/
y bordan con oros de tu fantasía/ los harapos
tristes de la realidad.// Ruega por el alma, Señor!
a quien diste/ la gracia inefable de sentirse triste/
ante una mirada, un beso, una flor...y por los vedados
de toda fortuna/ que en el imposible telar de la luna/
hilvanan su santa quimera de amor.//
(4) Numa Pompilio Llona fue coronado en 1.910 en el
Olmedo, a instancias de un comité especial
fundado por los redactores del diario "El Grito
del Pueblo". Dolores Sucre recibió una
Lira de Oro de manos de un comité de señoras.
Nicolás Augusto González fue despedido
en su viaje final a Buenos Aires con un Album y una
Lira de Honor en el Colegio Vicente Rocafuerte. Francisco
J. Falques Ampuero recibió una Corona de Oro
en el Paraninfo de la Universidad de Guayaquil en
1.930. En Cuenca se coronó en 1.930 a Remigio
Crespo Toral y con anterioridad se había coronado
el busto de Luis Cordero en 1.917. En Quito fueron
coronados Remigio Romero y Cordero en la cima del
Yavirac en 1.933 y Pablo Haniba Vela Eguez en 1.951
cuando ya estaba ciego, de manos del Alcalde José
Ricardo Chiriboga Villagómez
ARIAS INTIMAS.-//Señor!... Si es la inicial
de mi destino!/Si no puedo olvidarla!... Si es tan
buena/ como el azul de este paisaje andino!/ Si es
una hermana que salió al camino/ como una bendición
para mi pena!// Hecha de ritmos, aromas y cristales,
/ella es quien hace despertar el día... /Por
ella hay en la fuente madrigales,/ amanecen con perlas
los rosales/ Y tienen las alondras melodías!//
Yo quiero hacer en mis ensueños vanos/dos hemistiquios
de sus labios rojos, / y traer de mis líricos
arcanos/ alburas de marfil para sus manos/ y nostalgias
de mar para sus ojos! //Mi vocación azul se
la ofreciera. / Le he dado toda mi melancolía,
/por ella se agostó mi primavera, /y, sin embargo,
en mi dolor quisiera/ tener algo que darle todavía.//
ESTANCIAS DE AMOR.- //Quisiera
ser más bueno. Señor! para mirarla/
desde el humilde valle de mi resignación! /
Si tu ley es tan dura que condena a olvidarla, / yo
no sé lo que haría... Te pediré
perdón…/ Mi culpa es la locura de querer
engastarla/ como piedra preciosa sobre mi corazón!//
Culpa que hace más bueno, debe ser culpa santa.
/Ya ves como en silencio, te bendigo. Señor!
/ Y bendigo la nieve polar de su garganta, / Y bendigo
los pétalos de sus labios en flor,/ ese rostro
de virgen, esas manos de santa/ y esos ojos nostálgicos,
de otro mundo mejor!//
EN EL TEMPLO.- // Cuando va
por el templo, tranquila y solitaria,/ y cae ante
el prodigio del altar de María,/ y sus ojos
románticos, con unción de plegaria,/
se van como dos alas por la nave sombría; //
cuando junta sus manos de marfil y de rosa/ y escapa
de sus labios una oración furtiva,/ y embriagada
en el éxtasis de su fé religiosa/ se
recoge, temblando, como una sensitiva,// cuando pliega
los lises de su alba aristocracia/ postrada ante la
Virgen, toda llena de gracia;/ ¿Dónde
habrá más pureza de fontana o de estrella?
/ en la gracia inefable de la dulzura de ella?/ o
en la dulzura triste de la Virgen María?//
OBLACIÓN.- (Poema de
Viernes Santo).- // Ya no tengo qué darte,
Jesús crucificado! / Mi juventud se ha muerto,
mi dolor se ha agostado./ Ya no tengo qué darte,
porque todo lo he dado. // Y hoy que quisiera que
todo por Tí sea, /el arrepentimiento mi corazón
golpea, sensitivo y romántico lirio de Galilea!
// Yo tuve un gran amor... Fue una pasión sin
nombre/ que no la dije a nadie, para que a nadie asombre.,.
/ Y queriendo ser niño me olvidé de
ser hombre!/ Fue una mujer que vino como un milagro...Bella/
más que toda la euritmia sentimental....Y ella/
complicó mi destino, fatalizó mi estrella.//
Le di todas mis rosas una noche de luna.../ En silencio
se fueron muriendo una por una..../ Y ves como el
rosal ya no tiene ninguna! // Sólo queda una
ofrenda: La vida me ha quedado./ (Piensa que todas
las veces todo un cielo estrellado/ no vale por la
angustia de un corazón gastado). //Te daré,
pues, mi pobre sarcófago vacío./ Tú
has de poner calor donde hace mucho frío/ Y
una flor en sus yermos arenales de hastío.//
Tú que en pleno martirio santificaste el llanto,
/ y a tu padre pediste, con inefable encanto,/ perdón
por la tragedia de tu madero santo,// Haz que amor
no resista y que mi fe se encienda./ Descorre de mis
ojos esta mísera venda/ que todo por Ti sea./
El arrepentimiento mi corazón golpea,/ sensitivo
y romántico lirio de Galilea!..
LINDICA.- // Y se llamaba Líndica....
Gitana/ de ojos bandidos y de faz morena,/ que, en
el cortejo de su caravana/ pasó por los eriales
de mi pena./ / Me dijo frases truncas... de la Muerte,/
del Amor, de la Vida y del Arcano,/ descifrando misterios
de la suerte/ en las líneas absurdas de mi
mano.../ Quise hablarle de amor. Y de repente/ se
estremeció su corazón de Oriente/ con
mi devota ingenuidad cristiana.// Y en ese instante,
con unción secreta,/ fundí mi raza blanca
de poeta/ en su raza maldita de gitana.
CANCION GRIS.- //Lluvia....
./Melancolía.../ (En el balcón, tu cabecita
rubia/ es como el sol de la mañana fría)
/......../ Lluvia.... Melancolía!// Las campanas
enfermas de langor y dulzura/ ponen su vieja nota
gris./ El alma tiene santidad de albura/ como los
pétalos de un lys.// El paisaje se duerme en
su infinita/ serenidad/ Y la lluvia cae lenta, cae
la lluvia infinita/ sobre las cosas, sin piedad.//
La Mañana/ pone con dulce languidez de hermana/
la vaguedad de su matriz; / Y al apagar su débil/
tono de luz, su tono rosa/ fluye más larga,
febril,/ más dolorosa,/ la canción gris.//
Lluvia..... melancolía/ (En el balcón
tu cabecita rubia/ es como el sol de la mañana
fría)//
EL AMOR. //Deja que venga solo,
deja que venga piano,/ alegre doloroso, como quiera
venir./ Que arome de silencios tu corazón cristiano/
y pueble de luceros tu noche de zafir./ pero nunca
te empeñes en forzar el arcano! Amor es un
tesoro que se cae de la mano...../ Es arpa de los
cielos que tendrás que oir.// Deja que venga
solo...Que llegará en un día/ de sorpresa
inefable para tu corazón./ cuando traigas del
valle tu melancolía/ humedad en los ojos y
en los Labios canción./ Pero nunca te empeñes
con inútil porfía!/ Amor vendrá
de suyo, como una Ave María./a tu madrugadora
campiña de ilusión!//
EL MILAGRO.- /Este don que
me embelesa/ sólo de Dios puede ser!/ Amor
que canta y que reza! / Amor de Santa Teresa/ que
entiende sin entender.// Ya no se siente el camino./
Todo es vida y todo es luz.../ Espíritu! Amor
que vino/ con ese efluvio divino/ que hay entre el
Padre y Jesús! // Amor seráfico y blando/
que es entraña de mi fé!..../ (Tesoro
que voy ganando/ sin saber como ni cuándo,/
ni porqué).// Lo que antes amor creía/
era verso y fatuidad / Hoy es don; es poesía…/
Es luz de sabiduría/ y soplo de eternidad!//
Ya no hay espinas ni rosas.../Que todo es cumbre interior!/
Cae un velo de las cosas.../ Y hay rutas maravillosas/
que van a Nuestro Señor!//Siempre temo pero
ando/con otro, que es el que ve! (Firmeza que voy
ganando/ sin saber cómo ni cuando,/ ni porqué).//
UNCION.- //¡Qué
no diera, mi Dios, por merecerte!/ ¡Qué
no diera, mi Dios, por alcanzarte! / Y coronar mi
dicha de tal suerte/ que ilusiones mi fe para quererte
y aguces mi dolor para cantarte./ Si en lengua humana
se pudiera hablarte/ y estos ojos -¡Oh Dios!-
pudieran verte/ ya me faltara unción para adorarte/
y corazones para aprisionarte/ y vasos de piedad para
beberte!// Qué no diera, mi Dios, para que
un día/ supiera de tu púrpura mi todo/
de tu música astral mi poesía,/ y embeberme
en tu santa Eucaristía/ el don de amar y comprenderlo
todo!/ que mientras aparece en mi recodo/ tu luminosa
lámpara que guía./ humildemente mis
vergeles podo,/ para ver si florece de algún
modo/ esta miseria de la carne impía!//