FRANCISCO FLOR Y EGUEZ
MILITAR DE LA INDEPENDENCIA.-
Nació en Ambato entre 1.793 y 94, hijo legítimo
de Joaquín López de la Flor y Grijalva,
natural de Ibarra, rico latifundista en la provincia
de Imbabura y de María Juana Egüez y Egüez,
ambateña.
Debido a la temprana muerte
de sus padres viajó a estudiar a Quito, fue
testigo de la revolución del 10 de Agosto de
1.809 y de los posteriores acontecimientos. Mientras
tanto un Curador administraba sus cuantiosos bienes
que ascendían a 50.000 pesos oro y varias propiedades
agrícolas y para entrar en posesión
de dicha herencia, así como para escapar del
hostilizamiento de un profesor del Colegio, contrajo
matrimonio con su prima hermana Petronila Anda Egüez,
de no más de 13 años de edad, en 1.810.
Poco tiempo después
se alistó en el ejército patriota como
Ayudante de Campo del Crnel. Francisco García
- Calderón, Primer Jefe de la Expedición
contra Cuenca. El lo. De abril de 1.812 salieron de
Quito con 1.500 hombres y en Latacunga se sumaron
600 más, cuando llegaron a Riobamba eran 3.000
y una multitud de mujeres les seguían como
si fuera romería. En Achupallas el ejército
se dividió en tres grupos o columnas mandadas
por Calderón, Feliciano Checa y Manuel Aguilar.
La vanguardia llegó a "Paredones"
y encontró a numerosos indios realistas con
cañones pedreros y encaramados en sitios altos,
desde los que rodeaban los peñascos, inmediatamente
la caballería patriota los dispersó
y desalojó de esas alturas.
De allí siguieron hasta
Culebrillas, pero las disenciones internas habían
formado dos grupos: montufaristas y sanchistas, que
desconfiaban entre sí. Poco después
llegaron a Biblián y la tomaron por sorpresa,
enseguida avanzaron a Verdeloma y esperaron tres días
para atacar a los españoles. La batalla fue
reñida pero triunfaron los patriotas; entonces
ocurrió el vergonzoso retiro de los "montufaristas"
que retornaron a Riobamba, donde la Suprema Diputación
de Guerra los estaba esperando, allí entregaron
el mando al Crnel Feliciano Checa, patriota de dicho
partido, dejando a Calderón sin mando.
Desde Riobamba, Checa envió
una columna de refuerzo al Dr. Antonio Ante, acantonado
en San Miguel de Chimbo, donde el 25 de Julio se produjo
un combate desfavorable para los patriotas que se
retiraron con notables pérdidas. Checa se vio
rodeado por dos ejércitos realistas, retrocedió
a Mocha y allí esperó el combate que
fue decisivo y triunfaron los españoles.
Los patriotas se retiraron
a Latacunga no sin antes quitar el mando a Checa y
entregárselo a Ante, que a su vez lo cedió
a Carlos Montúfar, éste se atrincheró
en la quebrada de Jalupana, pero Montes logró
flanquearla y marchó a Quito. Entonces la situación
se tornó peligrosa para los quiteños
que fortificaron el Panecillo. El 18 de noviembre,
los españoles lo tomaron casi sin bajas. El
Gral. Sámano -ayudante de Montes- siguió
hacia el norte en persecución de los patriotas
y avistados ambos ejércitos en Atuntaqui, les
pidió paz, oyéndose vivas por la hermandad
de los grupos combatientes que marcharon unidos hasta
Ibarra, donde firmaron el Tratado; pero en el camino
se enteraron los patriotas que el general Sánamo
está preparando una traición y regresaron
a San Antonio donde se produjo otro encuentro, Sámano
buscó refugio en el interior de la iglesia
y los efectivos patriotas se dispersaron en todas
las direcciones para escapar de los refuerzos que
seguramente había enviado el Presidente de
la Audiencia.
Calderón cayó
prisionero cerca de Ibarra y fue fusilado junto a
los Coroneles Guyón y Aguilar. Su ayudante
Francisco Flor buscó refugio en su casa de
Ambato, constatando la infidelidad de su joven esposa
y separándose de ella para siempre, sin escenas
ni gritos, como primos hermanos que eran. Hasta su
muerte le pasó una pensión alimenticia
todos los meses. Ella era pobre.
Seis años después,
en 1.818, el teniente General Juan Ramírez
ejercía la presidencia de Quito y algunos patriotas
aun seguían ocultos; Flor, entre ellos, por
miedo a la prisión que les espera si se dejan
ver en las calles.
En Quito el Dr. Antonio Ante
conspiraba con Eusebio Borrero, Vicente Flor, Joaquín
Avilés, Ignacio Hidalgo, Francisco Ceballos
y otros más. Habían decidido tomarse
los cuarteles de la ciudad pero fueron descubiertos
y el astuto Ramírez envió a la casa
de Ante a un soldado disfrazado de campesino, escogido
de entre los de su mayor confianza, quien llegó
hasta el comedor so pretexto de entregarle una misiva.
El Dr. Ante cayó en el engaño, se le
acercó para tomar la carta y al empezar a leerla,
sorpresivamente recibió una puñalada
en el pecho y cayó en el suelo. De inmediato
entraron varios soldados y lo llevaron detenido por
las calles, regando sangre. Demoró tres meses
en curarse y luego viajó deportado a Ceuta
con un hijo de trece años y allí tuvo
que aprender los oficios de zapatero y sastre para
poder subsistir. Año y medio después
regresaron a Venezuela.
Entre sus cómplices
fue considerado Vicente Flor que pasó a Guayaquil
bajo la pena de confinamiento. Francisco Flor nuevamente
se escondió en Ambato en espera de otra oportunidad
que se presentó con la revolución del
9 de Octubre de 1.820. Entonces sedujo al Corregidor
de Ambato, Jorge Ricaurte, por medio de su esposa
Josefa Calisto, para que se adhiera a la independencia.
También consiguió que el Corregidor
de Latacunga, Ignacio Arteta plegara al movimiento
insurgente; claro está, que Arteta Calisto
lo hizo por conveniencia, porque estaba fuertemente
comprometido con el Tesoro Real, al que tenía
que devolver una considerable suma de dinero dispuestas
en otros cometidos.
Con Miguel Espinosa, Ramón
Páez, Calisto Pino y Lizardo Ruiz pasó
Francisco Flor a la hacienda "Tilipulo"
cerca de Pujilí y allí instaló
el cuartel general. Enseguida atacó Latacunga
y la tomó el 11 de Noviembre, uniéndose
a las tropas comandadas por León Febres-Cordero
y Luis Urdaneta que habían subido desde Guayaquil.
El 21 fueron derrotados en la primera batalla de Huachi
pero logró encaminarse al puerto, ingresando
al ejército del Gral. Sucre, que pasó
a establecer su cuartel en Samborondón y envió
la vanguardia a Babahoyo, al mando del Coronel Nicolás
López de Aparicio, que concertó una
traición con Ramón Oyague.
López insurreccionó
a la tropa en Babahoyo y amagó el puerto, mientras
Oyague se apoderaba de la flotilla de lanchas de la
ría; pero el plan les fracasó el 16
de Julio de 1.821 y López huyó hacia
Riobamba, con la mayor parte de la vanguardia, para
unirse a Aymerich.
Flor se contó entre
los oficiales que rechazaron la traición de
López en Babahoyo y regresaron a Guayaquil,
donde se reincorporó a las órdenes de
Sucre y con él combatió en Cone el 19
de agosto, tomando desquite del Crnel. González,
realista que había triunfado en Huachi.
Posteriormente se contó
entre los triunfadores en Pichincha el 24 de mayo
de 1.822 y entró en Quito con el grado de Coronel,
alcanzado el ideal de libertad que se propuso 13 años
antes.
El 16 de mayo de 1.830 suscribió
el acta de anexión de Ambato al nuevo Estado
que se constituía con el nombre de "República
del Ecuador". En 1.838 participó en la
insurrección del Batallón No. 2 en Riobamba
contra el régimen constitucional del Presidente
Rocafuerte y debelado el movimiento, con su hermano
Vicente salió desterrado al Perú. Posteriormente
ocupó el Corregimiento de Ambato en varias
ocasiones, siendo reputado el vecino de mayor distinción
de esa villa y el de mayor riqueza.
Generosamente hacía
"saltar vino" de la pila de la iglesia matriz
de Ambato para que bebiera el pueblo en las fiestas.
Esta hazaña la repitió varias veces.
La primera ocasión gastó 400 barriles
de vino importado de España. En carnaval mandaba
construir cuatro armazones de madera ubicadas en las
esquinas de la plaza y simulando los Cerros de los
contornos. En su interior colocaba cohetes y encerraba
cerdos, vacas, mulas y asnos para que al reventar
las armazones salieran despavoridos y fueran de propiedad
de quien los cogiese.
AI fin de sus días se
le terminó el dinero, conservando únicamente
sus tierras de Quilloturo y Mapoto y su pensión
de retiro como Crnl. efectivo.
En 1.859 fue electo Jefe Político
de Ambato en memorable Asamblea Popular y en dichas
funciones se hallaba en Julio del año siguiente
cuando se creó la provincia de Tungurahua.
Como entonces no existía
el divorcio, no pudo volverse a casar. Por eso dejó
varios hijos naturales en Juana Navarrete y Villacreces,
llamados Juana, Vicente, Francisco, Joaquín
y Emilio. También dejó una hija llamada
Rosario, en diferente madre.
El Prócer Flor falleció
de 70 años de edad en la quinta ambateña
"La Delicia", de su propiedad, en 1.866.
Numerosos datos biográficos trae en sus obras
Isaías Toro Ruiz, Cronista de esa ciudad.