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FELIPE GUAMAN POMA DE AYALA
CRONISTA.- Nació en el anejo de Sondondo, cercano a la población de Chupas, en la antigua provincia peruana de Andamarcas, Soras y Lucana, después Huamanga y hoy Distrito de Ayacucho. Hacia 1.551 aproximadamente fue bautizado en la religión católica con el nombre de Lázaro, que luego cambio por el de Felipe.

Su padre fue el Cacique Guaman Malqui Topa, orejón cusqueño, de estirpe Yarovilca, señor de varias Provincias y Príncipe de los Chinchaysuyos, quienes descendían de los antiguos Emperadores Yarowilcas. En 1.532 atendió a la Conquistadores en Tumbez como Embajador del Inca Huáscar. El 34 recibió el bautizo y el nombre de Martín. En 1.547 peleó por el bando del rey en la batalla de Villacurí al lado del Capitán Luis Arévalo de Ayala, al que salvó la vida cuando estaba derribado de un lanzazo en el suelo. Por estos señalados servicios ganó honra y mérito como Caballero del Rey y adoptó el apellido de Ayala hasta su muerte casi centenario, trasmitiéndolo a sus herederos. Años antes había casado en su ley y religión con la Palla Curi Ocllo, bautizada con el nombre de Juana, hermana de padre de Huayna Cápac y consecuentemente hija de Tupac Yupanqui.

En resumen, los padres de nuestro biografiado fueron el cacique Guaman Poma Malqui Topa de Ayala y la Palla Curi Ocllo, llamados Martín y Juana respectivamente.

De tan ilustres progenitores Guaman Poma de Ayala recibió una selecta educación para su tiempo, era indio ladino que sabía leer y escribir el castellano y hablaba el quechua o lengua del Incario a la perfección.

De escasos 16 años en 1.567, guiado por su padre y residiendo en el anejo de Sondondo, inició sus investigaciones históricas con el noble objetivo de presentar al lejano monarca español la triste situación de los naturales víctimas de incontables abusos y vejaciones y también para evitar la destrucción y despoblamiento de las Comunidades indígenas y emprendió numerosos viajes por diferentes Comarcas, conversando con sus Caciques y personas más ancianas y haciéndose leer los quipus, recolectando informes de los residentes y mitimaes del antiguo imperio en la región del Cusco y hasta el lago Titicaca, de donde se cree que fueron oriundos los primeros Incas. Años asendereados con trabajos de intérprete e informante de los españoles, hasta que finalmente empezó a lamentar está colaboración con los colonialistas a través justamente de estas investigaciones y finalmente logró dar forma de Carta a todo un voluminoso libro, mestizo por su esencia indígena y por ser inspirado en técnicas y en textos del medioevo europeo, que tituló "Nueva Crónica y Buen Gobierno" porque "ha de ser provechoso a los fieles cristianos para enmienda de sus pecados y para confesarse los dichos indios y para que aprendan los dichos sacerdotes para confesarlos a los dichos indios y salvación de las dichas ánimas" (sic.) de donde se desprende que la obra consta de dos partes diferentes. La primera o Nueva Crónica relata los sucesos del pasado desde la fundación del Incario hasta la llegada de los españoles y sus principales encuentros con los indígenas de la década de 1.530, las batallas de la conquista, una descripción de los abusos sufridos por los indios durante la colonización y recomendaciones sobre modos de mejorar el gobierno colonial y la segunda o Buen Gobierno es un Manual para indios y sacerdotes con normas para la preparación de los fíeles, sus confesiones y la salvación de sus almas. Además contiene una Comparación o mejor dicho, una Confrontación, con ironía y sarcasmo, del antiguo orden Incario con el desastre andino de la conquista española, que sumergió a la población indígena en el dolor, la desesperación, la esclavitud. Largos años gastó el Cronista en preparar su manuscrito pero no fueron en vano.

En 1.580 fue Notario, el 83 Traductor en el Concilio Limense de la Iglesia. En 1.600 sufrió en Huamanga un írrito proceso Judicial incoado en su contra por alguna autoridad malqueriente, que terminó con sentencia que le declaraba "Indio embustero y pobre, que se arroga el título de Cacique". Además se le quitaron sus tierras, se le puso multa, una pena de azotes y el destierro de dos años fuera de la Comarca de Chiara.

Hasta hace poco tiempo se desconocía la exacta razón de este juicio y sentencia pero ahora la moderna investigación presume que las autoridades sospecharían de sus actividades subversivas, como enseñar a sus iguales a leer y a escribir para que pudieran redactar raclamaciones legales a fin de recuperar las tierras perdidas. No debemos olvidar que por entonces escribir era un grave delito en un indio y que Guaman Poma no fue el único que sufrió esta causa. En nuestra patria se hostilizó al también Cacique Jacinto Collahuaso, autor de la más antigua crónica sobre estos territorios, quemándosele el primer original de sus escritos en la plaza pública de Caranqui.

Entre 1.604 y el 8 murió su padre y fue declarado Apo o heredero del cacicazgo del pueblo de Chupas. Ese último año logró su rehabilitación total y hasta consiguió el cargo de Teniente de Corregidor de Soras con Jurisdicción sobre Lallcay, Hatun Lucana, Apcara y Guayllapamba.

En 1.615 viajó a Lima a entregar su extensa carta al Virrey para que la hiciera llegar a Felipe III (1) escrita en castellano y en quechua y adornada por hermosos dibujos primitivos que revelan la importancia que entonces tenían los quilcas o pictografías usadas en el Perú y que recuerdan aquellos textos antiguos con hojas de madera de que hablaba el Virrey


(1) Felipe III de España ha pasado a la historia como un sujeto tímido y completamente dominado por ridículas prácticas religiosas más bien piadosas y populares, como las procesiones de antaño, desfiles con lucido acompañamiento, cánticos, venias, uniformes, estandartes, músicas y todo lo demás y por haberse entregado a ciertos válidos adulones de escasa inteligencia igual que él, que desgobernaron a tan sufrida nación. Por eso se ha escrito que la decadencia de España se acentuó marcadamente en su período.
Toledo, que estuvieron en los archivos de Puquin Cancha del Cusco, mandados a pintar en hojas de tabla para recordar los sucesos pasados y para su compresión popular.

Entregada la carta, la más extensa que jamás se haya escrito a rey alguno, debió regresar a su pueblo pues se desconoce otro dato sobre su vida (2).

Por esa época escribió otra Carta pero nunca se ha sabido si su trabajo fue enviado a España o si algún día llegó a conocimiento de tan abúlico Rey.

La obra de Guaman Poma es densa en su lectura por el estilo bronco con que fue escrita y por las continuas interpolaciones en quechua. Su mérito radica en que constituye un documento auténtico que narra costumbres, tradiciones, religión y leyes y porque contiene la ideología de los antiguos Incas y aportes singulares sobre las edades del mundo andino, la relación oficial del Incario a través de los Incas y las Collas cogobernadoras del imperio.

Recoge la voz, raramente escuchada en tiempos de crisis, de los derrotados. Para el Ecuador esta Crónica es de gran importancia porque contiene importantes pasajes relativos al pueblo andino. (3)


(2) La Crónica de Guaman Poma termina con una lista de ciudades y tambos y una relación de los meses y años según la cual se desprende que la obra debió ser terminada en 1.615.

(3) Los expertos han considerado ésta Crónica como una obra de arte única no sólo por su envergadura, alcance y enfoque, sinó por la forma en que refleja la mezcla de culturas en los primeros tiempos del período colonial, de los abusos sufridos por los indios durante la colonización y recomendaciones sobre modos de mejorar el gobierno colonial.
En 1.908 el Dr. Richard Pietschmann, Delegado alemán al XV Congreso Orientalista Internacional celebrado en Copenhague, descubrió en la Biblioteca Nacional de Dinamarca el manuscrito de Guaman Poma, en papel de pequeño formato y escrito de un modo muy apretado en 1.180 páginas de textos y 398 dibujos, Catalogado con el No 2.232 de la Antigua Colección de dicha Biblioteca. ¿Cómo llegó tan lejos una obra americana del siglo XVII? Quiza nunca podamos contestar esta pregunta, aunque pudo haber estado en la Biblioteca del Conde Duque de Olivares de manuscritos americanos, lo cierto fue que desde su hallazgo transcurrieron veintiocho años hasta que el Dr. Paúl Rivet, Director del Museo del Hombre de París, lo insertó en facsímil dentro de la colección "Travaux et Memoires" del Instituto de Etnología de dicha institución. En 1.944 Arthur Pasnansky realizó la trascripción paleográfica y desde entonces su fama sigue creciendo a través del mundo como un testimonio fehaciente del poder de la voluntad de un hombre, que desde un lejanísimo rincón de los andes se dió tiempo para dejar una protesta escrita y dibujada contra los abusos de un régimen colonialista e injusto.

Finalmente cabe indicar que Guaman Poma concedió muchísima importancia a la imagen casi tanta como lo hace ahora nuestro siglo. Ello se debió, en buena medida, al Concilio de Trento, que a través de su decreto 25 declaró la importancia y conveniencia de persuadir con imágenes a los fieles. Durante esa época se elaboró una literatura que puede denominarse emblemática, basada en imágenes alegóricas que tenían leyendas con un mensaje moral y en ocasiones político. Es muy importante tener en cuenta la enseñanza por medio de imágenes para entender el caso de Guaman Poma, figurativas por cierto y con complicaciones en su significación. La estructura espacial andina tiene en sus ilustraciones múltiples apreciaciones. Esta suele dividirse en dos mitades: Hanan y Hurin. La primera quiere decir alto y derecho y se la asocia al poder español. La segunda implica bajo e izquierdo y es lo indígena. Dependiendo donde se coloque la figura humana, si arriba, abajo, a la derecha, a la izquierda o en la periferia, se extrae su significación. Por ejemplo, en un dibujo donde un sacerdote español abusa de un indígena, encontramos el mensaje: vencedor versus vencido, pero si notamos que el indígena está en lugar del Hanan entonces nos daremos cuenta que el mensaje se invierte y está el indígena reinvindicado. Por eso se ha dicho que Guaman es un autor irreverente, que utilizó su Carta para abordar de una manera diferente la historia del Perú prehispánico, bajo una perspectiva no oficial, trabajando solo, separado de todas las instituciones culturales del momento histórico que le tocó vivir, por eso su obra esta siendo reinvindicada por los estudiosos de la Literatura Andina.