VOLVER A LOS TOMOS
..............................................................................................................................................................

CARLOS GUEVARA MORENO
POLITICO.- Nació en Licto, parroquia del cantón Riobamba, el 19 de Julio de 1.911. Hijo legítimo de Luis Mariano Guevara Villalta, heredero de tierras en Licto, Pungalá y Guamote, agricultor, aventurero, revolucionario alfarista en 1.906, cuatro años después casó con Obdulia Moreno Oviedo, ambos riobambeños. En 1.912 se trasladaron a Guayaquil, fue profesor en las escuelas de la Sociedad Filantrópica del Guayas y fundó el "Liceo Ecuador" de enseñanza primaria, que pronto acreditó en el puerto, adquiriendo una holgada posición económica con el paso de los años.

Estudió las primeras letras en la escuelita de Rosa Sanz, luego pasó al Jardín de Infantes de Blanca Salvador y al Centro Escolar Olmedo cuyo director era el doctor Manuel Gómez Abad, salió por travieso y terminó en la Escuela Fiscal "Pedro Carbo".

En 1.923 ingresó al "Vicente Rocafuerte" y pronto descolló por sus condiciones de líder, despreocupación por el dinero -siempre andaba sin un centavo, costumbre que repitió después cuando Ministro de Gobierno- era habilísimo para ejecutar caricaturas, amaba las plantas y gustaba cultivarlas, pulcro en el vestir, tenía éxito social y no había mujer que resistiera sus requiebros porque era apuesto y viril, alto, blanco, pelo castaño y ojos verdes, jovial y hasta satírico, cualidad que le acarreó graves enemistades; su voz agradable, potente y bien modulada. En 1.928 fué secretario fundador de la Liga Deportiva Estudiantil y practicó el basquet.

En 1.929 se graduó de Bachiller y empezó a estudiar leyes en la Universidad de Guayaquil, pero ese año fue expulsado con otros miembros de la "Fracción Universitaria de Izquierda" y aunque viajó a matricularse en la Universidad Central, allí le negaron el ingreso y su padre lo envió a París a que aprendiera idiomas en la "Alianza Francesa".

Después estudió en la Facultad de Física, Química y Ciencias Biológicas de la Sorbona donde conoció al escritor André Maurois y a Couturier, redactor del diario comunista L'Humanité, que lo introdujo a los círculos izquierdistas franceses y le facilitó el libro "La Técnica del golpe de estado" de Curcio Malaparte, que tanto habría de influir en su futuro.

En 1.931 arribó su hermano Gonzalo a estudiar ingeniería industrial. En 1.932 hizo amistad con el doctor José María Velasco Ibarra. En 1.934 vivía en el barrio latino y realizaba prácticas en el hospital Saint Antoine en su especialidad de radiología, allí conoció a la estudiante alemana Ruth Krober, natural de Altemburg, también radióloga, que le enseñó alemán y luego se casaron. Para entonces había adquirido y perfeccionado sus conocimientos sobre la ideología marxista y era un convencido de esa doctrina.

Poco tiempo después estalló la Guerra Civil Española. Los esposos habían terminado sus estudios pero aún no se habían recibido, sin embargo, nada les importaba más que participar en la defensa de la República y con tal fin ingresaron a las Brigadas Universitarias de Izquierda y viajaron al frente nacional de Madrid. Allí recibió el título de Teniente de la sección de Laboratorios analíticos, teniendo a su cargo dos equipos móviles motorizados para realizar análisis. Su esposa lo ayudaba en todo y estando en Albacete quedó embarazada, pero siguió en el frente y juntos viajaron a Guadalajara donde ella dió a luz a una niña que llamaron Pupetz y él fue herido en una pierna y operado en un sanatorio militar.

Apenas repuesto volvió al frente como Teniente de la Quinta Brigada y tuvo un fuerte altercado con un general de nacionalidad rusa que ordenó su inmediato arresto y enjuiciamiento; todo indicaba que iba a ser fusilado por desobediencia, pero sus amigos lograron hacerlo huir a Irún, en la frontera con Francia, donde se unió a su familia, que se había adelantado.

Nuevamente en París pidió dinero a su padre para los pasajes de regreso y a principios de 1.938 arribó a Guayaquil; dos semanas después estaba en Quito tratando de convencer al dictador Enríquez Gallo de sus planes políticos personales y organizó un miting izquierdista de solidaridad con la República española, en la plaza Arenas, donde pronunció un vibrante discurso -siempre fue orador de barricadas- y entreabriéndose la camisa y enseñando el pecho lanzó su célebre frase "Llevo en mi carne la mordedura de la metralla fascista", que provocó un verdadero estallido emocional en el auditorio. Era joven, idealista, recién llegado de la barbarie de Europa, simpático, dicharachero, buen mozo y enamorador, usaba boina, finas camisas de cuello volteado -modelo tortuga- traídas de París y gustaba que le trataran de doctor. Ese año radicó en Guayaquil, ocupó una casa en el Barrio del Centenario y empezó a trabajar en la sección de importaciones de la firma "Pareja y Arízaga" que vendía productos farmacéuticos, fue uno de los fundadores del Bloque Democrático que sacó un diputado en la Asamblea Nacional Constituyente (Alfredo Pareja Diez-Canseco) y nació su hija Beatriz.

En 1.939 volvió a ver en Colombia al doctor Velasco, que en Enero de 1.940 perdió las elecciones presidenciales frente a Arroyo del Río. Entonces Guevara viajó apresuradamente a organizar la insurreción armada en Guayaquil mientras Velasco y los aviadores de la Base Aérea de Quito trataban de tomar el poder en la capital. En Guayaquil metió preso al Jefe de Zona, Coronel Rodríguez, pero ambos movimientos fracasaron por falta de apoyo del ejército y los comprometidos salieron desterrados a Colombia.

En Buga consiguió una cátedra de Biología y fundó el Laboratorio universitario de Análisis que dirigió personalmente. Los fines de semana se trasladaba a Cali donde nació su hijo Carlos, para poder conversar con Velasco y juntos planearon una nueva era política para el Ecuador. Entre 1.942 y el 43 Velasco vivió en Santiago de Chile y el 44 regresó a Colombia.

A principio de 1.944 Guevara Moreno volvió a Cali para estar junto a Velasco por quien sentía una genuina y devota admiración. Era su amigo a toda prueba, su secretario y consejero.

Al estallar la revolución del 28 de Mayo ambos viajaron a Quito y el día 30 fue designado Secretario General de la Administración, intrigando contra Aparicio Plaza Sotomayor, Ministro de Gobierno, para reemplazarlo en esas funciones, lo que sucedió en Septiembre

Desde el Ministerio empezó a trabajar a fin de llevar a la realidad un maquiavélico plan de gobierno para los siguientes cincuenta años, a base de la dictadura velasquista y tomando como ejemplo las de otros líderes sudamericanos. En la consecución de ese objetivo no trepidó en desprestigiar y hasta en atacar con la Policía Nacional a los miembros de la Asamblea y en uno de esos bochinches salió levemente herido el Diputado Pedro Saad. Por esa época Guevara Moreno se separó de su esposa.

Al fin, después de varios meses de preparación, Velasco proclamó la dictadura el 30 de Marzo de 1.946, pretextando que la Constitución no lo dejaba gobernar. Guevara inició la persecución de los principales políticos de izquierda, destruyó los talleres del diario socialista "La Tierra" de Quito aprehendiendo a sus redactores y obreros y puso fuera de ley a los partidos comunistas y socialista (1). Poco después organizó una multitudinaria concentración humana en Guayaquil y anunció "Lo que la Policía ha hecho es crear una Democracia y un gobierno que durarán cincuenta años". Después le correspondió hablar a Velasco, quien sorprendió al país anunciando la convocatoria a elecciones para Diputados a una nueva Asamblea Nacional Constituyente, dando al traste con los ambiciosos


(1) Años después Guevara Moreno le manifestó en conversación privada a Rafael Arízaga Vega que "En 1.946 ninguno de los llamados líderes de izquierda tenían capacidad política pues eran simples repetidores de consignas extrañas. Los Socialistas y Comunistas nunca entendieron al pueblo y por eso fue que Velasco los liquidó".
planes de su Premier, que no solamente quedó sorprendido sino también defraudado, pues veía venir los problemas que surgirían.

Realizada la convocatoria, el liberalismo se negó a participar y dejó solo al partido conservador. En tal difíciles circunstancias Guevara dió el apoyo oficial a un pequeño partido recién fundado en Guayaquil por el doctor Rafael Mendoza Avilés, denominado "Unión Popular Republicana" U.P.R. que obtuvo 10 diputados frente a 43 del conservadorismo.

El día de la instalación de la Asamblea. Velasco sabía que los conservadores elegirían presidente al doctor Manuel Elicio Flor. De todas maneras presentó un largo Informe cuya lectura duró casi seis horas y al notar un ambiente frío y desfavorable se retiró a la Embajada de Colombia; pero, Guevara, que no era de los que fácilmente se daban por vencido, fue a dicha Embajada y arengó a Velasco diciendo "Los que triunfan no se asilan".

Luego, con su acostumbrado dinamismo, regresó al Palacio y ordenó que se llenen las barras de la Asamblea con gente traída de Guayaquil, especialmente preparada para vejar y amenazar a los Diputados con los insultos más soeces, también hizo rodear el edificio con tanques de guerra y desplegó a enfermeros militares con camillas listas para cualquier emergencia médica.

Entonces entró al local de la Asamblea y dirigiéndose a un diputado velasquista, díjole en alta voz para que todos le oigan "De aquí no saldrán vivos y estoy seguro que elegirán presidente al doctor Velasco, porque bajo cada conservador se esconde un tímido" y se retiró tranquilamente a su Despacho, donde se encerró con todo el misterio del caso, porque en la sala de estar a fin de que todos pudieran ver, había hecho colocar un perchero con 8 gorras y abrigos militares con las insignias de General, para que creyeran que se encontraba deliberando con los ocho Generales que tenía la República.
Los Diputados se atemorizaron y poco después Velasco fue electo por 43 votos para el período constitucional de 1.946 al 50; sin embargo, el bochorno había sido muy grande y los Diputados le solicitaron la separación del Ministro de Gobierno si quería seguir contando con el apoyo de la Asamblea. Guevara comprendió que su salida era una necesidad política y aceptó irse de Embajador a Chile, no sin antes advertirle lo siguiente "Me voy, pero considéreme siempre a su servicio y si Ud. vuelve a estar en peligro, vendré a respaldarlo. No se confíe del ejército, sus jefes son bailarines y mañosos."

En Santiago permaneció un año en funciones ya casado con su segunda esposa Norma Descalzi Gallinar. El 25 de Agosto de 1.947 el Ministro de Defensa, Cor. Carlos Mancheno Cajas, dió un sorpresivo golpe de Estado y sacó a Velasco del país. Guevara voló a Buenos Aires y le convenció de regresar al Ecuador a hacer la contrarrevolución. Juntos se embarcaron para Guayaquil el día 29, pero al hacer escala en Lima fueron avisados por el gobierno peruano que no podían proseguir la ruta. Entonces Guevara compró pasajes para La Paz, pensando en trasladar a Velasco por esa vía a Colombia, donde al amparo del Presidente Alfonso López Pumajero hubieran podido fundar un gobierno en exilio; pero, Velasco estaba agobiado física y mentalmente y desistió de esa aventura, regresando al lado de su esposa que lo esperaba en Buenos Aires.

Guevara volvió a Santiago y al poco tiempo fue reemplazado por Arturo Borrero Bustamante; mientras tanto había asesorado al presidente chileno G. González Videla, durante el enfrentamiento que éste tuvo con los partidos de izquierda, denunciando y persiguiendo a los ecuatorianos de ideas marxistas que vivían o estaban de paso por ese país, de suerte que Guevara Moreno, de marxista devino con el tiempo en verdugo de ellos. Superada la crisis, al anunciarse el final de su misión y consiguiente retorno al Ecuador, la Municipalidad de Santiago le declaró "Huésped Ilustre e Hijo Honorario", pero él declinó tales muestras de aprecio diciendo "No estoy hecho para recibir plomo ni oro" y pasó a Lima donde conoció a Rafael Dillon Valdés y acordaron la creación de un partido político de masas, porque "el poder es lo único que da poder y cuando no se lo tiene se lo inventa", luego siguió a Guayaquil y en 1.948 fundó la revista política "Comentarios del Momento", que causó furor en la opinión pública por el lenguaje nuevo y terriblemente cáustico que empleaba y porque atacaba a la burguesía y a los grupos de presión económica, Dillon era el Gerente y escribían Rafael Coello Serrano, Leonardo Stagg Durkof, Leonidas Avilés Robinson y Amalio Puga Pastor.

En 1.949 dió forma paramilitar al nuevo partido, dividiendo su estructura interna en Comandos y Brigadas tipo fascistas. Las primeras reuniones se celebraron en casa de la familia Descalzi, ubicada en Eloy Alfaro y Maldonado, donde se adoptó el nombre de "Concentración de Fuerzas Populares", partido del pueblo ecuatoriano C.F.P.; fórmula política que se sustentaba en las masas populares y aspiraba gobernar con elementos de la burguesía profesional. Guevara pasó a ser "el capitán del pueblo ecuatoriano" e inauguró la era populista al grito de "Pueblo contra trincas" que era su lema y su voz en el combate; mientras tanto se había agigantado la figura de su esposa Norma Descalzi Gallinar, mujer de extraordinario temple que nunca se dejó doblegar ante la adversidad y a quien adoraban las masas guayaquileñas, que paseaban su imagen por toda la ciudad, al igual que la de su marido, en actitud semejante a la de los peronistas con dicho caudillo y su esposa Evita. Velasco, en cambio, solo era un caudillo profundamente personalista; allí la gran diferencia de Guevara con el seudo populismo de quien, como buen ególatra, al fin de su vida política declaró que el velasquismo moría con él. Era indudable que Guevara Moreno pretendió imponer el culto a su personalidad y por eso sus retratos estaban presentes en toda la ciudad pero lo que perseguía era la exaltación del jefe; grabar en las memorias de la gente la efigie del conductor para hacer más fuertes sus consignas partidistas "A la carga cefepistas" fue la consigna tras el grito de su líder populista.

Ese año 49 C.F.P. apoyó la candidatura de la Unión Popular Republicana U.P.R. de Rafael Mendoza Avilés a la Alcaldía de Guayaquil, quien perdió estrechamente y por fraude electoral en las parroquias rurales frente al oficialista Rafael Guerrero Valenzuela sobrino segundo del Presidente Plaza. Entonces Guevara inició una cerrada oposición al gobierno de Galo Plaza, que reaccionó creando un cuerpo de represión llamado Policía Rural. En 1.950 C.F.P realizó su primera convención Nacional y ganó las elecciones de Diputados en el Guayas -fue el primer triunfo- salieron electos Amalio Puga Pastor, Rafael Coello Serrano y Rafael Mendoza Avilés.

El 15 de Julio Guevara proclamó la revolución contando con el apoyo de la Policía Nacional, pero el golpe fracasó por falta de respaldo del ejército y fue apresado con Rafael Coello Serrano, Leopoldo Amador Navarro, Luis Jácome Riveiro y Amalio Puga Pastor. Llevados al Panóptico, presentaron recursos de Habeas Corpus ante el Alcalde José Ricardo Chiriboga Villagómez, que lo sustanció pero no concedió la libertad de los detenidos, que permanecieron un año en prisión.

La revista Momento seguía publicándose en Guayaquil bajo la dirección de Norma Descalzi de Guevara, Olga Romero de Coello, Martín Arellano Lamota, Gustavo Diez, José Hanna Musse y los padres Brito, Terán Zenteno y Morales y Eloy. Una fuga del Panóptico, personalmente preparada por la Sra. de Guevara, se frustró a última hora y hasta hubo heridos. Mientras tanto Galo Plaza había viajado a Washington a entrevistarse con Truman. Allí le solicitaron que dejare en libertad a los detenidos políticos porque convenía para la carrera internacional que le habían preparado. ¡Así fue como egresaron del Panóptico!.

En 1.951 estaba nuevamente en Guayaquil al frente de C.F.P. y ofreció la alcaldía a los doctores José Vicente Trujillo y Raúl Clemente Huerta que no aceptaron. El primero puso como condición el apoyo del C.F.P. a la presidencia y el segundo no quiso comprometer su imagen en el partido liberal. En realidad, ambos personajes eran de carácter pusilánime y tenían a la fuerza arrolladora del populismo guevarista que no respetaba las viejas formas de escritorio, como se hacía la política en los años treinta. Entonces Guevara se lanzó y ganó ampliamente las elecciones frente a sus opositores Manuel Arenas Coello, Rafael Mendoza Avilés y el gobiernista Federico Intriago Arrata. En diciembre de 1.952 se posesionó por 2 años y comenzó una exitosa gestión administrativa, "Sin embargo en el interior del Concejo atentaba continuamente contra la vida de los concejales que le eran adversos y no vaciló en recurrir al terrorismo haciendo colocar bombas en sus domicilios".

Su cónyuge había adquirido una cómoda villa de cemento en Las Peñas, de dos pisos, con jardín, vista al río y una pequeña piscina que Guevara adornó personalmente con hermosas plantas traídas desde las restantes provincias del país; siempre sintió predilección por el estudio de la botánica y la práctica de la jardinería, arreglos florales y decoración de interiores, pero sus enemigos políticos le inventaron que vivía con lujo asiático, solamente para desprestigiar su imagen de caudillo popular y hasta lo apodaron "El Pacharaco ocioso".

En 1.952 ofreció el apoyo cefepista a Colón Eloy Alfaro para la presidencia de la república, pero éste no quiso ser candidato porque odiaba mucho a los hombres y partidos que habían participado en el asesinato de su padre y no quería tomar retaliaciones en caso de salir electo, según dijo; sin embargo, detrás de esas negativas se escondía la miopía política de la burguesía guayaquileña liberal, que no ha comprendido hasta hoy que el populismo es la nueva fórmula que ha reemplazado los viejos esquemas destruidos con la revolución del 28 de Mayo de 1.944 y que el caudillismo siempre ha existido en el país como legítima expresión popular.

Por otra parte C F P, ya era un poder político en el Ecuador, movilizaba a las masas y en las elecciones obtenía un nutrido caudal de votos. Guevara Moreno era líder que andaba en guayabera mezclado con el pueblo. El periódico "La Nación" el portavoz de su doctrina y expresiones. La revista "Momento" su arma de ataque y en las provincias de Guayas, Los ríos y Chimborazo ganaban sus candidatos, por eso Guevara se constituyó en factor decisivo en la elección presidencial y a pesar de que no le disgustaba lanzar su candidatura, a última hora prefirió apoyar a Velasco y lo sacó Presidente, frente al conservador Ruperto Alarcón Falconi,

Ya en el poder, Velasco se dió cuenta que había cambiado la situación con relación al año 46, ya no era el Presidente y su Ministro, sino los líderes de dos partidos políticos, con la diferencia que el velasquismo no era una agrupación organizada mientras que el C.F.P. aparte de ser disciplinado y orgánico, contaba con cédulas actuales en Guayaquil y el Guayas, sus comités funcionaba todo el año y cada responsable tenía que rendir cuentas a su jefe de la actividad cotidiana. En tales circunstancias, no teniendo intereses comunes, era irremediable la ruptura entre ambos amigos, pues cada uno luchaba por prevalecer ante el otro y la ruptura se produjo con violencia y triunfaría quien -en ese momento- era el más fuerte. Por eso el presidente Velasco decidió traicionar a C.F.P. y para ello se aprovechó de un incidente sin importancia, la venta al Estado de dos gabarras de propiedad del Cefepista Simón Cañarte Barbero; entonces repudió el pacto y trató de liquidar a Guevara que continuaba en la alcaldía de Guayaquil -a quien en secreto temía por su creciente popularidad

El viernes 30 de Octubre de 1.953 la mayoría gobiernista del Congreso suspendió las elecciones municipales que debían realizarse el lo. de Noviembre en el país, a fin de evitar el seguro triunfo de Guevara Moreno en la Alcaldía de Guayaquil. A última hora los diputados cefepistas se unieron a los izquierdistas para impedirlo, pero fueron derrotados por el conservadorismo y el velasquismo. En Diciembre Velasco inventó la patraña de un supuesto asalto a la Base Aérea de Taura, hizo apresarlo en unión de su esposa Norma, José Hanna Musse, Michael Achi Iza, Pablo Estrada Valle y Leonardo Stagg Durkof y los sacó del país en un avión militar. En Cali, un coronel del ejército colombiano desarmó al Com. Félix Guerrero Zárate, que hacía de jefe y delegado del gobierno en el avión. De allí siguieron a Bogotá donde los desterrados hicieron noticia durante casi un mes. Posteriormente salieron a Panamá y Lima con pasaporte de emergencia. Entre estos últimos estuvo Guevara y su esposa, que fueron declarados "Huéspedes de Honor" por el gobierno peruano.

A finales de 1.953 intentó regresar pero el dictador Odria, de acuerdo con el régimen del presidente Velasco, le impidió abordar un avión de Panagra a pesar de tener pagado el correspondiente boleto. Solo en l.954 pudo volver, fue recibido con un aposteósico desfile de antorchas y lanzó su candidatura para Diputado por el Guayas triunfando en las elecciones; más, el Ministro de Gobierno, Camilo Ponce Enríquez, lo hizo descalificar.

De 1.956 propuso a su primo segundo el doctor Ruperto Alarcón Falconí que lo acompañara como Vicepresidente en su binomio. Falconí aspiraba a más y solicitó que se sorteara el primer lugar, lo que así se hizo, favoreciendo la suerte a Guevara. El Ministro de Gobierno, que seguía siendo Ponce, se asustó del pacto cefepista-conservador, que indudablemente debilitaría su opción presidencial y pidió al Cardenal De la Torre que interviniera ante Alarcón para que éste se excuse. De la Torre habló con Alarcón por teléfono, porque éste último estaba de Embajador en España, pero nada consiguió. Ponce volvió a la carga y por los canales diplomáticos obtuvo del gobierno español una amenaza contra el suegro de Alarcón, un ciudadano español de apellido Albizú, quien se asustó del "Pacto de su yerno con un comunista de la República" -ese era Guevara- y tanto insistió ante Alarcón, que logró lo que no había podido el Cardenal: su excusa. Esto constituyó un golpe mortal para la política cefepista porque Guevara tuvo que completar su binomio con Carlos Zambrano Orejuela, que nada aportó y en las elecciones presidenciales del 56 triunfó Ponce con 178.424 votos, seguido de Huerta con 175.378 votos, de Guevara con 149.935 votos y de J. Ricardo Chiriboga Villagómez con 110.685 votos. Si se hubiera unido el cefepismo al liberalismo éste hubiera triunfado con toda comodidad; pero, el partido de las luces estaba desorientado, era muy burgués y temía la beligerancia cefepista, así es que Huerta prefirió pactar con el ala placista y perdió.

De allí en adelante Guevara comenzó a declinar. Estaba cansado de sostener una lucha continua de 20 años con destierros, prisiones, malquerencias y escándalos, sin horarios fijos ni descansos familiares, la constante intranquilidad de una vida pública llena de sinsabores. Por otra parte existían fuertes disenciones dentro de las filas del partido y la figura de Assad Bucaram emergía peligrosamente por la mística que sabía imprimir a todo sus actos.

Un buen día de 1.960 Guevara embarcó a México y salió del país porque se hallaba al borde de un colapso nervioso. Poco después fijó definitivamente su residencia en esa capital y trabajó en la sección de vacunas de un laboratorio.

En 1.961 regresó a Guayaquil, reasumió la dirección del C.F.P. que había quedado encargada a Hanna Musse y trató inútilmente de recobrar su posición de líder indiscutible del pueblo, frente a un Bucaram más joven, que obtuvo la alcaldía de Guayaquil. Entonces Guevara viajó a Quito, se dejó ganar por el dulce encanto de la burguesía, alquiló una suite en los departamentos Colón y allí vivió lleno de enemigos y en relativa pobreza hasta que por causa de la dictadura de Julio de 1.963 no pudo realizar la Convención Nacional que había programado en Ambato, donde expulsaría a Bucaram. Nuevamente en Guayaquil en 1.968 apoyó la candidatura presidencial de Velasco Ibarra y al triunfar le fué propuesto el Ministerio de Gobierno, finalmente no se pusieron de acuerdo y terminó por no aceptar.

En 1.970 perdió las elecciones de Alcalde de Guayaquil frente a Francisco Huerta Montalvo que estaba respaldado por Bucaram; entonces se convenció que los tiempos habían cambiado y compró una parcela de 1.500 metros cuadrados de terreno en San Rafael, al lado de Quito, donde construyó una modesta villa y se dedicó a la pasión de su vida: la jardinería, viviendo entre plantas, libros y recuerdos, visitado de vez en cuando por viejos amigos y conocidos.

En 1.972 fue invitado a la Unión Soviética por su amigo el Embajador ecuatoriano Jorge Icaza. A su regreso le comentó a Alberto Borges "Eso no funciona". Nuevamente en San Rafael volvió a lo suyo, aunque muy decaído por su mala salud. Hasta que falleció una madrugada de 1.974 a consecuencia de un infarto causado posiblemente por excesiva dosis de medicamento para su diabetes, enfermedad que había alterado su más apreciada función, produciéndole depresiones y estados de ansiedad que combatía con fármacos fuertes.

Su cadáver espera que la Patria le reconozca su enorme valía, en el cementerio de Sangolquí, bajo una simple lápida de piedra que Eduardo Kingman quiso adornar con dibujos precolombinos. En sus funerales una mujer del pueblo protestó porque se enterrara tan simplemente al "Capitán del pueblo ecuatoriano" y un amigo dijo "La Historia reconocerá tu valor y dirá la verdad", aunque un comentarista de prensa opinó que "Dejó la trágica herencia de su inspiración populista fascista que tantas proyecciones dañinas ha venido provocando en el país", lo cual no es verdad.

Como político no trepidaba en utilizar armas vedadas creyendo siempre que el fin justifica los medios. En 1.946 mandó raptar al 1er. Vicepresidente de la Asamblea Nacional Constituyente, Manuel Agustín Aguirre y lo hizo sacar en secreto del país. Al hijo de Pedro Saad quizo raptar y como salió corriendo lo atropelló el carro de los pesquisas, solo para aterrorizar al padre, etc. No fue un orador a la manera tradicional de los políticos de la época. Atacaba directamente los problemas que consideraba esenciales en una campaña pero sus mensajes no llegaban a los habitantes de la sierra. El habitante suburbano guayaquileño si le entendía y respondía en masa, por eso Guevara triunfó en la costa con amplio margen, aunque no lo suficiente como para contrarrestar a los otros candidatos y lograr el triunfo nacional, que siempre se le mostró esquivo.