VOLVER A LOS TOMOS
..............................................................................................................................................................

JUAN ILLINGWORTH HUNT
MARINO.- Nació en Stockport, condado de Chester, Inglaterra, el 10 de marzo de 1.786, hijo legítimo de Abraham Illingworth y de Mary Hunt. Su familia pertenecía a la burguesía de esa zona y quisieron dedicarlo al comercio, pero el joven Illingworth decidió enrolarse en la marina sirviendo en los navíos "Venerable", "Surveillant", "Carolina" y "Blenheim" durante el bloqueo continental decretado por Napoleón contra Inglaterra. En la bahía de Quiberon comandó el grupo de asalto que demolió las trincheras y clavó sus cañones y todo esto con gran peligro por encontrarse a tiro de fusil del enemigo. Decretada la paz, viajó en 1.815 por Francia y España aprendiendo idiomas. En 1.817 fue contratado por José Antonio Alvarez agente de Chile, para comandar la goleta "La Rosa", de 400 toneladas, surta en el estuario del Támesis, que debía recoger a Lord Cochrane y llevarlo a Sudamérica burlando la vigilancia y persecución de las naves españolas. El viaje fué largo y terminó en Diciembre de 1.818 en Valparaíso, donde el ejército patriota de los Andes la adquirió y armó con 36 cañones.

En mayo de 1.819 comandó la misma goleta que había cambiado de nombre por el de "La Rosa de los Andes", cruzó el Pacífico como corsario al servicio de Chile y realizó varias presas. Primero abordó a la fragata "Vascongada" procedente de Santander, luego combatió 9 horas a la altura de las costas de Santa Elena con la fragata de guerra española "La Piedad", retirándose a las Galápagos para reparar daños; después de dos meses capturó el bergantín "Cantón” que llevaba un cargamento de 60.000 pesos en el que iba de pasajero Vicente Rocafuerte y puso rumbo a la isla Taboga en las costas de Panamá, incendiando al pueblo y a la iglesia el 17 de septiembre. Al regreso liberó a Tumaco, Izcuandé y Buenaventura en la costa colombiana del Chocó, ocupó la isla Taona y enfiló a Panamá que no pudo ocupar por estar bien fortificada pero en el Real de Santa María, con el Gobernador Valverde, canjeó a los prisioneros españoles tomados en Taboga con los sobrevivientes ingleses de la expedición de Mac Gregor que de 1.400 sólo quedaban 601 y siguió viaje hasta la isla de la "Gorgona" donde dió libertad a numerosos confinados y apresó dos bergantines.

Informado que una expedición había sido despachada en su contra, decidió cortarles la retirada saliendo por la desembocadura del río Magdalena en el Atlántico; con tal fin ascendió por las aguas del río Atrato y fue el primero en descubrir este paso, que va de un océano a otro. En marzo de 1.820 recuperó Tumaco, que había sido ocupada por los españoles y capturó dos bergantines mercantes.

El 12 de mayo de 1.820 combatió en "Punta Galera" contra la fragata "Prueba", fue herido en la mejilla izquierda por una esquirla de metralla, la sangre llegó a mojarle las botas y a consecuencia de la hemorragia sufrió un desmayo. Años después una ocurrida dama guayaquileña al ver la cicatriz que afeábale esa parte del rostro, dijo no sin gracia: "Por un lado es un héroe y por el otro un buenmozo". También le decían "Cara de Plata" porque acostumbraba usar una placa que disimulaba la herida.

En 1.821 la "Rosa de los Andes" se varó en la boca del río Izcuandé y no fue posible salvarla, entonces viajó a Guayaquil y se sumó a las fuerzas patriotas como agente diplomático de Colombia. Sucre le reconoció el grado de Coronel, lo envió con 300 hombres a Zapotal y de allí a Latacunga, ciudad que ocupó; pero sabedor de la derrota de las armas patriótas en el segundo "Huachi", la abandonó y evitó ser envuelto.

En Julio de 1.822 Bolívar lo designó "Comandante del Apostadero de Guayaquil" y fundó la Escuela Náutica ayudado por Manuel Antonio de Luzarraga que comenzó a funcionar en Agosto del 23 bajo la dirección de Domingo Agustín Gómez, capitán de la corbeta "Perla", que aceptó dirigirla por 150 pesos mensuales de sueldo. Igualmente combatió el contrabando y embarcó al Obispo de Quito y a sus familiares que venían desterrados. Entonces castellanizó su apellido que escribirá de aquí en adelante "Illingrot" y en 1.823 contrajo matrimonio con la guayaquileña Mercedes Décima- Villa y Cosío, hija del comerciante español Vicente Décima Villa, comprometido en la asonada realista de los años 21 y de Mercedes Cosío y Villamar, dueña de la hacienda "Chonana", vecina del pueblo de Santa Lucía a orillas del río Daule. Era talentosa, ilustrada y de carácter, le amó entrañablemente y acompañó en sus campañas, aventuras y destierros.

En 1.825 asistió al bloqueo del puerto del Callao comandando la escuadra patriota de Colombia y Perú llamada "La Escuadra Unida". Su esposa vivía en la nave capitana y el jefe español General Rodil dispuso que no se ataque esa nave porque "Un caballero español no dispara a las damas". En Enero de 1.826 capituló El Callao. Bolívar lo elevó a General, el Perú a Contralmirante y le concedió la ciudadanía honoraria.

De regreso a Guayaquil fue nombrado en 1.828 "Intendente General del Departamento", auspició la Sociedad Económica del país, ejerció el cargo de Director y la dirección del Hospital de la Marina que tuvo corta duración. Igualmente le correspondió dirigir la defensa del puerto frente al ataque de la flota peruana del Almirante Guisse. Los peruanos se retiraron maltrechos y sin jefe porque Guisse falleció en el golfo a consecuencia de las heridas recibidas, siendo reemplazadas por José Boterín, que situó sus naves en la boca de los ríos Daule y Babahoyo, bloqueando a Guayaquil por varios meses e impidiendo todo abastecimiento. Una junta de Notables acordó entregar la plaza para evitar su bombardeo e incendio, después Illingworth partió a Daule y de allí a las montañas. Su hacienda Chonana fue saqueada y anduvo escondido hasta que los peruanos fueron obligados a devolver la ciudad por la fuerza, durante la campaña de "Buijo" que dirigió el Libertador personalmente. Entonces regresó a Guayaquil, se sometió voluntariamente a un "Consejo de Guerra" donde lo defendió el Dr. Aguirre Abad y fue absuelto de toda culpa.

En 1.830 participó en la revolución bolivariana del General Urdaneta que lo designó comandante General de la Marina de Guayaquil y al fracasar el movimiento fue desterrado al Perú con su familia, viviendo en gran pobreza por más de cinco años. Chonana fue nuevamente saqueada y el gobierno la incautó. Estando en el destierro, su amigo el Mariscal Santa Cruz Jefe de la Confederación Peruano-Boliviana, le ofreció el mando de la escuadra con honores y sueldos, pero no aceptó, para no luchar contra Chile, país al que había servido entre 1.819 y 1.821.

En 1.836 regresó llamado por el gobierno que le devolvió sus bienes dedicando su tiempo al cultivo de algodón en la zona de Santa Lucía en sociedad con Manuel Antonio de Luzarraga que le proporcionó el dinero para adquirir las maquinarias desmotadoras en Europa y poder exportar. Después de la revolución del 6 de marzo de 1.845 aceptó la "Comandancia General del Distrito del Guayas" y por renuncia del General Elizalde ocupó la "Jefatura Superior del Ejército", dirigiendo los postreros combates en la Elvira. También figuró de "Enviado del triunvirato de Guayaquil" en la discusión del convenio de "'La Virginia" y ayudó al establecimiento de una factoría mecánica y de fundición ubicada al sur de la ciudad, en el estero de Saraguro hoy Avda. Olmedo. La fábrica costó 5.088 pesos y funcionó quince años. También sugirió a la Asamblea la instalación de una fábrica de ladrillos. En 1.846 fue electo Diputado por Guayaquil. En 1.847 Director de su Junta de Agricultura creada por el Presidente Roca y habiéndose formado una Escuadra para combatir a Flores que se aprestaba a invadirnos desde Europa, fue nombrado Jefe, pero no tuvo la oportunidad de combatir porque la expedición enemiga fue disuelta en Inglaterra con la intervención de los países americanos. En 1.847, a su iniciativa, el Presidente Vicente Ramón Roca instaló la "Sociedad de Agricultores" a fin de reanimar la industria agrícola y fue nombrado primer Director. En 1.846 reclamó al Congreso el pago de los daños sufridos en 1.830 cuando las tropas del gobierno ocuparon su hacienda.

En 1.850 ocurrió la revolución de Urbina en Guayaquil y la Jefatura Suprema de Noboa. Los contrarios, partidarios del General Elizalde, se levantaron en armas y para evitar inútiles derramamientos de sangre celebraron varias reuniones en la hacienda "La Florida", a las que Illingworth concurrió como delegado de Elizalde. Poco después se suscribió el Convenio que puso fin a dicha crisis.

Nuevamente Diputado por Guayaquil en 1.852, aunque su salud estaba resentida y sufría por falta de vista. El 4 de Julio manejó los dos cañones del fuerte de San Carlos contra la invasión del General Juan José Flores. Estaba enfermo, achacoso, casi ciego, pero no había perdido nada de sus energías y sus padecimientos físicos no le impidieron prestar ese nuevo e importante servicio a la Patria. No aceptó nombramientos de Noboa y el 2 de Agosto de 1.853 falleció en su hacienda a la edad de 67 años, siendo enterrado el 4 en la Iglesia de Daule. El 26 de noviembre el Congreso Nacional expidió un Decreto en su Memoria. En 1.862 el Obispo José Tomás de Aguirre solicitó a la viuda que retire el cadáver de la iglesia porque Illingworth no había sido católico sino protestante. Entonces sus restos fueron trasladados a Chonana hasta que el Obispo Luis de Tola -su antiguo discípulo en la Escuela Náutica- ordenó que se entierren en el cementerio católico de Guayaquil, donde aún se conservan con una lápida que entre otras cosas dice: Al General Juan Illingworth, valiente marino que combatió por la independencia americana y por la libertad del Ecuador, llevando sobre su rostro heroicas heridas como insignias de su valor y como trofeos de su gloria. La Historia de Inglaterra, Colombia, Chile y Perú recuerdan sus gloriosos hechos".

Su biografía consta publicada por su nieto el ilustre historiador Camilo Destruge Illingworth, Cronista Emérito de Guayaquil.