PIO JARAMILLO ALVARADO
DOCTOR EN ECUATORIANIDADES.-
Nació en Loja el 17 de Mayo de 1.884 en la
casa de su abuela Barbara Ochoa ubicada en la calle
Real, hoy Bolívar. Hijo legítimo de
José Pío Jaramillo Ochoa y Zoila Pacífica
Alvarado Cueva, lojanos.
Recibió las primeras
letras de su madre, estudió la primaria en
la escuela fiscal "Miguel Riofrio" y la
secundaria en el "Bernardo Valdivieso" donde
fundó el "Grupo Alba" y su órgano
de publicidad "El Iris", haciendo sus primeros
ensayos literarios con varios compañeros generacionales.
En Julio de 1.905 se graduó
de Bachiller en Filosofía. Enseguida pasó
a la Facultad de Jurisprudencia y el 26 de Diciembre
de 1.906 obtuvo la licenciatura en "Ciencias
Públicas. Entonces ocupó la presidencia
del Liceo Bernardo Valdivieso y en la revista "El
Fénix" publicó ensayos desde 1.907
hasta 1.910.
Para el conflicto con el Perú
arengó a las tropas que marchaban a Macaray
en emocionante acto de patriotismo se desprendió
de su reloj de oro -regalo de su madre cuando el bachillerato-
y lo entregó al Comandante Villareal, del batallón
que se despedía, "para que cuente y anote
las horas del triunfo de la Patria", gesto que
ya revelaba su carácter franco, patriótico,
abierto e impulsivo.
Ese año editó
el semanario "El Oriente" con intereses
generales, literatura e información, para dar
a conocer a sus comprovincianos el proyecto del ferrocarril
transamazónico que uniría Puerto Bolívar,
Loja y Zamora con el río Marañón
y en el periódico "La Defensa Nacional"
de Quito publicó su estudio "Por Zamora
al Marañón"
El 9 de Enero de 1.911 se doctoró
en Jurisprudencia. El 8 de Marzo siguiente se matriculó
de abogado en la Corte Superior de Justicia de Loja
y fue designado Secretario- Relator de ese tribunal.
Era gran lector que acostumbraba
"examinar la realidad nacional con espíritu
investigador, buscando las causas del fracaso de la
revolución liberal en la falla de la estructura
socioeconómica, inspirándose en un gran
amor a la Patria, amor de historiadores". Ese
año publicó en el semanario político
lojano "El Voto Popular" la biografía
de Manuel Carrión y Pinzano, fue electo Diputado
por Loja, concurrió al Congreso y formó
parte del bloque gobiernista. Eran los tiempos del
general Leonidas Plaza Gutiérrez.
En 1.913 fue designado profesor
de Castellano del Instituto "Mejía",
editó su primer trabajo "El Ecuador y
el Canal de Panamá" en 39 págs.
ingresó a la Sociedad Jurídico- Literaria
y comenzó a escribir para los periódicos
del país bajo el seudónimo de "Plácido
Ximénez". Sus colaboraciones aparecían
en "El Oriente" y "El Municipio Lojano"
de Loja, "El Fénix" de Riobamba,
"El Telégrafo", "El Guante",
"El Nacional"" y "Diario Ilustrado"
de Guayaquil y "El Comercio", "La Prensa",
"La Nación" y "El Día"
de Quito. Entonces presentó su memorandum al
Presidente Leonidas Plaza planteando la realización
de los estudios para llevar a cabo el ferrocarril
transamazónico que uniría el Pacífico
y el Atlántico a través de Loja, el
Oro, el oriente ecuatoriano y la amazonía brasilera,
pero no logró despertar otro interés
que el puramente científico y se adujo entonces
y se repitió después, que siendo buena
la idea, era impracticable en la realidad por falta
de disponibilidades económicas.
El 13 de Diciembre de 1.913
fue designado Gobernador de Loja y "regresó
a la tierra natal con las gallardías de una
juventud inteligente y fervorosa. Se hallaba en el
filo de sus treinta años y era dueño
de todas las curiosidades, de todas las iniciativas."
Enseguida se puso manos a las
obras y comenzó por habilitar la Casa del Gobierno,
reparó el Cuartel de Policía, adecuó
el local del Protectorado de Señoritas. En
1.915 contrató la construcción de un
edificio para el nuevo Hospital, ayudó a la
contratación para la provisión de agua
potable de la ciudad de Loja con los Ingenieros Enrique
de Witt y Norton Pratt, adelantó el camino
a la Costa, puso especial atención en mantener
caminos y puentes y tampoco descuidó las labores
del espíritu, "En su casa, que era en
las tardes el remanso espiritual de la ciudad, reunía
a los universitarios para hablar de literatura y dar
conferencias que no eran otra cosa que anticipos de
lecturas y para recitar versos. I así nació
Vida Nueva, aquel periódico de literatura y
arte."
En 1.915 publicó "Formulario
para la formación de sumarios en materia criminal"
en 23 págs. y "Reglamento interno de la
Policía de Loja" en 8 págs. En
1.916 “Memoria del Hospital de Loja, con el
plano, fachada, estatutos y reglamentos de esa casa
asistencial” en 69 págs. e "Informe
y Renuncia" en 26 págs. cesando en sus
funciones el 31 de Agosto, al finalizar el segundo
período presidencial del general Leonidas Plaza.
En 1.917 ocupó la posecretaría
de la Cámara de Diputados. El 18 fue nuevamente
electo diputado por Loja y discutió largamente
con Jacinto Jijón y Caamaño sobre la
veracidad de la Historia del Reino de Quito del Padre
Juan de Velasco, S.J. Allí le tocó defender
los mitos y leyendas como fuentes de la historia y
mantuvo la tesis de la existencia de un reino o confederación
de pueblos cuya capital fue Quito, así como
el origen en la península de Santa Elena (Sumpa)
de la cultura incásica.
Al concluir las sesiones del
Congreso pasó a ocupar una de las Fiscalías
y en el Jurado reunido el 6 de Marzo de 1.919, dentro
del proceso penal seguido en Quito contra autores,
cómplices y encubridores del asesinato de Alfaro
y sus tenientes, acusó públicamente
a los miembros del gabinete de Carlos Freire Zaldumbide
y a varias personas del bajo pueblo quiteño,
sin revisar las actuaciones del elemento militar tanto
o más culpable que el civil y como el juicio
se volvió de carácter político,
nunca se llegó a pronunciar sentencia y el
crímen quedó en la impunidad; sin embargo,
su Alegato, escrito con pasión y en hermosísimo
estilo periodístico, ha pasado a la historia
ecuatoriana como un modelo de lo que debe ser un ensayo
histórico-político.
En 1.920 fue designado Director
General del Oriente y exploró las amplias regiones
ubicadas entre los ríos Napo y Pastaza, recogiendo
dichas experiencias administrativas en una erudita
obra que tituló "Ferrocarriles al Oriente",
editada ese año, en 178 págs.
En 1.922 publicó en
la revista de la Sociedad Jurídico-Literaria
de Quito un ensayo crítico sobre la "Literatura
Lojana" en 26 págs. Entonces se trenzó
en acaloradas discusiones con el Dr. Luis Felipe Borja
hijo y con Italo Paviolo, representantes de la Sociedad
de Agricultores del Ecuador, propugnando la formación
de un partido Social Agrario para realizar cambios
fundamentales en la economía agrícola
del país. Al mismo tiempo, en Diciembre de
ese año, dió a la luz su bellísima
obra "El Indio Ecuatoriano" con el subtítulo
de "Contribución al estudio de la sociología
indoamericana", que dedicó a la juventud
liberal de América en 227 págs. calificada
como una brillantísima defensa de la raza,
del proletariado y de los más débiles.
Alegato escrupulosamente escrito, que no ha tenido
reprise en el país.
La obra impactó poderosamente
en el criterio de la Juventud y convirtió a
su autor en el portavoz de quienes llevaron la causa
del indio ecuatoriano ante los tribunales de la nación.
Allí escribió lo siguiente: "Con
la fe del sembrador, sigo echando al voleo la simiente,
en los surcos del pensamiento nacional, pues sé
que ésta germina y florece".
La publicación de tan
importantísimo trabajo coincidió con
el movimiento arielista latinoamericano, surgido años
atrás en el Uruguay con el escritor José
Enrique Rodó y marcó en el Ecuador el
principio de la llamada corriente o escuela indigenista,
que tanto ha gravitado en la cultura y el arte ecuatoriano,
así como en la idiosincrasia de nuestros políticos.
"El Indio Ecuatorianos ha conocido hasta la presente
cinco ediciones más en 1.925, 36, 54, 79 y
83 y situó a Jaramillo entre los fundadores
de la Sociología Ecuatoriana con Alfredo Espinosa
Tamayo y Belisario Quevedo. La segúnda edición
de 1.925 incluyo un examen preliminar del distinguido
escritor Orestes Ferrara (1).
Angel Felicísimo Rojas
ha escrito que "El Indio Ecuatoriano" es
un libro erudito que agota la materia y señala
la solución pues plantea el problema indígena
en su verdadero terreno, el de una modificación
substancial que tenga base económica y que
liquide al feudalismo. Antes de Pío Jaramillo
Alvarado se habían propuesto vagas soluciones
sentimentales. Montalvo no daba ninguna. Abelardo
Moncayo en su largo alegato "El Concertaje de
Indios" denunciaba patéticamente el horror
de la explotación que tenía ese nombre
y alentaba las esperanzas de que esa monstruosidad
terminara. A Jaramillo corresponde la gloria del precursor.
Su fórmula Pan, trabajo y libertad económica,
continúa vigente.
En 1.923 dió a la luz
su ensayo "Don Abelardo Moncayo y su época"
en 80 págs. como estudio introductorio al libro
"Añoranzas", que contiene varios
ensayos críticos de don Abelardo. En dicha
introducción atacó al liberalism o ya
sin ideales y hasta puramente mercantilista de su
tiempo y lo comparó con el heróico y
desprendido de los tiempos gloriosos
(1) Orestes Ferrara
(1.876-1.972) Escritor y político nacido en
Ñápoles, Italia, cubano por naturalización.
Luchó en la guerra de la independencia de Cuba
y llegó a Coronel. Entró en política,
presidió la Cámara de Representantes,
fué Ministro de Estado y Embajador en la Unesco.
En 1.940 figuró en la Asamblea Nacional Constituyente,
como intelectual en su patria adoptiva, cultivó
el ensayo, el periodismo, la crítica y la historia.
Fue orador notable y autor de numerosas obras tales
como “El papa Borgia”, “Maquiavelo”,
“Un Pleito sucesorio”, “Cicerón”
y “Mirabeau” entre otras muchas más.
de la revolución y de Moncayo, cuando a fines
del siglo XIX pugnaba por cambiar las caducas estructuras
casi coloniales del país.
Por esos días Luis Napoleón
Dillon dictó una conferencia sobre el Liberalismo
en el teatro Sucre y denunció la equivocada
política nacional del presidente José
Luis Tamayo, cuyo gabinete estaba infiltrado de elementos
reaccionarios ultramontanos y conservadores. El discurso
ocasionó tal impacto político que obligó
a reunirse a la Junta Liberal de Pichincha y desde
el mes de Abril los diarios "El Día"
de Quito y "El Universo" de Guayaquil abrieron
rudas campañas para reafirmar las conquistas
y los principios doctrinarios liberales radicales
en el Ecuador.
Entonces Jaramillo comenzó
en "El Día", dentro de una elegancia
expositiva que ha hecho de él uno de los más
grandes periodistas de nuestra historia, su columna
"Aspectos Políticos", que pronto
fue buscada y leída con fruición y su
seudónimo "Petronio" se hizo famoso.
"Una recopilación de dichos artículos
salió a la luz bajo el título de "La
Doctrina Liberal. Hombres e ideas en el Ecuador".
El 9 de Septiembre se reunió
la Asamblea Liberal en Quito y le encargaron la redacción
del Programa y los Estatutos, cometidos que cumplió
rápido y bien, recibiendo un Voto de Aplauso
del directorio liberal. Demás está indicar
que dicha Asamblea gozó de una "Justa
celebridad por su avanzado programa y las resoluciones
que adoptó contra los Estancos y los Monopolios"
que acogotaban al sector mayoritario y más
pobre de la República.
Parte de la producción
periodística de esa agitada época fue
recogida en "La Asamblea Liberal y sus aspectos
políticos" en 369 págs que dedicó
al Dr. Julio E. Moreno, libro que está considerado
importantísimo para el conocimiento de la situación
política de ese momento. Ataque rudo al nacionalismo
o intento de fusión de los partidos por juzgarlo
un retroceso ideológico, simple maniobra para
fortalecer a un régimen y a un sistema de gobierno
declinantes, con la colaboración de elementos
conservadores.
Cuando en Agosto del 24 ascendió
al poder el Presidente Gonzalo S. Córdova,
le fue propuesto el Ministerio de Gobierno, que aceptó
con la esperanza de lograr algunos cambios positivos
para el país y aunque se desempeñó
durante varios meses, finalmente tuvo que renunciar,
cuando el presidente no dió importancia a sus
reiteradas denuncias sobre una conspiración
en marcha, que estalló en Guayaquil y en Quito
el 9 de Julio siguiente y dió al traste con
el régimen. Entonces combatió por la
prensa a la revolución Juliana con la pasión
que sabía poner en todos sus actos.
En 1.926 el nuevo dictador
Isidro Ayora lo desterró a Panamá, donde
residió varios meses. A su regreso volvió
a escribir en "El Día" manifestando
que "el conservadorismo y el liberalismo ya nada
tenían que ofrecer a la nación sino
su pasado ya extinguido" y siguió obstinadamente
argumentando en favor de una acción radical,
socialista y nacional desde su sitial de intelectual
doctrinario y hasta formó parte de la Liga
Antiimperialista que se fundó en Quito para
combatir al fascismo que ya comenzaba a irrumpir en
América.
Los escritos de "Petronio"
deben ser dados nuevamente a la publicidad pues bien
se lo merecen, porque solo se han reunido unos pocos
en "La Crisis del Liberalismo. Aspectos Políticos"
y en otras dos obras más, pero están
inéditos los más. “Todos son vivos
testimonios de contenido histórico contemporáneo
contra el caudillaje y las dictaduras, singularmente
la de la época Juliana, y de defensa indeclinable
de la libertad y la democracia, en los momentos culminantes
de desorientación política y de anarquía
militarista".
En 1.927 con motivo el escándalo
internacional suscitado al conocerse el tratado secreto
Salomón Lozano por el que Colombia cedía
al Perú nuestros territorios del río
Putumayo, editó "Los Tratados con Colombia"
en 12 págs "Blasones de Loja", "En
Defensa de Rocafuerte" en 23 págs, donde
estudió las consecuencias de la quiebra de
la Casa Bancaria Goldmit Política Tropical"
con un estudio preliminar de la dictadura del Libertador
Bolívar en 1.826 en 66 págs. Y "Don
Antonio Borrero" que apareció como artículo
en la revista de la Jurídico- Literaria.
En 1.928 le correspondió
el honor de inaugurar la estatua de Alfaro en Quito
y con tal motivo publicó su Acusación
Fiscal "La Victimación del General Eloy
Alfaro y sus tenientes" en 33 págs.
En 1.929 fue designado Profesor
de Derecho Político y Administrativo de la
Universidad Central y el gobierno lo envió
de Ministro Consejero al Perú en desagravio
a pasadas injurias. Allí permaneció
hasta 1.930.
El 31 ascendió al decanato
de la Facultad de Jurisprudencia de la Universidad
Central y el Grupo América de Quito lo eligió
socio activo. A mediados de septiembre la Asamblea
Liberal “hizo una invitación especial
a los socialistas, porque se conceptuaba que dentro
de la ideología liberal ellos tenían
aceptación", a fin de tratar sobre la
formación del partido Radical-Socialista. Jaramillo
estuvo entre los redactores de los estatutos del nuevo
partido, pero esa posición no prosperó
y en una siguiente sesión se declaró
que los estatutos vigentes eran los del Partido Liberal.
De todas maneras se unificaron las fuerzas aunque
únicamente con fines electorales y marcharon
unidos en apoyo a la candidatura de Modesto Larrea
Jijón, que perdió frente al conservador
Neptalí Bonifáz Ascázubi.
Pío Jaramillo luchó
siempre por un socialismo autóctono y nacional
que fuera radical en sus todos pero no lo logró.
En ese aspecto su pensamiento se adelantó a
los acontecimientos del convivir nacional.
En 1.932 fue electo miembro
de la Junta Consultiva del Ministerio de Relaciones
Exteriores y pronunció un discurso en el Centenario
del nacimiento de Juan Montalvo, publicado como "Montalvo
político" en 22 págs.
En 1.934 dió a la luz
"Estudios Históricos, ensayos sobre la
vida interna e internacional de la República"
en 585 págs. la segunda edición apareció
en 1.960 en 449 págs. y contiene los siguientes
trabajos: 1) La Revolución del 10 de Agosto
de 1.809, 2) Las Dictaduras de Bolívar, 3)
Caudillos y Dictadores, 4) En defensa de Rocafuerte,
5) Montalvo político, 6) El General Eloy Alfaro,
7) La victimación del General Alfaro y sus
tenientes, 8) Don Abelardo Moncayo y su época,
9) Resumen histórico del régimen constitucional
ecuatoriano, 10) Ubicación histórica
del Marañón, 11) Los Tratados con Colombia,
y 12) Síntesis de la nacionalidad ecuatoriana
y defensa de su territorio.
En 1.936 ocupó por segunda
vez el decanato de Jurisprudencia y editó “Tierras
de Oriente" en 519 págs. "Del Agro
ecuatoriano" en 348 págs. ensayos que
le muestran patriota y estilista y los folletos "Atahualpa
creador de la nacionalidad ecuatoriana" en 70
págs. y "El nuevo Tahuantinsuyo"
en 5 págs.
Ya era padre natural de una
niña y como solterón gustaba de los
escarceos y aventuras románticas que compartía
con un grupo de comprovincianos entre los que se encontraban
Juventino Arias y Pablo Palacio, con quienes solía
intercambiar amigas. El 37 enfermó de lúes,
le recetaron inyecciones de Salvarsan y por prescripción
médica viajó a la costa (2)
Instalado en Guayaquil, alquiló
un departamento esquinero en el primer piso de un
edificio de madera en Sucre y Chile, donde solía
recibir
(2) El Salvarsan o
experimento 606 era en extremo tóxico porque
se preparaba en Alemania a base de sales arsenicales
cuyos residuos se eliminaban por la orina y el sudor,
que son mayores en los climas cálidos.
por las tardes a sus numerosos alumnos, sentado en
una hamaca y con la camisa abierta por el calor. Así
conversaba largo, de todos los temas culturales y
patrióticos posibles y hasta gustaba aconsejar.
Ya estaba curado.
Entre 1.938 y el 43 fue profesor
de Derecho Territorial en la Facultad de Jurisprudencia
de la Universidad de Guayaquil.
El 38 editó "La
entrevista de Guayaquil y su secreto", con la
que inició una serie sobre dicho controversial
tema. Igualmente pronunció una conferencia
en la U. sobre "El Nuevo Concepto del Estado"
que publicó en 44 págs. y dió
a la luz su obra magna, suma de sus conocimientos
y oportunísima como todo lo suyo, pues siempre
tuvo el sentido de la oportunidad: “La Presidencia
de Quito. Alegato histórico- jurídico
sobre nuestra nacionalidad” en dos tomos de
508 y 546 págs. trabajo escrito años
atrás y que fuera presentado en Washington
con motivo de las discusiones limítrofes que
se llevaban a cabo bajo el nombre de Fórmula
Mixta.
Jaramillo fundamentó
su argumentación en "Las raíces
más antiguas del país, que prueban la
alta cuna de la estirpe ecuatoriana". La obra
ha sido considerada unánimemente como un monumento
a la sabiduría y al patriotismo, analiza nuestra
historia territorial y nuestros derechos.
En 1.939 editó "Síntesis
Histórica- Jurídica de la nacionalidad
ecuatoriana y de su defensa territorial" en 60
págs.
El 40 presidió la delegación
ecuatoriana que asistió al Congreso indigenista
reunido en Pascuaro, México, y publicó
“El régimen totalitario en América,
Democracia o Fascismo" en 148 págs. que
vió una segunda edición en 1.962.
En 1.941 salió Sucre
y Lamar en la iniciación de la República"
y en “El Telégrafo” escribió
una relación cronológica y documentada
de los acontecimientos producidos por la invasión
peruana y la tituló "La Guerra de conquista
en América", republicada el 42 por la
U. de Guayaquil en 436 págs. y 4 mapas; y en
el suplemento de la revista del Vicente Rocafuerte
salió “Ecuador es nación amazónica”
en 23 págs. (3)
Por esas patrióticas
iniciativas el "Instituto Ecuatoriano de Estudios
Amazónicos" lo premió designándole
Miembro de Número y en 1.942 el "Centro
de Investigaciones Históricas de Guayaquil"
lo recibió en su seno. Era, lo que se dice,
un escritor que combatía las injusticias vinieren
de donde vinieren.
En 1.943, regresó a
Quito y el 44 dió a la luz "Personalidad
histórica de Atahualpa". El 45 "La
Nueva Grancolombia" en 15 págs. E1 46
fue designado Vicepresidente del directorio de la
matriz de la Casa de la Cultura Ecuatoriana, institución
que atravesaba una gloriosa edad de oro y era la rectora
del pensamiento y la cultura nacional. También
editó "La Universidad norteamericana en
función de la cultura democrática"
en 31 págs. con notas e impresiones al vuelo
de un viaje realizado a ese país como invitado
especial del Departamento de Estado. I en México
presentó un informe sobre la "Situación
del indigenismo en el continente" en 4 págs.
En 1.947 publicó "La
Cultura Indígena Quiteña" en 11
págs. "La Nación quiteña,
perfil biográfico de una cultura" en 197
págs. cuya segunda edición apareció
en 1.958 y que se complementó con sus Estudios
(3) Jaramillo denuncia
minuciosamente las maniobras peruanas para penetrar,
agredir y apoderarse del territorio ecuatoriano, hace
conocer la penetración hitlerista en el Perú
y el Ecuador y analiza la conducta falaz contra el
Ecuador y demás acciones hispanoamericanas
del fementido panamericanismo. Libro fundamental de
denuncia al pueblo ecuatoriano, que el Protocolo de
Río de Janeiro que se acababa de suscribir
era nulo e irrito, producto de una política
imperialista que dividía a nuestros pueblos
y los golpeaba por separado. Trae documentos para
avivar la conciencia nacional y establecer que el
Ecuador es país amazónico y que las
aguas de ese anchuroso río-mar son continentales.
Fue, pues, una obra escrita para la defensa de la
soberanía nacional y de la integridad territorial.
Históricos de 1.934, de suerte que pueden ser
considerados como dos volúmenes de una sola
obra. También insistió en el tema de
la entrevista de Guayaquil con "Nueva crítica
histórica sobre la entrevista de Guayaquil",
fue electo Senador por Napo - Pastaza y obtuvo la
aprobación del proyecto de creación
de la Provincia de Zamora- Chinchipe.
En 1.948 fue delegado del Ecuador
a la IX Conferencia Interamericana celebrada en Bogotá
y le eligieron presidente de la Casa de la Cultura
Ecuatoriana, al finalizar sus labores presentó
una Memoria en 128 págs.
En 1.950 entró en polémicas
con la secretaria de la Embajada de Panamá
que había atribuido al Hermano Hernando de
la Cruz los cuadros de los profetas que están
en la iglesia de la Compañía. Sus dos
artículos refutando tal aserto salieron en
"El Comercio" de Quito y fueron impresos
en un volumen de 99 págs titulado "Examen
crítico sobre los Profetas de Gorívar".
También editó "El Gran Mariscal
José de Lamar, su posición histórica"
en 93 págs.
En 1.952 fue electo Presidente
de la IV Conferencia Latinoamericana de Organizaciones
no gubernamentales celebrada en Quito y publicó
"El Secreto de Guayaquil en la entrevista de
Bolívar y San Martín" en 113 págs.
ensayo que resumió sus trabajos anteriores
sobre dicho tema- completados a la luz de nuevos documentos.
En 1.953 salió "Derecho
Público Interno, texto sobre el Estado y su
significación" en 580 págs. demostrando
una vez más que era el primer ensayista del
país y que podía opinar con ciencia
y a cabalidad sobre los temas mas discímiles,
En 1.955 fundó y fue
primer presidente del Instituto Indigenista del Ecuador
y editó "Historia de Loja y su Provincia"
en 445 págs. con un hermosísimo prólogo
de Benjamín Carrión, libro que ha visto
tres ediciones. Esta fue su última publicación
importante, tenía 71 años de edad.
Ese año fue designado
"Doctor en Ecuatorianidades" por el Consejo
Provincial de Loja, título que le había
concedido en feliz y acertada inspiración el
ilustre escritor José de la Cuadra, en la década
de los años 30.
En 1.956 editó "La
realidad indígena de América" en
l0 págs. "Ubicación Histórica
del descubrimiento y conquista del Marañón
y Amazonas" en 18 págs. y "Resumen
histórico del Derecho Constitucional Ecuatoriano"
en 77 págs.
En 1.957 recibió una
Medalla de Oro del Congreso de Sociología reunido
en Cuenca. El 59 fue electo Miembro de la Academia
de Derecho Internacional y como separata publicó
"La Revolución del 10 de Agosto de 1.809"
con apuntamientos para su estudio en 36 págs.
En 1.960 le propusieron el rectorado de la Universidad
de Loja pero no aceptó.
En 1.964 dió a la luz
"Las Provincias Orientales del Ecuador"
y recibió el homenaje nacional que le organizó
el Grupo América de Quito por cumplir 80 años
de edad.
El gobierno nacional le confirió
la Orden Nacional al Mérito y entonces se dijo
que "el buen viejo era el campeón de los
Derechos del hombre común entre los hombres
y de la Soberanía del Ecuador entre las naciones.
Ninguno más digno de ocupar la presidencia
de la República que él”.
En 1.966 el Partido Liberal
le otorgó la Medalla de la Lealtad Doctrinaria
por su permanente defensa del ideal liberal y por
su inquebrantable fe en el triunfo de la democracia
ecuatoriana, surgida al rescoldo de las conquistas
alcanzadas a través de la gloriosa revolución
del 5 de Junio de 1.895.
Vivía en una casita propia - modesta, limpia
y llena de libros, a la que invariablemente concurrían
sus alumnos y amigos, a quienes atendía y aconsejaba
con cariño y sencillez. Los domingos se hacia
preparar platos lojanos que saboreaba con algunos
paisanos en jolgorios casi familiares y de sano esparcimiento.
Entonces, sintiéndose viejo, decidió
regresar a su Loja natal, a vivir otra vez entre los
suyos y a meditar en los altos e indeclinables destinos
del país.
Retirado a su finca de "El
Prado", disfrutando del acogedor clima y del
verdor del paisaje del valle del Malacatos, fue súbitamente
aquejado de una grave dolencia, le condujeron a una
clínica donde posiblemente le perforaron la
vejiga al colocarle una sonda. Esta calamidad hizo
que empeorara su estado general y requirió
de tratamiento quirúrgico en la clínica
San Agustín el 24 de Julio de 1.968, pero su
corazón no resistió y dejó de
latir en la mesa de operación.
Tenía 82 años
de edad. Dejó un hijo no reconocido, una hija
y varios nietos en ella. Esta última había
nacido de una hermosa campesina macareña vendedora
de comida en el mercado de San Sebastián, que
luego contrajo matrimonio con un militar de notoria
actuación en la dictadura del General Enríquez
Gallo el 37-38.
También quedaron algunas
de sus obras inéditas, entre las que conozco
"Reflexiones sobre el problema limítrofe"
y "Documentos relativos a la historia de Loja".
Su Biblioteca y Archivo fueron vendidos a la U. de
Loja y por testamento legó su casa donde nació,
para que allí se instale un colegio de niñas
con el nombre de su progenitora.
Bajo de estatura, trigueño,
rollizo, de pelo negro y después blanco plateado,
ojos vivaces y pequeños, voz apagada pero armoniosa,
talento polifacético y genial.
Defendió a la nación
y combatió con la pluma por sus derechos territoriales.
Amó al indio y a las regiones orientales del
país, así como a su ciudad y provincia
natales. Fue escritor de altas miras, periodista de
resonancia nacional, historiador notable y fecundo.
Quizo para la Patria mejores días y luchó
incansablemente por ellos. Por eso se le considera
uno de los más importantes ecuatorianos de
todos los tiempos, (4) aunque como bien lo ha anotado
Hernán Rodríguez Castelo, anque escribía
con gran facilidad y notable belleza, ni tuvo estilo
literario ni luchó por tenerlo, pues su misión
fue muy distinta en la vida. No escribía para
recrear sino para denunciar y exponer los más
tensos problemas de la nacionalidad ecuatoriana, que
ayudó tan intensamente a formar.
(4) Como novelista
se le conoce solamente un texto breve escrito en su
primeros años: "El último de los
Yaguarzongos", de tema jívaro. La política
y la polémica mataron al novelista según
parece.