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PIO JARAMILLO ALVARADO
DOCTOR EN ECUATORIANIDADES.- Nació en Loja el 17 de Mayo de 1.884 en la casa de su abuela Barbara Ochoa ubicada en la calle Real, hoy Bolívar. Hijo legítimo de José Pío Jaramillo Ochoa y Zoila Pacífica Alvarado Cueva, lojanos.

Recibió las primeras letras de su madre, estudió la primaria en la escuela fiscal "Miguel Riofrio" y la secundaria en el "Bernardo Valdivieso" donde fundó el "Grupo Alba" y su órgano de publicidad "El Iris", haciendo sus primeros ensayos literarios con varios compañeros generacionales.

En Julio de 1.905 se graduó de Bachiller en Filosofía. Enseguida pasó a la Facultad de Jurisprudencia y el 26 de Diciembre de 1.906 obtuvo la licenciatura en "Ciencias Públicas. Entonces ocupó la presidencia del Liceo Bernardo Valdivieso y en la revista "El Fénix" publicó ensayos desde 1.907 hasta 1.910.

Para el conflicto con el Perú arengó a las tropas que marchaban a Macaray en emocionante acto de patriotismo se desprendió de su reloj de oro -regalo de su madre cuando el bachillerato- y lo entregó al Comandante Villareal, del batallón que se despedía, "para que cuente y anote las horas del triunfo de la Patria", gesto que ya revelaba su carácter franco, patriótico, abierto e impulsivo.

Ese año editó el semanario "El Oriente" con intereses generales, literatura e información, para dar a conocer a sus comprovincianos el proyecto del ferrocarril transamazónico que uniría Puerto Bolívar, Loja y Zamora con el río Marañón y en el periódico "La Defensa Nacional" de Quito publicó su estudio "Por Zamora al Marañón"

El 9 de Enero de 1.911 se doctoró en Jurisprudencia. El 8 de Marzo siguiente se matriculó de abogado en la Corte Superior de Justicia de Loja y fue designado Secretario- Relator de ese tribunal.

Era gran lector que acostumbraba "examinar la realidad nacional con espíritu investigador, buscando las causas del fracaso de la revolución liberal en la falla de la estructura socioeconómica, inspirándose en un gran amor a la Patria, amor de historiadores". Ese año publicó en el semanario político lojano "El Voto Popular" la biografía de Manuel Carrión y Pinzano, fue electo Diputado por Loja, concurrió al Congreso y formó parte del bloque gobiernista. Eran los tiempos del general Leonidas Plaza Gutiérrez.

En 1.913 fue designado profesor de Castellano del Instituto "Mejía", editó su primer trabajo "El Ecuador y el Canal de Panamá" en 39 págs. ingresó a la Sociedad Jurídico- Literaria y comenzó a escribir para los periódicos del país bajo el seudónimo de "Plácido Ximénez". Sus colaboraciones aparecían en "El Oriente" y "El Municipio Lojano" de Loja, "El Fénix" de Riobamba, "El Telégrafo", "El Guante", "El Nacional"" y "Diario Ilustrado" de Guayaquil y "El Comercio", "La Prensa", "La Nación" y "El Día" de Quito. Entonces presentó su memorandum al Presidente Leonidas Plaza planteando la realización de los estudios para llevar a cabo el ferrocarril transamazónico que uniría el Pacífico y el Atlántico a través de Loja, el Oro, el oriente ecuatoriano y la amazonía brasilera, pero no logró despertar otro interés que el puramente científico y se adujo entonces y se repitió después, que siendo buena la idea, era impracticable en la realidad por falta de disponibilidades económicas.

El 13 de Diciembre de 1.913 fue designado Gobernador de Loja y "regresó a la tierra natal con las gallardías de una juventud inteligente y fervorosa. Se hallaba en el filo de sus treinta años y era dueño de todas las curiosidades, de todas las iniciativas."

Enseguida se puso manos a las obras y comenzó por habilitar la Casa del Gobierno, reparó el Cuartel de Policía, adecuó el local del Protectorado de Señoritas. En 1.915 contrató la construcción de un edificio para el nuevo Hospital, ayudó a la contratación para la provisión de agua potable de la ciudad de Loja con los Ingenieros Enrique de Witt y Norton Pratt, adelantó el camino a la Costa, puso especial atención en mantener caminos y puentes y tampoco descuidó las labores del espíritu, "En su casa, que era en las tardes el remanso espiritual de la ciudad, reunía a los universitarios para hablar de literatura y dar conferencias que no eran otra cosa que anticipos de lecturas y para recitar versos. I así nació Vida Nueva, aquel periódico de literatura y arte."

En 1.915 publicó "Formulario para la formación de sumarios en materia criminal" en 23 págs. y "Reglamento interno de la Policía de Loja" en 8 págs. En 1.916 “Memoria del Hospital de Loja, con el plano, fachada, estatutos y reglamentos de esa casa asistencial” en 69 págs. e "Informe y Renuncia" en 26 págs. cesando en sus funciones el 31 de Agosto, al finalizar el segundo período presidencial del general Leonidas Plaza.

En 1.917 ocupó la posecretaría de la Cámara de Diputados. El 18 fue nuevamente electo diputado por Loja y discutió largamente con Jacinto Jijón y Caamaño sobre la veracidad de la Historia del Reino de Quito del Padre Juan de Velasco, S.J. Allí le tocó defender los mitos y leyendas como fuentes de la historia y mantuvo la tesis de la existencia de un reino o confederación de pueblos cuya capital fue Quito, así como el origen en la península de Santa Elena (Sumpa) de la cultura incásica.

Al concluir las sesiones del Congreso pasó a ocupar una de las Fiscalías y en el Jurado reunido el 6 de Marzo de 1.919, dentro del proceso penal seguido en Quito contra autores, cómplices y encubridores del asesinato de Alfaro y sus tenientes, acusó públicamente a los miembros del gabinete de Carlos Freire Zaldumbide y a varias personas del bajo pueblo quiteño, sin revisar las actuaciones del elemento militar tanto o más culpable que el civil y como el juicio se volvió de carácter político, nunca se llegó a pronunciar sentencia y el crímen quedó en la impunidad; sin embargo, su Alegato, escrito con pasión y en hermosísimo estilo periodístico, ha pasado a la historia ecuatoriana como un modelo de lo que debe ser un ensayo histórico-político.

En 1.920 fue designado Director General del Oriente y exploró las amplias regiones ubicadas entre los ríos Napo y Pastaza, recogiendo dichas experiencias administrativas en una erudita obra que tituló "Ferrocarriles al Oriente", editada ese año, en 178 págs.

En 1.922 publicó en la revista de la Sociedad Jurídico-Literaria de Quito un ensayo crítico sobre la "Literatura Lojana" en 26 págs. Entonces se trenzó en acaloradas discusiones con el Dr. Luis Felipe Borja hijo y con Italo Paviolo, representantes de la Sociedad de Agricultores del Ecuador, propugnando la formación de un partido Social Agrario para realizar cambios fundamentales en la economía agrícola del país. Al mismo tiempo, en Diciembre de ese año, dió a la luz su bellísima obra "El Indio Ecuatoriano" con el subtítulo de "Contribución al estudio de la sociología indoamericana", que dedicó a la juventud liberal de América en 227 págs. calificada como una brillantísima defensa de la raza, del proletariado y de los más débiles. Alegato escrupulosamente escrito, que no ha tenido reprise en el país.

La obra impactó poderosamente en el criterio de la Juventud y convirtió a su autor en el portavoz de quienes llevaron la causa del indio ecuatoriano ante los tribunales de la nación. Allí escribió lo siguiente: "Con la fe del sembrador, sigo echando al voleo la simiente, en los surcos del pensamiento nacional, pues sé que ésta germina y florece".

La publicación de tan importantísimo trabajo coincidió con el movimiento arielista latinoamericano, surgido años atrás en el Uruguay con el escritor José Enrique Rodó y marcó en el Ecuador el principio de la llamada corriente o escuela indigenista, que tanto ha gravitado en la cultura y el arte ecuatoriano, así como en la idiosincrasia de nuestros políticos. "El Indio Ecuatorianos ha conocido hasta la presente cinco ediciones más en 1.925, 36, 54, 79 y 83 y situó a Jaramillo entre los fundadores de la Sociología Ecuatoriana con Alfredo Espinosa Tamayo y Belisario Quevedo. La segúnda edición de 1.925 incluyo un examen preliminar del distinguido escritor Orestes Ferrara (1).

Angel Felicísimo Rojas ha escrito que "El Indio Ecuatoriano" es un libro erudito que agota la materia y señala la solución pues plantea el problema indígena en su verdadero terreno, el de una modificación substancial que tenga base económica y que liquide al feudalismo. Antes de Pío Jaramillo Alvarado se habían propuesto vagas soluciones sentimentales. Montalvo no daba ninguna. Abelardo Moncayo en su largo alegato "El Concertaje de Indios" denunciaba patéticamente el horror de la explotación que tenía ese nombre y alentaba las esperanzas de que esa monstruosidad terminara. A Jaramillo corresponde la gloria del precursor. Su fórmula Pan, trabajo y libertad económica, continúa vigente.

En 1.923 dió a la luz su ensayo "Don Abelardo Moncayo y su época" en 80 págs. como estudio introductorio al libro "Añoranzas", que contiene varios ensayos críticos de don Abelardo. En dicha introducción atacó al liberalism o ya sin ideales y hasta puramente mercantilista de su tiempo y lo comparó con el heróico y desprendido de los tiempos gloriosos

(1) Orestes Ferrara (1.876-1.972) Escritor y político nacido en Ñápoles, Italia, cubano por naturalización. Luchó en la guerra de la independencia de Cuba y llegó a Coronel. Entró en política, presidió la Cámara de Representantes, fué Ministro de Estado y Embajador en la Unesco. En 1.940 figuró en la Asamblea Nacional Constituyente, como intelectual en su patria adoptiva, cultivó el ensayo, el periodismo, la crítica y la historia. Fue orador notable y autor de numerosas obras tales como “El papa Borgia”, “Maquiavelo”, “Un Pleito sucesorio”, “Cicerón” y “Mirabeau” entre otras muchas más.
de la revolución y de Moncayo, cuando a fines del siglo XIX pugnaba por cambiar las caducas estructuras casi coloniales del país.

Por esos días Luis Napoleón Dillon dictó una conferencia sobre el Liberalismo en el teatro Sucre y denunció la equivocada política nacional del presidente José Luis Tamayo, cuyo gabinete estaba infiltrado de elementos reaccionarios ultramontanos y conservadores. El discurso ocasionó tal impacto político que obligó a reunirse a la Junta Liberal de Pichincha y desde el mes de Abril los diarios "El Día" de Quito y "El Universo" de Guayaquil abrieron rudas campañas para reafirmar las conquistas y los principios doctrinarios liberales radicales en el Ecuador.

Entonces Jaramillo comenzó en "El Día", dentro de una elegancia expositiva que ha hecho de él uno de los más grandes periodistas de nuestra historia, su columna "Aspectos Políticos", que pronto fue buscada y leída con fruición y su seudónimo "Petronio" se hizo famoso. "Una recopilación de dichos artículos salió a la luz bajo el título de "La Doctrina Liberal. Hombres e ideas en el Ecuador".

El 9 de Septiembre se reunió la Asamblea Liberal en Quito y le encargaron la redacción del Programa y los Estatutos, cometidos que cumplió rápido y bien, recibiendo un Voto de Aplauso del directorio liberal. Demás está indicar que dicha Asamblea gozó de una "Justa celebridad por su avanzado programa y las resoluciones que adoptó contra los Estancos y los Monopolios" que acogotaban al sector mayoritario y más pobre de la República.

Parte de la producción periodística de esa agitada época fue recogida en "La Asamblea Liberal y sus aspectos políticos" en 369 págs que dedicó al Dr. Julio E. Moreno, libro que está considerado importantísimo para el conocimiento de la situación política de ese momento. Ataque rudo al nacionalismo o intento de fusión de los partidos por juzgarlo un retroceso ideológico, simple maniobra para fortalecer a un régimen y a un sistema de gobierno declinantes, con la colaboración de elementos conservadores.

Cuando en Agosto del 24 ascendió al poder el Presidente Gonzalo S. Córdova, le fue propuesto el Ministerio de Gobierno, que aceptó con la esperanza de lograr algunos cambios positivos para el país y aunque se desempeñó durante varios meses, finalmente tuvo que renunciar, cuando el presidente no dió importancia a sus reiteradas denuncias sobre una conspiración en marcha, que estalló en Guayaquil y en Quito el 9 de Julio siguiente y dió al traste con el régimen. Entonces combatió por la prensa a la revolución Juliana con la pasión que sabía poner en todos sus actos.

En 1.926 el nuevo dictador Isidro Ayora lo desterró a Panamá, donde residió varios meses. A su regreso volvió a escribir en "El Día" manifestando que "el conservadorismo y el liberalismo ya nada tenían que ofrecer a la nación sino su pasado ya extinguido" y siguió obstinadamente argumentando en favor de una acción radical, socialista y nacional desde su sitial de intelectual doctrinario y hasta formó parte de la Liga Antiimperialista que se fundó en Quito para combatir al fascismo que ya comenzaba a irrumpir en América.

Los escritos de "Petronio" deben ser dados nuevamente a la publicidad pues bien se lo merecen, porque solo se han reunido unos pocos en "La Crisis del Liberalismo. Aspectos Políticos" y en otras dos obras más, pero están inéditos los más. “Todos son vivos testimonios de contenido histórico contemporáneo contra el caudillaje y las dictaduras, singularmente la de la época Juliana, y de defensa indeclinable de la libertad y la democracia, en los momentos culminantes de desorientación política y de anarquía militarista".

En 1.927 con motivo el escándalo internacional suscitado al conocerse el tratado secreto Salomón Lozano por el que Colombia cedía al Perú nuestros territorios del río Putumayo, editó "Los Tratados con Colombia" en 12 págs "Blasones de Loja", "En Defensa de Rocafuerte" en 23 págs, donde estudió las consecuencias de la quiebra de la Casa Bancaria Goldmit Política Tropical" con un estudio preliminar de la dictadura del Libertador Bolívar en 1.826 en 66 págs. Y "Don Antonio Borrero" que apareció como artículo en la revista de la Jurídico- Literaria.

En 1.928 le correspondió el honor de inaugurar la estatua de Alfaro en Quito y con tal motivo publicó su Acusación Fiscal "La Victimación del General Eloy Alfaro y sus tenientes" en 33 págs.

En 1.929 fue designado Profesor de Derecho Político y Administrativo de la Universidad Central y el gobierno lo envió de Ministro Consejero al Perú en desagravio a pasadas injurias. Allí permaneció hasta 1.930.

El 31 ascendió al decanato de la Facultad de Jurisprudencia de la Universidad Central y el Grupo América de Quito lo eligió socio activo. A mediados de septiembre la Asamblea Liberal “hizo una invitación especial a los socialistas, porque se conceptuaba que dentro de la ideología liberal ellos tenían aceptación", a fin de tratar sobre la formación del partido Radical-Socialista. Jaramillo estuvo entre los redactores de los estatutos del nuevo partido, pero esa posición no prosperó y en una siguiente sesión se declaró que los estatutos vigentes eran los del Partido Liberal. De todas maneras se unificaron las fuerzas aunque únicamente con fines electorales y marcharon unidos en apoyo a la candidatura de Modesto Larrea Jijón, que perdió frente al conservador Neptalí Bonifáz Ascázubi.

Pío Jaramillo luchó siempre por un socialismo autóctono y nacional que fuera radical en sus todos pero no lo logró. En ese aspecto su pensamiento se adelantó a los acontecimientos del convivir nacional.

En 1.932 fue electo miembro de la Junta Consultiva del Ministerio de Relaciones Exteriores y pronunció un discurso en el Centenario del nacimiento de Juan Montalvo, publicado como "Montalvo político" en 22 págs.

En 1.934 dió a la luz "Estudios Históricos, ensayos sobre la vida interna e internacional de la República" en 585 págs. la segunda edición apareció en 1.960 en 449 págs. y contiene los siguientes trabajos: 1) La Revolución del 10 de Agosto de 1.809, 2) Las Dictaduras de Bolívar, 3) Caudillos y Dictadores, 4) En defensa de Rocafuerte, 5) Montalvo político, 6) El General Eloy Alfaro, 7) La victimación del General Alfaro y sus tenientes, 8) Don Abelardo Moncayo y su época, 9) Resumen histórico del régimen constitucional ecuatoriano, 10) Ubicación histórica del Marañón, 11) Los Tratados con Colombia, y 12) Síntesis de la nacionalidad ecuatoriana y defensa de su territorio.

En 1.936 ocupó por segunda vez el decanato de Jurisprudencia y editó “Tierras de Oriente" en 519 págs. "Del Agro ecuatoriano" en 348 págs. ensayos que le muestran patriota y estilista y los folletos "Atahualpa creador de la nacionalidad ecuatoriana" en 70 págs. y "El nuevo Tahuantinsuyo" en 5 págs.

Ya era padre natural de una niña y como solterón gustaba de los escarceos y aventuras románticas que compartía con un grupo de comprovincianos entre los que se encontraban Juventino Arias y Pablo Palacio, con quienes solía intercambiar amigas. El 37 enfermó de lúes, le recetaron inyecciones de Salvarsan y por prescripción médica viajó a la costa (2)

Instalado en Guayaquil, alquiló un departamento esquinero en el primer piso de un edificio de madera en Sucre y Chile, donde solía recibir

(2) El Salvarsan o experimento 606 era en extremo tóxico porque se preparaba en Alemania a base de sales arsenicales cuyos residuos se eliminaban por la orina y el sudor, que son mayores en los climas cálidos.
por las tardes a sus numerosos alumnos, sentado en una hamaca y con la camisa abierta por el calor. Así conversaba largo, de todos los temas culturales y patrióticos posibles y hasta gustaba aconsejar. Ya estaba curado.

Entre 1.938 y el 43 fue profesor de Derecho Territorial en la Facultad de Jurisprudencia de la Universidad de Guayaquil.

El 38 editó "La entrevista de Guayaquil y su secreto", con la que inició una serie sobre dicho controversial tema. Igualmente pronunció una conferencia en la U. sobre "El Nuevo Concepto del Estado" que publicó en 44 págs. y dió a la luz su obra magna, suma de sus conocimientos y oportunísima como todo lo suyo, pues siempre tuvo el sentido de la oportunidad: “La Presidencia de Quito. Alegato histórico- jurídico sobre nuestra nacionalidad” en dos tomos de 508 y 546 págs. trabajo escrito años atrás y que fuera presentado en Washington con motivo de las discusiones limítrofes que se llevaban a cabo bajo el nombre de Fórmula Mixta.

Jaramillo fundamentó su argumentación en "Las raíces más antiguas del país, que prueban la alta cuna de la estirpe ecuatoriana". La obra ha sido considerada unánimemente como un monumento a la sabiduría y al patriotismo, analiza nuestra historia territorial y nuestros derechos.

En 1.939 editó "Síntesis Histórica- Jurídica de la nacionalidad ecuatoriana y de su defensa territorial" en 60 págs.

El 40 presidió la delegación ecuatoriana que asistió al Congreso indigenista reunido en Pascuaro, México, y publicó “El régimen totalitario en América, Democracia o Fascismo" en 148 págs. que vió una segunda edición en 1.962.

En 1.941 salió Sucre y Lamar en la iniciación de la República" y en “El Telégrafo” escribió una relación cronológica y documentada de los acontecimientos producidos por la invasión peruana y la tituló "La Guerra de conquista en América", republicada el 42 por la U. de Guayaquil en 436 págs. y 4 mapas; y en el suplemento de la revista del Vicente Rocafuerte salió “Ecuador es nación amazónica” en 23 págs. (3)

Por esas patrióticas iniciativas el "Instituto Ecuatoriano de Estudios Amazónicos" lo premió designándole Miembro de Número y en 1.942 el "Centro de Investigaciones Históricas de Guayaquil" lo recibió en su seno. Era, lo que se dice, un escritor que combatía las injusticias vinieren de donde vinieren.

En 1.943, regresó a Quito y el 44 dió a la luz "Personalidad histórica de Atahualpa". El 45 "La Nueva Grancolombia" en 15 págs. E1 46 fue designado Vicepresidente del directorio de la matriz de la Casa de la Cultura Ecuatoriana, institución que atravesaba una gloriosa edad de oro y era la rectora del pensamiento y la cultura nacional. También editó "La Universidad norteamericana en función de la cultura democrática" en 31 págs. con notas e impresiones al vuelo de un viaje realizado a ese país como invitado especial del Departamento de Estado. I en México presentó un informe sobre la "Situación del indigenismo en el continente" en 4 págs.

En 1.947 publicó "La Cultura Indígena Quiteña" en 11 págs. "La Nación quiteña, perfil biográfico de una cultura" en 197 págs. cuya segunda edición apareció en 1.958 y que se complementó con sus Estudios

(3) Jaramillo denuncia minuciosamente las maniobras peruanas para penetrar, agredir y apoderarse del territorio ecuatoriano, hace conocer la penetración hitlerista en el Perú y el Ecuador y analiza la conducta falaz contra el Ecuador y demás acciones hispanoamericanas del fementido panamericanismo. Libro fundamental de denuncia al pueblo ecuatoriano, que el Protocolo de Río de Janeiro que se acababa de suscribir era nulo e irrito, producto de una política imperialista que dividía a nuestros pueblos y los golpeaba por separado. Trae documentos para avivar la conciencia nacional y establecer que el Ecuador es país amazónico y que las aguas de ese anchuroso río-mar son continentales. Fue, pues, una obra escrita para la defensa de la soberanía nacional y de la integridad territorial.
Históricos de 1.934, de suerte que pueden ser considerados como dos volúmenes de una sola obra. También insistió en el tema de la entrevista de Guayaquil con "Nueva crítica histórica sobre la entrevista de Guayaquil", fue electo Senador por Napo - Pastaza y obtuvo la aprobación del proyecto de creación de la Provincia de Zamora- Chinchipe.

En 1.948 fue delegado del Ecuador a la IX Conferencia Interamericana celebrada en Bogotá y le eligieron presidente de la Casa de la Cultura Ecuatoriana, al finalizar sus labores presentó una Memoria en 128 págs.

En 1.950 entró en polémicas con la secretaria de la Embajada de Panamá que había atribuido al Hermano Hernando de la Cruz los cuadros de los profetas que están en la iglesia de la Compañía. Sus dos artículos refutando tal aserto salieron en "El Comercio" de Quito y fueron impresos en un volumen de 99 págs titulado "Examen crítico sobre los Profetas de Gorívar". También editó "El Gran Mariscal José de Lamar, su posición histórica" en 93 págs.

En 1.952 fue electo Presidente de la IV Conferencia Latinoamericana de Organizaciones no gubernamentales celebrada en Quito y publicó "El Secreto de Guayaquil en la entrevista de Bolívar y San Martín" en 113 págs. ensayo que resumió sus trabajos anteriores sobre dicho tema- completados a la luz de nuevos documentos.

En 1.953 salió "Derecho Público Interno, texto sobre el Estado y su significación" en 580 págs. demostrando una vez más que era el primer ensayista del país y que podía opinar con ciencia y a cabalidad sobre los temas mas discímiles,

En 1.955 fundó y fue primer presidente del Instituto Indigenista del Ecuador y editó "Historia de Loja y su Provincia" en 445 págs. con un hermosísimo prólogo de Benjamín Carrión, libro que ha visto tres ediciones. Esta fue su última publicación importante, tenía 71 años de edad.

Ese año fue designado "Doctor en Ecuatorianidades" por el Consejo Provincial de Loja, título que le había concedido en feliz y acertada inspiración el ilustre escritor José de la Cuadra, en la década de los años 30.

En 1.956 editó "La realidad indígena de América" en l0 págs. "Ubicación Histórica del descubrimiento y conquista del Marañón y Amazonas" en 18 págs. y "Resumen histórico del Derecho Constitucional Ecuatoriano" en 77 págs.

En 1.957 recibió una Medalla de Oro del Congreso de Sociología reunido en Cuenca. El 59 fue electo Miembro de la Academia de Derecho Internacional y como separata publicó "La Revolución del 10 de Agosto de 1.809" con apuntamientos para su estudio en 36 págs. En 1.960 le propusieron el rectorado de la Universidad de Loja pero no aceptó.

En 1.964 dió a la luz "Las Provincias Orientales del Ecuador" y recibió el homenaje nacional que le organizó el Grupo América de Quito por cumplir 80 años de edad.

El gobierno nacional le confirió la Orden Nacional al Mérito y entonces se dijo que "el buen viejo era el campeón de los Derechos del hombre común entre los hombres y de la Soberanía del Ecuador entre las naciones. Ninguno más digno de ocupar la presidencia de la República que él”.

En 1.966 el Partido Liberal le otorgó la Medalla de la Lealtad Doctrinaria por su permanente defensa del ideal liberal y por su inquebrantable fe en el triunfo de la democracia ecuatoriana, surgida al rescoldo de las conquistas alcanzadas a través de la gloriosa revolución del 5 de Junio de 1.895.
Vivía en una casita propia - modesta, limpia y llena de libros, a la que invariablemente concurrían sus alumnos y amigos, a quienes atendía y aconsejaba con cariño y sencillez. Los domingos se hacia preparar platos lojanos que saboreaba con algunos paisanos en jolgorios casi familiares y de sano esparcimiento. Entonces, sintiéndose viejo, decidió regresar a su Loja natal, a vivir otra vez entre los suyos y a meditar en los altos e indeclinables destinos del país.

Retirado a su finca de "El Prado", disfrutando del acogedor clima y del verdor del paisaje del valle del Malacatos, fue súbitamente aquejado de una grave dolencia, le condujeron a una clínica donde posiblemente le perforaron la vejiga al colocarle una sonda. Esta calamidad hizo que empeorara su estado general y requirió de tratamiento quirúrgico en la clínica San Agustín el 24 de Julio de 1.968, pero su corazón no resistió y dejó de latir en la mesa de operación.

Tenía 82 años de edad. Dejó un hijo no reconocido, una hija y varios nietos en ella. Esta última había nacido de una hermosa campesina macareña vendedora de comida en el mercado de San Sebastián, que luego contrajo matrimonio con un militar de notoria actuación en la dictadura del General Enríquez Gallo el 37-38.

También quedaron algunas de sus obras inéditas, entre las que conozco "Reflexiones sobre el problema limítrofe" y "Documentos relativos a la historia de Loja". Su Biblioteca y Archivo fueron vendidos a la U. de Loja y por testamento legó su casa donde nació, para que allí se instale un colegio de niñas con el nombre de su progenitora.

Bajo de estatura, trigueño, rollizo, de pelo negro y después blanco plateado, ojos vivaces y pequeños, voz apagada pero armoniosa, talento polifacético y genial.

Defendió a la nación y combatió con la pluma por sus derechos territoriales. Amó al indio y a las regiones orientales del país, así como a su ciudad y provincia natales. Fue escritor de altas miras, periodista de resonancia nacional, historiador notable y fecundo. Quizo para la Patria mejores días y luchó incansablemente por ellos. Por eso se le considera uno de los más importantes ecuatorianos de todos los tiempos, (4) aunque como bien lo ha anotado Hernán Rodríguez Castelo, anque escribía con gran facilidad y notable belleza, ni tuvo estilo literario ni luchó por tenerlo, pues su misión fue muy distinta en la vida. No escribía para recrear sino para denunciar y exponer los más tensos problemas de la nacionalidad ecuatoriana, que ayudó tan intensamente a formar.

(4) Como novelista se le conoce solamente un texto breve escrito en su primeros años: "El último de los Yaguarzongos", de tema jívaro. La política y la polémica mataron al novelista según parece.