VICENTE
DE PIEDRAHITA CARBO
DIPLOMATICO.- Nació en Guayaquil el 22 de junio
de 1.833 hijo legítimo del Crel. José
María de Piedrahita y Solís, natural
de Buga, Colombia, prócer de la Independencia
americana y Edecán del Gral. José María
Córdoba en la batalla de Ayacucho y de Juana
Carbo Noboa, guayaquileña.
Primero estudió con
profesores particulares y luego en el colegio Seminario.
En 1.846 viajó a Quito, asistió al Convictorio
de San Fernando y fue compañero de Juan Montalvo,
quien contará después que el rato menos
pensado Piedrahita tomaba por equivocación
la chistera y capa de Montalvo y se iba a la calle,
porque era un joven sociable, hablantín y despreocupado.
Por entonces concursó con Fray José
Rodríguez para ocupar el cargo de profesor
de primeras letras de la Escuela de Santo Domingo,
pero se turbó en el examen cuando le preguntaron
¿Cómo se enseña a persignar a
los niños? y perdió esa cátedra.
En 1.850 escribió en
prosa y verso dentro del tono romántico, fundó
en Quito el periódico "La Paz" que
sostuvo la candidatura presidencial de su tío
Diego Noboa Arteta y se graduó de abogado.
En 1.851 ejerció la secretaría general
de la presidencia de la República y a la caída
de Noboa hizo oposición a Urbina. En 1.852
apoyó la invasión de Flores a Guayaquil,
escondiendo al espía Moreto en casa de sus
primas las Carbo Plaza y luego donde los Santistevan
Rocafuerte que estaban ausentes. Descubierta su participación
fué apresado y juzgado por el gobierno, pero
salió absuelto por sus relaciones familiares.
Entre 1.853 y 59 mantuvo el semanario "El Progreso".
En 1.854 escribió el folleto "Estudio
relativo al estado social y político del Ecuador
y los medios de mejorarlo". Entre 1.855 y 58
editó sendos homenajes al poeta Fernando Velarde
y al médico Juan Acevedo; vivía en casa
de su abuela Josefa Noboa de Carbo, llamaba familiarmente
la mama Noboa; allí recibió al notable
dramaturgo español Bretón de los Herreros,
a quien brindó una soire.
Durante el bloqueo peruano
seguía con su abuela materna y demás
familiares en la casa esquinera de la mama Noboa (Malecón
y Roca) donde enamoró a su prima hermana la
poetisa Etelvina Carbo Plaza, pero se le atravesó
otro primo: Cornelio E. Vernaza Carbo y la fémina
no se decidió al final por ninguno y se quedó
soltera.
En 1.859 el Gral. Guillermo
Franco desconoció en Guayaquil al gobierno
del Presidente Robles, Piedrahita fue "Secretario
General de la Administración" de Franco
y delegado junto a Manuel de Espantoso y Avellán
para entrevistarse con el Mariscal Ramón Castilla,
Presidente del Perú, que bloqueaba el puerto
y mantenía sus tropas en Mapasingue. Las negociaciones
se iniciaron en Diciembre y poco después Piedrahita
renunció la secretaría por no estar
de acuerdo con el Art. 9o. del proyecto de Tratado.
En enero de 1.860 le pidió
a Franco que recibiera en audiencia a los delegados
de los gobiernos de Quito y Loja y aunque se realizaron
varias entrevistas no se consiguió la unidad
nacional. Su tío Pedro Carbo, acabado de llegar
de Europa, le pidió que repudiara las actuaciones
de Franco. Piedrahita obedeció y ambos fueron
perseguidos. Carbo se asiló en un consulado
y Piedrahita viajó a Lima, no sin antes ofrecer
sus servicios al gobierno de Quito que presidía
García Moreno.
Enseguida fue designado "Agente
confidencial" de García Moreno en Chile.
En Febrero estaba comprándole armas en Valparaíso,
luego viajó a Santiago y se entrevistó
con el Presidente Montt. De regreso a Lima conversó
con su amigo el Gral. Juan José Flores y se
ofreció de intermediario para obtener una reconciliación
con García Moreno; continuó por Manabí
hasta Quito y logró la unión de ambos
caudillos.
Flores llegó a Quito,
organizó un ejército y el 9 de Julio
de 1.860 entró en campaña. A Piedrahita
le confió el batallón "Babahoyo"
con gente acostumbrada a combatir en los manglares.
El 23 de septiembre llegaron a la ribera del estero
salado bajo un fuego graneado. Piedrahita y sus soldados
se parapetaron tras un banco de arena y obligaron
a huir a los franquistas. Entonces aprovecharon para
atravezar el Estero Salado. A la una de la madrugada
del 24 fueron los primeros en llegar a la casa de
las nieves frente la actual Vieja Casona Universitaria
en Chile y Chiriboga, donde se refrescaron y apagaron
la sed. De allí siguieron rápidamente
a la plaza de San Francisco, luego tomaron el fortín
de La Planchada. Por esas actuaciones fue condecorado
con la Medalla "Al arrojo asombroso".
A principios de Octubre de
1.860 fue "Encargado de negocios en Chile",
el 31 presentó sus credenciales con mucho tacto
para calmar a la opinión sudamericana y a la
prensa de Chile, irritadísima contra García
Moreno por su primer intento de convertir al Ecuador
en protectorado de Francia; su posición no
podía ser más difícil pues el
anterior encargado de Negocios en Santiago, Pedro
Moncayo, se negaba a entregarle el archivo.
El 21 de noviembre de 1.861
finalmente alcanzó del gobierno chileno "una
declaración de posiciones" relacionada
con una posible confrontación armada entre
Perú y España. Entonces fué designado
"Encargado de Negocios ante el gobierno de Bolivia"
pero no aceptó por no existir en aquella nación
ambiente propicio para un acuerdo con Ecuador y regresó
al país.
El 24 de Septiembre de l.862
asumió la gobernación del Guayas y en
esas funciones ayudó a las víctimas
del incendio del 16 de noviembre, tomó a su
cargo la Subdirección de estudios, reabrió
el Colegio femenino y el San Vicente cerrados desde
el bloqueo peruano, colaboró con la Municipalidad
para realizar la I Exposición Nacional Agrícola
e Industrial, fundó el 11 de Agosto de 1.863
la Cámara de Comercio, reprimió el contrabando
por Salinas y Santa Elena, emitió billetes
de circulación forzosa pagaderos a corto plazo,
equipó las goletas "Guayas" y "Salado",
tres chatas armadas y dos embarcaciones para transporte
y las envió a Tumaco durante la guerra con
Colombia. Su sueldo lo distribuía entre familias
"vergonzantes". Era rico, soltero y dueño
de dos haciendas ubicadas en la parroquia Colimes
del Cantón Daule, llamadas "Anasqui"
y "Potrerillo" y de otra más que
después llamó "Palestina".
En Enero de 1.864 renunció
a la gobernación y viajó a Lima de "Ministro
residente en Chile y en Perú" y como "Delegado
del Ecuador al Congreso Americano". Arribó
en agosto y en medio de un general malestar porque
nuestra cancillería había decretado
la neutralidad en la guerra entre Perú y España,
por ello no se atrevió a presentar sus credenciales
que hubieran sido rechazadas. Siguió a Santiago
y obtuvo que Chile proclame su neutralidad frente
al conflicto alineándose con Ecuador. El 20
de Octubre se instaló en Lima el Congreso Americano
y recién el 11 de noviembre se incorporó
Piedrahita, tomó parte en las negociaciones
con el Jefe de la flota española Gral. José
Manuel Pareja y el 27 de enero de 1.865 suscribió
el "Tratado de Paz" a bordo del vapor "Villa
Madrid". Por esa época descubrió
en la embajada de Colombia en Lima el tratado "Pedemonte-
Mosquera" de 1.830 y formó un escándalo
internacional.
"Dotado de un continente
digno y atractivo, de fácil y elocuente palabra.
El magnetismo de su simpatía, agilidad mental
acertada para captar el fondo de los problemas, conversación
amena, oratoria original y brillante, hicieron de
él uno de los máximos diplomáticos
de Hispano América, pues al Congreso habían
concurridos hombres de la talla de Sarmiento y de
Montt.
Nuevamente en Guayaquil, rechazó
la Gobernación prefiriendo realizar un largo
viaje por Europa y Asia. En 1.869 estaba de regreso,
figuró como precandidato a la presidencia por
el Partido Nacional o garciano, pero no se realizaron
las elecciones porque García Moreno hizo la
revolución y se apoderó del mando. En
Guayaquil estalló una contrarevolución
capitaneada por el Gral. José de Veintemilla
que fracasó.
Piedrahita había simpatizado
vivamente con ella, asumió la defensa de los
oficiales implicados: Nieto, Fernández y Cabrera
y consiguió sus absoluciones en juicio; pero,
de todas maneras García Moreno los mandó
fusilar. De esta época es el distanciamiento
entre Piedrahita y el dictador. El Gobernador del
Guayas, Vicente Santistevan Rocafuerte, que era obediente
y servil dispuso su confinamiento en una de sus haciendas,
pero éste protestó, fue aprehendido
y enviado prisionero a Quito con grave escándalo
nacional.
García Moreno se asustó
y ordenó su inmediata libertad, luego cambió
de parecer y el 18 de noviembre de 1.870 ordenó
que Santistevan lo desterrare a Lima y que no vuelva
en menos de 10 meses.
En Noviembre de 1.873 se reconciliaron
y García Moreno lo designó "Enviado
extraordinario y Ministro Plenipotenciario en el Perú".
Piedrahita aceptó y escribió al Ministro
de Relaciones Exteriores: "El presidente ha reconocido
con espíritu elevado mis servicios a la Patria
y a América". El 23 de diciembre presentó
sus credenciales y el 20 de enero de 1.874 regresó
a Guayaquil a arreglar varios asuntos relacionados
con sus haciendas, muy descuidadas y en manos de administradores.
En Julio estaba nuevamente en Lima trabajando para
la definitiva fijación de límites a
base de las estipulaciones contenidas en el Tratado
de Guayaquil de 1.829.
En enero de 1.875 volvió
al puerto sin lograr sus propósitos. En Agosto
siguió a Lima y allí se enteró
del asesinato de García Moreno. El nuevo Canciller
le pidió que continúe al frente de la
misión; poco después fue precandidatizado
por el partido Conservador para las elecciones presidenciales
en las que triunfó el liberal católico
Antonio Borrero. Para la revolución de Veintemilla
en 1.876 estuvo alejado.
En 1.877 vivía en su
hacienda "Palestina" e intervino en varios
jurados como abogado penalista "Tenía
gran facilidad de palabra y desde joven había
gozado fama de parlanchín". Ese año
abortó en Guayaquil una conspiración
dirigida por Eloy Alfaro, con el fin de elegir presidente
a Piedrahita y el gobierno lo mantuvo bajo estrecha
vigilancia en su hacienda. Igualmente trataron de
asesinarlo dos veces, pero no concedió importancia
al asunto ni tomó precauciones.
El 4 de Septiembre de 1.878
a eso de las siete de la noche, al llegar a su casa
de hacienda fue impactado por un tiro de fusil que
le dió en el bajo vientre y murió de
contado, soltero, rico y de sólo 45 años
de edad, dejando un hijo natural que luego se hará
famoso en Guayaquil, aunque jamás llevó
su apellido paterno.
Sus amigos formaron "La
sociedad de la Tumba" para descubrir al asesino.
Unos acusaron al gobierno y otros, los más,
a los maridos engañados por Piedrahita, que
era todo un don Juan, el mayor de la región.
El Jefe Político de Daule, Enrique Avellán
Usubillaga, realizó varias pesquizas y hasta
apresó a Eduardo Illingworth sobrino del Almirante
y administrador de una hacienda de la zona a quien
investigó sin resultados. Puesto en libertad
Illingworth viajó a Europa, dejando en abandono
a su bella esposa doña Juana......!
Piedrahita era "de estatura
mediana, delgado, musculado, frente espaciosa donde
reflejaba la inteligencia, tenía la mirada
penetrante, sus labios, sus movimientos y expresiones,
finas y cultas. Todo indicaba al luchador, al político,
al orador y al cumplido caballero. "Existe su
biografía publicada en 1.968 por el Dr. Carlos
de la Torre Reyes y un estudio sobre su actuación
internacional del Dr. Manuel de Guzmán Polanco.
Brilló entre los grandes
en el Congreso Americano, tuvo visión profética
y columbró el sistema de solidaridad que actualmente
rige en el nuevo mundo".