VICTOR
MANUEL RENDON PEREZ
DIPLOMATICO Y ESCRITOR.- Nació en Guayaquil
el 5 de Diciembre de 1.859. Hijo legítimo de
Manuel Eusebio Rendón Treviño y de Delfina
Pérez Antepara. El padre rico comerciante y
propietario de las haciendas San Pablo, Hacha, Caoba,
Gadúas, Almacigal en la zona de Balzar, con
más de un millón de matas de cacao sembradas
en las riberas de ese río. Además, dueño
de uno de los principales almacenes de ropa confeccionada
para hombres que había en Guayaquil. Filántropo
sin ostentación y miembro prominente del partido
Liberal. Escritor antijesuíta, dueño
de una imprenta, editor de varios periódicos
y opositor a la dictadura garciana. Formó parte
de la conspiración de 1.865 que hubiera estallado
a favor de Urbina de no haberse producido el combate
de Jambelí. Meses después viajó
con su familia a Francia, huyendo de las contínuas
epidemias que azotaban nuestro puerto y se establecieron
en París. Su candidatura a la presidencia de
la República fué proclamada en el seno
del partido Liberal en 1.888. La madre, '"virtuosa
y amable", excelente pintora naturalista, cuyos
cuadros obtuvieron una Mención de honor Post
Mortem en la Exposición Universal de París
de 1.900. Ambos se quisieron entrañablemente
"Como si hubieran sido hechos el uno para el
otro".
Recibió las primeras
letras de su madre y tía materna la poetisa
y dramaturga Carmen Pérez de Rodríguez
Coello. En 1.872 ingresó en el célebre
Colegio "Stanislas" como alumno externo,
quedando inscrito su nombre en el Libro de Oro de
los mejores estudiantes. Entonces comenzó a
escribir poesías románticas en francés.
También era pianista y compositor pues había
estudiado armonía con el famoso músico
holandés Ten Brink y en piano había
ganado varios premios en la Institución de
Sainte Marie. De esa época es su drama "La
muerte de Velada" perdido posteriormente.
En 1.879 viajó a Guayaquil
por la ruta de Panamá y permaneció en
el puerto seis meses conociendo y tratando a sus parientes.
En 1.880 ingresó a la facultad de Medicina
de la Universidad de París y fué agregado
a la legación diplomática de Guatemala.
En 1.882 publicó "Notes de Mon Carnet"
con crónicas. Hizo prácticas en los
Hospitales y la Asistencia Pública francesa
le otorgó una Medalla de Bronce.
"Excesivamente sensible,
su conducta rayaba a veces en la timidez, emotividad
que le obligó a prescindir del arte del cirujano
y a dedicarse exclusivamente a la medicina".
Su tesis doctoral tituló: "Fiebres de
surmenage", fué aprobado con tres sobresalientes
y publicada en 1.888 en París. El libro circuló
en el Ecuador y el Dr. Manuel María Casares
profesor de Patología General, Nosografía
y Anatomía Patológica en la Universidad
Central, tradujo al español los capítulos
más importantes y los comentó en la
revista "Anales de la Universidad de Quito"
ese año.
El 89 terminó sus estudios
y regresó a Guayaquil, visitó sus haciendas,
se extasió en la belleza del trópico
y de la selva y ejerció exitosamente su profesión.
Entre sus pacientes se contó Baltazara Calderón
de Rocafuerte, considerada no sin razón la
primera dama del puerto. Sus amigos le llevaron de
Concejal y ocupó la Vicepresidencia del Club
de la Unión.
En el interim se había
enamorado de María Morla, pero habiendo empeñado
su palabra de matrimonio a María Seminario
Marticorena regresó a París en 1.891,
se casó, fueron muy felices y tuvieron los
siguientes hijos: l)Miguel, hombre de letras, francés,
2) Manuel, célebre pintor de fama internacional,
miembro de la Ecole de París en los años
20, casado con Paulette Everard Kiefer, autora de
"Galápagos: Las últimas islas encantadas".
3) Teresa, casada con un primo hermano José
Miguel Seminario de la Cerda, padres de Mercedes y
Femando Seminario Rendón, con sucesión
en Niza, 4) Margarita y 5) Isabel, monjas y Hermana
de la Caridad.
En 1.892 editó su poema
en francés "Amada" dedicado a su
hermana Amada Rendón de Barreda. El 95, el
General Eloy Alfaro, Presidente del Ecuador, le designó
Cónsul General en París. El 96 editó
"Documentos para la Historia del Ecuador"
en 40 págs. El 99 fué nombrado Comisario
General del Ecuador en la Exposición Universal
de París y miembro del Jurado Internacional.
En 1.900 editó "La República del
Ecuador en la Exposición Universal", folleto
ilustrativo con numerosas fotografías de ese
evento y pormenores sobre el stand del Ecuador.
En 1.901 el partido Liberal
le designó precandidato a la presidencia de
la República con Leonidas Plaza y Abelardo
Moncayo. Entonces declaró que no era político
y que jamás aceptaría tal designación.
Entre 1.903 y el 14 fue Ministro Plenipotenciario
del Ecuador en Francia y España.
En 1.903 representó
al Ecuador como Enviado Extraordinario y Ministro
Plenipotenciario en la Jura de Alfonso XIII y en 1.904
en sus bodas con la princesa Victoria Eugenia de Batemberg.
En una de las tantas fiestas de galas su amigo el
Rey abrió el baile con María Seminario
de Rendón y nuestro Enviado Especial lo hizo
con la reina.
Nuevamente en París,
en 1.904, dió a la luz "Héros des
Andes" con poesías en francés,
en 238 págs. El 5 “Flammes et Cendres”
en 178 págs con más poemas en francés,
hermosos y pulidos pero pasados de moda, pues en Francia
y en otros países de occidente se versificaba
al estilo modernista.
Ese año terminó
la traducción al francés de las poesías
de Olmedo y compuso su biografía en un volumen
titulado “Olmedo homme d' etat et poete americain,
chantre de Bolívar” en 286 págs.
e ilustraciones que al decir del padre Aurelio Espinosa
Pólit constituye el mayor esfuerzo literario
realizado por un diplomático ecuatoriano en
el exterior.
En 1.906 editó en francés
su novela ecuatoriana "Lorenzo Cilda", compuesta
en el pueblecito suizo de Ballaigues en 1.901 durante
una temporada vacacional y que contiene bellísimas
descripciones de paisaje del litoral y numerosos trozos
autobiográficos de su segunda estadía
entre nosotros. "Lorenzo Cilda" cuenta una
historia sincera, con un acento de sencillez y espontáneo
sentimiento que consigue conmover y por el calor que
irradia se advierte que es una obra vivida. Escrita
en Francia, constituye un homenaje nostálgico
al Ecuador. Traducida al español por su autor
le sirvió para ingresar a la Academia Ecuatoriana
de la Lengua en 1.921 y fue premiada con una medalla
de Oro por la Academia de la lengua Francesa el 3
de Abril de 1.925. Su argumento puede resumirse de
la siguiente manera: Lorenzo es un simpático
y espiritual joven que regresa a Guayaquil después
de haber vivido casi toda su niñez y juventud
en París, donde ha dado palabra de matrimonio
a su novia Elena. Visita sus haciendas y conoce a
Delia, joven tropical, de quien se enamora perdidamente.
Luego de varios viajes y reuniones, Delia muere en
el Incendio Grande de 1.896 en los brazos de Lorenzo
que regresa a Europa y cumple su promesa matrimonial.
En 1.907 asistió como
primer Delegado a la II Conferencia Internacional
de La Haya. En 1.908 fué electo Miembro de
la Corte Permanente Internacional de Arbitraje.
Ese año concurrió
como Enviado Extraordinario del Ecuador para la defensa
de los Derechos territoriales, sometidos al Laudo
Arbitral del rey de España, en la controversia
de fronteras con el Perú. Alfonso XIII era
su amigo pero más amistad le unía con
la reina madre María Cristina de Habsburgo-
Lorena, cuyo carácter protocolario y serio
era afín al de Rendón.
En Madrid hizo una gran labor
social gastando ingentes sumas de dinero de su peculio
en contratar abogados internacionalistas y en ofrecer
fiestas, mientras Honorato Vásquez, que presidía
la Misión Especial, se encerraba a escribir
sus Memorias y Alegatos, de suerte que la conjunción
de ambos permitió al Ecuador salir adelante
en el compromiso adquirido.
En 1.908 publicó en
Madrid dos colecciones de poesías románticas
bastantes anodinas, tituladas “Telefonemas”
y “Telepatías” en 263 y 248 págs.
respectivamente, mientras el poeta y diplomático
peruano José Santos Chocano conmovía
al gran público con su poesía americana,
modernista, rimbonbante y declamatoria, al punto que
lo apodaron el “Sinsonte peruano” por
su canto muy variado y melodioso.
En 1.910, terminado el Laudo,
dió a la luz un folletito en 13 págs.
con su traducción al francés de la poesía
"La Rosa de Amores y Amoríos" tomada
de la comedia ligera de los hermanos Serafín
y Joaquín Alvarez Quintero, sus buenos amigos
de teatro. El 11 salió "La Gran Colombia",
poesía, en 8 págs. se reunió
en la legación portuguesa en París con
los delegados de Portugal y Brasil para regular los
precios internacionales del cacao.
Entre el 12 y el 17 dirigió
los trabajos en Madrid y Barcelona de la columna a
los próceres de la revolución del 9
de Octubre de 1.820. En agradecimiento, el Concejo
Cantonal guayaquileño ordenó que su
nombre sea grabado en el pedestal como premio a sus
desvelos en el cumplimiento de esa misión.
En 1.913 propuso un nuevo Himno
Nacional con Letras suya adaptada a la música
de Juan León Mera.
En 1.914 renunció sus
funciones diplomáticas, editó en París
"La frontiere de la República de l' Equateur"
y ayudó a los gobiernos aliados, especialmente
al de Francia, durante la Gran Guerra, como miembro
importante del Comité ecuatoriano pro Francia;
también fué miembro de la Cruz Roja
Internacional.
En 1.915 no aceptó regresar
a la vida diplomática. En 1.916 publicó
en París, en idioma castellano, una hermosísima
semblanza biográfica e intimista de su gran
amigo y protector Clemente Ballén. Ese año
también aparecieron en la capital francesa
sus "Ecos de amor y guerra" y en su casa
estrenó ante escogida concurrencia, sus versos
franceses, interpretados por sus tres hijas y sobrinos
"Le revenant", que posteriormente tradujo
al español bajo el título de "Cuadro
Heróico" y publicó en 26 págs.
En la misma forma estrenó su comedia en prosa
"Madrinas de Guerra" y "Hoy, ayer y
mañana" que también vertería
al castellano, en 1.922.
Era un escritor ligero que
amaba el teatro y la poesía, pero que dada
su natural bondad e ingénita timidez, todo
lo veía color de rosa, sin profundizar en el
drama humano y peor en los crímenes de las
guerra. Por eso, todo lo suyo sonaba más bien
hueco, bueno solamente para señoritas de sociedad,
a quienes en realidad iba dirigido, porque Rendón
escribía para las amigas de sus hijas.
En 1.917 editó en París
“L'Equateur pedant la guerra universell”.
El 18, en Madrid, "La Columna a los próceres
del 9 de Octubre de 1.820", poesías con
numerosas fotografías detallando los trabajos
del Comité conformado para su erección
y las biografías de sus creadores y constructores.
En 1.918 contrajo matrimonio
en París su hija Mercedes con su primo hermano
Fernando Seminario de la Cerda. En 1.919 tradujo al
francés un poema de Miguel Valverde titulado
"Edith Cavell" en 29 págs. Ella había
sido una agente fusilada por espía por sus
captores los alemanes y en la revista "Hojas
selectas" de Barcelona publicó 23 relatos
familiares, escenas casi íntimas de su primera
infancia en Guayaquil, transcurrida en la amplia casa
con mirador ubicada en el Malecón de la ría
y P. Ycaza, donde también vivía su querendona
abuelita Carmen Antepara Vda. de Pérez, a quien
recordaba con mucho cariño y en forma nostálgica.
En 1.920 regresó a Guayaquil
cayó en las asechanzas políticas de
Enrique Baquerizo Moreno y rechazó la Cancillería
que le fue ofrecida por el Presidente electo José
Luis Tamayo. En 1.921 ingresó como Miembro
de número de la Academia Ecuatoriana de la
Lengua y obtuvo del Congreso que no se cantaran las
partes del Himno Nacional lesivas a España.
El 22 fué designado Ministro Plenipotenciario
en el Brasil, pero estando a punto de viajar sufrió
un derrame cerebral y quedó con el brazo izquierdo
paralizado. Entonces renunció dicha función
diplomática.
Su temática literaria
y el estilo romántico tardío de su producción,
estancando en otras épocas, se había
resentido y chocaba con el ambiente post modernista
y después de 1.930 con el realismo social,
de suerte que se le terminó considerando un
escritor anacrónico.
En 1.923 recibió la
Gran Cruz de la Orden Nacional al Mérito del
Ecuador. El Rey de España se interesó
por su salud y a pesar de su delicado estado se prodigaba
en complacer pedidos para fiestas colegiales escribiendo
pasatiempos dialogados como "El matrimonio Eugénico"
estrenado en Riobamba por la compañía
Lara Meza el 25 de Marzo de ese año y "El
Ausentismo" que se presentó en Guayaquil
el 2 de Agosto por la compañía de Fernando
Soler. Igualmente en Guayaquil se dió después
"Hoy, ayer y mañana" y "Salus
Pópuli" por la compañía
de Martha Fábregas. De esta última pieza
la crítica ha dicho que es un drama histórico
muy bien logrado y de alto valor dramático.
Otras obras suyas para teatro son "En Fuente
Florida", "Charito", "Almas Hermosas",
"El Billete de Lotería", "La
carretilla", "Las tres Victorias" y
una última que Ricardo Descalzi, en su Historia
del teatro ecuatoriano indica que no conoce si se
llegó a estrenar y que Rendón había
titulado "La razón de estado".
El teatro rendoniano es fácil,
ameno, superficial, no trata de ahondar en la psicología
de los personajes sino que pinta situaciones finales
felices. Es un teatro de sociedad y escrito para la
alta burguesía. "Nuestras hermanas latinas"
escrita en francés por Max Daireaux y que Rendón
transcribió al español, es un cuadro
alegórico poético estrenado en el palacio
del Trocadero en 1.917.
En 1.926 viajó a Niza
en busca de salud y reposo, viviendo en casa de su
hija Mercedes, con su esposa, su yerno y dos nietos.
El 27 editó en París un tomo denominado
"Ecos de Amor y Guerra" con poesías
en 124 págs. y varias obras dramáticas.
En 1.928 apareció en la Revue de 1' Amerique
Latine el drama histórico "Salus populi"
sobre el fusilamiento en Guayaquil del Dr. Santiago
Viola.
En 1.929 editó otras
poesías bajo el título de "Encantamientos
Patrios" en 207 págs. y apareció
su traducción castellana de "Lorenzo Cilda"
novela con tintes paisajistas y autobiográficos
como ya se dijo. El 33 recogió sus 23 relatos
en "Cuentos de Delfín de las Peñas"
que después tradujo al francés María
Giroud- Venturini" y al portugués Nuno
Beja. El 34 editó un sainete "El Billete
de Lotería".
Desde 1.932 vivía nuevamente
en Guayaquil. Primero alquiló una suite en
el “Grand Hotel” de propiedad de los Stagg
Arrarte, luego construyó una hermosa mansión
de cemento armado y dos pisos altos con frente al
parque que donó su suegro, donde acostumbraba
recibir a sus numerosas visitas, siendo atentísimo
con las damas y los niños, a los que amaba
entrañablemente.
El lo. de Enero de 1.935 el
país le tributó un grandioso homenaje
en los salones del Grand Hotel por sus 75 años.
Asistió la Sociedad y el tout París,
es decir, el gran cacao, que ya estaba de regreso
al Ecuador. El 9 de Octubre fué declarado por
la Municipalidad el "Mejor Ciudadano de Guayaquil"
y se dispuso que la antigua calle del Bajo, luego
llamada Bolívar, cambiara su nombre por el
de Víctor Manuel Rendón. El Club de
la Unión lo declaró Socio de Honor.
El Ministro Plenipotenciario de Francia, George Server
vino a Guayaquil y le entregó la Medalla de
la Lengua Francesa. Rendón estaba achacoso
pero se dió tiempo para poner en orden sus
papeles y editar "Las Tres Victorias". El
36 publicó el sainete "La Carretilla".
El 37 salieron reeditadas algunas de sus obras en
“Teatro Completo” y en París vieron
la luz sus "Obras Dramáticas". Ese
año también publicó "Himnos,
Votos y Homenajes" en 293 págs, con poesías,
voces patrióticas, himnos, votos y homenajes,
crisantemos y ofrendas cordiales. En l.939 ofreció
un "Resumen Biográfico" suyo en 142
págs. donde constan sus obras, acuerdos y demás
pormenores de su larga vida como escritor y diplomático.
Un año antes había editado en París
cuatro sonetos a la memoria de su amigo el General
Clávery, pues era un intelectual incansable,
ejemplo de cuanto se puede hacer en la tercera edad.
Su tiempo libre lo dedicaba
a lecturas y paseos, recibía en su casa ordinariamente
por las tardes y hasta dirigía a grupos de
teatro para presentar sus obras.
Tan ilustre ecuatoriano, gloria
de la diplomacia y de las letras falleció del
corazón el 9 de octubre de 1.940. Su sepelio
fué al día siguiente, con acompañamiento
de todas las autoridades. El cadáver desnudo
y cubierto solamente de rosas esplendidas, recibió
cristiana sepultura en el grupo de bóvedas
familiares del Cementerio General, "ubicadas
en el antiguo callejón del recuerdo",
que habían sido de la familia desde los días
de mi tatarabuelo el Prócer Mariano Pérez
de la Rúa.
En su juventud había
sido "esbelto y delgado, con la tez mate de su
rostro ovalado, sus rasgos finos, su elegante porte
y amable trato reflejaba la belleza varonil y la distinción
criolla de los países tropicales.
Dejó numerosos trabajos
biográficos en francés y español,
tales como "Juan Montalvo", "El Dr.
José Recamier", hoy en la biblioteca de
los jesuítas y uno muy interesante sobre los
escritores ecuatorianos del siglo XIX.
Como curiosidad cabe señalar
que días antes de su fallecimiento fué
visitado por su primo hermano Leopoldo Izquieta Pérez,
a quien avisó que dejaría de existir
el 9 de Octubre, ni un día más ni uno
menos y así ocurrió.
Muy popular, se cuenta que
bajando de su casa del parque, hizo entrar el automóvil
el portal y un pordiosero se molestó. Rendón
le dijo: "Disculpe Ud. pero es que estoy muy
enfermo y no puede caminar", siendo respondido
"A todo señor, todo honor y para Ud. Doctor,
lo mejor de lo mejor".
Su poblada barba blanca, sus
ojos azules y tranquilos, denotaban caballerosidad
y bondad. Patriota, un día hizo levantar de
su silla a un amigo que lo visitaba porque la radio
del vecino finalizaba su diaria transmisión
con las sagradas notas del Himno Nacional y se estuvieron
de pie hasta que acabó la canción patria.
Se conserva de su producción
musical más de un centenar de habaneras, polcas,
mazurcas, valses, marchas, rigodós, que fueron
muy populares a principios de este siglo, así
como numerosos himnos, entre ellos el Himno al Trabajo
que dedicó a la Sociedad General de Empleados
de Guayaquil. Por dos ocasiones rechazó la
nominación presidencial.
Para su tumba dejó el
siguiente verso, publicado al final de los años
30 en "la Tribuna" de Ambato y que tituló:
"QUE IMPORTA" // Cuando vine a la tierra
nada traje/ nada tampoco, de los galardones/ obtenidos
en premio a mis acciones/ he de llevarme en el supremo
viaje// No iré, de los gusanos en ultraje/
con el bordado frac de áureos galeones/ ostentado
en patrióticas funciones; será el sudario
mi último ropaje.// Los ecos del aprecio y
simpatía/ que, dentro y fuera de la Patria
mía,// suenen, tal vez, honrando mi memoria,/
no impedirán pudrirse mis despojos;/ mas,—
Qué importa, Señor, si tus enojos/ no
excluyen mi alma de tu eterna gloria?//
Nuevo Himno Nacional del Ecuador
Autor: Víctor Manuel Rendón.
(Tomado del libro -TELEPATIAS"
Madrid, adaptado a la música de Antonio Neumane).
CORO
¡Salve, Oh, Patria, mil
veces! ¡Ob, Patria, gloria a ti!
Ya se yergue en tu suelo
la alma Paz y, cumplido tu anhelo,
más que el sol hoy la vemos brillar.
ESTROFA
Hace un siglo el valor de tus
hijos,
de tus héroes la esplendida hazaña,
en sublime y gloriosa campaña
logró darte por fin libertad;
desde entonces, ufana y activa,
a tu gloria abres campos más grande,
en la cumbre mirando del Ande
tu bandera, hermoso iris, flotar.