AGUSTIN CUEVA VALLEJO
POLITICO.- Nació
en Cuenca el 22 de Agosto de 1.820 y le bautizaron
dos días después. Fueron sus padres
legítimos Tadeo de la Cueva natural de Loja
y Serafina Vallejo, hija de Alférez de Navío
José Antonio de Vallejo y Tacón, natural
de Cartagena de Indias y dos veces Gobernador de Cuenca
a finales del siglo XVIII.
Fue el menor de una familia
compuesta dé ocho hermanos, cursó Humanidades
con el maestro Juan Sánchez y Filosofía
con su hermano Mayor Mariano Cueva Vallejo. Después
ingresó al Colegio Seminario y tuvo de Catedrático
de Medicina al Dr. Rafael Echeverría. El 23
de Julio de 1.838 rindió un certamen público
de Anatomía Descriptiva y General en la Iglesia
de la Concepción, que aprobó y salió
publicado en la Imprenta de M. Coronel con una dedicatoria
para el Dr. Bernardo Daste, Ministro de Guerra y Marina.
Enseguida viajó a Quito a realizar estudios
de Medicina en la Universidad Central y tuvo por maestros
a José Manuel Espinosa y a Manuel de la Gala.
El 43 se incorporó al Cuerpo Médico
de la república y retornó a Cuenca a
remediar en algo la falta de Médicos. Pronto
consiguió justa fama por sus acertados dictámenes
y adquirió una casa en las calles Sucre y Vargas
Machuca, después le fue adjudicada una pequeña
Quinta, herencia de su padre, por Yanuncay, donde
solía trasladarse con los suyos a pasar cortas
vacaciones.
El 45 colaboró en el
periódico "El Atalaya". El 52 salió
desterrado a Lima por orden del Presidente Urbina
y bajo la acusación de estar conspirando contra
el régimen. El 56 los hermanos Ordóñez
Lazo le enviaron a Francia y se especializó
con las eminencias de ese tiempo como Trosseau, Regnauld,
Ricard, Requerel y Tardieu.
El domingo 15 de marzo del
57 contrajo matrimonio en Cuenca con María
Asunción Muñoz Cárdenas, de 21
años de edad, matrimonio feliz con ocho hijos.
Ese año le tocó practicar la primera
autopsia de tres cavidades que se conoció en
el país, en el cuerpo de la malograda poetisa
Dolores Veintimilla de Galindo, fallecida en Cuenca
el 23 de Mayo del 57. Su admirable informe pericial
sirvió a los pocos meses para que el esposo
de la fallecida, de regreso de Centroamérica,
entablara el juicio de rehabilitación de su
esposa, dejando en claro que la poetisa no se había
suicidado por estar embarazada como algún literato
había comenzado a decir; aunque hubo una carta
de Galindo a Cueva, muy descomedida, por la necropsia
realizada.
El 65 fue electo diputado por
el Azuay, concurrió al Congreso y como buen
liberal se opuso a los abusos y al autoritarismo teocrático
del Presidente Gabriel García Moreno. Tras
el combate naval de Jambelí en aguas del golfo
de Guayaquil, fue reducido a prisión el 11
de Julio en Cuenca e iba a ser remitido a Guayaquil
cuando fugó. Los Oficiales encargados de guardarlo
fueron llevados a Quito.
El 68 logró el apoyo
del Presidente Jerónimo Carrión para
la fundación de la Corporación Universitaria
en Cuenca y el 1 de Enero del 69 celebró la
primera reunión, siendo designado Primer Decano
de la facultad de Medicina y profesor de la cátedra
de Clínica Médica. Entonces se dedicó
con ahínco a la organización de la facultad,
adoptando los planes de estudio y reglamentos de Quito.
Poco después refutó con un folleto científico
al médico colombiano Dr. José Vivanco,
de paso por Cuenca en casa de Jerónimo Carrión,
sobre el caso de un delirante sistematizado que Vivanco
ayudó a poner en libertad, a consecuencia de
lo cual asesinó a su esposa, con gravísimo
escándalo social que trascendió a toda
la República y conmovió las conciencias.
(1)
Ese año el Gobernador
del Azuay, Carlos Ordóñez Lazo, intensificó
los trabajos de construcción del carretero
Cuenca- Naranjal, imponiendo a los indios una excesiva
leva de brazos. Como las mingas servían para
que los Tenientes Políticos cometieran numerosos
abusos, Cueva denunció el 69 varios de estos
hechos. El Dr. Luis Cordero tomó como suyo
el empeño y fundó el periódico
"Crónica Diaria" que fustigó
la política de la Casa Ordóñez.
El 72 fue nuevamente desterrado
por su labor en los periódicos cuencanos y
a consecuencia de un súbito mal hepático,
posiblemente una hepatitis viral, falleció
el 1 de Julio del 1.873, de casi 57 años de
edad. Entre sus descendientes se ha perennizado el
recuerdo de su carácter fuerte y disciplinado
y sobre todo de la diaria entrega a sus enfermos,
pues siempre fue un médico abnegado.
No le agradaban las natas y
en alguna ocasión se disgustó muchísimo
porque le sirvieron una taza de leche llena de ellas.
De sus hijos, la mayor María Asunción
casó con su tío Luis Muñoz Ceballos
y fue madre del ilustre Manuel María Muñoz
Cueva; Filomena, Isabel María y María
(1) El Dr. Joaquín Vivanco
editó en Septiembre de 1.868 en la Imprenta
de José Antonio Pesantes el folleto "La
Enfermedad del Sor Dor. Remigio Astudillo descrita
por su médico'' en 23 págs. que al ser
leído por el Dr. Agustín Cueva le motivó
a publicar "Refutación del folleto intitulado
enfermedad del Sor. Remigio Astudillo descrita por
su médico" impreso por Miguel Piedra,
ese mismo año, en 18 págs. El caso fue
que a causa de un mal venéreo Astudillo sufrió
un ataque el 2 de Mayo de 1.869 y adquirió
la monomanía de que un hermano y su esposa
le querían envenenar para quedarse con los
bienes de la herencia familiar que él venía
administrando. Le entraban delirios y dejó
de comer. Los intentos para medicinarlo fueron inútiles.
En una reunión de familia se lanzó por
un balcón; recogido por personas caritativas
pidió asilo en casa del Obispo y estuvo dos
años con su tema, entrando en postraciones
nerviosas que le sucedían con otras en que
aparentemente volvía a la realidad. Finalmente
logró convencer o engañar, que para
el caso vale lo mismo, a sus tres médicos (Vivanco
y compañía) en el sentido que había
recobrado el juicio y logró que ellos emitieran
el 17 de Agosto sendos dictámenes, sobre la
supuesta recuperación. Pronto logró
que el Juez Municipal levantara su interdicción
judicial. Rehabilitado, fue acogido cariñosamente
por los suyos y pidió ser llevado a una finca
cercana, donde aprovechó la soledad de un paseo
por el río para estrangular a su cariñosa
y abnegada esposa. Descubierto el crimen fue llevado
a la cárcel como era usual en esos atrasados
años, donde debió terminar el infeliz.
Sus hijos quedaron en la orfandad.
Mercedes profesaron como Sor Agustina, Sor Inés
y Sor Genoveva, respectivamente, en la Orden de los
Sagrados Corazones; María Rosa fue hermana
de la Caridad con el nombre de Sor Luisa; y Agustín
Cueva Muñoz casó con Domitila Tamariz
Larrea y fue padre de los Dres. Carlos y Agustín
Cueva Tamariz y abuelo de Miguel Díaz Cueva,
considerado el mayor bibliógrafo ecuatoriano
actual.