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JOSE GOMEZ IZQUIERDO
SACERDOTE.- Nació en Guayaquil el 14 de Marzo de 1.925 y fueron sus padres legítimos Juan Gómez Rendón, ingeniero de caminos y Rector del Colegio Nacional Vicente Rocafuerte, cuya biografía puede verse en este Diccionario y Alaís Izquierdo Borja descendiente directa de San Francisco de Boya y del Papa Alejandro VI, mujer de exquisita sensibilidad, religiosa practicante, miembro de la Acción Católica, que supo modelar el espíritu de su hijo hacia el bien; ambos guayaquileños.

El último de cinco hermanos y el mimado de su madre, estudió la preparatoria en el Colegio Salesiano Cristóbal Colón y la primaria en el San José de los Hermanos Cristianos. Vivía en la casa familiar de Malecón y Sucre y preparó la primera comunión con el Padre Benigno Chiriboga Vela. El feliz día escucho con atención el sermón de Monseñor Félix B. Rousilhe y al regresar a su casa, subido en una silla lo repitió con mucha gracia y de memoria a sus parientes, hazaña que causo la consiguiente hilaridad y sorpresa.

Era un niño inteligente y soñador que deseaba emprender viajes y en las mañanas solía leer los periódicos a su padre mientras este se afeitaba y por las tardes se asomaba a ver el majestuoso Chimborazo en la ontananza del río, aunque en las noche tenia que recitar las lecciones a su padre, que como profesor severo y Victoriano no permitía yerros y que le enseño ingles y francés hasta que el 36 fue atacado de encefalitis y falleció enseguida.

La orfandad le tornó serio y pensieroso, el 37 ingresó al Vicente Rocafuerte y al año siguiente al internado del San Gabriel en Quito, donde el padre español Eduardo Vásquez Dodero, S.J. le dijo en cierta ocasión una frase que resultaría profética "Tu tienes vocación sacerdotal", aunque los trajines propios de esos años como jugar al Basket y otras distracciones le hacían aparecer mas bien mundano; pues con un grupo de amigos entre los cuales recuerda a Hernán Correa Arroyo, María Arroyo, Fabiola Rosales, bailaba los domingos en el Hotel Metropolitano. I a la par que sobresalía como buen alumno, el Padre Francisco Miranda Rivadeneyra S.J. formaba su fe con sanos y valederos consejos. Durante el sexto curso salió externado y vivió con su madre en la Pensión Dapsilia de la Venezuela, cercana a la Iglesia de la Compañía. En 1.943 se graduó de Bachiller tras rendir sus exámenes finales en el Instituto Mejía como se acostumbraba entonces y siendo el primero de su promoción le correspondió leer el Discurso de despedida a la Virgen Dolorosa en emotiva ceremonia.

Al poco tiempo ingresó a la Facultad de Jurisprudencia de la U. Central pero el incendio de una parte de la casa familiar de Guayaquil hizo que volvieran al puerto a vigilar las reparaciones a cargo del célebre Maestro Isidoro Álava, bombero de color de casi dos metros de estatura y probada valentía contra el fuego. Mientras tanto vivían en un departamento alquilado frente al teatro Nueve de Octubre y se dedicaba a cobrar los arriendos de cuatro propiedades que aun les quedaba, pero lo hacia a desgano.

El 44 se matriculó en la U. de Guayaquil para estudiar Derecho y Ciencias Sociales, tomó contacto con la Confederación de Obreros Católicos que manejaban los jesuítas de la iglesia de San José y luchó por la formación de la Central de Obreros Católicos CEDOC.

Su militancia política se desenvolvía a través de la Juventud Universitaria Católica JUC. grupo pequeño pero activo que realizó un Congreso en el Colegio de los Hermanos Cristianos al que asistieron delegados de todo el país, Clemente Bognoli, Hernán Donoso Velasco, Julio Prado Vallejo, etc. También publicó el periódico "El Universitario" del que aparecieron cuatro números solamente y con Héctor Pólit Orellana defendió los principios católicos en las clases de Filosofía del Derecho del Dr. José Vicente Trujillo.
Su cuñado Eduardo Ortega Moreira y su socio el Dr. Juan Tanca Marengo le habían llevado a la gerencia de la botica "El Droguista", que funcionaba en los bajos de la clínica Julián Coronel.

El 47 se presentó con otros compañeros al batallón Quinto Guayas para luchar por la democracia y contra la dictadura del Coronel Mancheno. Fueron escuchados con simpatía y cuando los combatientes se abrazaron en el puente de Sovacón, ya no fue necesario el alistamiento.

Entre el 50 y el 52 trabajó en el estudio Jurídico del Dr. Leonidas Ortega Moreira situado en Illingworth y Pichincha. Ese último año fue designado Secretario privado del Canciller Teodoro Alvarado Garaycoa, su profesor de Derecho Internacional y durante la gira que realizó a Chile, Argentina y Brasil, tuvo a honra acompañarle.

El 52 concurrió al Congreso Nacional de la CEDOC en Quito. Los delegados fueron recibidos por el Presidente Velasco Ibarra en su despacho. Ese fue su primer contacto político y la primera de sus experiencias con los trabajadores del país. Motivado por ello intensificó su labor en las fábricas y sindicatos con Nicolás Valdano Raffo, Santiago Castillo Barredo, Víctor Hugo Correa Bustamante, etc. El 53 falleció su madre a consecuencia de un cáncer muy cruel y se acompañó desde entonces con su tía Rosita Izquierdo Borja que era soltera.

Entre el 53 y el 54 fue becado por el Instituto de Cultura Hispánica para seguir un Curso de Derecho Laboral en el Instituto León XIII con el afamado Profesor Pérez Botija de la U. de Madrid y sucedía que cuando estaba en la residencia universitaria, tenía que pasar frente a una capillita para ir al comedor "Entré un día a orar y sentí de pronto el inequívoco llamado del señor", después siguió los cursos de idioma y cultura francesa en la Alianza Francesa en París. A su regreso el 54 sustentó la tesis doctoral (1) y tuvo un periodo de continuas fiestas cada fin de semana con Gustavo Vallarino, Mercedes Marcos Pino, Antonio Aguirre Avilés, Cesar D. Arcentales y se enamoró de Elsie Monge Yoder, recién graduada en un Colegio norteamericano de las monjas de Mary Knoll. "Nos amábamos intensamente pero en cierto momento ambos coincidimos en dedicar la vida al servicio de los demás, como religiosos. Tanto en ella como en mi era una aspiración que había venido madurando".

Su director espiritual en la JUC. padre Roger Beauger le aconsejaba paciencia, pues la vocación es algo serio y el sacerdocio requiere de una total entrega, finalmente le manifestó que avisara a sus parientes. ¿Pero cuando hacerlo? la ocasión se presentó después de la ceremonia de Grado y el brindis en su casa y cuando había finalizado la reunión estando solamente con sus hermanos y tías, les anunció su decisión de entrar al Seminario. Rosita y María Izquierdo le abrazaron llorando a mares pero después terminaron bromeando de la escena mientras hacían subir al padre Beauger que esperaba nerviosamente en los bajos, pues las vocaciones sacerdotales son escasísimas en Guayaquil y generan reacciones negativas y hasta violentas.

"En Octubre ingresé al Seminario Mayor de Quito. Mis parientes decían que les resultaba más comprensible si me hiciera Jesuita. "El 55, por amistad con el Obispo rojo de Talca, así conocido por su lucha social, Manuel Larraín Errazuris, a quien había tratado en la J.U.C. pasó al seminario Pontificio de Santiago de Chile para vocaciones maduras, que resultó un centro de formación excepcional y permaneció tres años hasta que volvió a Guayaquil a recibir el diaconado en el estadio Capwell durante una celebración nacional eucarística. El paternal Arzobispo Cesar Antonio Mosquera Corral le pidió que viajara a Roma a concluir los estudios de

(1) "Problemas fundamentales de la Ciencia Social Católica: Persona, Justicia, Caridad, Propiedad, Trabajo, Salario" publicada en Agosto en 134 pags. en la Colección Monografías Universitarias, de la Revista Pensamiento Católico que dirigía su amigo el Padre Miranda Rivadeneira, con prólogo del Profesor Chileno Gustavo Lagos Matus.
Filosofía y en la capital italiana entró en contacto con la corriente de renovación de la iglesia que estaba imponiendo Juan XXIII, cuyo pontificado recién se iniciaba.

El 24 de Octubre del 59, día de la fiesta de Cristo Rey, a los 34 años de edad, fue ordenado en el Colegio Pío Latinoamericano junto a otros compañeros "oficié mi primera misa teniendo como asistente al Padre Pablo Muñoz Vega, rector de la Universidad Gregoriana, en donde culminaría mis estudios después de otros tres años con una licenciatura en Teología".

Regresó el 62 cuando recién se acababa de instalar el Concilio Vaticano II, pero en Guayaquil tomó contacto con una realidad lacerante de pobreza extrema, casi miseria, en que vivían las clases marginales. El impacto fue beneficioso para la formación de una conciencia social acorde con los tiempos cambiantes que le tocarían vivir. Mientras tanto ponía en marcha el Movimiento Familiar Cristiano, tomó un curso de Comunicación en la CIESPAI, dictó clases en el Colegio San José de los Hermanos Cristianos y escribió artículos sobre la modernidad religiosa para "El Universo", "El Telégrafo" y la revista "Vistazo". Su columna en el primero de dichos medios de comunicación se ha mantenido inalterable bajo el título de "Vida y Palabra", siendo una de las preferidas del público lector, aunque -según piensa- dice cosas que no siempre caen bien a todos.

Durante el Curso de la CIESPAL, aprovechó para llevar a cabo una encuesta entre los demás becarios, periodistas de América Latina, sobre lo que opinaban de la iglesia Católica y cuando publicó inocentemente los resultados en Vistazo, se ganó la inmediata réplica del Padre Jorge Chacón, S. J. que llegó a acusarle de Judas, porque a su juicio estaba traicionando a la iglesia. Así fue como empezó a ganarse la fama de rojo, que a pesar de los años transcurridos, de la santidad de vida y de su total entrega hacia los débiles y desposeídos, aún subsiste en mentalidades retrógradas del país.

Como asesor de la J.U.C. reinició con el Padre Beaguer y Jorge León Galves el programa radial y semanal de una hora de duración "Antena Católica" que pasaban los sábados en Atalaya. Hoy tiene "Charlemos", que como su nombre lo indica, recoge lo mejor de una conversación sabrosa y al mismo tiempo sabia y valedera, en las ondas de Radio Cristal.

El 63 asumió la cátedra de Antropología Teológica en la escuela de Trabajo Social de la U. Católica. Al retirarse de ella en 1.995, tras un período de 32 años de continuas motivaciones, fue declarado Profesor honorario y el 2.000 recibió el doctorado honoris causa.

El 65 había finalizado sus labores el Concilio y el Papa ordenó difundir las disposiciones; pues, estimaba -con toda razón- que la iglesia se había separado del mundo. En cada país se integró una comisión y en Quito se inauguró el Instituto Latinoamericano de Pastoral para concientizar a las masas sobre esta nueva realidad

Junto a Muñoz Vega, Leonidas Proaño y Mario Ruiz formó una comisión. "Parte del clero y algunos obispos se resistían, estremecidos por las nuevas ideas conciliares; nos cuestionaban creyendo que estábamos diciendo herejías y algunos pensaban que íbamos a perder su fé; pues cuando se tocan los ritos, se está tocando la fe misma. Decir la Misa de frente a los feligreses, celebrarla en castellano, introducir instrumentos como la guitarra en la iglesia, contravenían la idea de que había un idioma sagrado, el latín, y de que a la iglesia no podían entrar instrumentos profanos. De esa época fue el comienzo de mi amistad con Monseñor Proaño, con quien estuve muy de cerca recibiendo su benéfica influencia".

El 68 fue enviado a poner en marcha una parroquia en la llamada zona ferroviaria por haber sido el sitio de partida del ferrocarril a la costa, que ya no existía. El sitio era agreste, triste, abandonado y casi solitario, medio selvático. "Cuando llegué me encontré con las misioneras lauritas y un sacerdote que venía de cuando en cuando a celebrar misa", pero el asunto era aún peor, hasta se presentaba en extremo conflictivo (2).

El 28 de Mayo del 71 se reunió en Alajuela, Costa Rica, con algunos líderes de las iglesias cristianas del continente. Junto a Monseñor Helder Cámara estaba el pastor metodista Earl Smith. Con Leonidas Proaño, Gerardo Valencia y Don Gragoso se encontraron los apóstoles europeos de la no violencia activa, los esposos Jean e Hildegard Gross - Mayr. El Padre Gómez se preguntaba si era posible aplicar la Nova en una América Latina donde se generalizaba la insurgencia revolucionaria como única respuesta a la violencia estructural reinante. Si las enseñanzas de Gandhi, Luther King y en primer término, por supuesto, de Jesús, podían ser una alternativa válida para este apremiante desafío? Entonces nació el Servicio de Paz y Justicia SERPAJ que hoy funciona a través de once países de América Latina, al igual que en el viejo continente Grupos "Abrahamicos", como dijera Helder Cámara, que predican y tratan de vivir


(2) La Junta de Beneficencia, alegando títulos de propiedad, se había propuesto desalojar de la sabana de Guayaquil a los llamados cholos Sampedrinos, cuyos antepasados habían arribado en 1.785 de Colonche huyendo de siete años de contínua sequía, y asentado pacíficamente en ese lugar por orden del Gobernador Ramón García de León y Pizarro; pero como se resistían a ser cambiados a la ferroviaria, propiedad también de la Junta aunque de menor valor, el Padre Gómez se hizo cargo del problema y con gran paciencia logró convencerlos de las ventajas que obtendrían con el cambio, pues según sus cálculos sería un buen negocio a futuro y todos saldrían ganando si la Junta cedía algunos materiales para reemplazar las antiguas viviendas de caña con otras nuevas y así fue como se inició la parroquia "Cristo Liberador" que hoy tiene cerca de 700 familias de escasos recursos, que viven en paz con Dios y consigo mismo, ejemplo de cuanto se puede lograr a través de la estrecha relación de los pobladores con su párroco, a quien adoran, porque desde los inicios el Padre Gómez Izquierdo les rescato de ciertas inocentes perversiones en que habían caído como sobar el santo y forrarlo de billetes para que obrara milagros, a esto llama él cristianizarlos con dignidad. Al mismo tiempo los ha agrupado y unido con el apoyo de los miembros de la escuela de Trabajo Social de la U. Católica en una Casa Comunal; ha conseguido establecer la guardería, el comedor popular, un ancianato o Jardín de los mayores, etc. este último a cargo de un grupo de laicos que asesora. También tienen un boletín semanal para mantener el sentido de comunidad.
en amor radical hasta al enemigo. Valores absolutos como los de la vida, la verdad, la justicia y la dignidad de la persona humana. Hombres y mujeres de distintas denominaciones religiosas e inclusive no creyentes, que admiten sin embargo la pauta de los principios evangélicos, exigen coherencia entre los medios y los fines en la lucha por el cambio de las estructuras injustas y consideran insustituible la participación tanto del pueblo como de cada persona, como artífices del proceso histórico, arquitectos no ladrillos.

En Agosto del 76 Monseñor Proaño le designó secretario del Encuentro pastoral que tendría lugar en la casa comunal de Santa Cruz cerca de Riobamba, al que concurrirían 17 obispos, incluyendo el Arzobispo Zaspe de la Argentina, así como sacerdotes y laicos comprometidos con el trabajo de la iglesia; pero ni bien habían comenzado las reuniones cuando una fuerte dotación militar armada hasta los dientes la terminó a capazos, apresó a los asistentes y en buses los llevaron a Quito por disposición del Subsecretario de Gobierno, Dr. Javier Manrique Trujillo, quien les acusó por los medios de prensa de ser peligrosísimos agitadores comunistas, casi terroristas. El escándalo internacional no se hizo esperar y como los detenidos guardaban estricta prisión en el Cuartel de San Gregorio, se hizo presente el Embajador de Alemania Federal a fin de precautelar la seguridad de varios delegados de la iglesia alemana. El asunto solo sirvió de desprestigio y vergüenza a la dictadura y demostró una vez más que todo intento para cambiar la realidad de los pueblos de América Latina, aunque solo se trate de una tranquila reunión de trabajo pastoral, despierta suspicacias, sospechas y hasta las iras de los detentadores del poder económico, religioso y social, que inmediatamente lo tachaban de comunista -ahora es terrorista- con más peligro, más aún entonces en plena dictadura militar. (3)

El 27 de Mayo del 77 participó con Proaño en la Conferencia continental sobre la no violencia celebrada en Alajuela, cuyo secretario fue Adolfo Pérez Esquivel, luego Premio Nobel de la Paz.
El 79 escribió el prólogo del opúsculo de Monseñor Proaño titulado "Creo en el hombre y en la Comunidad", le acompañó al III Congreso del CELAM en Puebla y cuando fue pedido por Proaño para Obispo auxiliar de su diócesis, la Conferencia episcopal ecuatoriana hizo oídos sordos, más bien por temor a las nuevas tendencias que por desafecto al Padre Gómez, persona tan buena y bondadosa que solo tiene amigos que le quieren y respetan en alto grado.

En los años 80 siguió trabajando en su parroquia, postergado por la conferencia, formada hasta por españoles del Opus Dei, Obispos en el Ecuador. (4)


(3) En la década de los años 1.970 la iglesia Católica ecuatoriana y la Embajada norteamericana en Quito habían cerrado las puertas a todo cambio, pues se vivía la guerra fría o enfriamiento mundial entre el capitalismo y el comunismo. Por eso las nuevas tendencias de la Iglesia, como la Teología de la Liberación por ejemplo, que solo es una reflexió de fe iluminada por el evangelio a partir de una realidad concreta que se llama pobreza, eran miradas con absoluto recelo y hasta combatidas con denuedo como asuntos propios de monjas y sacerdotes comunistas encubiertos. Y aun hay personas que siguen pensando igual a pesar que - tras la Perestroika- el comunismo ya no inquieta a nadie en los Estados Unidos.

Ahora el problema en el Ecuador se presenta diferente entre liberación y tradición. Pues las tendencias de ultraderecha surgidas del falangismo español en las años 40, aspiran a un retorno a lo antiguo (la sotana que separa al sacerdote de los fieles) el control del mundo católico a través de un elitismo económico (que solo sirve para dividir a los cristianos) y lo que aún es peor, (trata de retardar el proceso del mundo por la negación de los adelantos de la ciencia en cuanto a control de la natalidad y uso de anticonceptivos) ataca la paternidad responsable que es el supremo derecho de la pareja, que en fin de fines es la que debe decidir el plan de vida a seguir, obliga al celibato sacerdotal que hace que los hombres se deshumanicen y se endurezcan, etc.- Nota del autor.

(4) La cuestión de su obispado se ha repetido tres veces, pues las comunidades indígenas del Chimborazo votaron para que sea el sucesor de Proaño pero el Nuncio lo votó.
A principios de los años 90 se opuso a ciertas manifestaciones de pretendido misticismo como las de la vidente cuencana Pachi Talbot, que dizque hablaba en español antiguo con la Virgen y recibía unos mensajes tan baladíes que ni siquiera vale la pena mencionar. Hoy está pensando en retirarse, leer, escribir y preparar una síntesis de lo que se ha hecho. Quiere reflexionar y acercarse más a Dios, a quien busca en el prójimo, especialmente en los pobres, que son los consentidos de su corazón. Vive modestamente en una villita confortable de la Ciudadela Ferroviaria, como lo anotó Rodrigo Villacís en una entrevista realizada en 1.996 para la revista Diners. Ciudadela de gente de clase media ubicada con frente al Estero Salado y muy cercana al carretero a la costa y al puente Cinco de Junio. En ella todo es pulcro pero sin lujos ni exageraciones, pues solo existe un ventilador de aspas y algunos muebles imprescindibles por necesarios.

En 1.997, frente a ciertas demostraciones de varios futbolistas adoradores de una imagen venida de Colombia, donde es usada como amuleto por los narcotraficantes dizque para protegerse de la policía, aclaró que "el divino niño no existe" y que cada vez que se reúnen dos o más personas en nombre de Jesús, él está presente, según lo dice la Biblia.

De estatura mediana, delgadísimo pues casi no come, pelo cano y lentes. Usa invariablemente una guayabera blanca y gusta del trato sincero y cordial con los demás. Las calles le ven transitar diariamente en busca de ayuda para sus parroquianos. Es el prototipo de guayaquileño sencillo y digno que no ha transiguido por un obispado como sucede tan a menudo cuando los principios dan paso a las ambiciones. (5) El 2000 solicitó su jubilación `pero le fue negada. El 2001 estuvo a punto de morir, era necesario que lo operasen pero al mismo tiempo peligroso. Sus amigos, parroquianos y familiares esperaban lo peor. Su sobrino Eduardo Ortega Gómez tomó la resolución. Salió bien del problema pero se fue volviendo casi ciego y con su humildad de siempre pidió que recen para que volviera a ver.

No tenía nada propio, la villita en que vivía era ajena y solo disponía de una jubilación mensual de $30 pero se sentía feliz con el amor del prójimo que lo consideraba un santo, el primer santo guayaquileño, por su sacrificio permanente, por su servicio sin límites en favor de los pobres y por su bondad infinita, pues había construido caminos que nunca se borrarían en los corazones de sectores tan pobres como San Pedro, Las Lomas y Nueva Esperanza.

(5) La Cúpula de la iglesia ecuatoriana en gesto absurdo lo ha desperdiciado teniéndole desterrado en su parroquia, aunque en ella se han beneficiado los desprotegidos de la fortuna, pues hubiera sido el Padre Gómez un gran conductor de masas en el buen sentido del término, el líder que el catolicismo de Guayaquil requiere con urgencia ante el avance de las sectas de los Estados Unidos, con ideas y creencias aberrantes y mucho dinero para edificar y expandirse, y que están llevándose a los sencillos pobladores de esta ciudad, en las propias narices del Arzobispo en expresión sencilla pero lapidaria de un hombre del pueblo entrevistado por la televisión.