JUAN GOMEZ RENDON
RECTOR DEL VICENTE
ROCAFUERTE.- Nació en Guayaquil el 30 de Diciembre
de 1.867 y fueron sus padres legítimos José
Gómez Prio, natural de Prio en Santander, España,
llegado a Guayaquil hacia 1.860. Dueño de una
tienda de abarrotes "La Española"
en el malecón de la Orilla Nos. 191- 192 y
Sucre con importaciones y exportaciones, luego transformada
también en gasfitería. Falleció
viejo y de derrame cerebral y Angela Rendón
Briones (1).
Recibió las primeras
letras en su casa, asistió al Liceo de Don
Tomás Martínez y al Colegio de los Hermanos
Cristianos donde terminó la primaria. Cursó
la secundaria en el Colegio San Vicente del Guayas,
que acababa de ser devuelto por los jesuítas
y funcionaba bajo el rectorado del Teodoro Maldonado
González. Siempre fue el mejor alumno de su
clase y su padre, queriéndole aprovechar, le
llevó consigo en 1.883 a matricular en el célebre
colegio de los padres Escolapios de Villacarriedo
en Santander. Al momento del ingreso, como era irascible
y hasta violento, díjole al Rector: Déle
duro, duro, durísimo y después me avisa
para darle más... pero no fue necesario porque
tras brillantísima carrera, en la que jamás
perdió un solo punto, se graduó de Bachiller.
Sus profesores, entusiasmados con su contracción
al estudio, le llevaron a concursar en Matemáticas
al Certámen anual del Distrito Universitario
de Valladolid, triunfando en Geometría y en
Trigonometría entre más de cien competidores.
(1) Dña. Angela, su
esposo e hijos vivían con su padre Juan Marcelino
Rendón en la casa 1de propiedad de él,
esquina de Malecón y Sucre, mientras su madre
Angela Briones y sus hermanas estaban en París.
El Sr. Rendón era un pudiente hacendado en
la zona de Vinces y poseía una colección
de brillantes. Ya viejo, cuando no tenía que
hacer, sacaba sus gemas y las examinaba cuidadosamente
por horas. Su esposa regresó un buen día
a Guayaquil con sus hijas y como no se acostumbró
dijo "Yo no vivo en este pueblucho", empacó
y se fue a Lima donde las casó a todas con
peruanos y ecuatorianos.
Preparado para la escuela Politécnica con el
famoso Ingeniero José de Echegaray, quien también
era dramaturgo y a principios del siglo XX ganaría
el Premio Nobel de Literatura, ingresó sin
problemas y al terminar el quinto curso de Ingeniería
en la especialidad de caminos, canales y puertos,
faltándole únicamente el año
de prácticas, murió su padre y resolvió
volver a Guayaquil a pacificar a sus hermanos, que
tenían disensiones por la herencia (2).
En 1.892 y no habiendo Facultad
de Ingeniería en Guayaquil, decidió
seguir los estudios de Jurisprudencia, que concluyó
con brillantez el 27 de Octubre de 1.899 mientras
enamoraba a Margarita Guerrero Martínez pero
luego se distanciaron y fue profesor de Matemáticas
en el Vicente Rocafuerte. Años después
uno de sus alumnos diría: Sabio en las ciencias
matemáticas pues las dominaba con eficiencia
notable. Sus clases, que despertaban verdadero interés
entre los alumnos, eran como un crisol donde se purificaba
el alma del estudiante. Tenía un don especial
de penetrar con el agudo estilete de la palabra, hasta
lo más recóndito del cerebro y del corazón.
En 1.901 el Gobernador del
Guayas, Emilio Estrada Carmona, le solicitó
al Presidente Eloy Alfaro el rectorado del Vicente
Rocafuerte, con las siguientes palabras: Buscando
un hombre que reúna honradez sin cortapisas
y energía para encauzar las jóvenes
voluntades que se le han de confiar, me he fijado
en el Doctor Juan Gómez Rendón, joven
ecuatoriano educado en Europa, de donde, contra la
costumbre, regresó sin vicio, no obstante ser
acaudalado.
(2) Los Gómez Rendón
eran: Mercedes de Power, Carmelina de Terán,
Isabel de Salazar Gangotena, Angela de García
Drouet, Josefina soltera, Juan que casó con
Alais Izquierdo Borja, Ramón casado con Evangelina
Cisneros, y Carlos casado con Mercedes Santistevan
Amador.
Su presencia en el rectorado fue en extremo provechosa
y duró cinco años. "Siempre vestido
de blanco, sin una brizna en las ropas, el señor
Rector de la voz suave y de los ojos verdes y fosforescentes,
recorría de la mañana a la tarde todas
las aulas, cuidaba estrictamente de quinientos alumnos
también de docena y media de profesores que
lo eran de gran competencia, algunos tan severos como
el mismo rector", pero el resto constituía
la bondad personificada y como el Rector vivía
en plena era del liberalismo, nosotros lo calificábamos
de beato y de curuchupa, visto que jamás fallaba
a la misa dominguera, pero nuestra propaganda era
estéril porque sus mejores admiradores eran
el Presidente y el Gobernador, a cuyos hijos Colón
Eloy Alfaro y Víctor Emilio Estrada, el Rector
ajustaba duramente las clavijas.
Y justamente por eso, cuando
su propio sobrino Adolfo Gómez y Santistevan
y Víctor Emilio Estrada realizaron en 1.906
una manifestación de estudiantes al grito de
"Abajo el tirano", falta disciplinaria que
le motivó a llamar a sus representantes, la
reunión fue seria. Caracteres enérgicos,
Gómez y Estrada no llegaron a un acuerdo sobre
el acontecimiento y advino la renuncia del rectorado.
Retirado a la tranquilidad
de su hogar, puso estudio al lado del departamento
de su hermana Angela de García Drouet en la
casa del abuelo Rendón y empezó un exitoso
desempeño profesional y cuando sus hermanas
se ausentaban a vivir en Quito y en el exterior, les
fue comprando las cuotas hereditarias de ellas y terminó
por rehacer en su persona la propiedad familiar. Era
un caballero, apuesto y saludable, blanco, delgado,
de baja estatura.
En 1.915, el Presidente del
Concejo Cantonal, Julio Burbano Zúñiga,
le nombró Presidente de la Junta encargada
de erigir el mausoleo de Vicente Rocafuerte, que salió
a concurso en 1.921, fue entregado el 25 y se inauguró
solemnemente el 32.
En Diciembre del 15, con 48
años a cuesta, contrajo matrimonio con la joven
Alais Izquierdo Borja de solamente 25, fueron bien
avenidos tuvieron cinco hijos, pero el mayor llamado
Juan, falleció de dos años, ahogado
en la pileta del parque Seminario, en un descuido
de la niñera que lo tenía jugando. Ella
vivía cosiendo en el departamento de Boyacá
entre Luque y Aguirre, con su madre Rosa Elena Borja
Lavayen viuda de Izquierdo Lemus (3) directora de
una escuela municipal en Guayaquil y con sus hermanas
solteras: María, Rosa profesora de labores
y Elena de dibujo (especialmente escenas marinas)
en las escuelas municipales, pues Angelina había
fallecido joven y de tuberculosis.
El 22 fue miembro fundador
de la Sociedad de Puericultura, el 25 ocupó
la presidencia de la Corte Superior de Justicia, el
31 fue Conjuez y comenzó a dictar la cátedra
de Código de Comercio y Minería en la
Facultad de Jurisprudencia de la U. de Guayaquil,
el 33 fue vocal de la Junta de Beneficencia.
A finales del 35 empezó
a perder el equilibrio y su médico el Dr. Luis
Felipe Cornejo Gómez le diagnosticó
una encefalitis, pero conservó el entero uso
de sus facultades mentales. Ya no se pudo levantar
de la cama pues no tenía estabilidad y había
perdido la coordinación y el buen uso de sus
manos.
El 19 de Octubre de 1.936,
a eso de las siete de la noche, mientras su esposa
le alimentaba en la cama, sufrió un súbito
ataque cerebral y murió
(3) El señor Izquierdo Lemus era oriundo de
Cuenca, trabajador pero pobre, de mediana edad comenzó
a sufrir de una úlcera sangrante al estómago
y los médicos le prohibieron trabajar. Por
supuesto que se le agrió el carácter
y como tenía que estar permanentemente en dieta
blanda, tomó la costumbre de comer únicamente
lo que su señora le preparaba y aún
así, a pesar de tantos cuidados, murió
a consecuencia de la úlcera y aún joven.
Su viuda y cuatro hijas pequeñas pasaron pobrezas;
pues, para el Incendio Grande del 96, lo perdieron
todo.
de contado. Tenía casi 69 años de edad,
tímido, callado, pulcro, nítido, educado,
sociable y sumamente gentil, era enemigo de las discusiones
y de la política pues su carácter en
extremo benévolo le alejaba de toda polémica,
pero cuando perdía los estribos se hacía
temer. Desde su matrimonio tardío fue felicísimo
y solo se dedicó a su esposa e hijos.