TEODORO ALVARADO OLEA
POLITICO.- Nació
en Manta el 20 de Enero de 1.902 y fueron sus padres
legítimos Manuel de Jesús Alvarado Cueva
(1.872 - 1.914) natural de Loja, que pasó a
Guayaquil, siguió a los Estados Unidos, en
1.890 trabajó en una imprenta de Chicago aprendiendo
dibujos litográficos. Al año siguiente
estuvo en New York en una Fotografía. El 94
volvió al puerto hablando inglés y el
5 de Septiembre instaló una planta de luz eléctrica
marca Edison que inauguró el 24 de Julio del
95 en un local ubicado en las calles Febres Cordero
y la Ría, siendo la novedad del momento, por
ser la primera que funcionó en la ciudad, que
hasta entonces se había alumbraba a base de
gas. Como la competencia pronto se hizo fuerte y no
tenía capital, meses más tarde la llevó
a la calle General Gómez, para dar servicio
hacia el oeste de la calle Santa Elena y al sur desde
Manabí, ayudándose económicamente
como fotógrafo pues era muy responsable y emprendedor.
El 97 acompañó a Manabí a su
primo el Dr. Arsenio Cueva García, designado
Procurador de Sucesiones en dicha provincia, quien
casó con Policarpa Olea Cedeño, hija
legítima de José Gonzalo Olea San Clemente,
natural de Colombia, propietario de la gran hacienda
"El Cauca" en la jurisdicción de
Chone y que acababa de fallecer y de Emperatriz Cedeño
de esa vecindad. Entonces conoció a la joven
Tulmira, hermana menor de Policarpa, con quien casó
en Portoviejo el 23 de Septiembre de l.898. Con parte
de la dote se dedicó a ejercer el comercio
entre Portoviejo y Manta hasta 1.905 que volvió
con los suyos a Guayaquil, para transferir los derechos
de su planta eléctrica a la sociedad Alvarado
y Bejarano, formada por su hermano Teodoro Alvarado
Cueva socio de Ulpiano Bejarano Aguirre, ambos lojanos
y concesionarios del alumbrado de gas, que de tal
modo formaron un monopolio. Entonces instaló
otra fotografía y preocupado por la educación
de su ya larga familia en 1.908 envió a su
hijo mayor Augusto a vivir en casa de su primo el
Dr. Isidro Ayora Cueva, a quien tuvo en un Colegio
dos años.
Desde el 12 don Manuel de Jesús
empezó a ser aquejado de una grave insuficiencia
renal y ya no pudo trabajar, por eso vendió
su casa y un terreno y finalmente falleció
en 1.914. Su viuda y ocho hijos quedaron en pobreza,
pero fueron auxiliados por el tío Teodoro,
empresario de fortuna, Comisario del Banco de Crédito
e Hipotecario, quien les pasaba una mensualidad.
El joven Teodoro fue el segundo
hijo, inició su educación en la escuelita
de Manta. En Guayaquil los suyos alquilaban un departamento
en 9 de Octubre y Escobedo, casa de la familia Villamar.
El año de la muerte de su padre cursó
el sexto grado de primaria en el Colegio San José
de los Hermanos Cristianos. Al siguiente ingresó
al Vicente Rocafuerte descollando por su excelente
humor y buenas notas. Fue condiscípulo de José
de la Cuadra y con Alfonso Matheus Peñaranda,
Abel Romeo Castillo, Colón Serrano y Carlos
González Arboleda redactó la revista
"Juventud Estudiosa". El 21 obtuvo el grado
de Bachiller y matriculó en la Facultad de
Jurisprudencia, también comenzó a trabajar
en el almacén de los González Rubio.
Sus amigos le decían "El Chiquito"
por su baja estatura.
El 24 fundó el semanario
"La Idea" con Antonio Parra Velasco y Colón
Serrano, y empezó a dictar las cátedras
de Comercio, Lógica y Psicología en
el Vicente Rocafuerte. Años después,
en ausencia del Dr. José Vicente Trujillo,
le reemplazó en Historia de la Filosofía.
El 28 viajó a Quito y aconsejado por Demetrio
Aguilera Malta instaló una empresa de cines.
Los fines de semana proyectaba películas en
Tulcán, donde finalmente terminó adquiriendo
el cine Rex.
El 29 contrajo matrimonio en
Guayaquil con Amelia Roca Murillo y tuvieron cuatro
hijos. Ese año fue electo Diputado por la provincia
del Guayas a la Asamblea Nacional Constituyente que
designó Presidente de la República a
su pariente el Dr. Isidro Ayora Cueva y dictó
una nueva Carta fundamental al país. Jovial,
alegre, emprendedor. Su carácter franco y bromista,
extrovertido en todo, le hacía sumamente simpático
y sus gestos democráticos le acercaban al ciudadano
común; quizá por eso entre los años
31 y 34 se mantuvo como Secretario privado de los
Encargados del Poder Cor. Luis Larreea Alba (1.931)
Alfredo Baquerizo Moreno (1.931-32) y Alberto Guerrero
Martínez (1.932 - 33) así como del Presidente
Constitucional Juan de Dios Martínez Mera (1.933-34)
quien cayó por decisión del Congreso.
De vuelta en Guayaquil se graduó el 19 de Agosto
de ese año de Abogado y Doctor en Jurisprudencia.
Mientras tanto había
obtenido la agencia de la Paramount Pictures en el
país y alquiló el Cine Olmedo para pasar
sus películas, después construiría
el México y alquilaría el cine de La
Libertad donde ya funcionaba la refinería y
se experimentaba un auge comercial sin precedentes,
que atraía mucha población, en contraste
con la gravísima crisis económica que
experimentaba el resto del país. Como distribuidor
de películas levantó su fortuna.
En 1.937, durante la dictadura
del General Alberto Enríquez Gallo, fue nombrado
Ministro de Educación, recordándose
su paso en dicha Cartera por el impulso que dio a
la construcción del nuevo edificio del Colegio
Vicente Rocafuerte y por la nueva Ley de Educación
Superior que recogió lo mejor del laicismo
nacional y cuando se instaló la Asamblea Constituyente
en Quito y se votó por la elección de
un Presidente Interino el 38, fue presentada su candidatura
por los diputados del bloque socialista con el apoyo
de algunos intelectuales liberales. Tomada votación
resultó ganador el Dr. Manuel María
Borrero con 26 votos, contra 25 de Alvarado Olea,
que no llegó a ocupar la presidencia de la
República por tan escasa diferencia.
Ese año fue ascendido
a Rector del Colegio Nacional Vicente Rocafuerte que
acababa de inaugurar su nuevo local de cemento armado
al pie del Estero Salado y realizó una renovación
que aún se recuerda, llevando a destacadísimos
intelectuales que honraron sus cátedras como
Gumersindo Yépez, Juan José Castro Tola,
Demetrio Aguilera Malta, Leopoldo Benítez Vinueza,
Enrique Gil Gilbert, Adolfo H. Simmonds, Efrén
Jurado López, etc. El 41, con motivo del Centenario
de la fundación del plantel, reunió
y presidió el ler. Congreso de Profesores secundarios
del país y creó el Instituto Superior
de Pedagogía y Letras que comenzó a
funcionar en el plantel y le tuvo como primer rector,
siendo el punto de partida de la actual Facultad de
Filosofía y Letras de la Universidad de Guayaquil,
en la que también dictó por largo tiempo
la cátedra de Derecho Político. El 42
fundó el pequeño Teatro Aladino, dedicado
especialmente a los niños, en los bajos de
Chimborazo entre 9 de Octubre y Vélez.
El 46 se trasladó con
todos los suyos a New York llevando la representación
del Banco Central del Ecuador en esa ciudad y adquirió
una casa en Long Island. El 48 fue llamado a formar
parte del gabinete del Presidente interino Carlos
Julio Arosemena Tola en la cartera de Economía.
Dejó a sus hijos al cuidado de su cuñada
Judith Roca de Paulson y viajó con su esposa
a Quito.
Como Ministro de Economía
redactó el Plan de Fomento a la Producción
que mereció el reconocimiento público
y representó al Ecuador en la primera Reunión
de la Comisión Económica de las Naciones
Unidas para América Latina con sede en Washington
D.C. y en las Conferencias de la CEPAL. en Santiago
de Chile y México.
El 5l habitó con los
suyos una villa de cemento en Arguelles No. 309 y
Nicolás Augusto González adquirida al
Banco de Descuento. El 52 compró una extensión
de tierra en la zona donde se estaba construyendo
la carretera Duran Tambo y fue formando una gran hacienda
que denominó "La Paz", básicamente
bananera, para luego transformarla en ganadera y cacaotera,
siendo de los primeros ecuatorianos en aplicar la
clonización del cacao. El 53 falleció
su hijo Teodoro a consecuencia de una insuficiencia
renal, que aunque tratada en dos ocasiones en los
Estados Unidos, finalmente se hizo crónica
y mortal.
En Noviembre, quizá
para salir de la depresión, se instaló
en un departamento en la esquina de las Calles 75
Oeste y Central Park de New York. A Benjamín
Moreno, que tenía varios años residiendo
en dicha metrópoli, le adquirió su paquete
accionario en la compañía "Artes
Gráficas Senefelder S.A.", cuya presidencia
comenzó a ejercer.
El 57 apoyó a su hijo
Xavier, quien se había motivado en la lectura
de las revistas Bohemia y Carteles que venían
de Cuba y tenían una circulación masiva
en el Ecuador y en América Latina y decidieron
fundar una publicación parecida en el Ecuador.
Primero se les ocurrió ponerle "Horizontes"
pero una tarde que paseaban en yate por la ría
en compañía de su pariente Pío
Jaramillo Alvarado y de Antonio Parra Gil, salió
de improviso el nombre de "Vistazo" que
a todos gustó por más corto que el anterior.
La revista nació en los viejos linotipos de
metal de Senefelder, se armaba a mano y llenó
un vacío cultural que se hacía sentir,
constituyendo un éxito económico y en
ella escribió luminosos editoriales hasta su
muerte. Fue, pues, el inspirador de la primera etapa
de "Vistazo" y su Co-Director.
Entre el 57 y el 60 fue miembro
del Comité de Vialidad del Guayas. El 59 presidió
la Asociación Nacional de Bananeros del Ecuador
ANBE. El 6l fue designado por el Presidente Carlos
Julio Arosemena Monroy para la cartera de Economía,
que ocupó por segunda ocasión con el
beneplácito de la nación; pero, al producirse
la crisis de gabinete el 62, por la intromisión
de Gonzalo Almeida Urrutia en los asuntos del gabinete,
renunció con los ministros de Gobierno Alfredo
Albornoz, de Previsión Social Roberto Neváres
Vázquez, y de Agricultura Antonio Mata Martínez.
De allí en adelante,
vinculado cada vez más a "Vistazo",
se dedicó a los suyos, hasta que el 11 de Junio
de l.963, a eso de las seis de la mañana, sufrió
en su casa una leve insuficiencia cardiaca, guardó
cama y aún tuvo fuerzas para escribir el último
de sus editoriales; pero a las ocho de la noche le
sobrevino un infarto masivo y falleció. Tenía
solamente 6l años de edad.
Fue un fiel exponente de la
intelectualidad de su tiempo. Amable, bajito, tez
canela, campechano, sabía ganarse la voluntad
de los demás con sus buenas maneras y amplia
sonrisa. Aún se recuerda su paso por el rectorado
del Vicente pues supo ser el hombre de acción
y el amigo cordial a quien se podía acudir
por ayuda y consejo porque trataba a todos con gran
familiaridad.
Al momento de su muerte tenía
pensado fundar una gran editorial latinoamericana
para editar libros y revistas, también iba
a escribir sus Memorias.