RODOLFO BAQUERIZO MORENO
EMPRESARIO.-
Nació en Guayaquil el 5 de Abril de 1.868.
Hijo legítimo de José María Baquerizo
Noboa y de Rosario Moreno Ferruzola, prima hermana
del Presidente de la República Dr. Gabriel
García Moreno, todos guayaquileños.
El tercero de una familia de
cuatro hermanos. Al cumplir los cuatro meses de edad
fue llevado a Quito con todos los suyos cuando su
padre fue ascendido de la Administración de
Aduanas de Guayaquil al Ministerio de Hacienda, donde
permaneció hasta el 70, que falleció
súbitamente a causa de un fulminante síncope
cardiaco mientras despachaba en su escritorio, dejando
a la familia en relativa pobreza.
Estudió la primaria
y secundaria en el Colegio San Gabriel de los Jesuitas
y aprendió a tocar al piano de oído,
como su hermano Alfredo, pues ambos tenían
grandes facilidades para el aprendizaje musical y
en 1.885 regresaron todos a Guayaquil, donde el joven
Rodolfo culminó el bachillerato en el San Vicente
del Guayas.
En 1.887 fue herido gravemente
de bala por la policía, durante las refriegas
callejeras que se suscitaron a causa del llamado Motín
de los Canónigos. El 88 fue bombero voluntario
por cortos meses y entró de dependiente del
almacén de modas de Manuel María Arroyo
y Arroyo permaneciendo hasta el 90, que abrió
un negocio propio llamado "El Bataclán",
en la misma línea mercantil, asociado con el
capitalista Emilio Morla.
En Marzo de 1.898 contrajo
matrimonio con Ana Julia Gómez Gault, unión
feliz y numerosos hijos. En 1.901 abrió una
industria en Babahoyo para pilar arroz, aserrar madera,
tostar café y fabricar hielo y bebidas gaseosas,
que desde un comienzo le dio mucha utilidad. En 1.906
la traspasó a terceros, con parte del nuevo
capital viajó a los Estados Unidos y trajo
la primera embarcación que surcó el
río Guayas movida por un motor a gasolina de
combustión interna y bautizó con el
nombre de su madre. Esta nave hacía la carrera
a Vinces y a Quevedo y aunque era de modestas dimensiones
tenía el andar muy rápido. Pronto llegó
a tener una flotilla de ocho, que también utilizaba
para la comunicación con Babahoyo, Catarama
y Daule.
En 1.909 instaló el
servicio del alumbrado público en Babahoyo
a base de lámparas de hidrocarburo y como le
pidieran la extensión a otras poblaciones de
la cuenca del Guayas tales como Puebloviejo, Vinces,
Catarama, Daule y Santa Ana, ésta última
en Manabí, se endeudó con los bancos
y trajo los equipos que traspasó ventajosamente
a esas Municipalidades. Entonces falleció su
esposa a consecuencia de un mal parto.
En 1.912 decidió radicar
en Guayaquil pues había pasado mucho tiempo
dedicado al tráfico entre las diversas poblaciones.
Ese año inició un comercio de importación
y venta de materiales de ferretería en el Malecón
Nos. 1.004 y 1.005, frente al antiguo muelle del ferrocarril,
que pronto incrementó y diversificó,
importando inventos especialmente de la "Panamerican
Trading Co." de los Estados Unidos, auténticas
novedades para nuestro medio. También vendía
insumos agrícolas y productos para el hogar:
linóleums, bicicletas, triciclos, lámparas,
lavatorios de porcelana, duchas, cortinas, conservas,
licores, etc. Un aviso publicitario suyo dice así:
Casa ecuatoriana dedicada en especial a la importación
de inventos de manufactura norteamericana que correspondan
a las necesidades e incremento de la industria y la
agricultura nacionales.
El 13, tras cuatro años
de viudez, contrajo segundas nupcias con Rosa Sotomayor
y Luna Orejuela y diseñó un chalet de
madera en las actuales calles El Oro y Eloy Alfaro
que llamó Villa Rosa y pintó de rosado
en su honor, en cuyos amplios jardines de 4.000 mtrs.
de extensión, cuidados por Isaac, jardinero
japonés traído de Lima, se dieron hermosas
fiestas y tuvo tres hijos. Sus hijas siguieron viviendo
con su abuela materna Ana Julia Gault de Gómez
y los varones pasaron a residir con él, excepto
Pedro Pablo que ya estaba independizado por haberse
casado con Magdalena Morla Maury. El 18 realizó
un nuevo viaje a New York a fin de instalar en las
riberas del Estero Salado un parque de diversiones
parecido al que había visto años atrás
en Coney Island.
Para el efecto, acababa de
obtener en arrendamiento y por cuarenta años,
un área de 25.000 mtrs.2 de propiedad municipal,
superficie aumentada poco después en 7.000
mtrs. 2 que rellenó y compactó para
levantar el "American Park".
El parque de distracciones
se componía del edificio de vestidores, la
gran pista encementada de baile, la caseta para el
salón de distracciones y el muelle para los
bañistas en el Estero pues las dos piscinas
de agua salada, que yo conocí y en las cuales
me bañé varias veces, fueron posteriores.
Para la inauguración debió rellenar
la actual Ave. 9 de Octubre, desde la calle Esmeraldas,
dicho sector era únicamente manglares inundables
en la época invernal y para que el público
pudiera trasladarse importó el primer ómnibus
que circuló en Guayaquil, al cómodo
precio de diez centavos el pasaje, abriendo la Línea
General Córdova-American Park, que llegó
a contar con ocho unidades. El 27 creó una
segunda Línea entre General Córdova
y El Oro.
En 1.917 fue Concejal del Cantón,
el 18 Presidió el Concejo Cantonal y el Comité
pro carretera a Pascuales, inaugurando la Columna
del Centenario de la independencia del 9 de Octubre
de 1.920 con un histórico desfile que presidió
su hermano Enrique, en representación del Presidente
de la República.
En 1.922 anunciaban los periódicos
el "American Park" de la siguiente manera:
Ningún vecino de Guayaquil necesita emprender
un viaje costoso y talvez incómodo, para durante
la estación del calor ir a tomar baños
de mar. Aquí mismo, frente a la parte occidental
de la ciudad, existe un bellísimo y tranquilo
brazo de agua salada, cristalina y pura, que se desliza
en medio de un precioso panorama, obra de la exuberante
naturaleza. ¿Por qué no va a tonificarse
con las brisas del mar que allí se respiran?
¿Por qué no aprovecha Ud. del encanto
que ese sitio le ofrece? El hermoso edificio construido
en el American Park le proporciona todas las comodidades
para que pueda tomar baños de mar. Un buen
servicio de autobuses está a su disposición
y en solo seis minutos puede trasladarse de la plaza
de San Francisco al balneario de moda.
El American Park fue un positivo
adelanto para la ciudad y un éxito económico
para su promotor que en 1.924 inauguró un Centro
Deportivo al otro lado del Estero, al que se llegaba
cruzando el viejo puente techado y de madera, que
ayudó a refaccionar. Allí instaló
una pequeña plaza de toros, una cancha de fútbol,
un ring de box, la pista de madera para patinaje.
El 28 fundó y presidió el Touring Club
Ecuatoriano que llegó a publicar una Revista
propia. Ese año falleció su hijo Jorge
en Quito, soltero y a causa de una fulminante pulmonía
y en el American Park se estrenaron otras novedosas
distracciones como el Looping the loop, el Tobogán
gigante, la afamada Rueda Moscovita, el carrusel de
los caballitos y las sillas voladoras, primeros que
se conocieron en el país. (1)
En 1.924 fue invitado por el
Cónsul Godin a recorrer y estudiar las carreteras
de los Estados Unidos, pues se planificaba el trazo
y construcción de la Carretera Panamericana
desde el Canadá a la Argentina, cruzando por
el lado del Pacífico los países de norte,
centro y sudamérica.
El 25, teniendo los ómnibuses,
también se hizo cargo de la administración
del servicio de tranvías propiedad de la Empresa
Eléctrica del Ecuador Inc. concesionaria de
este servicio municipal por cincuenta años.
El 28, habiéndose dedicado la Empresa únicamente
al alumbrado de la ciudad, le cedió la concesión
de los tranvías y Baquerizo extendió
las líneas Norte-Sur y Este-Oeste (Alfaro-Hospital,
Colón-Vélez, Colombia-Junín,
etc.) levantando a su costa numerosas calzadas sobre
los lodazales, trazando
(1) El 32 prosiguió
las mejoras del American Park levantando la Concha
Acústica o Music Hall, para la presentación
de los artistas que pasaban por la ciudad. Allí
se realizaron las maratones de baile de 3 y 4 días
de duración y los sábados de noche infaltablemente
se daban cita cientos de parejas a los acordes de
las orquestas de moda. Una hermosa rosaleda o caminito
de flores, engalanaba el paisaje. También las
instituciones de beneficencia prestaban la pista para
la celebración de kermesses y como la Intendencia
General de Policía tenía prohibidas
las procesiones religiosas por considerarlas, tras
la acción armada de San José de Ambi,
como actos políticos y hasta subversivos, los
Colegios confesionales desfilaban por su interior
en Octubre, cuando era la fiesta solemne de Cristo
Rey, cantando marchas guerreras muy del tiempo. El
4O inauguró el Parque Infantil con seis columpios,
resbaladeras, trapecios, barras y argollas. El 42
agrandó las instalaciones, construyeronse las
dos grandes piscinas de cemento y agua salada, con
capacidad para cien bañistas cada una, que
una vez a la semana, cada lunes, se vaciaban con la
baja marea y se llenaban con bombas de succión.
El muelle de los bañistas pasó a contar
con escalinatas de cemento. Mas, desde el año
1.947 que la Municipalidad le quitó la parte
posterior para venderla al Seguro Social, que formó
el barrio Orellana para beneficio de los afiliados,
especialmente trabajadores de clase media. El 50 abrió
el juego de bolos de ocho pistas de madera, postrer
esfuerzo que sin embargo no impidió que el
52 cesara la concesión, que no le fue extendida.
El 55 la Municipalidad le cercenó otro pedazo
para formar la calle, el malecón del Salado
y dar entrada a la Ciudadela Universitaria que se
estaba construyendo. Con esta nueva modificatoria
el American Park dejó de ser el balneario de
antes. Había comenzado su decadencia y solo
en su parte delantera se veía movimiento comercial
a través de varias tiendas de comidas preparadas
que desde las primeras horas del día expendían
sabrosos desayunos con sanduches, café y huevos
incluidos. En enormes pailas se confeccionaba la fritada,
el mote, los chifles, que constituían la especialidad
desde las diez de la mañana, a las doce se
servían almuerzos y cenas por las tardes y
hasta las diez de la noche. El 55 quisieron entregarle
un pedazo del terreno por sus mejoras, trabajos y
sacrificios, pero prefirió que lo indemnizaran
en dinero y aunque recibió una suma muy exigua,
prefirió aceptarla antes que litigar contra
su ciudad. Se dijo entonces que al cerrar su parque
había entregado su vida. En 1.962 el Alcalde
Asaad Bucaram ordenó la demolición de
lo poco que aún quedaba, para formar el actual
parque Guayaquil. Fue una pena que la ciudad no supiera
valorar esta obra ciclópea para su tiempo,
aunque a decir verdad, con la creación de los
barrios suburbanos cuyas aguas servidas empezaron
a ser arrojadas al Estero, éste se fue deteriorando
hasta hacer imposible bañarse en él.
los tendidos eléctricos, importando lujosos
coches de Europa y los Estados Unidos, que portaban
carteles con propaganda de Ron Bacardí, Aceite
Arbolito, etc. Este servicio duró hasta los
años 50 que la Municipalidad lo canceló
porque los tranvías provocaban la electrólisis
de la red de cañerías del agua potable
con grave peligro para la salud de la población
(sic.) teoría falsa como después se
ha comprobado hasta la saciedad.
El 25 también realizó
la primera Feria Nacional de Exposiciones en el American
Park. El 27 viajó su esposa a París.
Su salud no era buena a causa de una vieja afección
a los pulmones y deseaba visitar a su madre enferma.
Con tal motivo vivieron separados pero la visitaba
anualmente. Ella no regresaría y fue decayendo
ostensiblemente hasta que falleció en dicha
capital en 1.930, a causa de su tuberculosis. Esta
segunda viudez le causó una gran pena.
Ese año fundó
el Rotary Club de Guayaquil, primero en su género
en la República, aprovechando la estadía
del Comisionado internacional James H. Roth para suscribir
el Acta Constitutiva durante el almuerzo que le ofreció
en el salón Fortich. En 1.933 desempeñó
por cortos meses la Gobernación del Guayas
durante el Interinazgo del Dr. Abelardo Moncayo. Luego
ascendió al Ministerio de Gobierno que ocupó
hasta la posesión del presidente electo Dr.
José María Velasco Ibarra en 1.934
El 39 fue delegado del Ecuador
a la Exposición Mundial celebrada en New York.
De allí en adelante, dedicado únicamente
al engrandecimiento de su Parque y al progreso de
la ciudad, su vida se deslizó tranquilamente
entre los suyos.
Cariñoso y hogareño,
no bebía pero le agradaba fumar. En su hogar
hacía helados de cubo para sus hijos y nietos
que siempre le visitaban. De trato sencillo y encantador,
gustaba de las fiestas y aunque era hombre de pocas
palabras siempre tenía la cortesía a
flor de piel para agradar sin afectación. Diariamente
solía visitar por las mañanas el American
Park y comentaba que al respirar el aire puro del
Estero se sentía rejuvenecer.
En 1.948 su hijo Armando, que
le había acompañado por muchos años
con su esposa Maruja Carbo Arosemena, se trasladó
con los suyos a una villa cercana del Barrio del Centenario
y para que no quedara solo, su hija Olga regresó
a Guayaquil con sus tres hijos y desde entonces le
cuidó con esmero.
El 54 fue declarado El Mejor
Ciudadano por la Municipalidad de Guayaquil. El 58
recibió un homenaje por la prensa al cumplir
sus noventa años de vida Al poco tiempo le
sobrevino un ligero derrame en el lado izquierdo del
cerebro y perdió el movimiento del brazo y
pierna derechos
Sufrió seis años
enfermo en cama pero se levantaba a ratitos y hasta
atendía visitas porque nunca perdió
su sentido social. Cada aniversario de su natalicio
atendía a su familia y pedía disculpas
por no recibirlos como se debía, ofreciendo
hacerlo mejor el año entrante.
A principios del 64 se complicó
su estado, le recetaron oxígeno y sueros y
así pasó algunas semanas hasta que su
vida se fue apagando con varias complicaciones menores
y falleció en Abril, de 96 años de edad
Amó la jardinería
y sus rosas, a las que hablaba amablemente para ayudarlas
a crecer. También planificaba cómo mejorar
el jardín de 4.000 mtrs.2 y sus caminitos interiores
en la Villa Rosa, que se demolió a su muerte
para ampliar las instalaciones del Colegio Salesiano
Cristóbal Colón.