INGE BRUCKMANN DE HOLLIHAN
ARTISTA.- Nació
en Hamburgo el 13 de Mayo de 1.927 y fue la quinta
hija del matrimonio de Luis Eduardo Bruckmann Burton,
natural de Hamburgo, quien llegó a Guayaquil
en 1.912 traído por su padre para trabajar
en su almacén de representaciones comerciales.
El 26 de Julio de 1.929 fue designado Cónsul
General de Alemania, ya era propietario del almacén
de importaciones Bruckmann y Co. ubicado en el boulevard
9 de Octubre y Malecón junto al Banco La Previsora
y estaba casado con Angela Breilh Le Francois, guayaquileña.
(1)
Al mes de nacida su familia
se trasladó a Guayaquil y tuvo una niñez
feliz en el departamento que su padre alquilaba en
la casa de cemento donde funcionaba el almacén
Max Muller en el malecón, con sus padres y
abuelos maternos que formaban una larga familia y
hablaban alemán y español.
Desde muy pequeñita
le agradaba observar una figurita de porcelana Rosenthal
de propiedad de su madre, que representaba a una bailarina
oriental en el acto de tocar la flauta para encantar
a una serpiente. Tan delicada escena la impresionaba
mucho y cada vez que la veía trataba de imitar
la grácil postura de la bailarina. ¿Apuntaría
ya, desde los cuatro años, una clara y precisa
vocación? Parece que si, pues inconscientemente
sentía pasión e ilusión por la
danza. Su institutriz era alemana y se llamaba Frau
Evelyn. Sus hermanas mayores tenían profesores
en casa y por eso no
(1) El abuelo paterno Franz
Edward Bruckmann era un alto oficial del Regimiento
del Kaiser Guillermo I y su amigo personal, estaba
casado con Elizabeth Story Burton, de Londres; pero
al divorciarse perdió el favor de la Corte
y viajó a América con sus hijos Ludwing
y Franz, dejando a sus hijas Alice y Nelly con la
madre en Inglaterra, donde casaron y dejaron descendientes.
El abuelo materno Alberto Breilh, natural de Tolosa,
Francia, arribó a Quito y casó con Alejandrina
Le Francois, hija de Alberto Le Francois, de Lila,
Francia y de Julia Freile, de Quito.
fue matriculada en ningún colegio, recibiendo
las primeras letras de Victoria Pérez Rivera
y las materias de primaria de los profesores alemanes
Sres. Krebs y Gersch. El 36 su madre la inició
en el estudio de danza clásica y española
en la primera Academia que existió en Guayaquil,
fundada por el Profesor francés Raymond Maugé,
recién llegado del exterior y que funcionaba
por las tardes en el local de la Escuela Modelo No.
4 situada en Chimborazo y Sucre.
El 24 de Diciembre de 1.938
partió con sus padres y hermanos por dos años
a Hamburgo, a perfeccionar el alemán y a beneficiarse
con los adelantos de esa civilización. El viaje
fue en autoferro a La Libertad y en el trasatlántico
Patria cruzaron el océano. Instalados en un
departamento del barrio Rothenbaum, su padre retornó
a mediados del 39 a Guayaquil y cuando Hitler invadió
Polonia en Septiembre y se cortaron las comunicaciones,
los tiempos empezaron a ponerse difíciles.
Inge y sus hermanos estudiaban
en diferentes colegios y formaban parte de las juventudes
hitlerianas porque era de obligación en la
Alemania nazi. Un domingo de mañana la llevaron
a una concentración en la plaza Rathaus a la
que asistió el Fhurer y pudo observarlo de
cerca. En otra ocasión se topó con un
grupo de judíos que realizaban trabajos comunales
como si fueran prisioneros, pero siendo solamente
una niña de doce años no pudo comprender
todo el dolor de la escena.
Por esos días su padre
logró comunicarse a través de la Cruz
Roja Internacional con sede en Ginebra y les aconsejó
mudarse a un departamento de menor costo para alargar
los fondos que había depositado en el Deutsch
Bank de Hamburgo.
Mudados a una villa en la Adolph
Strasse en Uhlenhorst, bellísimo barrio cercano
a Alster, las tres mayores empezaron a trabajar. Ilse
como miembro de la Cruz Roja en un hospital de mujeres.
Alice de traductora bilingue también en la
Cruz Roja. Hilde, graduada de bachiller en el Albertsdienst,
fue a un campo cercano, mientras Albert, Inge y Olga
continuaban sus estudios secundarios.
Por las tardes asistía
a la Academia de Ana María Shubert donde permaneció
algunos meses hasta el 40 que comenzaron los racionamientos
y su madre empezó a hacer largas colas para
aprovisionarse de alimentos; sin embargo, nadie pensaba
que la guerra se prolongaría por mucho tiempo,
hasta que en Abril Hitler rompió la neutralidad
de los países bajos para encerrar a las tropas
inglesas y francesas en Dunkerque y tomar París.
El 22 de Junio Francia se rindió
en Copiegne y en Agosto comenzaron los masivos ataques
aéreos a Inglaterra, pero Alemania también
recibió el mismo trato y los civiles comprendieron
todo el horror de la guerra. Londres y Coventry fueron
las ciudades más destruidas, Hamburgo no se
quedó atrás. Las sirenas de alarma interrumpían
constantemente el sueño de la familia Bruckmann,
que sin embargo en el invierno del 4l pudo darse el
lujo de unas cortas vacaciones y todos patinaron sobre
el río Alster.
Hitler y Goebbels continuaban
una masiva campaña de propaganda pero la vida
ya era un infierno y no había noche sin que
cayeran bombas incendiarias y explosivas. Los refugios
antiaéreos pasaron a ser los sitios de obligada
reunión. Y en medio de ello su madre fue homenajeada
y recibió la Cruz de Plata por tener seis hijos,
pero ante el peligro que significaba vivir en Hamburgo
se trasladó con sus hijas menores al pueblo
de Igls, en Innsbruck, donde alquilaron dos habitaciones
en la casa pensión de la familia Walther vecina
a un extenso bosque de pinos que aún no había
sufrido los estragos de la guerra. Fue como salir
del infierno a un remanso de paz.
En Junio se enteraron por la
radio de la invasión a Rusia. Su hermano Albert
cumplía el servicio militar en Dinamarca como
miembro de la infantería motorizada. El 41
Ilse contrajo matrimonio por poder con Joaquin Orrantia
González, quien la pidió al Ecuador.
Hilde vivía cerca de Iges. Alice se encontraba
en un hospital de la Cruz Roja en Hamburgo, luego
la trasladarían con iguales funciones a París.
Inge estudiaba la secundaria
en las mañanas y de tarde iba a realizar trabajos
domésticos en la casa de una madre de cinco
hijos cuyo esposo estaba desaparecido. Olga, su hermana
menor, recién concluía la primaria.
Pronto tuvieron que cambiarse a una casa de aldeanos
para ahorrar dinero y ayudó en la cosecha anual
de heno. Las mujeres juntaban las pacas que los hombres
alzaban y conducían al establo.
En Diciembre del 41 Japón
atacó la base naval de Pearl Harbord y se generalizó
la guerra. En el frente ruso los alemanes habían
dejado de avanzar aunque en el norte del Africa se
batían victoriosos con Rommel, a pesar de la
superioridad numérica de los británicos.
Las Bruckmann recibían
cartas de su padre aunque poco después el correo
dejó de funcionar. En Febrero del 42 se reunieron
con Albert, que había permanecido siete meses
hospitalizado con una severa herida en un pie. Esos
fueron días alegres, esquiando en el monte
Patscherkofel, pero Albert regresó al ejército
y se enteraron que papá Bruckmann estaba en
un campo de concentración en Texas y que lo
intercambiarían por su condición diplomática.
Finalmente pudo viajar a Frankfurt, siguió
hasta Innsbruck, vio a los suyos por algunas semanas
y enrolado como Oficial de la Marina en el servicio
terrestre con sede en Burdeos, fue transferido a la
Francia ocupada.
En Agosto comenzó el
cerco de Stalingrado y las tropas de asalto alemanas
fueron aniquiladas por el frío. Hitler resultó
ileso de un atentado contra su vida. En Mayo capituló
Rommel en el norte del África, en Julio penetraron
los aliados por la isla de Sicilia apresurando la
caída del Duce Benito Mussolini.
Hamburgo fue arrasada por la
aviación inglesa. Alice e Hilde escaparon de
morir quemadas cuando una bomba incendiaria de fósforo
estalló sobre la casa en que estaban. También
en Innsbruck se empezó a sentir los desbastadores
efectos de la guerra y la ciudad fue parcialmente
destruida, así como el Colegio donde Inge y
Olga estudiaban, pero las trasladaron a Skefeld en
la montaña.
En Abril del 43 Albert fue
enviado al frente ruso y el 20 de Abril del 44 murió
a consecuencia de la explosión de una granada,
en algún lugar al sur de Navra. Inge, Olga
y sus padres seguían en el Tirol cerca de Suiza.
Inge estudiaba en el Colegio de Arlberg y oficiaba
de secretaria telefonista en un campo de entrenamiento,
tenía solo l7 años y era la primera
ocasión que se encontraba sola, vivía
con una familia del lugar y una tarde que regresaba
en tren, fueron atacados por un avión enemigo
y falleció una persona que se encontraba a
su lado.
El 1º de Julio del 44
los aliados desembarcaron en Cherburgo mientras los
rusos ocupaban Varsovia. El resto del año fue
un continuo retroceso alemán y el lº.
de Mayo del 45 se suicidó Hitler y advino la
rendición total de Alemania. Inge regresó
penosamente a donde estaban los suyos, parte a pie
y parte en vehículo. La ocupación norteamericana
dio paso a la francesa. Inge y sus padres fueron detenidos
por soldados marroquíes, llevados a pie a un
campamento de prisioneros y trasladados en tren a
la frontera con Francia. Una tarde les dejaron abandonados
a su propia suerte. Entonces decidieron buscar a Hilde
en Hamburgo y como la ciudad había desaparecido
tuvieron que recurrir a la Cruz Roja. Finalmente la
localizaron con la familia de su esposo Hans Studt,
quien les brindó posada y cariñosos
cuidados, normalizando sus vidas en una vivienda de
un solo cuarto. Inge comenzó a estudiar danza
con la maestra Lola Rogge, de quien guarda hermosos
recuerdos, hasta que el 47 logró en su Academia
para profesionales, el título de bailarina
de Danzas Modernas y profesora de Danzas Clásicas
y Modernas.
Su hermana Alice trabajaba
en la Cruz Roja inglesa, ayudaba con frecuentes envíos
de alimentos y el 47 les consiguió pasaportes
y visas para salir a Francia. Papá Bruckman
ya estaba en Guayaquil y les enviaba víveres,
cortes de tela y medias nylon. Una vez en París
mamá Bruckman, Alice, Olga e Inge vivieron
estrechamente en un cuarto de hotel y concurrían
a los comedores de la Cruz Roja Internacional. Con
el producto de la venta de lo que recibían
pudieron adquirir los pasajes en un vapor italiano.
El 26 de Febrero del 48 arribaron
a Guayaquil en compañía de la joven
Hanne Ponto. Aquí estaba Ilse. Hilde quedó
con su esposo en Alemania y Albert ya no existía.
En recuerdo de este hermano tan querido Inge publicó
en 1.988 su obra autobiográfica "No todos
sobrevivimos", diario de guerra, relatando sus
vivencias y las de los suyos durante esos años,
en un tomo en cuarto, de 139 pags.
Papá Bruckman las esperaba
en una villita recién construida en Tungurahua
entre Diez de Agosto y Ballén pues había
recuperado su hacienda Germanía en la entrada
de Daule y parte de sus bienes.
Inge comenzó a dictar
clases de gimnasia rítmica a domicilio pero
como eso no era lo suyo, a finales del 48 fundó
su Academia de Danzas Inge Bruckmann, con clases vespertinas,
en una villita donde funcionaba por las mañanas
el Jardín de Infantes de Blanca Salvador. Ese
año se presentó en el teatro 9 de Octubre
y el poeta Elías Candel, que escribía
unas hermosas coplas para el diario El Universo, le
dijo: // A la gentil danzarina, / tremante, frágil
y breve, / sobre el corpiño de nieve / pongo
una flor purpurina. / Ante Inge Bruckmann se inclina
/mi verso, y deja esta nota / que, suave y rítmica
brota, / tras de afinar el cordaje, / para rendirle
homenaje / a tan gentil compatriota. //
En Mayo de ese año fundó
la Escuela de Danzas Clásicas del Núcleo
del Guayas de la Casa de la Cultura, con clases al
medio día para alumnas de 15 a 20 años
en el local de Pichincha 410. En Febrero se presentaron
en el Teatro Capitol de Quito, pero en Julio del 49
renunció para dedicarse a su Academia y fue
reemplazada por la profesora yugoslava Kity Sakilarides.
Aun recuerda que entre sus primeras alumnas estuvo
Cristina Martins, que tan destacada actuación
internacional tendría después en Europa,
los Estados Unidos y Guatemala.
El 49 dictó clases de
ballet de 3 a 6 de la tarde en un amplio corredor
del Normal Rita Lecumberry, a cambio de clases diurnas
y gratuitas, pues la rectora Aurora Vallejo Arrieta
quizo que sus muchachas aprendieran a bailar. En Diciembre
presentó a sus alumnas en el teatro Olmedo
con escenografías de Jorge Swett y orquestación
del maestro José Barniol. Entonces se produjo
en Guayaquil la natural confrontación de dos
estilos diferentes. Inge era brillante, y vital, tenía
expresión y estaba más bien llamada
para la interpretación de las danzas modernas.
Kitty, en cambio, era Coreógrafa y bailarina
solemne, fría y perfecta, representaba la escuela
clásica del ballet ruso. Dos personalidades
y estilos diferentes, ambos de gran técnica
y carácter.
Desde el 50 su Academia funcionó
en un departamento de la casa de la Sra. de Estrada
Coello en Chimborazo y Ballén, que era espacioso
y tenía los techos altos y decorados con hermosas
pinturas.
El 52 contrajo matrimonio con
el Ing. Thomas Hollihan, venido cinco años
antes por contrato para la construcción del
moderno edificio de la Cervecería, cerró
la Academia y fue a vivir en la hacienda Germania,
donde no pasó bien pues nunca le ha agradado
las incomodidades del campo. Los fines de semana venían
a la villa de sus padres en la ciudad.
El 53 reabrió la Academia
en la casa de Carmen de Simó en Aguirre y Ballén,
después la cambió a la de Jorge Salcedo
en Ballén y Mascote. El 56 funcionó
en la casa de Mercedes Santistevan en la plaza San
Francisco y finalmente el 62 en la villa que su esposo
construyó en Urdesa donde aún habitan.
Para entonces ya tenía
a sus cinco hijos y como solía invernar en
Cuenca hizo amistad con Eulalia Vintimilla de Crespo,
quien le solicitó que enseñara a modelar
a varias chicas que iban a presentar una colección
de vestidos típicos del Azuay en el hotel Quito.
Con tal motivo viajó a la capital e impresionada
por el buen nivel cultural de las señoras,
a su regreso fundó en 1.966 con Hardy Von Campe,
Silvia Monge de Vallarino y Pepita Carmigniani de
Macías la Sociedad Femenina de Cultura, institución
privada de servicio público, para realizar
exposiciones, conferencias y recitales. Pepita fue
la presidenta fundadora, el 70 eligieron a Lee Pérez
de Norton, el 74 a Patricia Benites de Quevedo y el
76 a Inge, quien venía trabajando desde dos
años atrás un proyecto de Teatro para
la Sociedad y era por entonces Comisionada de Danzas
del Centro Municipal de Cultura y miembro activo de
APROFE.
La necesidad de un Teatro espacioso,
moderno y funcional se sentía en Guayaquil
desde mucho tiempo atrás, pues los únicos
locales, el Olmedo y 9 de Octubre estaban viejos y
en pésimas condiciones. El primero no tenía
camerinos y había que vestirse y desvestirse
en la parte baja del proscenio, que por su estrechez
e incomodidad resultaba inapropiado. El 9 de Octubre
si tenía camerinos aunque estrechos. Ninguno
de los dos contaba con servicios higiénicos.
Y mientras tanto seguía presentándose.
En Febrero del 67 lo hizo en el Teatro Sucre de Quito,
dictaba clases gratuitas de danza en el suburbio guayaquileño,
el 72 recibió la Medalla al Mérito Artístico
de la Municipalidad de Guayaquil y el 73 fue condecorada
por el Batallón del Suburbio.
Su primer acto como Presidenta
de la Sociedad Femenina de Cultura fue un Cocktail
en el Club de la Unión para la formación
de un comité que consiguió a través
de José Carrión Puertas la cantidad
de cincuenta millones de sucres de los Triunviros,
suma inicial que sirvió para los primeros gastos.
La Municipalidad donó el terreno, los planos
se consiguieron en los Estados Unidos, el pilotaje
comenzó en 1.980, la construcción el
82 con el Ing. Anibal Santos. Finalmente el Teatro
se concluyó con un decreto especial dictado
por el Presidente León Febres Cordero y se
inauguró en Enero del 88, siendo condecorada
con el grado de Gran Oficial de la Orden Nacional
al Mérito.
Inge ejerció la presidencia
hasta 1.990 que renunció para dar paso a nuevas
figuras, pero las consocias le brindaron un emotivo
agasajo y fue designada Presidenta de Honor Vitalicia,
como muestra de reconocimiento a sus desvelos en pro
de Guayaquil. Tantos trabajos, sin embargo, habíanle
restado tiempo para su Academia, que dejó en
manos de su hija Heidi, quien la mantuvo hasta el
89.
Otra faceta importante es la
pintura, que cultiva como distracción desde
que su esposo le obsequió en 1.968, en Salinas,
una caja de pinturas y tanto le agradó este
arte que el 70 realizó su primera Exposición
Individual en Cuenca y el 97 la segunda en Guayaquil,
ambas con notable éxito, pues sus temas florales
son llenos de colores y expresan hermosos estados
de ánimo y los altos ideales de su corazón.
En 1.994 recibió el
Premio Luz de América de la Ecuadorian Foundation
of Art and Culture, de Miami, USA.
Como profesora, la labor en
su Academia - la segunda que tuvo Guayaquil desde
1.948 hasta 1.989 no ha tenido reprise. Ella ha dicho:
Siempre me agradó y apasionó el trabajo
con las personas. Hay que apreciar y sentir que todo
esfuerzo vale la pena. El poder entregar un conocimiento
a otro ser es una maravilla. Cuando el alumno es hábil
no hay mayor problema y es una gran alegría
para el profesor constatar sus adelantos. Pero hay
discípulos de toda índole y al tratar
con los no muy dotados, es cuando se conoce la vocación
y la verdadera medida del profesor.
Tuvo la oportunidad de formar
un grupo de bailarinas profesionales para la ciudad,
pero optó por enseñar a aficionadas,
pues eso le permitía dedicar parte de su tiempo
al hogar y a la familia. El profesionalismo, como
ella lo interpreta, es un sacerdocio y la danza no
es solamente como la gimnasia una formación
correctiva sino también una fuerza formadora
de la personalidad. Por ello, su trabajo de 41 años
modeló a miles de jovencitas en lo físico
y en lo espiritual.
Alta, blanca, delgada, ojos
celestes y pelo rubio, bella, fina y delicada, carácter
espontáneo, sensible y batallador. Ha hecho
realidad un hermoso sueño. Guayaquil ya cuenta
con el Teatro que desde hacía muchos años
se merecía.