ANGELA NAME DE MIRANDA
ESCULTORA.-
Nació en Tanurin, tierra de manzanas y uvas
en las altas montañas de Libano, el 2 de Agosto
de 1.916. Esa región del medio oriente formaba
parte del Imperio turco y como sus habitantes eran
en su mayor parte cristianos maronitas, los gobernantes
musulmanes les trataban mal.(1)
Corrían los aciagos
días de la primera Guerra Mundial que fue muy
sangrienta, las poblaciones del medio oriente se levantaron
contra la despótica dominación otomana
y las autoridades respondieron con inaudita crueldad
contra la indefensa población civil (2). En
tal clima de violencia numerosas familias emigraron
a América abandonando sus pequeñas propiedades
agrícolas. Una de ellas fue la de Angelita,
formada por su madre Adela Isa Murat viuda del agricultor
Pedro Name, sujeto muy alto y corpulento, fallecido
relativamente joven y de tétano por haber pisado
accidentalmente un clavo, en quien tuvo ocho hijos,
cuatro de los cuales murieron de pestes, dos más
en una trágica casería en que se dispararon
accidentalmente y los dos que le quedaron llamaban
Antonio de doce años y Angelita de casi dos.
Adela Isa Murat era bajita,
fuerte, blanca, rubia y de ojos azules. Había
casado de solo catorce años de edad y cuando
arribó a Guayaquil
(1) Leonardo Moncayo ha escrito
que el actual Libano, heredero de la antigua Fenicia,
fue el punto de convergencia de civilizaciones tan
importantes como la de Egipto, Mesopotamia, Grecia
y cuando cayó el Imperio romano pasó
a formar parte de Bizancio. En el siglo VI fue conquistado
por los persas y en el VIII por los árabes.
Sus pobladores ayudaron a los cruzados en el siglo
XII, luego fueron dominados por los mamelucos de Saladino
y en el siglo XVI por los otomanos. Pese a tanto siglos
de avasallamiento los libaneses jamás perdieron
su identidad cristiano maronita pero desde los siglos
XVII al XVIII hubo una constante rivalidad con los
drusos, por meros asuntos religiosos.
tenía veintisiete. Vino traída por su
cuñado Antonio Name, quien acababa de contraer
matrimonio con Maria Isa, sobrina de ella. En el barco
conoció a Juan Yapur Harb, casado por poder
en el Líbano con una prima de apellido Harb,
aunque el matrimonio no llegó a consumarse
porque la novia adelantó el viaje a Guayaquil
donde tenía parientes que la habían
llamado.
En Guayaquil conocieron a Adela
Harb, llamada también Adela Guerra, quien tenía
una pequeña propiedad en la parroquia Bijagual,
Cantón Daule, quien les acogió y dio
posada. Luego les vendería la mitad de sus
tierras para sembrar arroz, pero las cosechas no fueron
del todo buenas y en los años 30 se cambiaron
a la zona de Jujan. Adela Isa Murat casó con
Juan Yapur Harb, pues la esposa de él había
seguido viaje a Costa Rica perdiendose su rastro en
dicho país. Del matrimonio Yapur Isa nacieron
dos hijos en el Ecuador Farid y Alile Yapur Isa.
Mientras tanto los niños
Antonio y Angelita Name Isa crecían con una
empleada en una casita de madera adquirida por su
madre en las actuales calles Lorenzo de Garaycoa y
Cañar, que eran parte de los potreros de una
hacienda aledaña a Guayaquil, gozando de la
libertad del campo y de una educación primaria
muy elemental.
En 1.929 recibieron clases
de árabe de Federico Saker y lo llegaron a
hablar y escribir correctamente y ciertas nociones
de inglés. Era Angelita una joven guapa y espigada,
muy blanca, de larga cabellera rojiza, que ambicionaba
seguir estudios secundarios en el Colegio Nacional
Vicente Rocafuerte para graduarse de Bachiller y comenzar
la carrera de medicina, pero su madre se empeñó
en que solamente aprendiera costura, bordado y cocina,
pues no era usual que las señoritas salieran
de sus casas bajo ningún pretexto.
En 1.932 se matriculó
en la Escuela de Bellas Artes donde permaneció
dos años pues desde siempre pintaba muy bonito.
Pronto se aficionó a la escultura y junto a
Bellamada López Rodríguez sobresalió
entre los demás. Su profesor Alfredo Palacio
estaba admirado de la buena disposición de
ambas y no se cansaba de ofrecerles indicaciones.
De esta época son numerosas paisajes y retratos
de parientes, así como algunos estudios anatómicos.
Dominaba el óleo y prefería los colores
suaves (pasteles).
Pronto conoció a través
de su amiga la Dra. Colombia Miranda Robalino al Dr.
Santos Miranda Argote, que la cortejó por espacio
de tres años. El era una persona culta y de
carácter suave, muy dado a la lectura y gustaba
escribir ensayos. Casaron el 22 de Marzo de 1.941
y fueron a habitar un departamento interior en la
casa de los Miranda en 10 de Agosto y García
Avilés, donde formaron una alegre familia compuesta
de cuatro hijos: un hombre y tres mujeres. Después
se cambiarían a un departamento alquilado en
el barrio del Astillero en Camilo Destruge entre Eloy
Alfaro y Chile. El Dr. Miranda tuvo un acreditado
consultorio arriba del antiguo salón La Palma,
pero el edificio se quemó el 47 y se cambió
a Luque y Pedro Carbo. Especializado en enfermedades
de la piel, pronto se llenó de clientela.
Como escultora Angelita comenzó
con un busto en bronce de su padrino el Dr. Herman
Parker, actualmente en la Clínica que lleva
su nombre en el boulevard. La obra revela una fuerte
influencia de la escuela francesa de Augusto Rodin.
El 42 recibió clases
de pintura de los esposos Michaelson y se encantó
con el estilo moderno ( fauv ) con mezclas de azules
intensos, rojos vivos y todo lleno de luz. De esta
época son numerosas obras escultóricas
de parientes que gustaba regalar pues aunque le era
muy doloroso desprenderse de ellas, cuando esto sucedía
solía decir: "Todo llega y todo se va..."
El 53 le fue encomendado los
bustos en bronce de Víctor Emilio Estrada para
La Previsora en Guayaquil y Quito, que sacó
de gran fuerza y vitalidad, sobre una base formada
por una columna moderna y al pie colocó sus
principales obras. El conjunto es armónico,
sumamente expresivo y fue bien recibido por la crítica
especializada.
El 58 esculpió los bustos
de sus amigas Rosa Borja de Ycaza y María Eugenia
Puig Lince, quienes la habían llevado a la
Legión Femenina de Educación Popular
y al Grupo Cultural Oasis, respectivamente. De esta
época es su monumento a la Madre en la parroquia
de La Libertad.
El 62 se divorció su
hija Cecilia y por proteger a una de sus nietas fue
enjuiciada, pero la defendió el Dr. Jorge Zavala
Baquerizo y la niña terminó siendo enviada
a los Estados Unidos donde ya vivía Cecilia.
El 63 fue socia fundadora de la Agrupación
Cultura y Fraternidad. El 64 ingresó al Patronato
Municipal de Bellas Artes. El 68 intervino en la exposición
colectiva "Testimonio Plástico".
Su esposo era medico de Puerto Marítimo y recibía
a los buques que atracaban en nuestros muelles. El
sueldo era bueno.
Entre 1.970 y el 72 presidió
el Patronato Municipal de Bellas Artes durante las
alcaldías de Enrique Grau Ruiz y Francisco
Huerta Montalvo pero al producirse la dictadura del
General Guillermo Rodríguez Lara renunció
por delicadeza personal. Por entonces viajaba a los
Estados Unidos una o dos veces al año, invitada
por sus hijas y disfrutaba en cada ocasión
estas vacaciones que le brindaba la vida.
El 73 expuso en el Salón
de Artes del Rockefeller Center de New York y el 80
en la Alianza Francesa de Guayaquil. El 81 trabajó
el monumento al Héroe Nacional Teniente Hugo
Ortíz Garcés, inaugurado el 83 por el
Presidente Oswaldo Hurtado con asistencia de las principales
autoridades del país. El joven militar aparece
en actitud firme y decidida, a su espalda una columna
simboliza la línea de la vida y como no existía
en el país talleres que pudieran fundir la
estatua en una sola pieza, la envió al de Antonio
Frilli en Florencia. La obra quedó admirable
pero al momento de ser descubierta el público
su autora notó con pena y asombro que estaba
negra, porque en la Zona Militar la habían
embadurnado de aceite quemado de carro dizque para
protegerla de la polución, ignorando que la
nobleza de las estatuas esta dada por la oxidación,
que produce el color verde, característico
de los bronces antiguos.
Acostumbraba recibir en su
casa a artistas y amigos con la cortesanía
propias de los antiguos y formaba con su esposo una
pareja dedicada por entero al arte y la literatura.
El acostumbraba escribir ensayos mientras ella esculpía
pues eran bien llevados y se admiraban mutuamente.
Recuerdo que en una ocasión dijo lo siguiente:
Es el rey del hogar, mi esposo, mi amigo, mi todo.
Estaba en la mejor de sus épocas,
el 84 ocupó la Dirección de la Biblioteca
y Museo Municipales con un empeño por la cultura
y un amor infinito por sus colegas, a quienes apoyaba
irrestrictamente, sin celos ni rivalidades. Con su
esposo y su hija menor Priscila, que era su compañerita,
asistía regularmente a todos los actos artísticos
y culturales, de suerte que su figura era conocidísima
en la ciudad. Su hijo Leo era médico, sus dos
hijas mayores vivían en los Estados Unidos
felizmente casadas.
Poco después ayudó
a su esposo en la construcción de un museo
en Naranjito. El proyecto había nacido naturalmente;
pues, habiendo comprado unas tierras en esa jurisdicción,
comenzaron a edificar una casita rústica a
la que aditaron varios salones para exposiciones permanentes
y transitorias, pero en medio de esos quehaceres empezó
a sentirse mal de salud y su hija Cecilia de Orcés
la llevó de urgencia a los Estados Unidos,
donde fue operada de un cáncer al colon.
Sus últimos tiempos
fueron de una suprema paz, recibiendo la quimioterapia
con la bondadosa sonrisa que le caracterizaba. Femenina,
sensitiva y de una gran dulzura falleció en
San Antonio, Texas, el 25 de Marzo de 1.985, de solo
69 años de edad. Al conocerse 1a noticia en
Guayaquil no hubo un artista, escritor o poeta que
no la sintiera porque estaba muy unida a todos los
que de una u otra forma hacíamos el mundillo
intelectual y cultivábamos su amistad.
Espíritu de selección
y libre de egoísmos, se alzó por sobre
el medio anodino de su tiempo que condenaba a las
mujeres a una vida ordinaria y gris en el estrecho
ámbito del hogar y se alzó a través
de la inspiración de su arte y la promoción
cultural.
Sus obras fueron obsequiadas
por su esposo a familiares y amigos en cuyas residencias
reposan; mas, su recuerdo, agigantado por el tiempo,
permanece en el corazón de quienes la quisimos
bien y tuvimos el privilegio de gozar de su amable
compañía.
(2) En 1.860 se produjo una cruel matanza de maronitas
en el Libanoy Francia intervino para evitar su exterminio.
Hubo una Conferencia en Beirut con la presidencia
del Bajá Fuad representante del Sultán,
de Lord Dufferin de Inglaterra, Béclart de
Francia, Weckbecker de Prusia, Rehpues de Austria
y Movikov de Rusia. El asunto terminó ventilándose
en Constantinopla y el 10 de Mayo de 1.861 se expidió
el Reglamento Orgánico de Líbano cuyo
cumplimiento obligaba a nacionales y residentes en
esa región.
Líbano pasó a
ser un Mutasarrifato o provincia autónoma pero
dependiente, a cuya cabeza debía estar un Gobernador
nombrado por el Sultán cada diez años
con amplios poderes civiles y militares, quien dividió
el territorio en seis departamentos. El Líbano
tradicional había quedado reducido a la mitad
pues solo se le reconocieron 4.000 kilómetros
casi todos de zona montañosa para sus 300.000
habitantes.
El primer Gobernador fue un
turco católico y llamó Duad, buen gobernante,
trató de devolver a los libaneses la confianza
en el gobierno otomano pero tuvo que soportar la oposición
del Bey José Karam, noble cristiano que nunca
aceptó la reducción de las fronteras
ni la continuidad de la presencia turca. Finalmente
Karam perdió y tuvo que expatriarse a Italia
donde falleció en 1.867.
En 1.868 renunció Duab y fue sucedido por siete
Gobernadores hasta 1.922, en su mayoría perseguidores
obstinados de los maronitas, razón por la cual
estos empezaron a emigrar a distintas partes del mundo.
De esta época triste es el gran poeta Jalil
Gibran, quien escribió en árabe y en
inglés en hermosa prosa poética.