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CARLOS MANUEL NOBOA LEDESMA
EDITOR.- Nació en Guayaquil el 1 de Enero de 1.893 y fueron sus padres Carlos Luis Noboa Benites y Rosa Ledesma Salinas. Fue el mayor de tres hermanos. Aprendió las primeras letras de su madre y siguió estudios primarios en Guayaquil y Ambato, donde era costumbre llevar a los niños a que tomaran clima. En 1.910 hacía despachos de aduana y tramitaba pedidos del exterior desde un dólar oro hasta la cantidad que le solicitasen. En 1.911 alternó esas actividades con el novedoso trabajo de la publicidad y participó en algunos proyectos para editar revistas.

En 1.913 contrajo matrimonio con Josefina Chiriboga Benites. La luna de miel fue en Quito donde les nació su primogénito. En 1.915 alquiló un local en P. Ycaza No. 229 entre Pedro Carbo y Panamá, atrás de la Librería de Uzcátegui y montó la "Tipografía Moderna" con una máquina automática para imprimir tarjetas e invitaciones. También vendía un surtido escogido de novedosas tarjetas postales, al por mayor y menor con catálogos en español y en sociedad con Víctor Hugo del Castillo, dueño de los talleres tipográficos ubicados en Aguirre No. 207 editó "El Magazine Ecuatoriano", semanario, pero solo aparecieron tres números.

En Enero de 1.913 editó el "Comercio Ecuatoriano", revista mensual de comercio, agricultura e industrias que alcanzó gran crédito y notable circulación hasta 1.921, figurando como primer redactor José Antonio Campos Maingón y como redactores Eduardo Puig Arosemena y Secundino Sáenz de Tejada Darquea. Esta publicación llegó a tener en 1.915 cuatro agentes publicitarios en Quito y se hizo nacional.

En 1.916 adquirió un taller de fotograbados y una rotaplana automática y fundó la editorial "Prensa Ecuatoriana" y el 1o de Noviembre la "Crónica Ilustrada", semanario de regular formato, en dieciséis páginas a tres columnas que se vendía a cinco centavos el ejemplar, pero solo circuló un número. En 1.917 sacó la revista "Patria", semanario ilustrado de actualidades y luego quincenario de Literatura, arte, ciencias y actualidades. Noboa ocupaba la dirección y cuando se ausentaba era reemplazado por Secundino Sáenz de Tejada Darquea y a veces por el joven poeta Medardo Angel Silva.

"Patria" se convirtió en una de las mejores revistas del país dada su circulación y la importancia de sus redactores y colaboradores; fue un esfuerzo sin precedentes y su director tuvo ese indiscutible mérito, el haber mantenido por muchos años una publicación de esta clase en un medio anodino y pobre.

En 1.918 visitó Lima, Trujillo, Cajamarca, fue recibido por sus colegas periodistas, hizo numerosas amistades, se tomó fotografías con ellos y de regreso editó el 17 de Enero de 1.919 "El Suplemento de América Libre", publicación eventual, de pequeño formato, cuatro planas a cuatro columnas, destinada a anunciar otra obra mayor con igual nombre. Este primer número presentó su retrato y el de algunas personalidades sudamericanas, vistas de edificios notables de varias capitales y una relación de su gira por el continente.

En 1.920 salió a la luz el primer tomo de "América Libre" dedicado a la propaganda americana y latina en general en 382 pags. en hermoso y gran formato y papel coushet, figuraban como principales colaboradores José Antonio Campos Maingón, Medardo Angel Silva y Adolfo Hidalgo Neváres. También republicaba escritos de periodistas fallecidos como Nicolás Augusto González Tola y otros más. En este tomo salió el boceto original de un edificio mixto y de tres pisos que construía en la esquina de Junín y Libertad (hoy calle Panamá) en un terreno adquirido a Marco A. Plaza Sotomayor. El segundo tomo de "América Libre" apareció el 22 en 500 pags. con un nuevo boceto del edificio, agrandado a cuatro pisos. El 26 fue Concejal del Cantón Guayaquil, pero ya sufría de dlirios de grandeza y otros disturbios menores de las personalidades pscóticas.
Pocos meses después se trasladó a Panamá y Venezuela y recogió numerosas experiencias de esos países. En su departamento tenía teléfono, la casilla de correos era la número 3 de la ciudad, la dirección cablegráfica "Ecuadpress"; alquilaba la planta baja a diversos comercios y el resto del edificio había destinado a departamentos, obteniendo una buena renta mensual. De allí en adelante, dedicado únicamente a la administración de la casa, descuidó sus publicaciones.

Su esposa e hijos vivían en casa de su suegra Josefina Beníes viuda de Chiriboga y recién el 33 quizo retomar sus tareas enviando al dibujante Teobaldo Constante García a contratar publicidad en provincias. Constante primero visitó Manabí, luego pasó a la sierra. Por eso el tercer tomo apareció tardíamente en 1.934 en 610 pags. pero la obra había perdido su interés inicial.

En los años 40 salía poco a la calle. Sufría de arrebatos de melancolía. El 44 mandó a confeccionar en Buenos Aires una bellísima carátula impresa en letras doradas sobre cartón para editar el cuarto tomo que nunca llegó a aparecer.

En 1.952 Justino Cornejo le visitó en su casa. La entrevista apareció iluminado en el Diario La Nación con una amplia fotografía, muy rara por cierto, debido a la gran cantidad de objetos. Aparece sentado en un sillón con el rostro serio, casi adusto y mirando al espectador. En la pared se divisan marcos con varias fotografías dedicadas y las banderas de los Estados americanos. Cornejo le calificó de hombre nervioso, trabajador, apresurado, comunicativo, gentil, simpático, que había hecho de prensista, fotógrafo, dibujante, fotograbador, linotipista, encuadernador y corrector de pruebas. Había trasladado su biblioteca al entrepiso.

Cuando le visité el 56 le encontré monomaniaco y pude observar los numerosos ejemplares de "América Libre" que no había vendido. Todo estaba ordenado pero cubierto de polvo. Se le tenía por sujeto aparte debido a sus continuos delirios que le llevaban a retratarse en su escritorio y a publicar tan raras tomas en "El Telégrafo". Pasó sus últimos tiempos asilado en la Clínica Kennedy sin enfermedad aparente, sin darse cuenta de nada, totalmente perdida la cabeza. Los Ortega Trujillo le visitaron y compraron su casa para aprovechar el terreno y levantar un moderno edificio de hormigón.

A finales de Diciembre de 1.981 se afectó de una fuerte gripe complicada con bronconeumonía y falleció el 1 de Enero de 1.982, justamente a los 99 años de edad, siendo enterrado sin acompañamiento. De estatura mediana, blanco rosado, ojos y pelo café que luego encaneció y riñó de rubio. Contextura algo gruesa en su vejez. Sabía mucho del pasado vivido en toda su intensidad en los años 10 al 30 que fueron de prosperidad, pues logró mantener sus publicaciones y rodearse de buenos escritores.