ANUNCIADOR DE ROUNDS
Los domingos por las tardes
ambos jóvenes concurrían al Coliseo
de propiedad de Rodolfo Baquerizo Moreno al otro lado
del Estero Salado, donde se realizaban combates de
box y hasta corridas de toros en ciertas fechas especiales.
Adolfito, subía al ring, daba las vueltas mostrando
los carteles con los números de los rounds
y Ricardo se situaba en las esquinas para ayudar a
los contendientes pasando las toallas, el agua, los
hielos y las naranjas, porque todo se hacía
con sencillez, como quien dice, a la criolla. El sueldo
era de S/. 2 por domingo, pero como veían las
peleas gratuitamente y en palco de primera, se duplicaba
por el ahorro del valor de la entrada.
El programa se componía
de cuatro peleas: dos preliminares, una de semifondo
y otra de fondo que siempre era la mejor. De ese rústico
Coliseo salió al exterior Aurelio Mosquera
mejor conocido como Kid Lombardo, peso liviano de
color que llegó a pelear en Argentina, Perú,
Panamá y los Estados Unidos, donde el campeón
Boby Pacht, ranqueado entre los diez mejores del mundo,
solo le pudo derrotar por puntos. Otro gran valor
fue su hermano Kid Charol, igualmente traído
de Esmeraldas por su entrenador Luis Avila. Era peso
gallo pero se fajaba exitosamente con los plumas,
finalmente se afectó del cerebro y retirado
del ring vendía cajitas metálicas con
pomadas y otros menjurjes en Luque y Santa Elena,
donde sus hijas - guapas y trigueñas - eran
propietarias de un pequeño bazar. Allí
lo conocí en los años 5o
Debido a la gran afición
por el boxeo el Coliseo se llenaba de fanáticos
que a la salida se trompeaban por cualquier motivo,
lo que también era parte del programa que solía
comenzar a las dos de la tarde y concluía antes
de las seis todavía con luz; pues, aunque Guayaquil
contaba desde meses atrás con una hermosa y
brillante iluminación eléctrica, ésta
no había hecho su arribo a tan apartado sector
y el regreso se hacía en grupos de a pie, comentando
los más importantes incidentes en franca camaradería.
Los jóvenes de esas épocas practicaban
un código de conducta diferente al actual,
de mucho respeto a las personas mayores y protección
a los niños y mujeres. El sport, como se decía
del fútbol, el box, la gimnasia y la natación,
eran actividades propias de caballeros, por eso jamás
se golpeaba al caído ni se abusaba del débil.
Ricardo Chacón recuerda
que en esos tiempos se jugaba entre los muchachos,
con apuestas de diez centavos, una distracción
que se llamaba Chacabuco "Eramos bastante expertos
en tirar la moneda y ganar unos cuantos centavos,
pero nunca supe que esto hiciera Adolfito porque desde
chiquillo fue muy serio y vivía abstraído
en sus diversos negocios."
VENDEDOR EXITOSO EN "
SAVIA "
En l.927, cuando tenía
solamente once años, edad en que la mayor parte
de los niños aún piensan en juegos y
diversiones, principió a trabajar como vendedor
de la revista “Savia” que editaban mensualmente
José María Aspiazu Valdés y Luis
Gerardo Gallegos, dibujante y pintor el primero y
escritor e intelectual el segundo, como magazine de
información, artes y letras con administración
en el boulevard 9 de Octubre No 8O2 y Apartado Postal
No l.l8o Se confeccionaba en la Imprenta y Papelería
"La Reforma" de propiedad del Lic. Jacinto
Jouvin Arce con talleres en Chile y Luque esquina,
su formato era de 28 x l9 cmtrs. la carátula
era de papel coushet, los interiores en bond y periódico,
el tiraje era de mil ejemplares y él solo llegó
a vender las tres cuartas partes del total de ejemplares
entre su numerosa clientela.
"Savia" se convirtió
en la preferida de los Guayaquileños y aunque
solo percibía comisiones, con el paso de los
meses pudo redondear una bonita suma mensual.
El material siempre estuvo
a medías entre el vodevil de Hollywood, las
fotografías de damitas del mundo social anunciadas
pomposamente como Siluetas de la Aristocracia, la
ayuda al Belén del Huérfano con el concurso
del rey de los feos y otros temas propios de la cursilería
de esos años que fueron los últimos
del Cine mudo y los primeros del cine parlante; pero
también aportó al desarrollo sociológico
y cultural del país con artículos de
fondo como la declaración de principios del
movimiento de la Vanguardía poética
nacional, dió a conocer nuevas figuras como
el actor Augusto San Miguel, a los poetas Miguel Augusto
Egas, a) Hugo Mayo y Zaida Letty Castillo de Saavedra,
escritores de la importancia de José de la
Cuadra y Raúl Andrade y tuvo ribetes de fino
dibujo y urticante humor en las tiras cómicas
de "Don Jacinto Papirusa, Morronguito y CHichi"
y "Ocurrencias del Dr. Cucaracha y su negrito
Coliflor" creadas por Aspiazu y consideradas
como las primeras manifestaciones de este arte menor
en el Ecuador. Aspiazu también se ocupaba con
Julio César Concha Gil de las finas portadas
impresas a todo color y se lucía en la publicidad
con esmerados dibujos para anunciar el popular Vermouth
Martini Rossi, el Agua Mineral Guitig, el Jabón
de Rosas, la Cerveza Cristal y The Union Mineral Water.
"Savia" incursionó
en varios campos de la cultura y el arte nacionales,
pero sobre todo alcanzó un gran triunfo en
el folklore, al patrocinar durante tres años
seguidos la famosa "Fiesta del Montubio",
de feliz realización en el nuevo parque de
diversiones y deportes American Park , con certámenes
que sirvieron para motivar a los escritores hacia
temas tan novedosos. I de un naturalismo trasnochado
y eglógico se pasó a tratar temas de
tanta modernidad como la reivindicación del
montubio fuente primera de la riqueza agraria del
litoral y al realismo literarío denunciador
de sus múltiples problemas.
NOTA AGRADABLE
Para la edición del
primer aniversario de "Savia" en l.928,
aparecieron algunas síntesis biográficas
de quienes hacían la revista y como el joven
vendedor reclamó amistosamente a los redactores
por no haberse acordado de él, salió
en el siguiente número su fotografía
de cuerpo entero con la nota que se transcribe a continuación:
"Adolfito Noboa Naranjo:
Así se llama este simpático pibe, inteligente
y muy acucioso agente de circulación de Savia
en Guayaquil. Es, a la vez, la mascotita de la administración,
pues, en cuanto circula la revista, nos trae mucha
suerte, o lo que es lo mismo, mucha plata. No hay
quien pueda con este chico en cuestión de circulación.
Solo sus cacerías conocidas ascienden a más
de doscientas. Y como quien no quiere la cosa, liquida
sus operaciones al mes con un promedio de ganancia
de S/. 1oo. Ya ven Uds. si vale plata este pibe. Sería
un encanto.. si no fuere por su insigne travesura
que solo puede aguantar la paciencia de su mamá
( de él ) Como Adolfito advirtiera que en la
edición de nuestro primer aniversario se había
pasado por alto su persona en las caricaturescas biografías
que se hicieron en la redacción de Savia en
esa ocasión, plantó en legal forma el
reclamo y claro, reparamos hoy ese injusto olvido,
publicando complacidos en sección especial,
la foto de este minúsculo díablejo e
importante personaje." Como dato anecdótico
vale anotar que el terno conque aparece en la fotografía
le fue confeccionado por su hermana María.
PARENTESIS COMERCIAL EN QUITO
Durante esos meses de l.928
acostumbraba viajar en el vagón de carga del
ferrocarril, a fin de vender revistas en la capital.
El negocio se presentó rentable aunque no exento
de ciertos peligros. En cada ocasión llevaba
"Savia" y "Semana Gráfica"
que editaba El Telégrafo y las afamadas "Para
Ti", "Gráfico", "Goles"
y "Billiken" importadas de la Argentina
por Luis Alvear Terán cuyo costo era de un
sucre y para evitar que le robaran si se quedaba dormido,
se sentaba sobre las rumas. El viaje de ida y vuelta
duraba cuatro días. Solo tenía doce
años y las ganancias, como de costumbre, eran
todas para su madre.
Lamentablemente "Savia"
dejó de salir en l.929 cuando sus propietarios
Aspiazu y Gallegos se ausentaron a Paris y La Habana
respectivamente y Carmencita Aspiazu Valdés,
hermana del primero, decidió que no estaba
preparada para conducir tal órgano de publicidad.
VENDEDOR DE NUMEROS
Por su relación en la
Lotería incursionó en la venta de números
de Panamá y Guayaquil, siendo sus mejores clientes
los libaneses. Una mañana entró a la
oficina de representaciones de Luis Vernaza Lazarte
a ofrecerle un número Otro joven que trabajaba
de mensajero en dicha firma: Joaquín Orrantia
González, le dijo !Oye! véndeme un guachito,
y fue respondido rápido ! He venido aquí
por mi cliente exclusivo el señor Vernaza y
no por ti, pero voy a hacer una excepción porque
él es tu patrón...! Desde entonces quedaron
de amigos. Era un muchacho delgado, inteligente, vivaz,
que demostraba un sano orgullo por todo cuanto hacía.
"Con los primeros números
de lotería que vendía y con las revistas
que dejaba por consultorios y domicilios tomé
dos Pólizas de Seguro de Vida, una de l.ooo
dólares, luego otra de 2.ooo, naturalmente
a favor de mi madre. Sentía la muerte cerca.
El recuerdo de mi padre y el abandono de mi madre
me cercaban. Por la primera pagaría 4l,56 dólares
anuales y por la segunda el doble. Si yo moría,
al menos ella cobraría dólares y cuando
tuve 37 años de edad en l.953, tras 25 de haberlas
adquirido, las cobró mi madre"
Por esos días doña
Zoila y sus hijos se mudaron a un departamento bajo
en General Córdova y Víctor Manuel Rendón
frente al antiguo edificio del Correo, donde Luis
Adolfo instaló un tenderete junto a un betunero
de apellido Basantes, que era buena gente y le protegía,
pero al que nunca más volvió a ver pues
debió abandonar la ciudad a los pocos meses.
Se inició con productos
de fácil salida que acomodaba en un cajón
de cigarrillos El Progreso para su exhibición:
estampillas, pastas de dientes, alfileres, lápices,
cintas de colores, peines y diversas baratijas, luego
se unió con Modesto Rivadeneira S. persona
humilde y emprendedora y entre ambos llegaron a ganar
cien sucres mensuales cada uno
EN "LA SOCIEDAD GENERAL"
Y PRIMEROS NEGOCIOS
Una mañana de ese año
de l.928, que fue memorable para la vida del joven
Noboa, salió a vender unos pañitos para
pulir metales y al pasar por el portal del banco Sociedad
General de Crédito de propiedad de Juan Francisco
Marcos Aguirre, entró y se anunció a
su hijo Juan Xavier Marcos Aguirre de la siguiente
curíosa manera: Vengo a venderle un tipo de
paño especial para limpiar metales, pues he
observado que en este esdificio hay muchos bronces
y ninguno reluce... Efectuada la demostración
al joven Marcos, éste quedó tan impresionado
con la fuerte personalidad de quien demostraba ser
tan emprendedor, que le ofreció emplearlo como
conserje en el Departamento de Suministros con cuarenta
sucres mensuales. El chico pidió que le dieran
tiempo para contestar, fue a su casa y le contó
todo a su madre, quien le aconsejó aceptar,
a pesar que en sus negocios callejeros ganaba más
que la suma ofrecida, pues era conveniente que se
enrolara con una firma tan fuerte. En cambio, a él,
le intrigaba sobremanera conocer ese mundo misteríoso
de los Banco Así comenzó una relación
laboral que duró casi cinco años y cuando
salió ganaba ochenta sucres, es decir, el doble.
La Sociedad General de Crédito
tenía como antecedente más lejano el
Banco de Crédito Hipotecarío fundado
por el colombiano Clímaco Gómez Valdes
en l.872 que giraba con S/. 4oo.oo pesos, del que
había formado parte como accionista Don Manuel
Marcos Aguirre, padre de Juan Francisco Marcos Aguirre,
quien diversificó sus actividades como comisionista
y administrador de las propiedades de los ecuatoríanos
en Paris.
En Octubre de l.896 la familia
Marcos Aguirre vivía en una casa propia en
Elizalde y Pichincha que se quemó cerrada y
con todo su mobiliarío durante el Incendio
Grande. En l.9oo casó Juan Francisco Marcos
Aguirre con su prima hermana Dolores Aguirre y Aguirre.
En l.9O5 fundó la firma "Juan Marcos y
Co" con un capital de un millón de sucres
y cien mil para fondo de reserva . Ya tenía
la representación en Guayaquil de la compañía
naviera Holland American Line asentada en Amsterdam
y de la compañía de seguros contra incendios
The General Fireproofing Co con sede en Youngtown,
Ohio, USA. También representaba a la banca
Societé Eternit de Bruselas. En l.9l5, tras
un largo viaje por Europa, su firma negoció
95.8l6 quintales de cacao en el exteríor y
logró la administración de la Unión
Azucarera del Ecuador que en l.92l se transformó
en la Sociedad General de Crédito, institución
de agricultores. Juan Francisco Marcos Aguirre también
había desempeñado la gerencia del Banco
de Crédito Hipotecarío desde l.9O8.
Hasta l.925 fue miembro del directorío del
Banco Comercial y Agrícola de don Pancho Urbina
Jado y de la Asociación de Agricultores del
Ecuador que presidía Enrique Baquerizo Moreno
Desde el 25 en adelante era propietarío del
ingenio azucarero San Carlos, a medías con
Lorenzo Tous Lliteras.