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TRABAJADOR INCANSABLE

Cuando se inició la exportación de arroz en l.94l Marcos percibía el 6O% y Noboa solamente el 4O% de las ganancias. El 47 al asociarse con la Standard Fruit en la exportación de banano los procentajes se igualaron. En los años 7O, al trasladarse Noboa a New York empezó a ganar el 6O% de las utilidades. Finalmente Marcos terminó vendiendole sus acciones y Noboa quedó de dueño absoluto de todas las empresas, funcionando desde esa fecha como Grupo Noboa.

Marcos nunca fue un hombre de trabajo sinó un capitalista con influencias que se enriqueció a través de la sagacidad y sacrificio intenso de su socio Luis A. Noboa Naranjo, explotando su genialidad, como reconoció Estrella Toral en entrevista que le hizo el autor. Lois Robert, me recalcó ese hecho Ella fue esposa de Harry Crawford, piloto de avioneta al servicio de Juan X. Marcos en el Ingenio San Carlos, que arribó a Guayaquil a finales de los años 4o En carta ha referido lo siguiente:

En los años 4O se vivía una intensa vida social. Numerosas familias del gran cacao hablaban francés y de contínuo recordaban Paris; eran las amistades preferidas de Marcos. Por las mañanas jugaban golf en el Country Club o practicaban tenis en el Guayaquil Tennis Club. De tarde tenían reuniones de bridge y de noche asistían a elegantes cenas formales y hasta protocolarías. A las 8 los caballeros concurrían con trajes obscuros y las damas de largo y casi siempre de negro Se hablaba bajito y brindaban cocktails y champagne. A las ll o l2 se dirigían a sus casas en elegantes vehículos. Unos vivía en el centro, otros en los barrios del centenarío y del salado En algunas ocasiones, al pasar por la oficina de Marcos, veíamos las luces encendidas, señal inequívoca que aún se hallaba trabajando Lucho Noboa y se reían de esta conducta tan rara, que algunos llegaron a calificar de inofensiva locura, pues no podían entender cómo un hombre joven, simpático e inteligente, pudiera gastar los mejores años de su vida con tanta exageración, en vez de trabajar y divertirse sanamente como ellos lo hacían.


EL BooM BANANERo
LA MARCA "BONITA BANANA"

A partir del ascenso a la presidencia de la República, de Galo Plaza Lasso en l.948, se propagaron los cultivos y las exportaciones bananeras fueron creciendo hasta convertirse en el mayor rubro de ingreso de divisas para la economía nacional. Hubo una fuerte demanda de mano de obra agrícola, nuestro banano era considerado el mejor del mundo, surgieron numerosas compañías exportadoras a través de los productores independientes que los abastecían aunque sin la garantía de contratos estables. En la costa existía una amplísima disponibilidad de tierra y los campesinos mejoraron su situación aunque la desigual distribución de la riqueza hizo que los exportadores se quedaran con la parte más significativa del negocio

A nivel nacional se operó una revolución demográfica pues crecieron ciudades bananeras como Quevedo, Santo Domingo y Machala, capitales de sus respectivas zonas de producción. Guayaquil se benefició como principal puerto de embarque. El país tuvo una red vial que unificó el transporte de la fruta: l) La via Guayaquil, Daule, El Empalme, Quevedo y Santo Domingo, 2) La Puerto Inca, Balao, Naranjal y Machala. Otras comunicaban Naranjal con la Troncal y Cuenca; Santo Domingo con Quinindé y Esmeraldas; con Aloag y Quito; Machala con Santa Rosa y el Pasaje; y con Puerto Bolívar.

LA TROPICAL FRUIT Co

En l.944 se había constituído en Guayaquil la Tropical Fruit Co con accionistas ecuatoríanos para exportar bananos a New Orleans, donde instaló sus oficinas y arrendó un muelle y bodegas. Los envíos comenzaron a realizarse el 48 en los espacios refrigerados que obtenían en los buques "Liberty" que arribaban a Guayaquil cada dos semanas y cuyo representante era el norteamericano Francis B. Coleman. Los principales de la Tropical eran Simón Cañarte Barbero que ejercía en New Orleans, Belisarío Torres Lascano, Juan Dáger Mendoza y Colón Serrano Murillo a cuyo cargo estaba el departamento legal. Con créditos norteamericanos lograron adquirir una pequeña flota compuesta de ocho barcos que habían sido utilizados en la II Guerra Mundíal y que Eduardo Witting adaptó con bodegas frigoríficas en sus astilleros navales de Guayaquil; pero a las pocas semanas la Standard Fruit Co la sacó del mercado facilmente, vendiendo el banano ecuatoríano a mitad de precio en un muelle vecino, a través de la firma de Noboa. Los accionistas de la Tropical no se dieron por vencidos y comprendiendo que requerían del poder político para luchar contra tan poderosa transnacional fundaron la editoríal Ecuatoríana y el matutino La Nación y apoyaron al Dr. Carlos Guevara Moreno y a la Concentración de Fuerzas Populares C.F. P. contra el presidente Galo Plaza que respaldaba a la Standard Fruit Co aun en contra de los intereses económicos de la Tropical Fruit que era ecuatoríana y habiendose producido un golpe revolucionarío los cefepistas fueron conducidos al Panóptico El 52 volvieron a las andadas e invitaron al Dr. José María Velasco Ibarra, quien se encontraba exilado en Buenos Aires, a que regresara al Ecuador con pasaje de ida y vuelta pagado y tres meses de estadía garantizada. Iniciada la campaña presidencial, Velasco Ibarra ganó ampliamente y asumió el poder pero temeroso de la popularidad de sus socios del día anteríor, pretextando el negociado de la venta de las gabarras los alejó del gobierno y hasta llegó al extremo de clausurar el díarío La Nación por tres meses, persiguiendo a los períodistas de planta. Con este nuevo golpe se liquidó todo intento revanchista de la Tropical Fruit Co para recobrar el mercado bananero de New Orleans.

LA MARCA BONITA BANANA

Luis A. Noboa Naranjo ya era una figura nacional, hablaba y escribía correctamente en inglés, idioma aprendido con la ayuda de diccionaríos. El l8 de Abril de l.956 presidió la delegación del Ecuador a la Conferencia Internacional de bananeros en San José de Costa Rica; evento convocado por el Presidente de esa nación para obligar a los países centroamericanos, Ecuador y Colombia, a aceptar las asignaciones de cuotas a las exportaciones de banano, propósito al que se opuso tenazmente Noboa porque coartaba la libre empresa. Las estadísticas posteríores demostraron su indiscutible acierto pues el Ecuador logró exportar cantidades muy superíores a las que hubiera tenido que sujetarse con su cuota.

En l.956 había solicitado a la "Standard Fruit Co" un mayor porcentaje en la comisión porque dicha empresa tenía volúmenes de exportación relativamente pequeños en el Ecuador y al no lograr el aumento, sin distanciarse de sus directivos porque noles reclamó indemnización alguna, se inició como exportador independiente a través de la marca "Bonita Banana" que patentó en los Estados Unidos.

Teniendo a Europa en la mira principal empezó a buscar nuevos mercados que abrió el 57 en Alemania y el 58 en el Japón, a través de su agente en Tokio, Caroline Fusimada, pero no le fue bien en este país porque tuvo que enfrentar la competencia del banano proveniente de Indonesia y Filipinas, más barato que el ecuatoríano en el Japón debido a la cercanía a ese mercado En efecto, desde Jakarta y Manila solo se hace tres días de travesía en barco a Tokio y no se requiere de bodegas refrigeradas para el transporte de la fruta, lo que no sucede desde Gauyaquíl. Sinembargo, esta rápida expansión de los negocios de Luis A. Noboa Naranjo solo puede ser explicada por su gran capacidad de trabajo, por la colaboración de Enrique Ponce Luque que dirigía las compras de banano en el país y los controles de Miguel Macías Burnham en sus labores de auditoría.

Ese año abrió una oficina en el piso 3O del número l9 de la antigua calle Rector Street, en la parte sur de New York, edificio construído a finales del siglo XIX pero cómodo por haber sido restaurado con modernos ascensores. Después bajó al piso 29 más extenso y funcional. La oficina estaba en el sector portuarío de New York, por donde realizaba sus operaciones de descarga de fruta, aunque también recibía por Brooklyn y Baltimore en el Atlántico, Gulf Port en el golfo de Méjico y desde l.982 por Long Beach en California.

Como exportador independiente despachaba en los vapores de la Grace Line y de la Flota Grancolombiana. Para el Japón y a medías con el grupo Ubesa. en los vapores de la Bruns.

Cada martes zarpaba del puerto marítimo de Guayaquil un vapor de la Grace llevando entre 20 y 40000 cajas grandes de banano Los miércoles salía otro de la Gran Colombiana con carga similar y cuando abrió la oficina de Amberes, Belgica, con Leonardo Stagg Durkopp, eran los vapores de la Frubel los que hacían el transporte. Posteríormente enviaba cada quince días por Puerto Bolívar un embarque con destino a Italia y Yugoeslavia, hasta que l.974 inició sus propias descargas. Para ese año atendía el mercado de Nueva Zelanda dos veces al mes, medíante contratos de fletamento con la compañía danesa Lauritzen, propietaría de los vapores Luhesand y Farhmasand.

Su personalidad multifacética y el éxito en los negocios le había conquistado un altísimo sitial en la economía del país. No se le miraba como al comerciante exportador exitoso, sinó como al mayor exportador y al mismo tiempo como al mejor conocedor del mercado internacional del banano que sin exageración alguna podría ser calificado como el ùnico negociante internacional; el 2l de Marzo de l.958 fue delegado del gobierno ecuatoríano ante los de Estados Unidos, Venezuela y Costa Rica para estudíar los mercados.

Carlos Aguirre Millet le describe así: Amable y considerado, se rodeaba de gente y dominaba la vida de todos. Al principio tímido con los extraños, no se sentía cómodo entre ellos, o hablaba mucho o se quedaba callado, luego cobraba confianza y volvía a ser él mismo A veces era supersticioso No se sentaba si habían doce personas en una mesa. La sal no podía ser pasada de mano en mano, había que depositar el salero en la mesa. Era un dínamo, tenía fuerza física y mental, aparte era muy hablantín, por eso agotaba a los que le trataban. En una ocasión le acompañé una semana en las Bahamas y me habló tanto y de tan diversos negocios que al regresar en el avión, como me siguiera hablando, tuve que ponerme las gafas obscuras para que me dejara dormir. Cuando se le presentaba súbitamente un problema, solía cambiar de tema para pensar en las soluciones posibles y enseguida - sin dejar de hablar - daba la respuesta, casi siempre acertada. Por eso decían que tenía la facultad de desdoblar su mente. Le agradaba el arte de la negociación y pedir rebaja para conseguir los mejores precios. Con motivo de la construcción del edificio de la compañía de Seguros Cóndor, decidió adquirir las vigas de acero En Alemania invitó a desayunar a los vendedores ( padre e hijo ) a su habitación del hotel, donde les tuvo pidiendo rebaja hasta el almuerzo y cuando encargó la cena a las siete de la noche, el hijo aceptó la rebaja exclamando: Llévese el acero que yo me voy a mi casa a dormir. Mi padre es una persona mayor y está cansado En otra ocasión llamó por teléfono a Juan Aguirre Aviles para comprar los equipos de aire acondicionado central para dicho edificio Le habló tanto, lo cansó y consiguió el precio que quería.


SU FAMILIA

Y a la par que se diversificaban y aumentaba la importancia de sus transacciones y negocios, crecían sus hijos hasta convertirse en jóvenes a los que envió a prepararse en los mejores colegios del exteríor. Sus hijas Isabel y María Elena ingresaron al internado de Clarens entre Montreux y Vevey en la Suiza francesa, donde permanecieron por espacio de seis años. Su hijo Luis ya estaba en Saint Gallen. En una visita a Europa atravezó Italia con ellos en un Cadillac color negro con chofer. El vehículo llamaba la atención por ser de fabricación americana, su gran tamaño y llevar maletas sobre la capota. En otra oasión viajó de New York a Londres en el Queen Mary pero la travesía resultó incómoda por lo movido del mar.

Sus actividades bananeras generaban grandes negocios. En l.967 el país cambió los cultivos de banano a la variedad Cavendish, menos vistosa y odorante que la Gross Michael pero más resistente a las plagas. En l.972 el banano ocupó el primer lugar en las exportaciones ecuatoríanas generando lO9 millones de dólares anuales pero no le dejaba tiempo para nada más, era una actividad difícil y absorvente porque debía establecer contactos a través del sistema de telegramas y de la telefonía internacional, después saldrían los fax que todo lo facilitaron. Los viajes empezaban a menudear, coordinaba los horaríos internacionales y debía calcular las diferencias de tiempo, controlar precios, disponer de buques, de fruta, derrotar a la competencia en cualquier punto del universo donde surgiere, en fin, un galimatías.

El 24 de Febrero de l.959 recibió el nombramiento de Embajador en misión económica ante los países europeos. El l6 de Septiembre de l.96O nuevamente fue Embajador adjunto del Ecuador ante los países de la comunidad europea. Estas representaciones, si bien honoríficas y desde todo punto de vista necesarías para expandir los mercados, le acarreaban sentimientos encontrados de parte de la competencia ecuatoríana, que no le perdonaban el éxito de sus gestiones. Y de muchas partes surgían voces en su contra, pero él no les hacía caso pues el país era el mejor testigo de su constante esfuerzo por el negocio del banano, que tantas plazas de trabajo creaba y ayudaba al sostenímiento de la débil economía nacional. Por eso no escatimaba las horas que fueren necesarías para alcanzar sus objetivos.

Uno de sus ejecutivos relató a la revista Vistazo: Es común que trabajemos hasta las cuatro de la mañana, tomando cafe negro para no dormirnos y que nos citemos nuevamente a las nueve. Cuando Lucho perseguía un objetivo no descansaba. Leonardo Stagg le calificó de "Nuestro Aristóteles Onassis y efectivamente lo era aunque nada en su apariencia ni en su trato denotaban la genialidad. Campechano y sencilo, Miguel Macías Hurtado ha opinado que había que discutir de negocios con él para descubrir su mente privilegiada, audacia y extraordinaría memoría. Solo esa genialidad explica cómo un hombre que nació sin fortuna ni conexiones , que no tuvo educación superíor, se convirtió en el más importante empresarío nacional y en el ecuatoríano con mayor proyección financiera internacional en este siglo, al decir de la redacción de la Vistazo

Por otra parte, el negocio del banano en los años 6O estaba fuertemente competido La propia Standard Fruit así como también la United Fruit y compañías meDianas y pequeñas tenían su asiento en Guayaquil y Puerto Bolívar pues la costa del Ecuador es zona privilegiada porque goza de los beneficios del sol todo el año y de buenas lluvias; en cambio, Centroamérica y el Caribe, donde también existen plantaciones, sufren el efecto debastador de los ciclones que pueden destruir las plantaciones en pocos minutos.

El l4 de Mayo de l.96l otra vez fue designado Embajador en Misión especial y Delegado a la Conferencia de países productores de banano en San José de Costa Rica.

El 29 de Julio de l.962 fue el delegado del Ecuador a la reunión de la Organización Internacional del Banano celebrada en Guayaquil.
UN INFARTO

En l.958 el negocio del arroz comenzó a dañarse porque numerosos agricultores tenían sus propias Piladoras y aunque algunas no pasaban de ser simples molinos de poca capacidad y lento trabajo, este tipo de competencia disminuía la oferta. Quizá por eso decidió transformar la piladora en una molinera de harina de trigo, comenzó la construcción de la parte industríal y adquirió maquínaría, haciendo venir a los técnicos de Alemania. Su primera esposa recuerda con qué ilusión programó esta industría que hacía él solo; por eso, cuando un incendio en la Piladora quemó las cajas donde todavía estaban empacadas las compras de la empresa, lo sintió mucho, pensando además en la deuda contraída. Justamente entonces le sobrevino un primer infarto que felizmente fue leve.

Estaba trabajando como de costumbre cuando sintió un fuerte dolor al brazo que le obligó a trasladarse inmedíatamente a su casa. Entró pálido y desencajado Su esposa se asustó cuando le vió subir las escaleras que eran larguísimas y llamó al Dr. José Manrique Izquieta, quien llegó enseguida y le ordenó que no se moviera de la cama siquiera un mes hasta obtener un completo restablecimiento, pero tan grande era su deseo de vivir que se quedó el doble pues quería sanarse enteramente, y todo ello a pesar que estaba preocupado por las deudas contraídas en la construcción del edificio y la terminación de los molinos, que recién pudo concluir meses después.

 
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