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FRANCISCO SUAREZ VEINTIMILLA
MILITAR.- Nació en Otavalo el l de Junio de 1.895 y fueron sus padres legítimos Rafael Suárez España, propietario agrícola y Matilde Veintimilla. Fue bautizado el 6 de Junio en la Capilla de las Hermanas de la Caridad, siendo padrino su abuelo materno Mariano Veintimilla.

Siguió la primaria y parte de la secundaria en Ibarra y del Colegio Teodoro Gómez de la Torre pasó al San Gabriel de los Jesuitas en Quito, ganando dos años en uno, por su aplicación y excelente rendimiento.

Bachiller de la República, decidió viajar y como le obsesionaba la carrera de las armas quiso entrar en un Instituto Militar, pues avizoraba que muy pronto el Perú invadiría al Ecuador.

Embarcado en 1.917 a España, fue aceptado en la Academia de Caballería de Valladolid y descolló por sus magnificas calificaciones, ejemplar conducta y arrojo en la instrucción física. Sus profesores le consideraban un perfecto caballero, un hidalgo ejemplar. Como anécdota se refiere que durante algunos meses dejaron de llegarle de América los fondos necesarios para sus gastos, pero que él decidió pasar penurias antes que solicitar préstamos, lo que al ser conocido en la Academia motivó a sus superiores a ofrecerle el uso de un crédito si se repetía el caso.

Finalizada su carrera obtuvo la Cruz al Mérito Militar con distintivo blanco y sus profesores y compañeros le entregaron una insignia de oro con las armas de España bellamente esculpidas. El rey Alfonso XIII le recibió en audiencia especial y quedó tan encantado de su conversación que le entregó un retrato suyo con un sincero autógrafo, expresivo y cordial.

El 21 de Abril de 1.922 fue promovido al grado de Alférez de Caballería y como España se encontraba en guerra en Marruecos pidió el pase al Africa en el Grupo de Fuerzas regulares de Ceuta número 3, como Ayudante del Teniente Coronel Miguel Ponte, Marqués de Bóveda de Limia, pero le informaron que siendo extranjero podía ser agregado al cuartel general, en cuyo caso no sería destinado al frente de batalla, sugerencia que le pareció totalmente indecorosa y fuera de sus principios, de suerte que pidió que se le pusieran a la vanguardia de su Grupo de Caballerías, es decir, en el sitio de mayor peligro.

Ni bien arribó a Ceuta, se trasladó con sus compañeros al sector de Beni - Aros muy cerca de la línea de combate y el 19 de Junio siguiente las fuerzas marroquíes lanzaron una feroz avanzada, rechazada una y otra vez.

Suárez Veintimilla estaba al mando de un pequeño reparto donde se generalizó la lucha cuerpo a cuerpo. Su Ordenanza cayó a su lado y con la carabina de aquel dio muerte a dos enemigos, pero a su vez fue mortalmente herido y expiró en el campo de batalla.

El día 24 las fuerzas españolas pudieron retomar el puesto y cubrieron su cadáver con las banderas del Ecuador y España. En Ceuta le tributaron honores correspondientes a su jerarquía, asistiendo al sepelio una sección de cada arma, oficiales del ejército y de los barcos de guerra surtos en el puerto, representantes de las sociedades, municipios y corporaciones, así como público en general.

La muerte "del joven héroe" fue publicada en el ABC de Madrid el 1 de Julio. Se habló entonces de la solidaridad de España y los pueblos de América. La Academia de caballería de Valladolid puso su nombre en el Cuadro de Honor Institucional y el Coronel Director, Pedro Gómez Medina, hizo leer al alumnado un Manifiesto a la memoria del héroe caído en acto de extrema heroicidad.