ISABEL TAMARIZ DE SALAZAR
MAESTRA.- Nació
en Cuenca el 17 de Noviembre de 1.895 en la casa familiar
construida por su padre Alberto Tamariz Carrión,
en la Bolívar y General Torres. El era funcionario
del Banco del Azuay y pintor por afición, propietario
de la hacienda Gula en las montañas del Cajas
y de las fincas Monay Grande y Monay Chico en las
cercanías de Cuenca, y de Julia Toral, fallecida
de fiebre puerperal, naturales de Cuenca.
La sexta de una larga familia
de once hermanos, estudió en el Colegio de
los Sagrados Corazones y observando a sus hermanas,
alumnas de piano del Maestro Pauta, sorprendió
a sus familiares interpretando varias melodías
clásicas. Entonces su padre también
la puso con dicho profesor.
En 1.910 y de solo quince años
colaboró con Remigio Crespo Toral y otros literatos
en diversas labores patrióticas durante la
movilización nacional contra el Perú.
De veinte años conoció en el parque
Calderón al joven Francisco Salazar, pianista,
escritor y poeta de fácil palabra, que vestía
a la usanza española con capa terciada y era
empleado en la Dirección de Estudios del Azuay.(l)
Pronto fueron novios pero su padre se opuso al romance
y decidió enviarla a estudiar al Conservatorio
Nacional de Música de Santiago de Chile. Su
hermano Vicente la acompañó y tras dejarla
de pensionista en un Convento de monjas, regresó
a Cuenca.
En el barco en que iban conoció
al poeta colombiano Julio Flores, al cual informó
de la musicalización de un poema de su autoría
con ritmo de pasillo ecuatoriano, que ejecutó
al piano, causando el entusiasmaron de los pasajeros.
Flores agradeció el gesto y recitó sus
"Flores Negras". Pronto,
(1) Actor y pianista, viviendo
en Quito se relacionó con otros jóvenes
bohemios que hacían teatro y arte, fue miembro
de la Compañía Nacional de de Marco
Barahona y autor de "El Arte Fatal" drama
en un acto estrenado en l.926, de la comedia "Un
Lio" en dos actos y de "Estampa Morlaca"
juguete cómico en un acto.
otras melodías vernáculas ecuatorianas
fueron memorizadas y dadas a conocer en los diferentes
puertos a donde llegaban.
Entre 1.916 y el 19 aprobó
los cursos de música y composición.
El 20 volvió y el 21 contrajo matrimonio con
su novio, que había regresado de Quito tras
dos años de estudios en el Conservatorio Nacional
de Música dirigido por el maestro Pedro Pablo
Traversari.
Primero vivieron en una quinta
alquilada. El trabajaba en la Sanidad Pública
y como eran pobres pasaron estrecheces.. Pronto vendrían
cuatro hijos varones que se educaron en la escuelita
San José de los Hermanos Cristianos y en los
Colegios Borja y Benigno Malo.
En la década de los
años 30 vivieron en diferentes departamentos
alquilados. El 35, teniendo a sus hijos mayorcitos,
se empleó de profesora de música en
el Jardín de Infantes "Antonio Borrero"
que funcionaba adscrito al Normal "Manuel J.
Calle" en una vieja casona de la General Torres
y Gran Colombia, con S/. 300 mensuales de sueldo.
"Cuando me hice cargo
de las secciones de los Jardines, tuve la ingrata
sorpresa de no encontrar materiales adecuados, como
tampoco una acertada literatura infantil, existiendo
apenas unas pocas composiciones de un autor - Pablo
Huras - muy trillado y sin mayor interés para
los niños en la edad correspondiente a Jardines
de Infantes y primeros años de Educación
Primaria. Por ello me propuse componer música
y poesía apropiadas para tales infantes y lo
hice como práctica de los Jardines para los
cuales he trabajado. Obtuve magníficos resultados
en todas las divisiones de párvulos que estuvieron
a mi cargo, con lo que se incentivó el interés
de los pequeñuelos, que necesitan educación
sensorial adecuada y estimulante."
El 39 falleció su padre
y casi no recibió herencia pues la fortuna
estaba muy disminuida. El 40 se trasladó con
los suyos a Guayaquil, viviendo donde su hermano el
Capitán retirado Vicente Lucio Salazar, quien
habitaba un departamento arrendado en Machala y Padre
Solano; pero las inclemencias del clima y las picadas
de los mosquitos obligó a la familia a regresar
a Cuenca, excepto su hijo Hugo que se quedó
definitivamente.
El 47 volvió a trabajar,
esta vez en el Jardín de Infantes " Carlos
Zambrano Orejuela" que dirigía su amiga
Zoila Palacios, donde se mantuvo hasta la jubilación
en 1.964, con sueldo completo de S/. 14.000 mensuales.
El 58 el Profesor Antonio Lloret Bastidas había
escrito, refiriéndose a sus labores desplegadas
como maestra, que tanto la poesía como la literatura
deben ser las armas del maestro de párvulos.
Y cuando con habilidad y paciencia llegan a copiar
en sus palabras el alma infantil, una cantera de suavidad
asciende hasta su mente y la devuelve convertida en
pequeña y clara lluvia de diminutas estrellas.
El 61 recibió la Medalla
al Mérito Educacional de Primera Clase. El
74 falleció su esposo en Guayaquil, de una
antigua afección cardiaca, mientras visitaba
a Hugo. El 75 la Unión Nacional de Educadores
Núcleo del Azuay editó una Antología
con los trabajos de nueve poetisas cuencanas, entre
las cuales constan dos de Isabel Tamariz de Salazar
tituladas "Gitanos" y "Al Molino".
El 82 el Ministerio de Educación
lanzó una extensa selección de sus poemas
bajo el título de "Versos y Diálogos
Infantiles", en la Serie de libros infantiles
"Zarigueya" dentro de la Colección
"El Agua Dorada". La obra se halla dividida
en dos folletos: uno dedicado únicamente a
la poesía para aprendizaje del alumno de primaria
y otro subtitulado Teatro Infantil, reunión
de diálogos en piezas cortas para su representación
en escuelas. Ricardo Descalzi, en su "Historia
Crítica del teatro ecuatoriano" anota,
que el género literario del drama escolar es
muy escaso en el Ecuador y todas las pequeñas
obras del libro de Isabel Tamaríz de Salazar
son pasos y pasillos en un acto, escritas en prosa.
En una parte del prólogo
su ex alumno Juan Valdano Morejón indica certeramente
que la autora había dedicado su vida y desvelos
a la formación de los niños de Jardines
de Infantes y que, cuando la educación pre
primaria estaba en su fase inicial y se andaba en
el Ecuador a tientas en adaptar la pedagogía
a los párvulos, había sido una de las
poquísimas maestras que respondieron con vocación
y mística al desafío, creando los instrumentos
adecuados para acercar al espíritu puro del
niño y despertar su sensibilidad por lo bueno
y amable de la existencia. La poesía Infantil
como motivo pedagógico, ayuda a crear condiciones
de fácil adhesión a sentimientos que
ennoblecen al ser humano e incrementan las posibilidades
de afinamiento de la sensibilidad y capacidad creadoras
del niño.
Poco después apareció
su "Breviario Musical" en 54 pags. con canciones
y rondas infantiles con letra y música suyas.
La obra fue bien acogida en todo el país y
aún en España por considerarla un excelente
texto. Una segunda edición se agotó
pronto.
Desde su viudez vivía
en un departamento alquilado a la familia Tenorio,
con su nieta Sonia Salazar Coello que la acompañaba.
Salía diariamente a la calle, a las iglesias,
conversaba con sus vecinas y amigas, tocaba el piano,
en una existencia que no olvidaba sus vínculos
con los Jardines de Infantes, supuesto que siempre
estuvo colaborando con ellos, con nuevas poesías
y canciones.
En 1.988 le comenzó
una dolorosa y larga enfermedad y falleció
el 4 de Abril del 89, a las 12 y 1/2 de la mañana,
de 94 años de edad, siendo enterrada al día
siguiente en el Cementerio General.
Fue un espíritu de selección,
una dama dedicada a su hogar, a los suyos y a los
niños de los Jardines de Infantes del Ecuador,
por eso se la recuerda con cariño y sus versos
siguen siendo instrumentos válidos de aprendizaje.
Gitanos.- // Los gitanos van
contentos, / van marchando / al compás / de
alegres panderetas / que agitan sin cesar, / así,
así, así así. // Las gitanas
van bailando / van cantando al compás / de
sus lindas panderetas / que ellas tocan siempre así:
/ así, así, así, así.
// Las gitanas con vestidos / de colores tan variados
/ se parecen a las flores / de un jardín encantador.
// Las gitanas van leyendo / de la suerte el más
allá / en las líneas de las manos /
que les tienden por doquier, / así, así,
así, así. //
"Al Molino." Fragmento.-
// Madrugando con la aurora / van las chicas al molino,
/ en sus blancos taleguitos / llevan el maíz
y el trigo, / trigo y maíz para moler. // Van
alegres canturreando, / mientras ya por el oriente
/ el sol asoma su frente, / que irradia luz y calor.
// Han llegado ya al molino / y con gran satisfacción
/ dejan su bolsita a un lado / para poder descansar,
/ y escuchar como hacen coro / a sus cantos y a sus
risas, / las ruedas que al girar dicen: / Triqui,
triqui, triqui, trac. // Al molinero van dando / el
trigo para moler, / al molinero van dando / el maíz
para moler. // Y al ver que cae la harina / en polvo
fino y sutil, / se entusiasman y al igual / que la
rueda del molino / giran, giran, sin cesar. // Se
entusiasman y girando / cantan ellas al igual / que
la canción del molino / la canción del
tric, tric, trac.....//