ABEL GILBERT PONTON
VICEPRESIDENTE
DE LA REPUBLICA.- Nació en Guayaquil el 17
de Enero de l.889. Hijo legítimo del Dr. Guillermo
Gilbert Estrada, nacido en Guayaquil en l.849, graduado
de Médico en l.885, profesor de Anatomía
Topográfica y Física Médica,
Ginecología, Pediatría y Anatomía
Patológica. En l.886 fue Jefe del Servicio
San Alejo y luego del San Guilllermo de Cirugía
del Hospital Civil, en l.895 Médico del Hospital
Militar, Consejero municipal y Presidente del Concejo
Cantonal el 96, condecorado ese año por sus
servicios durante el Incendio Grande, Contralor del
Hospital Militar,. de los fundadores de la Sociedad
Médico Quirúrgica del Guayas, fallecido
el 8 de Septiembre de l.935 a consecuencia de un cáncer
prostático operado en Panamá por el
Dr. Henrrick con la técnica de la talla vesical
mediante orificio en la vejiga y de Pastora Pontón
Ceballos, quiteña, enfermera en el Hospital
de Guayaquil.
El quinto de una larga familia
compuesta de diez hijos que crecieron en la casa ubicada
en la Planchada, al lado de la que habitaba el General
Alfaro, que se quemó en l.896 y entonces pasaron
a vivir con la familia de Miguel Palomeque amigo de
su padre. Semanas después alquilaron una casa
de caña provisional, recién construída
en los extramuros de la ciudad, calle Huancavilca
entre Chile y Chimborazo, hasta que se normalizó
la situación.
Siguió los estudios
primarios en el Colegio de San Luis Gonzaga al lado
de la Catedral y los secundarios en el Vicente Rocafuerte
destacando como excelente alumno y dibujante. Durante
la época invernal solía viajar con su
familia a la hacienda Chojampe frente al fortín
de Punta de Pïedra y al rio Taura, que era arrocera
y ganadera, adquirida por su padre y administrada
por su tio Juan Gilbert Estrada que nunca se casó.
Dotado por la naturaleza de
una estatura elevada, a través de ejercicios
al aire libre logró una fuerte musculatura
y al graduarse de Bachiller en l.9OO enseñó
Gimnasia sueca durante dos años en el Cuartel
de Artillería, ganando el aprecio de los Oficiales
y tropa.
Ya había comenzado la carrera de medicina en
la Universidad de Guayaquil y fue discípulo
de los Doctores Antonio Falconí, Ismael Carbo
Cucalón , Miguel H. Alcívar, etc. Su
padre era Médico y Cirujano en el Hospital
y le enseñaba manualidades útiles como
el dibujo de las operaciones que el joven copiaba
fielmente en distintos colores para facilitar la comprensión
de sus compañeros de curso; por eso comenzó
a destacarse en Anatomía, considerada la materia
más difícil de los primeros años
y en el Anfiteatro llegó a ser un gran disector.
El profesor José Payeze y Gault que enseñaba
esa materia, le designó su ayudante de cátedra
poco antes de morir en l.928 y le dejó de sucesor.
Esa tendencia suya hacia la
Cirugía le llevó desde el cuarto curso
a asombrar a compañeros y profesores por la
seguridad técnica e insuperable habilidad operatoria
en intervenciones importantes, especialmente abdominales
y urológicas, en la época en que más
destacaban los Dres. Teófilo Fuentes Robles,
introductor de la escuela francesa que daba gran importancia
a la sepcia y a la antisepcia, que Gilbert adoptó,
sin dejar por ello de observar las conquistas que
la rapidez de la Cirugía confería a
Miguel H. Alcívar, con quien llegaría
a ser concuñado (1) y realizó
(1) Alcívar estaba casado
con Maria Luis Elizalde Bolognesi y Gilbert casó
con la hermana menor de ella llamada Leonor.
por primera ocasión en Guayaquil una gastroenteroanastomósis
y una prostatectomí, y en la Clínica
de su propiedad, la sutura de corazón a un
empleado de Enrique Maulme que se encontraba accidentado,
intervención importante para la época.
En l.9l0 acompañó
al Presidente Eloy Alfaro a Machala y le ocurrió
la siguiente anécdota: Los médicos recibían
alimentos de sus parientes de Guayaquil.. Una mañana
llegó una canasta conteniendo varias docenas
de huevos, otros comestibles frescos y algunas. botellas
de vino tinto, con parte de lo cual prepararon las
monjas una sabrosa caspiroleta que salió de
color oscuro por el vino. Llegada la hora del almuerzo
le fue brindada una copa y sorprendido del color obscuro,
preguntó la causa, siendo respondido. ¡No
se preocupe, que la hicimos con los huevos del Dr.
Rolando¡. A lo que Gilbert replicó. ¡
Ahora me explico el colorcito¡ . Dos meses después,
al concluír la movilización nacional
a la frontera, reinició sus estudios en Guayaquil.
En l.9ll inició el
Internado en el Hospital, el 12 contrajo matrimonio
con Leonor Elizalde Bolognesi y fue a vivir en un
departamento alquilado en el centro. De los cuatro
hijos sobrevivieron Aracely y Roberto. El 18 de Diciembre
de l.917 se graduó de Doctor en medicina con
la tesis “La Gastroenteroanastomosis en el tratamiento
de la úlcera péptica.”y el Premio
Contenta. Era considerado uno de los líderes
jovenes más importantes de Guayaquil, no solamente
por su atractiva figura y gran personalidad, sinó
también por sus ideas socialistas y actuaciones
humanitarias.
Su maestro Alfredo J. Valenzuela
le llevó de Cirujano a su clínica particular
y en un viaje a Quito tuvo la oportunidad de operar
junto al Dr. Ricardo Villavicencio Ponce y declaró
“Trazo mis esquemas y hago mis dibujos de lo
que voy a operar. Método, escuela propia, producto
son de mi inclinación vocacional, pues me he
formado desde estudiante en la práctica hospitalaria
cotidiana.”
El 12 de abril de l.9l9 fundó
la Clínica Guayaquil con el propósito
de dotar a la ciudad de un centro de atención
médica de la mejor calidad, porque solo existían
las llamadas Casas de Salud, término tomado
del francés Maisons de Santé, siendo
la del Dr. Angel Cortés García la más
antigua y acreditada en Guayaquil y sinembargo no
pasaba de puesto de primeros auxilios con un quirófano
y cuartos para los enfermos. La Guayaquil funcionó
en Pedro Carbo y Clemente Ballén, casa de las
hermanas Carrera Sánchez Bruno, y de inmediato
se convirtió en puesto de socorro de las emergencias
como es fácil observar en las notas de prensa
de los diarios de entonces, pues era un hombre sencillo
y sensible a los sufrimientos del pueblo. Como primeros
colaboradores tuvo a sus amigos los Dres. Edmundo
Vera y Juan Verdesoto, luego trabajaría con
los Dres. Armando Pareja Coronel, Jorge Wagner Gilbert,
Antonio Trujillo, Pedro Bellolio y Rodolfo Peralta.
En l.92l fue electo Concejal
del Cantón, el 22 Vicepresidente del Concejo
y profesor de Higiene del Vicente Rocafuerte. Ese
año le diagnosticó tuberculosis a José
Elías Francisco Adoum, recién llegado
al país, a quien recomendando vivir en Ambato
donde un mejor clima podría ayudarle. Adoum
llegó a ser el más notable escritor
de obras de filosofía hermética que
ha producido el país.
En Noviembre estalló
una huelga en la fábrica de Luz y Fuerza, se
mostró solidario con los reclamos y a las tres
de la tarde del dia 15 de ese mes, prestó el
balcón de su Clínica para que desde
allí tomaran la palabra los Dres. Carlos Puig
Vilazar y José Vicente Trujillo, enseguida
el pueblo se dirigió a pedir la libertad de
los detenidos. A las cuatro de la tarde comenzó
la masacre del pueblo, Gilbert recorrió las
calles recogiendo a los heridos y durante cuarentiocho
horas seguidas atendió gratuitamente a docena
de ellos. I cuando se decretó el exilio de
los Dres. Puig y Trujillo, concurrió de noche
al cuartel donde permanecían detenidos y en
su automóvil Packard los condujo al muelle,
para que embarcaran en la lancha hasta la nave que
les llevó a Chile..
Acciones como estas le granjeaban
una gran popularidad entre los trabajadores que por
esos dias dieron en repetir una de sus célebres
frases “Yo solo tengo mis manos honradas para
trabajar y estas no me pertenecen aún del todo,
pues son del rico cuando las paga y del pobre cuando
las necesita.” Meses más tarde el Cabildo
le entregó un Diploma de agradecimiento.
El 24 atendió en su
Clínica al gran crítico literario Miguel
Angel Granado y Guarnizo que sufría una severa
crísis nerviosa, que agudizada con el tiempo
le llevó al manicomio. Una tarde operó
el corazón del bombero raso Luis Navas, lesionado
de suma gravedad en un incendio. Suturó sus
heridas y le devolvió la vida. El suceso despertó
la curiosidad de la nación y fue comentado
ampliamente por la prensa del país.
Tras la revolución del
9 de Julio de l.925 le fue propuesta una de las Vocalías
de la Junta de Gobierno pero se excusó. Otros
médicos propuestos fueron los Dres. Leopoldo
Izquieta Pérez y Miguel Angel Carbo Cucalón.
En cambio aceptaron Francisco J. Boloña Rolando,
Pedro Pablo Garaycoa Cabanilla y Francisco Asrízaga
Luque.
El 27 de Noviembre de l.926
un voraz incendio destruyó por completo la
vieja edificación de madera donde funcionaba
su Clínica, pero debido a la campaña
iniciada por el diario “El Telégrafo”
que abrió una suscripción pública
y a la benevolencia del pueblo que contribuyó
con el dinero, pudo reedificar la casa y la Clínica
Guayaquil abrió nuevamente sus puertas.
El 27 fue electo Rector del
Vicente Rocafuerte, plantel secundario que entonces
era mixto, falleció su esposa de ictericia;
pero a causa de la disciplina que imponía,
a la severidad que usaba a diario, que le llevaba
a visitar las aulas para controlar a alumnos y a profesores,
retando cuando lo creía menester, le apodaron
“Tirano masca freno” y en l.930 declararon
huelga. Una manifestación de muchachos vocingleros
se aproximaba al edificio, ubicado donde hoy se levanta
el Correo. Gilbert, que siempre fue valiente hasta
la temeridad, se paró con los brazos cruzados
en el dintel de la puerta principal y no permitió
que se tomaran el edificio; mas, a los pocos dias,
renunció para evitar mayores escándalos.
El 28 fue electo Senador funcional por la Agricultura
de la Costa a la Asamblea Nacional Constituyente que
se reunió en Quito, ocupó la Vicepresidencia,
fue autor del proyecto de canalización de Guayaquil
y luchó por la igualdad de los hijos ante la
Ley.
El 32 envió a su hijo Roberto a estudiar a
Alemania. El 34 su sobrino Enrique Gil Gilbert cobraba
los arriendos de sus propiedades. El 36 le diagnosticaron
un cáncer, viajó a la Clínica
de los Dres. Mayo en Rochester y el Dr. Clagett le
operó un páncreas aberrante sin consecuencias
malignas. En Enero del 38 le condecoró la Universidad
de Guayaquil con la Medalla al Mérito. El 39
adquirió a las hermanas Barbara y Tívita
Medina unos terrenos fangosos ubicados al norte de
la urbe que habían formado parte de la llamada
Quinta Medina y desprendiendose de todas sus propiedades
capitalizó lo suficiente para construir un
edificio de cemento armado, pero soportó durante
largo tiempo a un vecino que le armó juicio
de demarcación de linderos hasta que firmaron
un acuerdo transaccional y el Ing. Shimaneck pudo
comenzar los trabajos de la nueva Clínica.
El 42 cumplió las Bodas
de Plata profesionales y recibió el homenaje
de la Sociedad Médico Quirúrgica del
Guayas y de la Universidad de Guayaquil. En Diciembre
inauguró el nuevo edificio de la Clínica
Guayaquil con frente a la calle Padre Aguirre No.
4Ol y Córdova, tuvo de primer colaborador a
Camilo Neváres Vásquez y se trasladó
a vivir en su tercer piso en compañía
de sus hijos Roberto y Aracely y de su nieta Marcia,
pero mayor satisfacción experimentó
al comprobar como Roberto, recién llegado de
Alemania, iniciaba sus prácticas quirúrgicas
con vehemencia , humildad, honestidad y amor.
El 43 adquirió la hacienda
“El Recreo” en Duran a la sociedad formada
por Norton y Yoder y comenzó una ganadería
fina de leche. El 44 contrajo segundas nupcias con
Maria Luisa Vernimen Torres sin descendencia. El 45
figuró entre los miembros fundadores de la
Casa de la Cultura Ecuatoriana y ocupó la Vicepresidencia
del Núcleo del Guayas. El 47 fundó con
Félix González-Rubio Acevedo y otros
propietarios más la Asociación de Ganaderos
del Litoral, fue electo Vicerector de la Universidad
de Guayaquil y por ausencia del Rector José
Miguel García Moreno le reemplazó en
varias ocasiones. En este período trabajó
arduamente para la construcción de la ciudadela
universitaria.
El 48 fue conformó
el binomio presidencial con Galo Plaza, quien triunfó,
no así Gilbert, que perdió la Vicepresidencia
ante el candidato conservador Manuel Sotomayor y Luna
y Orejuela, pero salió electo Senador y Vicepresidente
de esa Cámara. Le tocó presentar la
ley de erradicación de la malaria, la de potabilización
del agua de los conglomerados humanos, el anteproyecto
de la Ley de Reforma Agraria y de la Conscripción
Agraria, la del camal frigorífico y el anteproyecto
de la ley de repoblación ganadera en el litoral
ecuatoriano. Como médico condenó la
eutanasia, defendió la vida desde el momento
de la concepción y combatió la pena
de muerte cuando los conservadores quisieron imponerla
nuevamente en el Ecuador. Entonces se alzó
vibrante su voz de denuncia y exclamó “En
vez de levantar los negros patíbulos, edifiquemos
las blancas escuelas”. También se le
recuerda por su ardua labor en la reconstrucción
de las poblaciones destruidas por el terremoto de
Agosto del 49 que asoló la provincia del Tungurahua.
El 49, habiendo fallecido
el Vicepresidente Sotomayor y Luna, le correspondió
sucederle hasta l.952, retirandose de cualquier otra
actividad para servir al país en Quito, por
lo cual renunció a la cátedra de Técnica
Quirúrgica que por tantos años había
dictado con maestría en la Universidad de Guayaquil
y en la que dejaba numerosos discípulos y a
la Dirección del servicio hospitalario. Era
Profesor honorario de la Facultad de Ciencias Médicas
y Cirujano honorario de los Hospitales de la H. Junta
de Beneficencia, hablaba y escribía en francés
e inglés y era socio del Country y del Club
de la Unión.
Tenía a su haber una
lista impresionante de intervenciones quirúrgicas
exitosas desde la cardiografía por heridas
del corazón y la cirugía del ganglio
de Gasser en la neuralgia del trigémino –
que por primera ocasión se realizó en
el Ecuador - hasta la craniectomía descompulsiva
por trauma, la técnica moderna de traqueistomía,
algunas modificaciones a la cirugía clásica
de la carótida, la cirugía de la glándula
tiroides, la tirectomía parcial en la enfermedad
de Basedow, entre otras muchas que sería largo
enumerar.
Terminado su mandato cívico
volvió a sus actividades científicas
y ganaderas. I aunque en sus últimos tiempos
comenzó a sufrir de una insuficiencia cardiaca,
nunca dejó su profesión del todo, pues
seguía en la Clínica y a veces operaba,
de suerte que siguió sintiendose útil
a la ciencia y al prójimo.
Al final de sus dias repartió
parte de su hacienda entre los peones. En l.964 fue
declarado el Mejor Ciudadano de Guayaquil, se emocionó
por el honor y aunque estaba muy anciano y cansado
concurrió a recibir la presea sin ningún
mal visible. A principios del 65 comenzó a
sufrir del hígado y estuvo tres meses indispuesto.
Su hijo Roberto le llevó en Mayo a descansar
a Salinas. Pocos dias después le dijo: Hijo
mio, creo que me voy a morir, llévame a Guayaquil
porque quiero confesarme. Le trajeron, se confesó
con el Arzobispo César Antonio Mosquera y falleció
el 26 de ese mes, de 76 años de edad.
Liberal en el más amplio
sentido de la palabra, amó y sirvió
al pueblo y aunque su corazón bondadoso se
prestaba para toda acción generosa, no experimentó
apetencias religiosas sinó hasta el final de
sus dias. En lo personal era agradable y hasta chistoso
con sus semejantes. Amaba a los niños y a los
pobres. Su nieta Marcia recuerda que en alguna ocasión
la tomó cariñosamente en sus brazos
para explicarle que una señorita de edad senil
y apellido Tola, que se hospedaba en el segundo piso
de la Clínica y solía repetír
frases incongruentes en voz alta, provocando la hilaridad
de algunos presentes, lo hacía por enferma
que no por loca.
Blanco, alto , viril y fornido,
de voz fuerte e imperativa, ojos ligeramente claros
y pelo obscuro que pronto se tornó plateado
y lucía en orgullosa melena que daba el toque
final a su figura, de por si imponente y magestuosa,
aunque en el trato diario se le atendía y respetaba
más bien por bondadoso; pero cuando defendía
una causa justa demostraba honda preocupación,
coraje y decisión invencible. De contínuo
en la Clínica usaba el blanco mandil de médico,
pero en la calle usaba elegantes trajes de dril y
corbata negra de lazo, no desdeñaba sin embargo
la tradicional cotona y botas de montar cuando trabajaba
su hacienda pues desde joven amaba la naturaleza y
disfrutaba del campo.
Frente a la Clínica
Guayaquil se levanta el edificio del Centro Médico
que lleva su nombre, que también comparte el
Hospital del suburbio de Guayaquil...
A partir de l.965 la
Clínica Guayaquil estuvo a cargo del Dr. Roberto
Gilbert Elizalde cuya biografía puede verse
en este Diccionario y desde el 95 de su hijo Roberto
Gilbert Febres-Cordero, profesional médico
con excelente preparación académica
obtenida en Suiza, Alemania y Estados Unidos en la
especialidad de cirugía de corazón (
implantación de hemoductos, prótesis
valvulares y vasculares y padecimientos congénitos
de corazón ) El área cardiológica
clínica está dirigida por el Dr. Lelio
Alvarado Villavicencio, el área de hemodinamia
por el Dr. Raúl Intriago López, la unidad
coronaria por el Dr. Otto Delgado Rivadeneyra. La
tecnología avanzada con que cuenta le permite
realizar todos los exámenes cardiológicos
tales como ergometría, ecocardiografía,
gammagrafía cardiaca, hemodinamia diagnóstica
e invasiva, angioplastia e implantación de
stent de la más alta tecnología.