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FREDERICK  ASHTON
COREOGRAFO.- Nació en Guayaquil, en el barrio de las Peñas, el 17 de Septiembre de l.904. Cuarto de los cinco hijos que tuvo el matrimonio formado por los súbditos ingleses George Ashton y Georgiana Fuscher (1)

Desde muy niño fue encargado a una familia inglesa de Lima donde viajaba con frecuencia su madre. En 1.917 fue llevado por sus tutores a la presentación de la genial bailarina Ana Pavlova en el teatro Municipal. Solo tenía 13 años de edad pero el impacto emocional fue tan grande que años más tarde al recordarla diría “Ella me inyectó con su veneno y desde esa noche yo quise bailar” (2)

Dans d´Anitra: // Va ligera, va pálida, va fina, / cual si una alada esencia poseyere. /Dios mío, esta adorable danzarina / se va a morir…, se va a morir…., se muere. // Tan aérea, tan leve, tan divina, / se ignora si danzar o volar quiere; / y se torna su cuerpo un ala fina, / cual si el soplo de Dios la sostuviere. / Sollozan perla a perla cristalina / las flautas en ambiguo miserere… / las arpas lloran y la guzla trina…./  ¡Sostened a la leve danzarina, / porque se va a morir, porque se muere¡ //

 

(1) George Ashton nació en Charmouth, al sur de Inglaterra, el 8 de Agosto de l.862. Vino a América en compañía de su segunda esposa hacia l.906 bajo contrato con la South American Cable Co. como Gerente administrativo de la empresa en el Perú. Tiempo más tarde pasó al Ecuador para desempeñar la gerencia de la Compañía, cuyas oficinas centrales estaban en la plaza de San Francisco y sus instalaciones en Salinas. En 1.914 hizo amistad con los geólogos Leonard G. Berry y John Campbell enviados a la península por la empresa Lobitos Oilfield Ltda. de Lima, con la finalidad de estudiar la producción del primer pozo de petróleo instalado por la Ancón Oil Co. cerca de Anconcito. Berry y Campbell retornaron en Julio a Lima y presentaron un informe favorable, de manera que en Septiembre volvió Berry en compañía del geólogo J. Flint y de los hermanos Alejandro y Federico Milne accionistas principales de la Lobito, quienes realizaron otros viajes de inspección antes de instalar una oficinas en Guayaquil bajo la razón de Milne, Williamson y Co.  e iniciar sus operaciones en 1.916, teniendo como Gerente Apoderado a Ashton, que empezó a adquirir numerosas concesiones petroleras en la península y en 1.917  usó el poder que le habían conferido para fundar la compañía Anglo Ecuatoriana Ltda. de la que fue su primer Gerente hasta l.920 que salió para dedicarse al comercio exportador de cacao con sus hijos mayores, pero la crisis motivada por la baja  internacional de los precios del cacao ocasionó la quiebra de la empresa y el consecuente cierre de sus oficinas. Se encontraba con sus dos hijos mayores que ya estaban casados en el Ecuador, pues su esposa, el mayor Charles y los dos menores residían en Inglaterra, quizá por eso entró en depresión y se eliminó el 20 de Enero de l.924, siendo enterrado en el Cementerio de los extranjeros de Guayaquil por ser de religión anglicana.
En 1.919 viajó a Inglaterra en compañía de su madre y  su hermana Ivette. Ingresó al Dover College, de Kent donde permaneció casi tres años muy infelices pues falleció trágicamente su padre en Guayaquil, entró la pobreza y no se encontraba a si mismo. Graduado de 17 años en 1.921 y hablando dos idiomas a la perfección (inglés y español) después aprendería el francés, se trasladó a Londres y dando libertad a su vocación artística, tan de acuerdo a su personalidad sensible y a sus gustos sexuales, a escondidas de su familia empezó a recibir clases los sábados de tarde en la escuela de bailes clásicos de Leónide Massine, un coreógrafo que había trabajado con el célebre Sergei Diagilev en sus legendarios ballet rusos de Montecarlo. Para ayudarse económicamente desempeñaba pequeñas labores que a duras penas le permitía sufragar sus estudios; pero en l.924 logró que su hermano Charles, aceptando su opción en la vida,  le pague un curso completo de ballet con la célebre profesora Maria Rambert, a quien llegó recomendado por su maestro Massine.

Integrado al Vic Wells Ballet, institución privada que ella dirigía, luego transformado en el Sadler Wells Ballet (ballet clásico de los pozos de Sadler) bajo la dirección de Ninette de Valois, una tarde que le mandaron a realizar ciertos pasos clásicos los cambió por otros que resultaron más adecuados,  d e manera que su profesora Rambert descubrió que tenía mayor

 

 

(2) La gira realizada por Ana Pavlova constituyó un evento cultural de importancia continental para Sudamérica pues fue motivando con su arte a los espíritus más sensibles. En Guayaquil se presentó con un acompañante masculino en el teatro Olmedo pero el público – que nunca había presenciado un ballet ni sabía de lo que se trataba – asistió en muy escasa proporción, según lo anotó años más tarde Abel Romeo Castillo en una de sus crónicas, indicando que parte de la galería tuvo que ser retirada por la policía debido a su incultura, pues habiendose atrasado la bailarina en salir a escena, empezaron a gritar “A qué hora que la mona llora” y otras vulgaridades y sandeces. Después se burlaron escandalosamente de la falta de virilidad del acompañante. Medardo Angel Silva, que cubrió la noticia para El Telégrafo, dada su extrema pobreza asistió con un smoking prestado por su jefe Manuel Eduardo Castillo y como le quedó ancho y mamarrachoso, no se atrevió a salir y sentarse en el palco de la prensa pero atisbó emocionado detrás de la cortina. Esa noche, en un rapto de inspiración casi divina, trémulo de emoción y con lágrimas en los ojos escribió su famoso poema antológico “Danse d´Anitra” considerado como lo más fino, sensible y elegante que ha producido las bellas letras ecuatorianas en el siglo XX, solo comparable a la “Canción a Teresita” (del niño  Jesús) de la autoría de César Dávila Andrade (dedicada a su prima hermana la bellísima Maria Luisa Machado Dávila fallecida joven y de tuberculosis, a quien el vate cuencano amaba en silencio )

talento como coreógrafo que como bailarín. El joven Ashton desde ese momento supo que su carrera estaría dirigida hacia la creación. Después fue alumno de la profesora Bronislava Nijinska y finalmente volvió donde la Rambert.

En l.926 bailó como monsieur Duchic en “A tragedy of fashion” (Tragedia de la Moda) primer ballet con coreografía propia y en el clásico ballet de “La Bella Durmiente” destacó como mimo por su personificación de Carabosse.

1.931 fue el año consagratorio porque logró estrenar los siguientes ballets con coreografía propia, a saber: “Regatta”, “Mercurio”, “La dama de Schalott”, “El río Grande” y “Facade” donde también bailó de gigoló.

En 1.932 el crítico Arnold Haskell opinó que sus danzas son técnicamente desafiadoras pero los movimientos siempre fluidos y naturalísticos; pero lo más importante de todo lo suyo es la asimilación de la atmósfera de los ballets clásicos del inmortal coreógrafo francés Marius Petipá en su escuela de San Petersburgo, para transformar dicha atmósfera en un arte nuevo, con algo significativo. Ashton declaró: El carácter de cada ballet se construye en el funcionamiento del bailarín. El proceso de hacer una danza se basa en la colaboración. Todo tiene que ser hecho con el intento más grande, sino es vacío.

Nuevas creaciones cimentaron su fama y desde l.933 que la compañía pasó a llamarse el Royal Ballet y Ashton ascendió a coreógrafo principal, presentó “Les rendezvou” con Alicia Markova en el afamado teatro Mercury y cuando esta salió entró Margot Fountain.

El 35 creó “El beso del Hada”, el 36 “Apariciones” y “Nocturno”. Del 37 fueron “Los patinadores”, el 38 “Horóscopo” y “Arlequín en la calle”, el 40 “Sonata de Dante” y “Las Vírgenes sabias”, el 4l “El caminante” y el 43 “La búsqueda”. El 34 había preparado la coreografía para la ópera “Cuatro santos en tres actos”.

La segunda Guerra Mundial le obligó a enrolarse en el ejército británico y aunque permaneció pocos meses porque sus amigos consiguieron librarlo de dicha obligación, su creación se vio interrumpida, casi cortada pues la situación bélica en Londres, provocada por los continuos bombardeos, disminuyó ostensiblemente las presentaciones teatrales, entre ellas, el ballet.

Ya por esos tiempos sus exitosos ballet unidos “al encanto de Ashton y su personalidad aureolada por el genio lo habían acercado a destacados miembros del mundo cultural y social internacional. Frecuentaba los cenáculos del arte y la aristocracia. Por eso se ha dicho que su vida es un testimonio  de la altura al que el trabajo y el genio pueden aspirar.”

El crítico Juan Castro y Velásquez con toda razón ha recalcado que el ballet fue la mayor  manifestación de las artes en los Estados Unidos y Europa hasta bien entrado el siglo XX que el cine acaparó posiciones y adquirió madurez. Los ballets  rusos de Diagilev y el del Marqués de Cuevas son hitos grandiosos con presentaciones de  la danza, la música, la coreografía, el teatro y la decoración, todo dentro de un espectáculo total solamente comparable con la ópera. Agregando que “los ballet de Ashton son argumentales, donde una percepción teatral se muestra indispensable. Curiosamente él no dominaba la música, por eso sus coreografías son como un encaje tejido en el espacio con los movimientos corporales. Esta fue, sin duda, su mayor aporte a la danza y por supuesto en los años 30 y siguientes su influencia se hizo notable en los bailarines de Europa y más aún en los norteamericanos, sobre todo después de la segunda Guerra, con la presentación de espectaculares producciones con figuras de la talla de Moira Shearer, Michael Somes, Robert Helpmann, Margot Fontaine, Elizabeth Silby y Rudolph Nureyev.

En 1.946, terminada la Guerra, triunfó espectacularmente con su ballet “Symphonic variations” (variaciones sinfónicas) estrenada en el Covent Garden de Londres y ofreció a través del piano y la orquesta, con música de César Frank los llamados pas de seises que demuestran la simetría de su coreografía nueva fundada en movimientos ingeniosos, románticos y grandilocuentes, técnica  similar al perfume del movimiento y que el 48 le diera tanta fama en “Escenas de ballet”, “Cenicienta”  y “Don Juan”. Sobretodo en “Cenicienta” donde bailó junto a Robert Helpmann su amigo y rival, interpretando a las dos hermanastras malas. Dicha coreografía fue calificada de genial y representa uno de los momentos más importantes del ballet universal.

Del 46 es su coreografía para la ópera “La reina de las Hadas” y del 47 para “Manon”. El 50 produjo el ballet  “Iluminaciones” El 51 la coreografía para la película “Cuentos de Hoffmann” y los ballets “Dafnis y Cloé” y “Tiresias”. El 52 fue designado Director asociado del Royal Ballet y estrenó el ballet “Silvia”. Del 63 al 70 como Director titular estrenó “Homenaje a la reina” y la coreografía para la ópera “Orfeo”.

Vivía en Londres y gozaba de una buena fortuna. El 56 creó los ballets “La Peri” y “Ofrenda de cumpleaños”. El 58 “La Valse” y “Ondina”. El 59 “Escenas de amor de Raimunda”. El 60 “La fille mal gardé”. El 61 “Las dos palomas”. El 62 fue elevado a la categoría de Sir por la reina Isabel II, que también le concedió la medalla de Caballero del Imperio Británico. La reina madre Isabel le distinguía con su  amistad, invitaba a sus cumpleaños en el castillo de Balmoral donde siempre le sentaba a su derecha y al momento de iniciar el baile la acompañaba como pareja ejecutando el célebre paso Ashton que consiste en elevar la pierna derecha lo más alto posible. Ashton lo hacía como bailarín y la reina Madre con gracia exquisita hasta donde le permitían sus años, edad y regia condición.

Del 63, en uso de sus atribuciones como Director, introdujo en el Royal Ballet varios ballet extranjeros tales como “Las Noces” de Nijinsky, “Serenade” de Balanchine, etc.

De ésta época también son los ballet “Margarita y Armando”, del 64 “El sueño”, del 65 “Monotonos”, del 66 “Monotonos II”. Ashton declaró por esos días “Usted tiene que instalar una atmósfera, crear una ingravidez. I aunque la música siempre es el origen de mi invención, el recorrido del espacio constituye en cada caso, la creación.  Balanchine inventó las maneras de moverse más rapidamente y más hacia arriba. Yo he logrado perfeccionar la plástica con brazos fluidos en acoplamiento en un patrón de encaje afiligranado que se mueve al unísono. La alegría se logra al mezclarse con ironía y ocasionalmente con tristeza.

Del 69 son los ballets “Calendario Jazz” y “Enigma Variations”. Del 70 “Lamento de las olas” y se jubiló por límite de edad de la dirección del Royal Ballet. Con tal motivo ese año apareció la obra “Frederick Ashton and his ballets” por David Vaughan. Del 71 fue su ballet “Meditación de Thais” y la coreografía para la película “Los cuentos de Beatriz Potter”. Del 72 son sus ballets “Siesta” y “Caminata en el jardín del paraíso”. Del 76 “Cinco valses de Brahms a la manera de Isadora Duncan” y “Un mes en el campo”. Del 83 “Vari Capricii”, del 85 “La Chatte metamorphosée en Feno” y del 86 “Fanfarria para Elizabeth”

Roberto Illingworth Baquerizo esposo de Priscila Ashton Arosemena, sobrina del coreógrafo, me ha relatado que con motivo de un viaje a Europa le fueron a visitar. Estaba lúcido y retirado, viviendo de sus rentas. Caballero de trato agradable, poseía una conversación amena y poblada de anécdotas, lo que se dice, era muy comunicativo. Su estatura algo más que regular, rostro blanco, pelo negro entrecano, ojos verdosos. Delgado como buen bailarín, optimista, trabajaba lo suyo y  sentía que había cumplido con su vocación.

I “cubierto por aquella gloria que solo se alcanza a través del arte” falleció en su residencia campestre de Suffolk el 18 de Agosto de l.988 a la avanzada edad de 84 años de edad, dejando en su testamento numerosos legados a fundaciones de danza y ballet y el resto a dos sobrinos, un hombre y una mujer, que le acompañaban en Inglaterra.

En l.997 Julie Kavanagh publicó un ensayo biográfico de Ashton titulado “Secret Muses” y  el 2.004, con motivo del centenario de su nacimiento el Meter Lecoins theater adscrito al John R. Guggenheim Museum de New York tomó a cargo oficialmente los actos y festejos conmemorativos a nivel mundial. 

Frederick Ashton está considerado entre los grandes coreógrafos de todos los tiempos y su labor transformadora en el arte constituye una gloria para Guayaquil, ciudad que le vio nacer. Con August Bournonville en Dinamarca, Marius Petipá en Rusia y George Balanchine en los Estados Unidos forma la cúspide mundial de la coreografía occidental del siglo XX.