VOLVER A LOS TOMOS
..............................................................................................................................................................
 

CAMILO NEVARES VASQUEZ
GINECOLOGO.- Nació en Guayaquil el 22 de Julio de l.9lO y fueron sus padres legítimos Roberto Nevares Balda, guerrillero alfarista contra las tropas veintemillistas, luego comerciante exitoso en Guayaquil; y Rosalía Vásquez Barberán, naturales de Montecristi, Manabí.

Fue el cuarto de una familia compuesta de cinco hermanos que crecieron en la casa de sus padres en Pedro Carbo entre Clemente Ballén y Diez de Agosto. Hogar acomodado pues aparte tenían otra casa en Sucre y Boyacá que habitaba la tía Aurora Nevares, modista y soltera.

Estudió la primaria en el Cristóbal Colón y la secundaria en el Vicente Rocafuerte. Alto, fuerte y delgado, buen futbolista, popular entre sus compañeros y muy unido a su hermano Roberto el menor, tenía que usar diariamente insulina por su diabetes precoz.

La vecindad de su hogar con la antigua Clínica Guayaquil le deparó varias sorpresas. "Tenía doce años. Era el l5 de Noviembre de l.922 cuando sucedió aquella matanza de obreros y  trabajadores. Yo veía cómo entraban los heridos y los cadáveres a la Clínica, recuerdo que iban a pedir sábanas a la casa. Me hubiera gustado poder ayudar en ese momento. Años después, aún de estudiante de secundaria, me invitaron a observar una operación y por poco me desmayo."

Graduado de Bachiller en l.928, ingresó a la Facultad de Medicina, presidió la Asociación Escuela, aprobó los siete cursos con las más altas calificaciones y logró los diplomas que otorga la Sociedad Filantrópica del Guayas a los mejores estudiantes. Al mismo tiempo hizo prácticas en la Sala San Luis del Hospital General con el Dr. Leopoldo Izquieta Pérez y en el Asilo Mann con el Dr. Juan Modesto Carbo Noboa, fue ganador de los Concursos de Clínica Quirúrgica y de Clínica Interna y del Internado en el Hospital, pero la misma noche de su primera guardia fue llamado con iguales funciones a la nueva Clínica Guayaquil situada al norte de la ciudad, donde terminó de formarse como Cirujano General con el Dr. Abel Gilbert Pontón hasta que el 29 de Diciembre de l.938 rindió el grado de Médico y Cirujano. Su tesis versó sobre el "Tratamiento quirúrgico de las fracturas" y fue dirigida por su profesor Teodoro Maldonado Carbo.

En Febrero del 39, su padre, que ambicionaba hacer de sus tres hijos unos importantes profesionales (1) le envió a especializarse en Alemania. En Abril ingresó al Hospital Universitario de Ependorf en Hamburgo, pero en Octubre tuvo que volver apresuradamente a consecuencia de la declaratoria de la II Guerra Mundial. Su padre también había viajado a Alemania para someterse a la operación de una catarata, que no pudieron practicarle por las circunstancias del momento y terminó perdiendo ese ojo. Los seis meses de prácticas en Ependorf sirvieron para que investigue una rama de la Anatomía patológica relacionada con los quistes en los ovarios, su tratamiento y extirpación quirúrgica.

El 40 trabajó con el Dr. Julian Hirch en el Gabinete de Otorrinolaringología y en la Sala Santa Magdalena de mujeres a cargo del Dr. Aquiles C. Rigail Caamaño, también volvió a sus prácticas en la Clínica Guayaquil, en esta ocasión bajo la atinada dirección del Dr. Jorge Wagner Gilbert, quien le tomó de ayudante en Ginecología y Obstetricia y gracias a su notable desenvolvimiento logró ganar su confianza, quien le empezó a encomendar a sus pacientes. Como dato curioso cabe señalar que los primeros partos que atendió fueron los de Gloria Seminario Medina y las mellizas Maria Teresa y Angela Ginatta Coronado. Fue un momento muy emocionante para las madres y figúrese para mí, confesaría años después.

Entonces los parteros más conocidos en Guayaquil eran los Dres. Antonio Moya, Arturo Serrano, el Dr. Wagner y recién se iniciaban Fernando Gutiérrez Hill, Fidel Miranda Robalino y luego Nevares Vásquez.

"Su desempeño profesional se transformó en un sacerdocio. Atendía a las parturientas en clínicas y también en sus casas particulares con interés y suaves maneras. Su dignidad y respeto de la noble profesión de la medicina le llevó a  posponer el interés pecuniario y no abusó en el cobro de

 

(1) José Nevarez Vásquez estaba en la Universidad de Santiago de Chile estudiando Odontología y Roberto, el menor, estudiaba para Laboratorista.

honorarios médicos, los que siempre fueron razonables, por no decir modestos. Hombre de recia voluntad, exigió a su cuerpo el máximo de esfuerzo hasta avanzada edad, cuando pasaba las noches de claro en claro, atendiendo un parto difícil o simplemente lento o cuando en el Hospital General seguía operando el cáncer avanzado del cuello uterino."

Entonces la mayoría de los partos eran normales y no por cesárea, operación simple pero considerada peligrosa por las infecciones que podían surgir en el postoperatorio ya que aún no salían los antibióticos. "Recuerdo bien que una noche tuve que asistir a dos hijas del Dr. Juan Tanca Marengo que dieron a luz casi al mismo tiempo. Asimismo he recibido a todos mis nietos menos al último que nació en New York.

En los años 40 fue designado Profesor asistente de Medicina Tropical y de Higiene e instaló su consultorio en los bajos de la Clínica Guayaquil. El 43 desempeñó las funciones de Profesor auxiliar de Clínica Quirúrgica y Clínica de las Vías Urinarias, luego fue Profesor de Ginecología y Clínica Quirúrgica, cargo que ejerció con notable contracción por espacio de treinta y cinco años y del que han quedado unos Apuntes tomados por sus alumnos en clases, que debía pulir el maestro para su publicación, pero nunca lo hizo.

En los 50 presidió la Sociedad de Ginecología y Obstetricia del Guayas y como miembro activo de la Cruz Roja dictó varios cursos de enfermería. Diabético crónico, se cuidaba mucho porque sabía que los carbohidratos eran sus enemigos, por eso prefería las carnes y pescados.

El 68 fue miembro de PAMA y de la Sociedad Internacional de Cirugía. El 69 viajó a los Estados Unidos y le quitaron los antidiabéticos orales pues ya no los requería, permaneciendo solamente con la insulina.

En Octubre del 74 fue condecorado con la Orden Nacional al Mérito y el 84 le ascendieron a Gran Oficial. El 75 comenzó a sufrir de cálculos viliares pero no se dejó operar por temor a una mala cicatrización. Ese año se fundó la Unidad Gineco - Obstétrica que lleva su nombre, por parte de un grupo de especialistas que habían sido sus alumnos. Esta Unidad funciona al lado de la Clínica Gil. En el hall de entrada de la Sala Santa Magdalena colocaron una Placa con su nombre. El 77 se acogió a los beneficios de la jubilación.

El 78 se le presentó una lesión en la planta del pie izquierdo pero como tenía que receptar exámenes en la Universidad no guardó reposo y al día siguiente amaneció con el pie hinchado, le vio el Dr. Jorge Puente Fajardo pero ya era tarde porque se le había declarado la gangrena, tuvieron que amputar abajo de la rodilla y tras seis meses de visitas al American Hospital de Miami pudo nuevamente caminar y trabajó auxiliado por una prótesis y un bastón.

Los médicos le recomendaron ejercitar su cuerpo en la cama con unas pesas y disciplinadamente realizaba esos ejercicios que le sirvieron de mucho para conservar su buen estado físico, aunque sus problemas circulatorios continuaban.

El 83 le amputaron la pierna derecha en el Hospital. Entonces dejó de operar y ayudado por su hija Conchita, que tiene su misma profesión, instaló el consultorio en su casa y recibía pacientes de 11 de la mañana a l de la tarde, pero el 88 le volvieron a intervenir la pierna izquierda arriba de la articulación y ya no pudo trabajar. Su situación se conoció enseguida y el Congreso Nacional y el Colegio Médico del Guayas se hicieron presentes mediante conceptuosos acuerdos entregados en su casa. Un amigo que le visitó ha dicho "Voces cercanas de niños llenaban el ambiente, eran sus nietos, pero también existían las voces lejanas de los que ayudó a venir al mundo. El pasado se hacía presente, el ayer volvía...

Y rodeado de los suyos, sin quejarse ni perder su natural alegría de vivir, transcurrieron sus postreros años, que no estuvieron exentos de pequeños goces, pues le llegó a cobrar gran afecto a una perrita Boxer terrier regalo de una de sus hijas (2)

(2) Contaba que de chico su papá le había obsequiado un perrito Boxer terrier de ojos saltones al que puso por nombre Tribilin, pero un mal dia el perrito bajó y no lo volvió a ver. Muchos años después y en uno de sus viajes a los Estados Unidos, encontró una figurita de porcelana con la efigie de un Boxer terrier, la compró y mantuvo en su hogar como uno de sus adornos preferidos. Por eso su hija Conchita le obsequió la perrita, que llamó Tribilina y fue su adoración, pero Tribilina no castizó por falta de un macho de su especie, aunque Camilo decía en sorna, que no la dejaba hacerlo, para que no se le dañara la figura.
Poco expresivo pero de un gran sentido del humor y muchas ocurrencias, de tarde gustaba salir al patio a deleitarse en la contemplación estática de la naturaleza, aunque también cultivaba su huerto porque siempre había sido animoso y admiraba las flores y los frutos.

En los años 90 empezó a fallarle el corazón y el l5 de Enero de l.997 tuvo una crisis. El Dr. Rubén Zambrano Mendoza, que le trató con especial dedicación y lo visitaba hasta varias veces al día, prolongó su existencia algunos meses, aunque casi no veía ni oía por la diabetes y así, entre cuidados y atenciones, superó varias crisis hasta que en la madrugada del 25 de Junio falleció tranquilamente, de casi 87 años de edad.

Alto y estevado, pelo y bigote negros, usaba lentes y en lo profesional fue un caballero médico formado al antiguo estilo en la escuela romántica francesa de principios del siglo XX.

Se calcula que a través de su larga existencia operó algo así como unos un mil doscientos casos de carcinoma cervico uterino y muchas otras dolencias de su especialidad. Igualmente debió asistir a cuatro mil partos y operaciones cesáreas. Muchos de esos niños puede ser que estén aquí presentes, leyendo estas líneas, mi hijo Diego que nació con forceps y en la Maternidad ¿Quien sabe?