CARLOS
CARBO VITERI
POLITICO.- Era tan buen abogado como político
a la par que poeta romántico y cumplido caballero,
andaba por los 30 años y aún no se había
casado cuando escribió su poesía "El
Misterio de los Misterios", que dice así:
Corazón de las mujeres / misterio de los misterios
/ como las nubes variable, / caprichoso como el viento;
/ amante con quien no te ama / con quien te idolatra
terco; / para querer, misterioso / misterioso en tus
celos; / como nieve a veces frío, / ardiente
a veces cual fuego; / misterioso hasta en el modo
/ de expresar tus sentimientos / ¿Quién
llegará a comprenderle?/ Ah! Nadie¡ ¡nadie!
Primero / conoceremos la esencia / de esa luz divina,
el genio, / primero sabremos como / funciona el entendimiento
/ Más tú, entretanto, un enigma / continuarás
siempre siendo; / y obscuro como la noche, / Mudo
como un cementerio, / como el destino insondable,
/ Como el porvenir, incierto, / Siempre serás
para el hombre, / Misterio de los Misterios . . .poesía
muy del gusto romántico de esa época
y posiblemente originada en un no, recibido de alguna
fémina molestosita.
Pero como a todos nos llega
la hora, en otra ocasión que asistía
para las fiestas de Navidad a una representación
benéfica celebrada en el antiguo Teatro Olmedo,
al alzarse el telón y contemplar una escena
inmóvil del nacimiento del niño Dios,
quedó prendado de la belleza de la chica que
hacía de Virgen María, que sentadita
junto al pesebre, blanquísima, pecosa, de pelo
rojizo y ojos azules, miraba beatíficamente
al público y estando el joven doctor Carbo
en la primera fila, recibió todo el impacto;
y tal fue la impresión, que ni bien terminó
la función se hizo presentar a la Virgen y
poco después se casaron con gran contentamiento
de todos y tuvieron numerosa descendencia. Ella se
llamaba Leopoldina Gálvez Usubillaga y efectivamente
era una de las más lindas de la ciudad. ¡Buen
gusto del poeta¡
Para entonces Carbo Viteri
ya era un personaje. Había nacido en Guayaquil
el 13 de abril de 1.865, en el hogar de Francisco
Carbo Noboa hermano del patricio don Pedro y de Mariana
Sáenz de Viteri y Cornejo. Primero estudió
con los recién llegados Hermanos Cristianos
y luego en el San Vicente del Guayas con los jesuítas,
que le hicieron amar a los clásicos griegos
y latinos. De escasos 15 años, en 1.880, pasó
a Cuenca, a seguir la carrera de Derecho y allí
cobró afición "a los autores castellanos,
franceses italianos del siglo de Oro y logró
adquirir un estilo suelto, limpio y castizo".
En 1.883 colaboró para el quincenario "El
Cometa" con José Luis Tamayo y Delfín
B. Treviño. Y con motivo del Centenario del
nacimiento de Rocafuerte obtuvo el segundo premio
de un concurso poético celebrado por la Municipalidad
de Guayaquil. En 1.884 colaboró en "El
Crepúsculo" de Cuenca con poesías
y cantares o coplas populares, entre las primeras
anotamos; "A la señora Lastenia Toral
de Arízaga en el nacimiento de su primogénito,
"Adiós a Cuenca", " Al Oriente",
"El Amor y la Poesía", "El Baile",
"Demanda" y "Fotografía".
En 1.885 publicó en "El Crepúsculo"
otras poesías suyas tituladas: "A María",
"El Beso Visual", "El Plagio",
su traducción de "El Poeta Moribundo"
de Lamartine y en prosa "Luisa, narración
contemporánea. En 1.886 volvió graduado
a Guayaquil, triunfó en otro concurso celebrado
por el aniversario de la Revolución de Octubre
decidió recorrer el viejo mundo en plan de
aumentar sus conocimientos y estuvo ausente más
de un año.
De regreso en 1.887 abrió
su bufet en el malecón y tuvo por compañero
a su pariente y también poeta el Dr. Alfredo
Baquerizo Moreno, con quien guardó buena amistad
siempre.
En 1.888 pasó a desempeñar
la secretaría de la Gobernación del
Guayas. Meses después fue electo Síndico
de la Municipalidad de Guayaquil pero no se acomodó
y regresó a la Gobernación, donde actuó
de secretario durante toda la presidencia de Flores
Jijón hasta que en 1.892 viajó a Quito
como Diputado al Congreso, "luciendo su porte
amable, su presencia atractiva, la voz clara y jovial,
el gesto delicado y natural, la frase lúcida,
el período rotundo, el concepto hermoso, la
materia interesante, patriótica o religiosa,
que hiciera que en varias ocasiones fuese aclamado
por la multitud en el teatro, la Universidad o en
otros sitios", luego fue Encargado de negocios
del Ecuador en Chile.
En 1.889 había publicado
en verso una leyenda patriótica titulada "La
Visión del Héroe", en 15 págs.
Al año siguiente salió igualmente en
verso el himno de la "Compañía
Sirena", bajo el epígrafe de "El
Bombero guayaquileño". En 1.891 envió
a Buenos Aires su composición "La Pampa",
llanuras o sabanas americanas, canto poético
premiado por la "Academia Literaria del Plata"
con una rosa de plata.
Fragmento.- Desmayada en el
regazo / de América te dilatas; / y ya, como
mar, desatas / la verde ola del eriazo; / Cual vez,
en suave ribazo / el seno túrgido enseñas;
/ y a todos lados diseñas, / Por todo lado
atractiva, / La más bella perspectiva, la distancia
más risueña. . . ./ Oh, ¡La Pampa!
Campo abierto, / Lleno de magia salvaje, / que al
esplendor del paisaje / Juntas, en vago concierto
/ la majestad del desierto!...
“¡La Pampa!”, 36 págs.
Entonces llegó la revolución
liberal del 95 y Carbo fue el único de su familia
que no plegó al movimiento, manteniéndose
firme en sus ideas y asumiendo la dirección
del partido tradicional o católico (Conservador)
donde estuvo hasta la muerte, "enrostrando a
los gobiernos liberales los abusos que cometían".
En 1.902 fue electo miembro
de la Junta Municipal de Beneficencia e Inspector
del Cementerio católico y en 1.904 síndico
de la "Sociedad Filantrópica, del Guayas".
Era un doctísimo abogado, "cuyos alegatos
brillaban con una doctrina solidísima, al par
que una admirable erudicción" por eso
eran copiados y guardados por colegas y alumnos, cual
verdaderos modelos en sus géneros.
En las vacaciones invernales
solía trasladar a su familia al entonces recién
inaugurado balnario de Salinas donde llegó
a poseer varios solares y una amplia villa de descanso.
Entre 1.906 y el 7 viajó
mucho y por Europa, pasando una larga temporada en
Barcelona para escapar de las pesquisas desatadas
en su contra después de la revolución
de enero de ese año. Después tuvo agrias
polémicas con sus oponentes y discutió
con González Suárez, el 14 salió
exilado durante la segunda presidencia del General
Leonidas Plaza. El 20 fue socio fundador y Procurador
Síndico del nuevo Banco La Previsora. En el
periódico "El Martillo" de Riobamba,
publicó una carta que fue ampliamente comentada
en el país, pues atacó erradamente la
memoria del Arzobispo González Suárez
a quien llegó a comparar con Martín
Lutero, Jordano Bruno, Juan Calvino porque fueron
frailes y con Joaquín Chiriboga Terán,
autor de la Luz del Pueblo, ex-presbítero ecuatoriano
y todos ellos, afamados heterodoxos. Y mucho más
se podría hablar de este poeta aficionadísimo
a la medicina, al punto que tenía libros especializados,
opinaba y hasta hubiera podido recetar; poeta blanco
y romántico, dueño de una de las principales
bibliotecas del país lamentablemente dividida
a su muerte y por eso ya no existe; fallecido en Guayaquil
el 13 de agosto de 1.922, dejando una estela de buenas
obras y numerosísima producción en las
páginas del gran diario "El Ecuatoriano"
de Ricardo Cornejo Naranjo, que espera ser recogida.