VOLVER A LOS TOMOS
..............................................................................................................................................................

JUAN LEON MERA MARTINEZ
ESCRITOR.- Nació en Ambato el 28 de junio de 1.832 en la casa de su bisabuelo Juan Manuel Vásconez. Hijo legítimo de Pedro Mera Gómez, comerciante quiteño y de Josefa Martínez Vásconez, ambaleña, abandonada por su esposo, quien regresó a Quito desde antes del alumbramiento.

Su infancia transcurrió austera y pobre en la finca "Los Molinos" cercana a Atocha, que su abuela María Juana Vásconez, que era toda una quintera, arrendaba a su hermano Pablo para poder subsistir. Allí aprendió a leer antes de los seis años y en las vacaciones recibía clases de aritmética, gramática y geografía de su joven tío Nicolás Martínez que estudiaba en Quito. Su tío abuelo Pablo Vásconez, activo político antifloreano, le enseñó preceptiva literaria haciéndole leer la "Correspondencia Oficial" y Mera aprendió a versificar loando a la libertad, después de la Revolución del 6 de marzo de 1.845.

Era tímido, introvertido y piadoso y ayudaba en todo a su madre. En 1.846 logró conocer a su padre que casualmente pasó algunos días por Ambato. En 1.852 viajó a tomar clases de dibujo al taller del Maestro Antonio Salas en Quito, quien le enseñó el uso de las acuarelas y óleos y a componer paisajes y naturalezas muertas.

En Quito frecuentaba la casa de Pedro Fermín Cevallos enamorando a su hija Virginia y también hizo amistad con Julio Zaldumbide, poeta de su misma edad. Su tío Nicolás Martínez llevó sus versos a enseñar a Miguel Riofrío, quien los alabó mucho e hizo publicar en "la Democracia" en 1.854.

Mera era “un joven pálido y moreno de semblante, ojos rasgados (verdes) anchas cejas, delgado, enclenque y tan alto de cuerpo que sin duda por esto lo llevaba ligeramente encorvado y la cabeza inclinada hacia delante”. Sabía de agricultura y ganadería, hablaba el quichua que aprendió entre los indios de Atocha, gustaba de la sátira y el epigrama ligero, tentaba la novela histórica y como buen romántico era liberal y admiraba a los poetas españoles, especialmente a Zorilla y a Martínez de la Rosa.

Ese año viajó a la población de Baños con su madre y comenzó a escribir “La Inspiración” verso que utilizó como introducción a su leyenda indiana “La Virgen del Sol”. Fueron años de creación e investigación literaria aprovechados en lecturas formativas que utilizaría después. En 1.857 colaboró en el semanario “El Artesano” y en 1.858 apareció su primer libro titulado “Poesías” con fantasías, afectos íntimos, poesías morales, patriotismo, elegías, política, sátiras, fábulas y epigramas, en 223 págs. costeado por sus familiares. Una segunda edición dala de 1.892 en 444 págs. Barcelona.

Meses después y durante la crisis nacional de 1.859, fue designado Teniente de infantería de Milicias, pero no combatió. En 1.860 compuso sus “Melodías Indígenas” y el Triunvirato de García Moreno lo designó Tesorero Provincial de Ambato; luego, pasó a Secretario del Consejo de Estado del gobierno provisional en Quito, integrando la lista oficial de candidatos a Diputados para la Asamblea Nacional Constituyente de 1.861 y por supuesto salió electo; pero, su timidez le impidió brillar como orador, pues tartamudeaba en público y prefería leer; sin embargo, luchó por la abolición de la pena de muerte y trabajó arduamente en las comisiones de mesa. Era su época liberal pero pronto abjuró de sus ideas, “resabios de mis primeras mocedades”, entregándose a la omnímoda voluntad de García Moreno, como funcionario de su administración, bien es verdad que su temperamento esquizotímico le facilitó la obediencia incondicional al tirano.


En 1.861 apareció impresa su leyenda americana "La Virgen del Sol", largo poema o leyenda indiana en 232 págs. (l), fue designado Administrador de Correos de Ambato y miembro de la Sociedad "El Iris Ecuatoriano" que editaba la revista "El Iris", donde dio a conocer su ensayo biográfico "Miguel de Santiago" y otras producciones que firmaba bajo el seudónimo de "Jenaro Muelán".

En 1.865 fue electo Secretario de la Cámara del Senado y el doctor Nicolás Espinoza Rivadeneyra le solicitó que compusiera la letra de un himno; Mera se inspiró en la "Canción Nacional" de Olmedo y su versión fue musicalizada en Guayaquil por el maestro Antonio Neumane convirtiéndose en el Himno Nacional de la República del Ecuador.

A parte de esta inspiración e influencia olmedista, el Himno contiene partes antihispanistas explicables por el reciente ataque de la flota española a las costas de Chile y Perú.

En 1.866 el Ministro del Interior Manuel Bustamante lo llevó de Oficial Mayor (Subsecretario) durante la presidencia de Jerónimo Carrión. Sus émulos dijeron que era "un poeta denigrado" porque obedecía órdenes de García Moreno. Por entonces trabajaba incansablemente para “El Sudamericano” de Quito y para “Los Andes” de Guayaquil. Colaboraba en “La Estrella de Mayo” de Quito, “La Patria” de Guayaquil y “El Popular” de Cuenca y en la instalación de la Sociedad Bibliográfica de Quito leyó su discurso en verso titulado "A la Juventud Quiteña", que editó en 26 págs.

En mayo publicó "Poesías Devotas y nuevo mes de María", obra piadosa del 67 cuya lectura fue aprobada por la Curia y premiada con 80 días de indulgencias. En julio se vio seriamente comprometido en un escándalo doméstico ocurrido en Ambato, la pugna de los colombianos contra Ignacio Holguín, polemizó con los hermanos Montalvo, publicó la

(1) La segunda edición dala de 1.887 y apareció en Barcelona en 339 págs.
defensa de su tío el Dr. Nicolás Martínez y mantuvo una pelea a golpes con Juan Montalvo en las afueras de Ambato, que obligó a su tío Nicolás a renunciar la gobernación y a viajar a Riobamba para defenderse, hasta donde lo acompañó Mera. Allí escribió “Defensa del doctor Nicolás Martínez” en 37 págs. Entonces el doctor Pedro Fermín Cevallos publicó la biografía de Mera y en "La Lira Ecuatoriana" de Vicente Emilio Molestina apareció una selección de sus poesías, en 45 págs.

En 1.868 dio a la luz "La Novena de la Inmaculada Concepción de la Virgen María" que fue agraciada con nuevas indulgencias y salieron sus composiciones poéticas “El Triunfo de la Iglesia” y “la Ira de Dios” y varios cantos oracionales.

Durante la crisis política contra Carrión renunció a sus funciones en el Ministerio de lo Interior, pero el Presidente Interino doctor Pedro José Arteta, lo repuso y allí permaneció hasta 1.869.

Por esos días editó en Quito su trabajo más valioso, la “Ojeada Histórica - Crítica sobre la poesía ecuatoriana desde su época más remota hasta nuestros días” en 503 páginas, que orientó el gusto romántico de entonces hacia las producciones clásicas del pasado y aunque "La Ojeada" no fue la primera obra de crítica en el país, sirvió para iniciar una escuela de opinión.

En enero de 1.869 intervino en el vergonzoso cuartelazo de García Moreno contra el Presidente Javier Espinosa. En 1.871 fue designado Gobernador Interino del Tungurahua, cargo que luego desempeñó en propiedad hasta 1.875 y editó en Ambato "Nuestra historia referida por el doctor don Pedro Fermín Cevallos" folleto en 24 págs. escrito en reciprocidad a la publicación de su biografía.

Poco después fue Consejero Municipal de Ambato y ejerció la Senaduría, siendo de las figuras claves de los últimos años de la política garciana; y con los sueldos percibidos compró unas tierras en Atocha y las proveyó de riego. Vivía largas temporadas en Quito, con sus esposas e hijos, en casa de una pariente y asistía a numerosas reuniones sociales y literarias donde sobresalía por su carácter cortés y bondadoso.

En 1.872 apareció por entregas y en "La Prensa" de Guayaquil, su ensayo de una novela de costumbres "Los novios de una aldea ecuatoriana" que no pudo concluir a petición del Presidente, por cuanto hacía una pintura demasiado fuerte de un conocido sacerdote de Ambato. Ese mismo año dio a la publicidad "Obras selectas de la célebre Monja de México, Sor Juana Inés de la Cruz, precedidas de biografía y juicio crítico sobre sus producciones" y recibió el nombramiento de Miembro Correspondiente de la Real Academia de la Lengua.

En 1.874 editó su poema "La Iglesia Católica" compuesta de 17 cantos y la “Biografía de Pedro Fermín Cevallos” que se republicó en “La Revista Ecuatoriana”. En 1.875 salió la leyenda histórica "Mazorra" con episodios deformados de la vida de Baltazar Carriedo y Arce, en 52 págs.; el "Catecismo de Geografía de la República del Ecuador", texto para escuelas y colegios en 192 págs. que los Hermanos Cristianos se encargaron de difundir en escuelas y colegios casi por medio siglo hasta que bien entrada la revolución liberal dejó de circular. Al ocurrir el asesinato de García Moreno solicitó que se decreten horas en el Congreso.

Tres días después se reunió con los principales colaboradores del régimen en casa del Obispo Ignacio Ordóñez Lazo y organizaron la “Sociedad Católica Republicana” para continuar la línea política del fallecido dictador, por eso fueron conocidos como “Garcianos o Terroristas” y luego como “Conservadores”; Mera fue el encargado de redactar las bases doctrinarias.

Enseguida regresó a Ambato a contener cualquier intento de desorden y se opuso a la candidatura presidencial del General Julio Sáenz. En octubre lanzó la del doctor Antonio Flores que llegó al país procedente de New York, pero fue mal recibido en todas partes y terminó por enviar su renuncia a Mera, quien la guardó, permitiendo que en las elecciones lo barriera el candidato liberal Antonio Borrero por amplio margen de votos.

Borrero propuso a Mera hacerlo redactor del periódica Oficial, cargo que éste declinó y como había cesado en sus funciones en la Gobernación, la legislatura lo designó Ministro del Tribunal de Cuentas de Ambato.

En abril de 1.876 dio a la luz “El Héroe Mártir, canto a la memoria de García Moreno”, en 17 págs., publicación que fue muy criticada porque hacía aparecer al tirano como un defensor de la religión, lo cual, no era cierto. También comenzó a hacer oposición al gobierno desde el semanario “La Civilización Católica” que editaba con el Obispo Ordóñez; sin embargo, cuando en septiembre se produjo la revolución en Guayaquil, se alineó con los constitucionales y al triunfo de Veintemilla fue declarado cesante en el Tribunal de Cuentas y regresó a Atocha, donde finalizó su novela americana “Cumandá”, o un drama entre salvajes, que ha visto varias ediciones desde su publicación en 1.879. Cumandá es una novela "incaica" o indianista con personajes que piensan y actúan como blancos civilizados a pesar que viven en las selvas del oriente y algunos de ellos son indios. La descripción de los paisajes es romántica y el entorno agreste y bellamente hostil, la segunda edición data de Barcelona y tiene 335 págs.

En 1.878 editó “El Martirio y la Iniquidad”, canto a la memoria del asesinado Arzobispo Checa y Barba en 10 págs. y sufrió intensamente por la muerte de su hijo León Alfredo.

En 1.879 apareció su nombre en “La Nueva Lira Ecuatoriana” interesante antología de Juan Abel Echeverría y en "El Parnaso Ecuatoriano" de Manuel Gallegos Naranjo. Era uno de los más importantes literatos y críticos del país y su opinión se respetaba.
En 1.880 recogió sus artículos pedagógicos de “El Fénix” y aparecieron con el título de “La Escuela Doméstica” en 201 págs. También colaboró en “El amigo de las familias” y aunque su nombre figuró en la lista de candidatos a Diputados, el gobierno se opuso a su elección. En 1.882 apoyó la candidatura presidencial de su amigo el poeta Julio Zaldumbide que tampoco prosperó y comenzó a conspirar contra el régimen. Sus “Cartas” o colaboraciones salían en la revista “Las Novedades” de New York.

En enero de 1.883 se instaló en Quito con la finalidad de ayudar al Pentavirato revolucionario. El 24 de julio recitó en la velada del Centenario del nacimiento del Libertador, su composición titulada “Ultimos momentos de Bolívar”, que sólo obtuvo una mención y publicó después en 25 págs. y también editó el "Catecismo explicado de la Constitución de la República del Ecuador".

En 1.884 fue nuevamente Senador y tuvo un intenso trabajo intelectual. Publicó la segunda edición de su “Catecismo de Geografía” en 131 págs., “Recuerdos de un amigo. El doctor Vicente Cuesta” en 45 págs, y comenzó un ensayo histórico que tituló “La Dictadura y la Restauración” que jamás terminó y recién apareció en 1.932 al celebrarse el Centenario de su nacimiento, en 315 págs, y prólogo de Julio Tobar Donoso.

También entró en agrias polémicas con el doctor Juan Benigno Vela que había llevado a Ambato a la pedagoga colombiana Srta. Valencia para que dicte clase a los niños. Mera se opuso alegando fútiles pretextos. Alrededor de esa discusión Mera publicó “El Dr. Vicente Cuesta y sus cartas en su viaje a la Tierra Santa” y luego “Otra carta al Dr. Juan Benigno Vela”.

En 1.885 nuevamente fue electo Senador merced a la influencia de su amigo el Arzobispo Ignacio Ordóñez, pero perdió la presidencia de la Cámara, ya no tenía la fuerza apolítica de antaño porque vivía la mayor parte del tiempo en el campo leyendo, escribiendo y pintando, mientras que en Quito otros hacían la política; además, el partido de gobierno se venía robusteciendo con elementos tomados de entre los conservadores y como el Presidente Caamaño era hombre de gran personalidad, reemplazaba exitosamente a García Moreno, cosa que Mera no quiso aceptar jamás. En 1.886 alcanzó, sin embargo, la presidencia de la Cámara del Senado, frente a su opositor Antonio Gómez de la Torre, pero no gozó de la confianza del régimen y su posición se vio prontamente afectada Tampoco su salud era buena porque venía sufriendo del hígado, pero ese año le comenzó una insuficiencia cardiaca que al final lo llevaría a la Tumba.

De esa época es su poesía dedicada a su amiga Angela Baquerizo Vera de Noboa con su retrato, que dice así:

Arrúgase mi tez, su antigua lumbre
pierde mis ojos, de mi labio acaso
revela el gesto oculta pesadumbre;
sólo el corazón no hay deterioro
y en él, de afecto y recuerdo vaso,
de tu noble amistad guardo el tesoro.

En 1.887 entró en polémicas con Manuel Llorente Vásquez, Ministro español en Quito, quien había solicitado el retiro del león de la base del monumento a Sucre, erigido al pie del teatro de su nombre en la capital. Mera, indignado, le salió al frente. Ese año apareció la segunda edición de “la Virgen del Sol” en Barcelona y atacó al gobierno de Caamaño con “Observaciones sobre la situación actual del Ecuador” en 43 págs. Entonces falleció su madre, prologó los “Escritos y Discursos de García Moreno” y tuvo una lucida intervención en el Congreso Eucarístico nacional solicitando la creación de las escuelas matinales indígenas y presentando un proyecto para tratar de remediar los abusos del concertaje.

Era más bien un teórico de los principios católicos que pasaba en política por garciano y antihispanista y acusaba a Caamaño de realizar una administración poco ortodoxa, contemporizando con elementos desviados de la línea clásica garciana. Caamaño pacificó a la república, dominó al liberalismo en armas y sentó las bases de un gobierno personalista y firme que no trepidó ni ante el asesinato político; pero, que al mismo tiempo, permitió la formación de un partido que aspiraba al progreso y por eso se dio en llamar "Progresista". Ese año perdió a su tío y a su madre, con quienes siempre había sido muy unido.

En 1.888 siguió atacando a Llorente con "mi última palabra acerca de la estatua de Sucre", luego volverá sobre el tema con "Réplica a don Manuel Llorente Vásquez" en 39 págs. además editó el folleto "Tomás Moncayo Avellán y su Memoria presentada al Instituto Geográfico Argentino" en 19 págs., refutando los puntos de vista de dicho exilado político.

Entonces concurrió por última vez al Congreso y abogó porque no se aceptara la excusa presentada por el Presidente electo Dr. Antonio Flores y como dentro del conservadorismo habían surgido nuevos líderes con intereses contrapuestos, sintiéndose solo, cardiaco y bastante cansado, decidió retirarse; empero, el Arzobispo lo sostuvo y presionó a su favor. Ese año cometió el error de oponerse a la participación del Ecuador en la Exposición universal de París por considerar "que se iba a celebrar el Centenario de una revolución impía".

En 1.889 editó “Entre dos tías y un tío” en 36 págs. en la "Revista Ecuatoriana" de Quito y aunque Flores le había ofrecido la Vicepresidencia de la República, prefirió a última hora a Luis Cordero, por más progresista que Mera; designando a éste último para la Gobernación de la Provincia de León, puesto sin importancia, que tuvo que aceptar por su marcada pobreza.

En 1.890 fue nominado miembro de "El Ateneo" de Quito y escribió acerca de la vida de Olmedo en "Carta a don Manuel Cañete y observaciones sobre la situación actual del Ecuador", igualmente apareció "Porqué soy cristiano" en 39 págs. y al renunciar la gobernación pasó al Tribunal de Cuentas que funcionaba en Quito, para lo cual compró una casa en la calle Rocafuerte. De esa época son algunos de los óleos que han quedado de él, pues se dedicó con mayor ahínco a la pintura.

En 1.891 escribió el canto épico "Colón y su Mundo" en la Revista Ecuatoriana, publicó la biografía de su tío el doctor Nicolás Martínez. En 1.892 salieron sus "Cantares del Pueblo ecuatoriano", recopilados con la ayuda de otros miembros de la Academia, entre ellos Luis Cordero, en 504 págs. e Indice y un estudio sobre Miguel de Santiago; y como la pugna entre progresistas y conservadores se venía agudizando, al punto que el Nuncio Apostólico Macchi apoyaba a los primeros y el Arzobispo Ordóñez a los segundos, el Presidente Flores prefirió volver a designar Vicepresidente de la República a Cordero, postergando nuevamente a Mera. Ese año salió su "Antología Ecuatoriana" en 504 págs. y en Barcelona su hijo Trajano editó la Segunda edición de sus poesías.

En 1.893 publicó la "Biografía del doctor Joaquín Miguel Araujo" y en la "Revista Ecuatoriana" apareció su novelita psicológica "Un matrimonio inconveniente" y la segunda edición de "La ojeada" en 633 págs.

En eso falleció el Arzobispo Ordóñez y surgió el escándalo de la venta de la Bandera que sumió a la República en el caos y el desconcierto; Mera decidió retirarse del Tribunal de Cuentas y retornó a Atocha. A su hijo Trajano escribió "Pobre soy, entre los pobres he vivido y entre ellos quiero descansar".

Entonces editó su catecismo explicado de la Constitución de la República del Ecuador dado por la Asamblea Nacional de 1.883 y en su finca se puso a escribir una Apología de García Moreno y la epopeya de Huayna Cápac dejando ambas obras sin concluir, pues falleció el 13 de diciembre de 1.894, confortado por su amigo el Presbítero González Suárez que casualmente pasaba por la finca. Solamente tenía 62 años de edad pero aparentaba más por su barba negra y poblada, las arrugas de su rostro, ser cargado de espaldas y sufrir de asfixias continuas.

En mayo de 1.895 apareció la segunda edición de sus “Poesías Devotas y nuevo mes de María” en 124 págs. en 1.902 la “Novena de la Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen María” en 34 págs. En 1.903 “Tijeretazos y Plumadas”, recopilación de artículos humorísticos publicados en varios periódicos del país bajo el seudónimo de “Pepe Tijeras”. En 1.904 su "García Moreno" en 242 págs, calificado de prólogo genial a un libro ejemplar, por haber quedado esbozado como simple plan de trabajo y no como obra completa. En 1.909 su hijo Trajano editó en Madrid las “novelitas Ecuatorianas” en 271 págs. incluyendo “Entre dos Tías y un Tío”, “Porque soy Cristiano”, “Un Recuerdo”, “Unos Versos”, “Una Mañana en los Andes”, “Literatura Criolla” y de allí en adelante sus obras han ido apareciendo en subsiguientes ediciones, por eso es uno de los más conocidos autores ecuatorianos de todos los tiempos.