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CARLOS RENDON PEREZ
POETA.- Nació en 1.865 en Guayaquil, en la casa que su padre tenía en la esquina de Malecón y Urdaneta, de dos pisos y muy rumbosa, pues contaba hasta con un mirador cubierto de plantas donde solían asomarse por las tardes Manuel Eusebio Rendón Treviño y su esposa Delfina Pérez Antepara a contemplar el cambiante panorama del río.

Matrimonio más bien avenido no se había visto nunca pero la desgracia cayó en forma de fiebre perniciosa maligna, tan violentamente, que en menos de una semana enfermaron dos hijitas pequeñas y don Manuel. Las niñas murieron casi enseguida y el padre privado del conocimiento, se enteró mucho después de su tragedia y quedó tan abatido que al poco tiempo se llevó a su mujer e hijos a París, donde vivió hasta su muerte. Claro está que no le faltaban las rentas que producían sus haciendas de cacao en Balzar; "Cacao de arriba", el de más fino bouquet y por lo tanto el más apreciado y mejor pagado en los mercados de Londres y Hamburgo.

Carlos estudió en el colegio de San Estanislas de París las Humanidades Clásicas, hablaba idiomas, leía a los antiguos y recitaba en latín. Era un humanista, aunque desconocía por completo la nueva poesía francesa que producía tan raras fragancias. De porte viril y carácter animoso, gustaba vestir como un Dandy, campeonaba en Ajedrez y poseía una hermosa voz de tenor ligero con la que conquistaba a las más lindas de los parques Elicios.

De escasos quince años editó en París sus primeras poesías tituladas en Francés: "Preludes, les primicies du cover" en 130 págs. que anunciaron su fina sensibilidad romántica, al año siguiente, en 1.881, sacó "La Terre de Colomb" en 14 págs. poesía que dedicó a la memoria de Andrés Bello.

A los 18 años empezó a estudiar Leyes pero tuvo que abandonar la carrera por un grave accidente, se cayó de un caballo que casi le destrozó una pierna. Alejado a la Costa Azul y sometido a un obligado reposo, mató su tiempo con la literatura por largos meses y publicó una nueva colección de poesías francesas bajo el título de "Los Nocturnes" en 108 págs. que fue celebrada por Víctor Hugo. Entonces se dijo de él que era "un vate sentimental y bien amado de las musas. Su corazón colmena y dulzura y al son de su Laúd, de cordaje de oro, daba al viento sus inspiradas y melodiosas canciones.

Después publicaría "Grains de sable" en un volumen de 178 págs que conoció dos ediciones y la colección "Les nocturnes", de donde Honorato Vásquez tradujo el poema "Mom Plaisir".

Muerto su padre en 1.891 Carlos regresó de casi 26 años a Guayaquil, a conocer a sus familiares y administrar las haciendas. Llegó por la noche y se fue directamente a un Hotel. A la mañana siguiente se encaminó a la casa de su tía Rosario Pérez de Izquieta, situada en el barrio del bajo, a sólo una cuadra de la Merced y vio salir de esa iglesia a una hermosa señorita que se encaminó en la misma dirección que él iba, luego entró a un portón y subió unas escaleras. Rendón la siguió porque justamente era la casa que él buscaba y entonces la gran sorpresa, era el hogar de su tía a quien no recordaba y fue presentado a su prima hermana Amada Izquieta Pérez, de quien ya se había enamorado a primera vista.

Este episodio romántico lo decidió a quedarse en el país y a las contadas semanas se casó con ella, aunque no fueron completamente felices, pues la diferencia de caracteres y de costumbres los desunieron. Amada era beatísima y Carlos libre. Ese año se realizó la partición de bienes de su padre. El 99 hizo fabricar del maestro Tiburcio Anastacio Flores una casa de madera en el solar que había sido de su madre en las Peñas, desde 1.860, por compra a Manuel Herrera. Desde su llegada comenzó a fomentar en Guayaquil la afición por el Ajedrez o juego ciencia, que había cultivado con éxito en Francia, al punto que en 1.919 llevó a la realización el ler. Campeonato realizado en esta ciudad y en 1.921 colaboró en el 1er. Certamen Nacional.

En 1.900 editó "Palabras de Ultratumba en boca del Gran Mariscal" en 4 págs. con motivo de la polémica suscitada con motivo del descubrimiento de los restos de Sucre.

En 1.901 publicó un folleto de 24 págs. con su poema "La Batalla del Pichincha", escrito en su hacienda "El Porvenir", cercana a Babahoyo, donde solía pasar largas temporadas dedicado al cultivo del arroz principalmente.

Desde 1.903 vivió en Lima con los suyos y tuvo una aventura romántica, de la cual nació Alberto Rendón, que se crió con su madre en el Perú, de 15 años contrajo la tuberculosis y llevado a un sanatorio serrano escribió hermosísimas composiciones modernistas, tristes y delicadas, publicadas en un volumen después de su muerte, ocurrida de sólo 23 años de edad.

En Lima publicó el soneto "El Suelo Natal" que dice así: Fragmento.- "Reina del Mar, que baña el occidente / ¡Oh Guayaquil! En tu radiante cielo/ el genio hasta el cenit remonta el vuelo/ e inunda con su luz tu altiva frente / / Eres colmena de industriosa gente / tu llenas, del artífice el anhelo / y al mercader su sed calmas ardiente/. En 1.905 publicó "Hojas desprendidas" en Barranco. Perú, con poesías en 8 págs. (canto de estancias y notas).

En 1.906 regresó a Guayaquil con los suyos, habitaron en su casa de Fco. P. Ycaza y Pichincha y editó en 23 págs. el poema "Recuerdos de Quito" que dedicó, a su amigo Carlos R. Tovar. En 1.908 escribió "Granos de arena", "Sonetos a primavera" y "Romanzas sin música" y publicó "Las Islas Galápagos" poesía en 8 págs.
Este año había vuelto a sus faenas agrícolas. En 1.909 editó "La Batalla del Pichincha" poesía en 24 págs. y "Tolducal, nocturno a mi Madre" con poesía, en 29 págs. Pero en 1.910 salió de ellas para apoyar con persona y dinero la candidatura presidencial del padre de su amigo Víctor Emilio Estrada y durante varios meses asistió a las inauguraciones de los comités electorales estradistas.

Triunfante Estrada, se opuso Alfaro a la entrega del poder y hubo que hacer la revolución. Así subió Estada y designó Ministro de Educación a Rendón.

Manuel J. Calle, que como siempre estaba un si es no en la oposición, escribió burla burlando, lo siguiente: "¡Benditos sean el padre, el hijo y el Espíritu Santo, esto es, Emilio, Víctor Emilio y Ratón Pérez! Quien ha aceptado la cartera de Instrucción Pública no obstante las razones justísimas que alegara primeramente en excusa. El señor Rendón es un joven ilustrado, de limpia historia, con mucho conocimiento del mundo, con aquel raro y precioso don de gente; joven que indudablemente en el manejo de los negocios del gobierno y en la agitación política irá perdiendo poco a poco el feo vicio de hacer versos en francés y en español más o menos afrancesados con mi querido ratoncito Pérez todo es pulcritud y cortesía", y luego volvió a atacarlo con motivo de su "Canto a Sucre", poema escrito por Rendón siendo ministro, para la inauguración de la estatua del Gran Mariscal en Guayaquil; Calle comentó que hubiera sido mejor titularlo "Sucre al Canto" porque la crisis económica era tal que nadie podía ver los sucres sino de perfil o de canto, que es lo mismo.

Muerto el Presidente Estrada, fue reemplazado interinamente por Carlos Freile Zaldumbide, quien ratificó a Rendón y tuvo que hacer frente a la revolución del General Montero, a la guerra civil de fines del año 11 y al arrastre de los Alfaros en enero de 1.912. En esos luctuosos acontecimientos Rendón actuó como Secretario de Estado, aunque sin tomar decisiones vitales; poco después debió defender a los Ministros del vapuleado interinazgo, acusados por la opinión pública, con un artículo extenso y documentado.

En 1.913 recopiló "Tolducal, la estatua de Rocafuerte, etc." en 74 págs. en Quito.

Alejado a su hacienda, volvió a la política el 17 con un artículo polémico de 9 págs. titulado "La nueva frontera", en protesta contra el Tratado Muñoz Vernaza-Suárez firmado en las postrimerías de la segunda administración placista.

Para esa fecha solía pasar en su gran casa de madera, ubicada en P. Ycaza entre General Córdova y Pedro Carbo que tenía un frente muy amplio pues daba la vuelta a esa manzana y sus ratos de ocio jugando ajedrez y conversando con numerosos amigos en el Club de La Unión. Acababa de republicar "Nuevas romanzas" con poesías francesas como "Les preludes", "Les poesías du coeur", "Grains de sable" y "Le Jumbrau" y vuelto a la compañía de los suyos que habían salido de Francia huyendo de la gran guerra, pero unas "fiebres delirantes" lo llevaron a la sepultura en sólo una semana.

Su estatura más que mediana, rostro blanco, agradable y muy arrogante. Pulcro, romántico, galanteador y mujeriego. Fue un poeta en lengua francesa que también solía escribir en castellano bajo un tinte romántico y dulzón, muy a desépoca. Su descendencia reside en Europa. Un tomo inédito de su poesía francesa que conservaba en mi biblioteca se lo obsequié a Hernán Rodríguez Castelo. Algún día se traducirá y publicará. Escribió su epitafio en verso:

Alrededor de la loza
conque sellaréis mi fosa
verdes naranjos sembrad.
Es el árbol que prefiero
y a su sombra, amigo, quiero
para siempre reposar
y si van los pajaritos
en sus nidos a volar
no los espantéis os pido
bendita la voz del nido
que alegra la soledad.