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ALFREDO VERA VERA
POLITICO.- Nació en Guayaquil el 28 de junio de 1.910. Hijo legítimo del Dr. Alfredo R. Vera Benavides, natural de Naranjal abogado de consulta que fue Ministro de la Corte Superior de Guayaquil, demócrata avanzado que sirvió a las instituciones clasistas y fue el fiscal que acusó el crimen colectivo ejecutado contra el pueblo guayaquileño el 15 de noviembre de 1.922, y de Leonor Vera Almendares, guayaquileña hija a su vez del Dr. Pedro José Vera, Abogado, Comisario de Guarra en la batalla de Gatazo en 1.895 y diputado por Los Ríos a la Convención Nacional de 1.896 y nieta del Dr. José Plutarco Vera, Abogado, primer Director de la Biblioteca Municipal de Guayaquil en 1.860 “donante de cuatro colecciones de periódicos importantes y algunos cuadernos interesantes” y cuyo retrato al óleo se conserva en el Salón principal de dicha institución.

Realizó sus primeros estudios en el colegio Tomás Martínez y los secundarios en el Vicente Rocafuerte, donde obtuvo el 1.926 el premio de La Filantrópica al mejor alumno.

En 1.928 se graduó de bachiller con la nota máxima y por aclamación y aunque su deseo fue estudiar Ingeniería no pudo hacerlo por no existir dicha Facultad. Entonces ingresó a Jurisprudencia donde formó parte de la Fracción Universitaria de Izquierda (FUDEI) compuesta por 17 estudiantes, que dirigía Jorge Mejía Cedeño, del sexto curso, quien los adoctrinaba sobre el marxismo, leyendo y comentando obras en su casa de Chimborazo y Aguirre. Por entonces trabajó como Bedel en el Vicente Rocafuerte.

La FUDEI proclamó una reforma de la enseñanza superior, al igual que había ocurrido en la Universidad de Córdoba, en Argentina, en 1.919; pero ésta iba más lejos, porque sus miembros declaraban: “Luchamos por una sociedad mejor para tener una educación mejor”. Y salieron a las calles donde fueron apaleados por la policía y sus esbirros en los mítines estudiantiles y hasta el consejo Universitario decretó la cruel pena de expulsión de los miembros de la Fracción por cinco años de los claustros universitarios.

El FUDEI publicó un folleto incendiario pero no exento de Justicia y verdad titulado “Proceso contra la Universidad de Guayaquil”. El Escándalo fue enorme y las víctimas quedaron socialmente marcadas por haber levantado la bandera de la reforma universitaria.

Vera perdió su cargo en el Vicente Rocafuerte, pero lejos de amilanarse, la mayoría de los miembros de la Fracción formaron el “Grupo Marxista Adelante” (GRUMARXAD). En ese grupo figuraron Jorge Mejía Cedeño, Carlos Guevara Moreno, Rafael Coello Serrano, Leonidas Avilés Robinson, Humberto del Pino, Humberto Mata Martínez, José Joaquín Silva, Alfredo Vera, etc.

En 1.930 fundaron el Partido Comunista del Ecuador algunos de esos estudiantes, con Rosendo Naula, Luis Maldonado Estrada, Tomás Regato (sombrerero), los obreros portuarios Bernardino Poveda y Leonidas Hidalgo (a) “Revisado” quien tenía mucho carisma popular, el sastre Vicente Mera y otros elementos trabajadores y editaron el periódico “Bandera Roja” en la imprenta de la Confederación Obrera del Guayas.

El Dr. Antonio Parra Velasco, Secretario del Consejo Provincial del Guayas, llevó a Vera a trabajar como Ayudante de Secretaría y “Como allí estaba obligado a redactar las actas de las secciones”, aprendió Taquigrafía en sólo tres meses con el sistema inventado por el sabio español Francisco de Paula Martí en 1.803, que se lo enseñó el experimentado taquígrafo Alberto Pombar.

El partido comunista de Guayaquil entró en biligerancia con los comunistas de Quito que dirigía el Dr. Ricardo Paredes y que estaba afiliado a la III Internacional y con el grupo de Milagro formado por Neptalí Pacheco León y Antonio Ruiz Flores que seguía las directivas de Paredes. Para unificarlos llegó en 1.932 el diputado uruguayo Ernesto Gómez.

En 1.932 contrajo matrimonio con Baltita Arrata Macías, con quien se conocía desde niño.

En 1.934 viajó a Quito y ganó por concurso la plaza de taquígrafo parlamentario de la Cámara de Diputados y luego del Congreso pleno, matriculándose en el primer curso de Jurisprudencia en la Universidad Central, en 1.935 fue secretario-profesor del colegio 24 de Mayo de la capital. En 1.936 preparó un texto de Taquigrafía para el concurso convocado por el Ministerio de Educación, que finalmente no se realizó. Este trabajo sirvió de antecedente lejano a su “Taquigrafía Española Modernizada”, editada en 1.964, en 284 pags. que ha tenido cuatro ediciones.

Habiéndose producido la dictadura, el Ing. Federico Páez influenciado por su consejero fascista alemán Dr. Kuhne, emprendió la represión de la izquierdas en 1.935
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Entonces Vera organizó “La Cadena de la felicidad Nacional” con boletines que circulaban de mano en mano y por correo denunciando los abusos del régimen. Fue detenido, permaneció un mes en el panóptico hasta que paso desterrado a Santiago de Chile, y vivió pobremente y cuando ascendió al poder el General Alberto Enríquez Gallo y convocó a la Asamblea Nacional constituyente del 38, aceptó ser taquígrafo en dicha Asamblea por poco tiempo y pues había reanudado sus estudios en la Universidad de Guayaquil.

A fines de ese año propuso públicamente la formación de un frente común de Izquierdas bajo el nombre de “Partido Popular Ecuatoriano”, a base del Comunismo, del Socialismo y de la Vanguardia Revolucionaria Socialista que lideraba Clotario Paz.

En el mismo año fundó en Guayaquil la Librería “Vera y Cía”, asociándose con su hermano Pedro Jorge y luego con Enrique Barrezueta.

En 1.941 poco antes de ocurrir la invasión peruana, dictó una conferencia radial titulada “Mito y destino de Galápagos”, que imprimió ese mismo año en un folleto de 25 págs., estudiando el conflicto que se veía venir y recomendado la negociación inteligente y soberana de la ideas con Estados Unidos, para evitar la agresión del Perú y la forzada cesión gratuita de bases militares, como lo hizo inútilmente después de la invasión el gobierno de Arroyo del Río.

Desde 1.942 numerosos políticos e intelectuales acostumbraban reunirse en la librería Vera a conspirar contra el régimen arroyista. Entonces el Dr. Francisco Arízaga Luque incorporó a Vera al comando político de Alianza Democrática Ecuatoriana (ADE) y comenzaron a organizar la revolución, en contacto con la juventud militar, para el 6 de Junio de 1.944, segundo día de las elecciones presidenciales, cuando se suponía que se consumaría un nuevo fraude, pero el 27 de Mayo la pesquisa apresó a Barrezueta, socio de Vera que era el tesorero de ADE, y se adelantó la revolución para el día 28, por temor a ser liquidados. Enseguida formó parte del Concejo Cantonal que presidió Víctor Emilio Estrada, a quien acompañó a Quito a entrevistarse con Velasco Ibarra.

Velasco le ofreció el Ministro de Educación que Vera aceptó sin vislumbrar la soterrada resistencia de los sectores reaccionario y de los ministros Carlos Guevara Moreno y Camilo Ponce Enríquez, celosos de la participación de un miembro del comando de ADE en el Gobierno.

Su corto paso por el Ministerio, de siete meses solamente, fue muy provechoso para el país pues redactó el decreto de creación de la Casa de la Cultura que hizo aprobar de Velasco Ibarra con fecha anterior a la instalación de la Asamblea Constituyente. Obtuvo la expedición de la Ley de Escalafón y Sueldos del Magisterio Nacional, que liberó de la indigencia a los maestros aumentándoles el sueldo por categorías y emprendió una trascendental campaña para la construcción de locales escolares. Fundó el Colegio 28 de Mayo y numerosos planteles en todo el país. Promovió la construcción de las ciudadelas universitarias de Quito y Guayaquil. Fue el mejor ministro y justo por ello cayó en Enero del 45, pues así son los celos políticos en nuestro país. (1)

Poco después rindió el grado de Abogado y doctor con un tema de tesis denunciado en 1.943 con el título de “Efectividad de la Función Electoral”, que incluyó en su Libro “Anhelo y pasión de la democracia ecuatoriana”, editado en 1.948, en 365 págs., que contiene un estudio de la trayectoria de nuestra democracia, de la reforma electoral y un proyecto de Ley de Elecciones, obra de densidad política y social que lo ubicó entre los tratadistas políticos más importantes del Ecuador de todos los tiempos.


(1) Preguntado Alfredo Vera sobre la causa de su fulminante destitución no me quiso decir nada, pero en Abril de 1.992 al entrevistar a Edmundo Carbos Bravo, quien fue subsecretario suyo, me contó lo siguiente; Velasco apreciaba mucho a Vera. Estaba en Guayaquil y lo fue a despedir al aeropuerto enviándole saludos a Baltita Arrata de Vera que se asilaba aquejada de alguna dolencia en una clínica en Quito. Vera tomó el avión para la capital y entonces el ministro de Finanzas Mariano Suárez Veintimilla se quejó con el Presidente diciéndole que por sectarismo Vera había dispuesto que un sobrante de S/. 900.000 que él tenía destinados para restaurar un Colegio de unas pobres monjitas, ordenando que fuera entregado al normal Juan Montalvo de Quito. Oir Velasco la sarta de mentiras y montar en indignación fue todo uno y en uno de sus famosos improntus canceló al gran ministro que iba en pleno vuelo, de suerte que cuando aterrizó el avión en el aeropuerto de Quito, ya se conocía la noticia de sus destitución. El asunto se prestó a todo tipo de comentarios y algunos de tan mal gusto que el presidente Velasco Ibarra quedó sumamente desprestigiado.

Entre 1.948 y el 50 fue insultado soezmente en la revista “Comentarios del momento” por los cefepistas de Guevara Moreno, por el simple hecho de ser comunista.

En 1.950 participó en la organización de Alianza Popular a la desprendida del PCE que buscaba la aplicación del marxismo a la realidad nacional. Fue electo Concejal de Guayaquil por dos periodos consecutivos. Como presidente de la Comisión de Obras Públicas hizo construir el malecón del Salado, la canalización y pavimentación definitiva de la avenida 9 de Octubre y otras calles centrales, inició la pavimentación integral de la ciudad, el mirador del Cerro Santa Ana, planificó la ampliación del malecón del Río Guayas, la arborización, la pavimentación e iluminación obligatoria de los portales; hizo expedir numerosas ordenanzas como la de Inquilinato, Avalúo de Predios Rústicos, Estabilidad y Ascenso de los trabajadores municipales, Impuestos Progresivo a los solares desocupados, Espectáculos. Hizo recuperar del Jockey Club más de 200.000 m2, terrenos donde hoy existe el centro Cívico.

En 1.952 figuró como Candidato a la alcaldía de Guayaquil por “Alianza Popular” agrupación compuesta por un frente amplió de izquierda, ante Guevara Moreno.

En 1.953 apoyó a Velasco para tumbar a Guevara de la Alcaldía y en represalia fue expulsado del PCE. sin embargo, el tiempo le dio la razón, pues, el populismo de Guevara creó en Guayaquil un caciquismo folklórico y pernicioso y un poderosos movimiento antizquierdista.

En 1.958 fue profesor de Historia de la Cultura, Status de Diplomáticos y funcionarios Internacionales y otras materias en la Escuela de Diplomacia, y de Historia del Derecho en la Facultad de Jurisprudencia de la Universidad de Guayaquil.

En 1.960 publicó “Importancia histórica mundial de las Naciones Unidas”.

En 1.961 visitó Cuba y a su regreso dio a la prensa “Cuba, un mundo Nuevo”, en 94 págs.

En 1.963, al instaurarse la dictadura militar de Castro Jijón, se expulsó de sus cátedras universitarias a más de un centenar de profesores; entre ellos se encontró Alfredo Vera, quien aprovechó el tiempo que le quedaba libre para concluir sus texto de Taquigrafía, publicado el 66, que impactó a nivel internacional por sus simplificaciones y descubrimientos tales como “Los tres tipos de articulación o concurrencia de consonantes contiguas que hay en nuestras lengua”. La obra fue excepcionalmente bien acogida y el autor felicitado por el Presidente de la Federación Taquigráfica Española como “el digno continuador que requería el sistema Martí”. La Municipalidad de Guayaquil le confirió medalla de oro y diploma de honor.

En 1.966 el Consejo de Guayaquil contrató sus servicios como Asesor Jurídico de Legislación. De esa época son numerosas Ordenanzas como la de Patente de actividades económicas, Vía Pública, Tasa de Alumbrado y Aseo de Calles, Contribuciones Especiales de Menores, Propiedad Horizontal, Empresa de Alcantarillado, Desarrollo Urbano, Impuesto al Juego , Plan General Urbano, etc. mejorando considerablemente las rentas de la comuna, elaboró el proyecto de decreto legislativo que autorizó la emisión de bonos por 300 millones de sucres, que permitió a la Municipalidad salir de la quiebra, consiguió del Gobierno la entrega a la ciudad de la mitad de las tierras expropiadas en la Saiba y el Guasmo.

En 1.969 el Ministerio de Recursos Naturales lo contrató como Asesor Jurídico Petrolero y presidente de la comisión negociadora integrada con el Dr. Cyrano Tama y el Ing. Rodrígo Cabezas para la revisión del inicuo contrato petrolero que la dictadura militar celebró con Texaco- Gulf obteniéndose una indemnización de diez millones de dólares y el reconocimiento de la propiedad del estado sobre el oleoducto.

En 1.970 entregó el proyecto de Abolición del trabajo precario en la agricultura, que tenía redactado desde 1.961 y que convertido en ley como decreto 1.001 erradicó el precarismo en el país, aumentado las producción de arroz y otros artículos. También elaboró el proyecto de la Ley de Hidrocarburos y la de creación de la Corporación Estatal Petrolera Ecuatoriana (CEPE).

Lamentablemente el complemento de la abolición del trabajo precario que hubiera sido la Ley de Cooperativas Rurales y Desarrollo Agrícola y Agropecuario no llegó a dictarse por la oposición de elementos conservadores y de las Cámaras de Agricultura y contemplada la Creación de cooperativas rurales mixtas donde el Estado pone la tierra, maquinarias y dinero y los campesinos su trabajo. Este proyecto recién se publicó en 1.984, como simple aspiración, en un folleto de 30 págs. en la imprenta de la Universidad de Guayaquil. También elaboró la Ley de Educación Superior de 1.970 que habría servido para ordenar y mejorar las universidades y escuelas politécnicas, pero cuya aplicación la impidieron la demagogia y el sectarismo.

En 1.972 redactó una “Declaración de Principio” que adoptó la dictadura militar del General Guillermo Rodríguez Lara como plan de gobierno, documento avanzadísimo aún para nuestra época, que la inepta burocracia olvidó al poco tiempo.

En ese año se jubiló, viviendo en Quito hasta el 75; pero por razones de salud de su cónyuge pasaron a residir en Salinas hasta el 77. Entonces fue designado Ministro Encargado de Negocios en Portugal, cargo que renunció en 1.979 después de haber obtenido la edición en Madrid de su libro “Taquigrafía, Política y Cultura” en 120 pags. alegato en favor de tan importante arte, una de las técnicas instrumentales de la cultura humana, con la Lectura, Escritura Común y Mecanografía.

En 1.981 dictó en la Universidad Complutense de Madrid, por encargo del Ministerio de Educación de España, un curso de 4 meses para la formación de 50 profesores de Taquigrafía, según su sistema modernizado y consiguió que la Editorial Paraninfo lanzara la cuarta edición de su texto, mas, el avavnce de la ciencia y la aparición de las grabadoras de bolsillo, terminaron con la taquigrafía a nivel mundial.

En ese año apareció con el No. 115 en la Colección Letras del Ecuador de la Casa de la Cultura, su selección de relatos titulada “Un Héroe de 12 años y otros cuentos”, con 15 textos, en 180. págs.

En 1.982 publicó “Reforma Ortográfica de la Lengua Española” en 56 págs., y en 1.984 “Problemas Educativos” en 76 págs.

Dedicaba su tiempo a la investigación del orígen y trascendencia de la nación ecuatoriana, obra que esperaba dar a conocer dentro de poco. Por su carácter siempre alegre y suave como es la superficie pulida del acero gozaba de numerosas relaciones, amistades y simpatías. En Guayaquil falleció el domingo 18 de Julio de 1.999 de 89 años.

Alto, delgado trigueño, ojos y pelo negro que el tiempo había comenzado a encanecer, ejerció una notabilísima influencia en la legislación y el gobierno del país “por tener ideas clara y firmes, no extremistas, no dogmáticas”, hombre de izquierda avanzada, disciplinado y leal, poseía una del las mentalidades mas lucidas del país, pero el Ecuador no le hizo entera justicia porque no se dedisó a lo literario.