VOLVER A LOS TOMOS
.....................................................................................................................................................................

CARLOS CALDERÓN CHICO
PERIODISTA.- Nació en Guayaquil el 14 de Junio de 1953, hijo legitimo de Carlos Calderón Moncayo, agente vendedor y de Olga Chico Parra, ambos guayaquileños.

Realizó sus estudios en el escuela Fiscal "Velasco Ibarra", donde obtuvo el 1965 primer puesto en el Concurso Interescolar de Oratoria, sobre el tema "El 9 de Octubre de 1820"; la secundaria en el Colegió Particular "13 de Abril", sucediendo que durante el cuarto año le mandaron a confeccionar unos balances y como no pudo cuadrarlos lo amenazaron con dejarlo de año, por lo que decidió cambiar de Colegio y de especialidad e ingresó al Particular "Pedro Garbo", especialización Filosóficas Sociales "no tuve profesor que motivara a la lectura; incluso recuerdo que uno de ellos dictaba seis materias. En estas condiciones ¿Quien puede aprender algo? "Y agrega "El Profesor que daba casi todas las materias, me reclamaba porque no había leído El Capital, de Carlos Marx, entonces, Ud. no sabe nada, me decía como queriéndose burlar de mi".

Allí conocería a Raúl Márquez Braratta y a Fernando Naranjo Espinosa, con quienes llegaría a tener una entrañable amistad, organizando la Asociación Cultural del Colegio, que entre otras cosa permitió implementar una buena biblioteca y llevar a escritores para que brindaran conferencias. Esto no gustó a la autoridades del plantel, que pretendieron expulsar. La especie de taller literario que formaría con las personas citadas, le permitió abordar toda clase de lecturas, principalmente literarias e históricas. Recuerda que una vez su padre le llevó dos libros, "El estado y la Revolución" de Lenin y "Del Crimen del ejido a la Revolución del 9 de Julio de 1925", de Oswaldo Albornoz y fueron los primeros libros que leyó orgánicamente según propia confesión. En 1968 le sustrajo a su papá un cheque de S/. 4000, una gran cantidad para la época lo cambió, se dirigió a los puesto de libros usados y compró una cantidad de libros sobre literatura ecuatoriana y muchas obras de Lenín; sin embargo, no se considera leninista, sino que lo admira por su actitud de gran revolucionario y humanista.

Vivía en Riobamba y Piedrahita, cerca de la Casa de la Cultura Núcleo del Guayas, y por las tardes concurría la café "La Macarena" o "Montreal", donde conversaba hasta avanzadas horas de la noche con amigos escritores. Allí conoció a los poetas Fernando Nieto, Fernando Artieda, Edwin Ulloa, Jorge Velasco, Juan Villafuerte y Humberto More, entre otros.

En 1971 pasó varias temporadas en casa de su amigo Fernando Naranjo, dedicado a leer las obras del bom latinoamericano el, 72 se graduó de bachiller en Humanidades Modernas y comenzó a enseñar en el Colegio Particular "Latino Alemán Goethe"; trabajó un año por un sueldo mensual de S/. 800, dictaba Castellano, organizaba actos culturales en el mencionado establecimiento, estudiaba en la Facultad de Filosofía y Letras del Universidad de Guayaquil, especialización Literatura y Castellano.

Entre los años 1973-75 enseñó Gramática e Historia y Geografía en el Colegio Oriente, ubicado en Portete y Guaranda; allí pernoctaba, porque se había separado de su casa. Durante temporadas dictaría la cátedra de Literatura Ecuatoriana en el colegio Nacional de Señoritas "Guayaquil" y Facultad de Filosofía y letras. En 1974, conjuntamente con el escritor Jorge Velasco, viajaron invitados por la Universidad del valle al IV Congreso de la Nueva Narrativa Hispanoamericana, aprovechando de esta permanencia para entrevistar a varios escritores como Eduardo Gudiño y Femando Alegría, entre otros.

En 1975, con el poeta Hugo Salazar Tamariz, publicó en la prensa de Núcleo del Guayas una antología titulada "Nuevos cuentista del Ecuador" dentro de la Colección Letras de la mencionada institución; Calderón fue el autor de la selección de cuentos y de las fichas bibliográficas escribió el prólogo, mas, como toda antología, forzosamente peco de incompleta y fue acusado conjuntamente con el poeta Fernando Nieto Cadena de " parricidas Culturales".

En 1976, en la Revista Puesto de Combate de Bogotá, dirigida por el escritor Melcíades Arévalo, publicó la entrevista titulada Agustín Cueva y los Problemas del Subdesarrollo. De allí en adelante continuó realizando entrevistas cortas a diversos intelectuales y surgieron "Presencia de Fernando Nieto en la Literatura Ecuatoriana", "Dialogando con Pedro Saad Herrería'" y "Entrevista a Eduardo Gudiño Kieffer" en la revista Puño y Letra, de creación y análisis, que editaba en al Universidad de Guayaquil, de la que aparecieron dos número, pues al comenzar a levantarse los textos del tercero fue censurada a causa de un cuento de Fernando Artieda, equivocadamente calificado de pornográfico.

Entre 1975 y el 76 dictó Literatura en la Academia Speedwriting, vivía en un pensión sórdida, en el 76 salió en Expreso su articulo "Bis a Bis con Miguel Donoso Pareja", reproducido en el diario El Tiempo de Quito, esta entrevista originaría una dura respuestas de sectores intelectuales de la ciudad, por la amarga carga critica de Donoso. En 1977, como profesor sustituto, dictó la cátedra de Literatura Ecuatoriana en el Colegio de Señorita Guayaquil. Ese año publicó un articuló sobre el poeta argentino. Jorge Alejandro Boccanera, en la Revista Alero de la Universidad de San Carlos de Guatemala y sustentó su tesis previa a la licenciatura en Literatura que versó sobre "Literatura y compromiso político en el Ecuador del siglo XX, en 160 páginas, aún inédita, pues la considera llena de imperfecciones y deficiencias. Ese año El Telégrafo público el primero de sus tres artículos sobre el poeta Jorge Enrique Adoum titulado "En Tomo a entre Marx y una mujer desnuda", después saldría "Informe personal sobre la situación" en la Revista El Guacamayo y la serpiente del Núcleo del Azuay de la Casa de la Cultura, reproducida en 1978 en la revista Pijao de arte y literatura de Ibagué, Colombia; en 1981, en el número 31 de la revista Ariel internacional, editó "Jorge Enrique Adoum había sobre literatura, Marx y una mujer desnuda." :

Ese año vivió en Caracas tres meses, dando conferencias en las Universidades de Oriente y casa de la Cultura de El Tigre y Cumaná, donde publico su articulo "Femando Alegría y su recuerdo de Chile". y una novedosa selección de narradores ecuatorianos con el tirulo de Nuevos Cuentitas del Ecuador", en el Suplemento Cultural Racha de Cumaná; luego pasó un mes en Bogotá, se alojó en casa del escrito Isaías Peña Gutiérrez, forma/ido parte de las tertulias literarias de entonces.

En 1980 asistió al seminario que sobre crítica literaria dicto en Guayaquil Hernán Rodríguez Castelo y contrajo matrimonio con la Lcda. Angela Salazar Guevara; tiene tres hijos. En el mismo año publico una larga entrevista titulada preguntas a un Fabulador: Jorge Velasco Mackenzie, en el diario El Telégrafo.

En 1981 viajó en plan cultural a Lima con el escritor Edwin Ulloa, lo que les permitió un contacto enriquecedor con escritores peruanos, ese mismo arlo se desempeñaba como catedrático de Economía Ecuatoriana en el Instituto Normal "Leónidas García" y de Historia y Literatura del Ecuador en el Colegio particular "Naciones Unidas" y desplegó una intensa actividad, organizando conferencias, mesas redondas, llevando escritores, etc., lo cual fue mirado con entusiasmo por los estudiantes, no así por muchos de sus colegas.

En 1981 apareció en el mismo diario su entrevista con el teórico de la literatura argentina: Oscar Tacca: "Las Voces de la Novela, reproducida en la revista "El Guacamayo y la serpiente"; así mismo vieron la luz dos largas conversaciones con Hugo Mayo y Miguel Donoso Pareja, que otra vez critico amargamente a todos. El año 82, en la Revista Letras del Ecuador órgano de Literatura de la casa de la Cultura Ecuatoriana, apareció una nueva y larga entrevista con el sociólogo Agustín Cueva Dávila. Ya era considerado un especialista en entrevista para la prensa, la revista cubana Casa de las Américas, en su número 1237, edito "Selección de Narradores Ecuatorianos", trabajo realizado conjuntamente con Iván Eguez y Francisco Proaño.

Entre los años 1982-84 se desempeñó como redactor político y cultural del Diario Meridiano (matutino) y la Segunda (Vespertino), además coordinó el Suplemento Meridiano Cultural, que ejercito una significativa promoción de nuevos valores literarios y que lamentablemente dejó de circular porque no representaba réditos económicos a sus empresarios.

En 1.983 se mudó a una villa propia con su familia, en la ciudadela Guangala, acondicionando su extensa biblioteca de más de tres mil volúmenes entre libros, colecciones de periódicos y revista ecuatorianas, considerada una de las mejores de autores nacionales pues es un estudioso de todo aquello que tiene que ver con las ciencias sociales ecuatorianas.

Semanalmente recorre los puestos de libros usados y a veces realiza canjes de libros repetidos, tiene corresponsales en diversos partes del país que le remiten las novedades bibliográficas. Cuenta con in archivo de la palabra, formado por un centenar de cassetts de larga duración conteniendo los diálogos de sus entrevistas. Igualmente un archivo de publicaciones periodísticas especializadas tanto de literatura e historia de los últimos diez años, casi único en la República, pues no conozco que nadie más los haya formado, a excepción de G. H Mata en Cuenca y del Banco Central de Quito, que lo tiene empastado, por materia y por autores con los más importantes escritores de la prensa ecuatoriana y algunos del exterior. Tanto amor por las letras lo ha convertido en bibliómano y bibliógrafo.

En 1983 concurrió al seminario sobre crítica literaria contemporánea dictada por Miguel Donoso Pareja en la facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Guayaquil, como parte de su preparación para el doctorado en literatura, que no ha querido continuar. Su amigo Alejandro Martínez Estrada, en un gesto de amistad verdadera, auspició la publicación de su primer libro titulado "Literatura, autores y Algo más", que contiene una veintena de conversaciones con escritores hispanoamericanos, en 262 pags. convertido en una especie de texto para profesores y estudiantes de literatura porque condene notas bibliográfica sobre los autores y recoge una interesante discusión que se diera en tomo a la novela "Entre Marx y una mujer desnuda" de Adoum. Con esta obra reafirmó su condición de interpelante crítico sobre las letras nacionales, pues obliga a sus entrevistados a pronunciarse sobre autores, libros y tópicos en general.

En 1985 publicó "Pedro Jorge Vera se confiesa: Política y literatura en 123 págs. su primera entrevista de larga duración e inicial intento por abordar a través de conversaciones la vida y obra de aquellos personajes que han hecho literatura y política en el país, el libro trae noticias sobre el quehacer intelectual y político del Ecuador a través de un polémico personaje como era Vera, también revela los notables progresos culturales de Calderón, de su maduración y conocimiento histórico del país y marcó un hito en el periodismo nacional. Sin embargo, no recibió premio ni reconocimiento por parte de institucional alguna. Entonces, cabe el cuestionamiento ¿Que se entiende por periodismo en nuestro país? ¿La entrevista corta, nimia, vacua y superficial, ciertamente mediocre y fácil de leer?.

En 1984 ocurrió que durante el desarrollo de una entrevista a Blasfo Peñaherrera lo cercó tanto y tan bien, que en cierto momento el entrevistado perdió las paciencias y de un sonoro manotazo apagó la grabadora.

Entre 1985 y 1986 dirigió el suplemento Semana de Expreso y salió a la luz un nuevo libro "Palabras y realidades en el no. 2 de la Colección. Viento del Pueblo, en 223 págs. reafirmando su posición de Intelectual bien enterado de libros y autores, incisivo y penetrante en sus cuestionamientos con 11 entrevistas realizadas desde 1985, seis inéditas, una rechazada a causa de rencillas personales y cuatro ya conocidas a través de la prensa. En este mismo lapso publicó Bulgaria de hoy (vista por ecuatorianos), escrito conjuntamente con Pedro Jorge Vera, Nelson Estupiñán Bass, Rene Mauge y otros; igualmente ve la luz otro libro, "Manuel Medina Castro homenajes", en 102 págs. A fines del año 1986 publico en la colección la Rosa de Papel del Núcleo del Guayas de la casa de la Cultura "Poemas de Hugo Mayo" (Introducción y Selección). Aparte ha realizado prólogo y notas introductorias a varios libros: La Perspectivas, Cuentos de Alsino Ramírez Estrada. La rosa Navegable, poesía del nicaragüense Ciro Molina, Dimensión del dolor, Horacio Hidrobo, poesía; Ecuador: estado de emergencia, ensayo periodístico de Alejandro Martínez; El Libro nacional: ese desconocido, de Edgar Freiré, Incursiones en el mundo literario del Ecuador, de Michael Handelsman, entre otros.

Desde 1985 a 1986 se desempeño como Secretario-Coordinador de la Revista de a Universidad de Guayaquil posteriormente pasó a Coordinador de Publicaciones de la misma Institución, y fue corresponsal de la revista "Diners" y editor de Crónica del Río" de Núcleo del Guayas de la Casa de la Cultura. Sus colaboraciones, especialmente las largas entrevistas sobre literatura, historia o política, lo llevan a las principales publicaciones del país. Dirigió el suplemento Dominical Matapalo de la Editorial El Conejo, que circuló con el Telégrafo. Y esta empeñado en sacar adelante un ambicioso proyecto cultural consistente en la preservación a través de entrevistas, los recursos, las impresiones y vivencias de políticos y literatos. Ya ha realizado las seis primeras: Ángel F. Rojas, Leopoldo Benites Vinueza, Adalberto Ortiz, Carlos Julio Arosemena Monroy, León Roídos Aguilera, Alfredo Pareja Diezcanseco, como testimonio de un ayer reciente, obteniendo a través del dialogo de un periodista calificado de "pura dinamita" por un escritor de la vieja guardia.

Caso extraño el de Calderón Chico pues siendo profesor titulado prefiere en la actualidad mantenerse al margen del magisterio y así lo ha confesado.

Su experiencia en la docencia universitaria está centrada en la Universidad de Babahoyo, cuando entre 1975-76 dictó la Cátedra de Realidad del Ecuador, y en el mismo período fue ayudante de cátedra en la Universidad de Guayaquil en la Facultad de Filosofía en la misma materia.

De estatura mediana, robusto, piel canela, ojos café, pelo negro y barba, sus grandes lentes de cristal muestran al lector inveterado y su estilo rápido, incisivo, directo y claro, como debe ser para periódico, deja entrever una erudición poco común, pues sus logros enseñan deleitando y por ellos son usado como textos en colegios y universidades. De ideales elevados, milita en la izquierda sin estar afiliado a partido político alguno. Aunque por dos ocasiones ha estado detenido durante su vida estudiantil, siendo la primera en 1969 cuando fue brutalmente golpeado y la segunda en 1976. En 1988 editó "Jorge Enrique Adoum", entrevista en dos tiempos; en 93 pags. Quito.