VOLVER A LOS TOMOS
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Casi enseguida y por ciertas desavenencias conyugales viajó a la casa de unos primos en New York y aunque solo pensaba permanecer cinco meses prolongó su ausencia por cinco años. Unos trabajos iniciales como obrero en una factoría de lámparas en Brooklyn, el aprendizaje nocturno de inglés en “The City College” y una que otra revisión de bibliotecas coparon su primer año. El 68 amistó con Enrique Ojeda, profesor ecuatoriano en New Paltz, quien le abrió las puertas de esa U. en Connecticut y dictó el curso de verano de tres meses de duración sobre Literatura Hispanoamericana. Allí trató al poeta cubano Eugenio Florit, profesor de Columbia U. “quien me presentó a un hermano de García Lorca y fui invitado por éste a dictar el curso de verano del 69 sobre Literatura Hispanoamericana en Columbia.”El 69 salió publicada en Madrid una selección suya titulada “Siete Poetas del Ecuador” con notas biográficas, dentro de la Colección Antología Hispana, que ha conocido una segunda edición en Cuenca en l69 pags

El 70 fue contratado como Asesor Educativo de la Unesco en Madrid y frecuentó las reuniones literarias del café Teidi a las que también concurría los poetas Gerardo Diego, Juan Goitisolo, Luis Rosales y Gloria Fuertes, estudió el archivo de Rubén Darío y las bibliotecas del Ateneo, la Academia de la Lengua y el Instituto de Cultura Hispánica, siguió un curso de Antropología Cultural y Arqueología en la U. de Sevilla con el profesor Alsina Franch, dictó una conferencia en el Ateneo de Madrid, escribió para la “Estafeta Literaria” y recibió la oferta de dictar Literatura Hispanoamericana en la U. de Pamplona, donde solo llegó por una semana de conferencias; sin embargo, prefirió retornar a Madrid.


El 71 vivió dos meses en Alemania preparando con el escritor centroamericano Alvaro Menéndez Leal la primera “Antología del relato ecuatoriano” en idioma alemán. A finales de año visitaba diariamente la casa del poeta Vicente Aleixandre en Madrid. En Junio del 72 volvió a New York contratado para dos conferencias en la U. de Minneapolis, Minesota, sobre la poesía filosófica de Vallejo y la última generación poética del Ecuador.

En Diciembre regresó a Cuenca por la mala salud de su madre y allí estuvo hasta que ocurrió su fallecimiento, quedando tan afectado que decidió tomar unas vacaciones en La Libertad, donde permaneció hasta el 75 al frente del Vicerectorado del Colegio Luis Célleri. Mientras tanto, con el dinero de su herencia adquirió una finca en Olón al pié del mar y de los cerros, que trabajó y sembró de arboles frutales. Fueron dos años de viajar constantemente entre Olón y La Libertad, leyendo, escribiendo, dictando clases, meditando siempre. Olón fue un remanso tranquilizador y al fin se dio la experiencia religiosa que tanto había buscado su espíritu desengañado, cuando en noche de luna, caminando pensativamente por la playa y teniendo como fondo los cerros y muy cerca las olas del mar, reencontró a Dios a través de un terceto // Quien sinó tu que puso en esta esquina / una lámpara azul y una colina / para reencontrarnos otra vez los dos. //

El 73 publicó “El espantajo y el río” dedicado al poeta Clemente Soto Vélez de New York, con poesía escrita en el exterior, muy influencia en la lectura de Nicanor Parra y Gloria Fuertes, cuya segunda parte contiene una Elegía a la muerte de su madre y lleva por título “La Bufanda negra”.

Ambas producciones fueron favorablemente acogidas. Seis años las separaban de su última obra, años fértiles en viajes y experiencias que dieron como resultado “una voz personal empeñada en nuevas búsquedas y el ejercicio de variados registros. Radical renovación de su lenguaje poético, ahora sensual, desenfadado de imágenes, con mucho de perturbador en metáfora y vivencia y que pasa con facilidad a modos antilíricos, sardónicos e irónicos. Horas de aperturas al mundo y al lenguaje.”

// Yo y conmigo. // Quema y aguarda lo que muerde el leño / asusta al horizonte y va conmigo, / se parece al cordial que anda de amigo / anidando en el fuego de mi sueño. // Nadie diría que en su empén de empeño / dice amarillo por mecerse trigo, / se encadera en el ámbar del ombligo, / y sin ser mío se apodera dueño. // Anda a mi lado, coge lo que falta / frente a mi corazón rebuzna y salta /y otras veces despacito trina. // No se parece a mi pero le encanta / ponerse mi zapato y mi garganta / y siendo lobo hacerse golondrina. //

El 74 regresó a Guayaquil, retomó su cátedra en la Facultad de Filosofía y sacó “Poesía de un tiempo”, la generación del sesenta, notas, poemas, cartas, en 130 pags. triunfó en el Concurso de poesía Medardo Angel Silva organizado por el Centro Municipal de Cultura de Guayaquil con un conjunto de sonetos titulados “Las otras bienaventuranzas”. El 76 prologó el Volumen 13 de Poesía ecuatoriana del siglo veinte en la Colección Letras del Ecuador.

El 78 lanzó al mercado nacional a través de la Editorial del Pacífico su célebre texto de Literatura Ecuatoriana para sexto curso y que va por la sexta edición, siendo el más difundido sobre la materia en el país. Allí constan intercaladas sus obras en prosa..

El 86, domiciliado en forma definitiva en Guayaquil, habita en una villa del barrio Orellana y publicó “Jugando a la pájara pinta” donde persiste su estilo sardónico y se avizora una transición a cierta poesía filosófica.

De estatura mediana, tez blanca, pelo rubio y escaso, ojos plomos que normalmente protege con lentes obscuros, contextura delgada, conversación ágil, agradable, llana y erudita. Temperamentalmente inquieto y aventurero, goza de numerosas amistades en los Estados Unidos y Europa donde pudo y no quiso emprender una carrera como scholar, que le hubiera deparado muchas satisfacciones dado el alto nivel de vida que tienen los profesores de las Universidades del primer mundo, pues prefirió la vida rutinaria y gris de Guayaquil, por estar de acuerdo con el deseo de ser útil a su país. Veraz y acertadísimo en sus juicios críticos, es de los pocos ecuatorianos que domina la difícil ciencia y arte de la estilística. Tiene dos trabajos, uno sobre el Modernismo en el Ecuador y otro sobre la península.

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