SECUNDINO SAENZ DE
TEJADA Y DARQUEA
POLITICO.- Nació
en Guayaquil el 29 de Abril de l.890 y fueron sus
padres legítimos el Ingeniero Tito Gémino
Sáenz de Tejada y Diez de Espada, natural de
Guernica en España y que arribó a Guayaquil
en l.880 como minero. Aquí formó la
“Compañía Exploradora” con
varios accionistas, el 87 hizo venir del distrito
mineral de Hualgayoc en el Perú al Ingeniero
holandés Carlos Van Isschot con sus cateadores.
Juntos exploraron las zonas auríferas de Zaruma
y hallaron las minas Favorita y Zancudo. Posteriormente
constituyeron la “Compañía Mineral
Nacional Fénix” propietaria de ocho minas
llamadas Cristina, Mercedes, Francesa, Zancudo, Caridad,
Fénix, Leonor y California, todas ellas se
unían y tocaban en sus linderos. En Enero de
l.891 publicó 10 artículos en el periódico
“La Nación” sobre “El distrito
aurífero de Zaruma” que republicó
en folleto; y de Ana Darquea y Luque, Presidenta fundadora
de la sociedad “El Belén del Huérfano”
que organizó las primeras kermeses y funciones
de teatro para aficionados en Guayaquil. Está
considerada una feminista y una benefactora social.
Estudió las primeras
letras con su madre, la primaria con profesores particulares
y la secundaria en el Vicente Rocafuerte, a cuyo establecimiento
ingresó el 15 de Abril de l.902 graduándose
de Bachiller en Filosofía y Letras en l.908.
Ya figuraba en la plana mayor del Cuerpo de Bomberos
de la ciudad. Entonces viajó a conocer la tierra
de sus mayores, visitó las principales ciudades
de España y Francia, en París tomó
cursos de Hacienda Pública con muy doctos maestros.
Julián Aspiazu Sedeño le designó
Gerente de su Casa exportadora y bancaria con oficinas
en París y Guayaquil y concibió la idea
de constituir una Liga de Agricultores de Cacao a
nivel mundial para oponerse a las hábiles maniobras
de los grandes especuladores, tras lo cual volvió
a Guayaquil por cortos meses y fundó en Octubre
de 1.910 un Comité de productores de Cacao
para formar luego la Asociación de Agricultores
del Ecuador. De vuelta en París, en Mayo de
l.911, con el título de Canciller ad-honorem
del consulado del Ecuador en Barcelona, siendo Cónsul
Leonidas Yerovi Orejuela, comenzó a visitar
casas bancarias para realizar las combinaciones financieras
necesarias a su proyecto, es decir, la formación
de una Liga con los principales países productores
de cacao como Portugal y sus colonias, Brasil, Ecuador,
etc. En París mantuvo conversaciones con el
Ministro de Portugal Joao Chagas, con el Cónsul
General del Brasil señor Gorsilho, a quienes
fue explicando el proyecto y la forma práctica
de realizarlo cuanto antes. Después viajó
a Lisboa a fin de ejercer un control mundial del precio
y del producto. ( 1 )
(1) Guillermo Arosemena
Arosemena, ha estudiado estas actuaciones de Sáenz
de Tejada, para formar una Asociación y evitar
la depreciación que viene sufriendo el cacao
por los manejos de los especuladores, siendo indispensable
la unión de los productores, a fin de oponer
la resistencia necesaria, de suerte que se requería
contar con los recursos adecuados. Los fondos de la
Asociación en el Ecuador serán formados
por el impuesto de un sucre, o sea dos chelines, por
cada quintal de cacao exportado, y será creado
especialmente para dicha Asociación, que lo
recaudará directamente sin que figure en el
Presupuesto del Estado. Se calculaba la producción
anual del Ecuador en no menos de 700.000 quintales
de cacao. En 1.910 la cifra ascendió a 750.000,
de manera que el impuesto generaría 70.000
libras esterlinas por año o lo que es lo mismo
375.000 dólares al cambio de entonces. Después
de discutirse algunos puntos todos encontraron la
idea muy práctica y sumamente conveniente la
formación de la Liga para los tres países
( Ecuador, Brasil y Portugal con sus colonias ) por
lo cual Sáenz de Tejada debería viajar
a Lisboa para entrevistar a los productores, siendo
el momento el más conveniente por encontrarse
las cosechas de cacao terminadas. Marcelino de Souza,
Senador del Brasil y ex Gobernador de Bahía,
inteligenciado de estos detalles, ofreció hablar
también con los principales agricultores de
las islas de Santo Thomé y Príncipe
e influir para obtener el concurso del Brasil, de
modo que la Liga de los tres países comience
a surtir sus efectos cuanto antes. Sáenz de
Tejada siguió a Lisboa donde visitó
al señor Machado, Ministro de Negocios Extranjeros
y al señor Freile de Andrade, Director General
de las Colonias, para presentarles sus respetos y
manifestarle el proyecto de unión. De Lisboa
siguió a Barcelona, convertida en su cuartel
general, pero no pudo conseguir la formación
de la Liga de las tres naciones, en cambio logró
establecer en Guayaquil la Asociación de Agricultores
del Ecuador que principió con 400 socios y
llegó a tener l.000, pero no fue lo suficientemente
grande para influir en el precio internacional del
cacao. Al iniciarse la Primera Guerra Mundial en 1.914
cayeron los precios internacionales y comenzó
el descontento de los agricultores contra la Asociación,
convirtiéndose en el tema más controversial
del país hasta su terminación poco después.
Sin lograr sus propósitos
regresó a Guayaquil en l.912 y comenzó
a escribir en “El Grito del Pueblo ecuatoriano”
bajo el pseudónimo de Rodrigo de Encina que
también utilizó en otras publicaciones
así como “El hermano lobo”, “Veritas”,
“Fígaro” y “Juan de Ega”
El 26 de Febrero de l.913 fundó con Carlos
Alberto Flores el semanario “El Independiente”
en formato grande de cuatro planas a cinco columnas,
en la Imprenta de su mismo nombre pero solo alcanzaron
a sacar hasta el octavo número el 17 de Abril.
Enseguida pasó a “El Diario Ilustrado”
que desde el 24 de Mayo editó Enrique Baquerizo
Moreno en talleres propios. Esta publicación
placista era de formato grande en cuatro planas y
seis columnas y tuvo larga duración. Su primer
redactor fue el educador Manuel María Valverde
y en forma accidental le sucedió casi enseguida
Sáenz de Tejada.
Los escritores acostumbraban
usar pseudónimos y en “El Diario Ilustrado”
aparte de los ya mencionados, firmaba “El chico
de la blusa” , “Nautilius”, “Artemio”,
“Alfredo Sangil” y “Julio Antonio.”
El 15 ingresó a la masonería del Guayas
y escribió para “Ciencias y Letras”
Por entones compuso una ensaladilla ( versos urticantes
) contra sus amigas las Lince Sotomayor, titulada
“En un parque japonés”, en referencia
a sus modas y afeites exagerados cuando concurrían
a misa los domingos, versos blancos que hicieron reír
a la sociedad de Guayaquil y hasta recibieron el honor
de ser cantados con música y ritmo de polka.
El 31 de Julio del 16
comenzó a escribir para “La Crónica
Ilustrada”, periódico de regular tamaño
que apareció en 16 pags. bajo la dirección
de Carlos Manuel Noboa Ledesma y no pasó del
primer número. Ese año contrajo matrimonio
con Ana Francisca Medina Romero, matrimonio muy unido
aunque sin hijos. El 1 de Mayo de l.917 reapareció
el semanario “Patria” con el número
117 y allí escribió como “Rodrigo
de María”, también colaboraba
en el periódico “La Pluma” de Yaguachi,
trabajaba de corresponsal en las casas comerciales
“L. Guzmán e Hijos” y prestaba
servicios como contador en “Landívar
y Vélez”, “Mercantil Oversea Co.”
y en la “Asociación de Agricultores del
Ecuador.”
En 1.918 ocupó
la Dirección de Correos de Guayaquil y sucedió
al Dr. José Vicente Trujillo en la dirección
del Diario Ilustrado. El permaneció hasta el
20 que renunció para trabajar por la candidatura
presidencial de José Luis Tamayo. Ese año
fue electo Presidente de la Asociación de Agricultores,
y al posesionarse Tamayo fue designado Consejero Municipal
de Guayaquil y Jefe Político accidental del
Cantón, ingresando al diario “El Telégrafo”
como redactor principal.
El 20 fue Director de
Correos Urbanos de Guayaquil. El 20 de Agosto de l.921
fundó el periódico “Cultura”
pues tenía vocación por el diarismo
y se dedicaba con afán y responsabilidad a
fecundar cuartillas. “En todos sus escritos
ponía ese calor de alma que le distinguía,
así como su espíritu de síntesis
e ilustración general, sobre todo, en materia
económica”. Por ello había tomado
parte activa en las numerosas polémicas desatadas
con motivo de la Ley de Moratoria y de Conversión
de la moneda y cuando en l.922 se trató sobre
la nivelación de la balanza económica,
comprendió que la situación exigía
acción, pasó a la agitación política,
en Octubre estuvo entre los que apoyaron las huelgas
de los obreros en Durán y en Noviembre en Guayaquil
y al producirse la matanza de pueblo y obreros el
15 de Noviembre, protestó al día siguiente
desde las columnas de “El Telégrafo”
y fue apresado y sacado del país conjuntamente
con José Abel Castillo, Director del diario.
En Diciembre arribó
exilado a Panamá donde su esposa tenía
familiares de importancia y fue designado Jefe de
Redacción del gran diario “La Estrella
de Panamá”, luego ocupó en forma
interina la gerencia y redacción de “El
Diario de Panamá” hasta que el 24, al
terminar el gobierno del Dr. Tamayo, regresó
a Guayaquil, siendo recibido en triunfo por la Sociedad
Obrera del Guayas que le agasajó en sesión
solemne y entregó un diploma de honor. El nuevo
presidente Dr. Gonzalo S. Córdova, queriendo
atraerlo a su partido le designó Administrador
de Aduanas de Guayaquil.
Al producirse la revolución
Juliana el día 9 de ese mes cesó en
funciones, pero al poco tiempo la Junta de Gobierno
le nombró Jefe de la Dirección de Subministros
del Estado y poco después ocupó la Dirección
general de Ingresos.
El Coronel Geo Chambers Vivero,
Primer Jefe del Cuerpo de Bomberos, le designó
Comandante de la Compañía Aspiazu No.
18 y como tal viajó a Panamá, a visitar
a los bomberos de esa ciudad. En l.926 el Jefe Guizado,
Jefe de los Bomberos de Panamá, en visita en
Guayaquil, tuvo la gentileza de concederle una Medalla
de Oro.
En l.927 fue ascendido
a Director del Tesoro. Su nombre se había tornado
popular y se rumoraba una posible candidatura a la
presidencia de la República. El 28, el Dictador
Isidro Ayora, al producirse la renuncia del Ministro
de Hacienda Pública, Luis Alberto Carbo Noboa,
tuvo a bien reemplazarlo con Sáenz de Tejada,
quien se posesionó enseguida, iniciando una
serie de gestiones de importancia para el desarrollo
del país y fue comisionado para intervenir
en el Contrato con la compañía inglesa
White para las obras de saneamiento y canalización
de Guayaquil. Desde esta fecha comenzaron sus colaboraciones
para el diario “El Comercio” de Quito
sobre asuntos principalmente económicos y también
prestó su contingente en la organización
del Cuerpo de Bomberos de la capital.
En Enero del 29 publicó
en el diario socialista “El Día”
de Quito, un artículo titulado “A la
sombra del secreto” acusando a los comerciantes,
industriales y agricultores ante la Asamblea Nacional
Constituyente y entró en polémicas con
el Superintendente de Bancos, Harry L. Thompkins,
quien había acusado al gobierno de estar en
conciliábulos con Juan Francisco Marcos Aguirre
y Lorenzo Tous Lliteras para la compra del ingenio
San Carlos, en perjuicio de los accionistas y acreedores
del Banco Comercial y Agrícola. Poco después
renunció al Ministerio y fue sucedido por Juan
de Dios Martínez Mera, pasando a ocupar una
de las vocalías del recientemente creado Banco
Central del Ecuador, donde también sostuvo
por la prensa acaloradas discusiones de índole
económica. A principios de l.93l refutó
al Superintendente de Bancos con el folleto “Acotaciones
a los puntos de vista del señor Alberto Larrea
Chiriboga” en 63 pags. demostrando conocimientos
y versación en materia de finanzas públicas.
El día 19 de Junio concurrió
al consultorio de su hermano masón el Odontólogo
Isauro Garcés Jarrín y se hizo extraer
una pieza dentaría que le venía causando
molestias. Horas después sufrió la hinchazón
de la cara y en cuarenta y ocho horas le sobrevino
una septicemia. Operado de urgencia por el Dr. Isidro
Ayora en la Clínica Quito falleció el
lunes 26, a las 9 y ¼ de la mañana,
a causa de un tumor leñoso según se
dijo entonces. Solo tenía 4l años y
estaba robusto y lleno de vida, de estatura alta,
faz blanca, noble, sincera, cabeza grande y frente
despejada, los ojos negros de mirada firme y el rictus
de sus labios traducían un carácter
sin dobleces, al caballero, al hombre de bien.
Luchador decidido y gran
polemista, ante todo fue el periodista amigo del débil
y del proletario. En política practicó
un sano liberal independiente. Fanático de
la razón y la verdad donde quiera que las veía
desvirtuadas, se lanzaba a la palestra, se interesaba
en las ideas no en los nombres que las sostenían
y en esa lucha iba dejando tras de si jirones de amistad
y voluntades heridas por exceso de susceptibilidad.
Su cadáver fue
embalsamado y el Presidente Ayora encabezó
su traslado del palacio a la estación ferroviaria.
Su hermana Clementina Sáenz de Tejada de Klaere
le acompañó a Guayaquil y recibió
honras fúnebres en el local de la Compañía
Salamandra hacia donde se movilizó la sociedad
para acompañar a su madre, esposa y hermanas,
sin faltar los obreros y las instituciones clasistas,
que también se hicieron presente. En el Cementerio
general tomaron la palabra amigos, periodistas y hermanos
masones. Su viuda le sobrevivió más
de cuarenta años y tuve la oportunidad de conocerla
y de que me considerara en el núcleo de sus
amistades más próximas. Era una viejecita
amable e inteligente, que sabía conversar.