CYRANO TAMA PAZ
TECNOLOGO.-
Nació en Guayaquil el 26 de Septiembre de 1.900
en la casa de su padre en el Malecón. Hijo
legítimo del Dr. Manuel Tama Vivero, abogado,
guerrillero liberal y en 1.911 político Flavista
y Ministro del Interior en el Gabinete del General
Montero. Se exilió después de las derrotas
de Huigra y Naranjal y de regreso volvió a
su desempeño docente y profesional y a la administración
de su hacienda "Churute"; y de Zoila Perpetua
Paz Ayora, natural de Loja.
En 1.904 viajó
con sus padres a los Estados Unidos y vivieron en
New York, de vuelta en 1.906 entró a la escuela
de la Srta. Hidalgo. Ese año murió su
madre y pasó al cuidado de una nodriza. En
1908 hizo de monaguillo en las misas de la 4 de la
mañana pero por quedarse dormido y no tocar
la campana, no lo siguieron molestando. En 1909 pasó
vacaciones en la Isla Puná, en 1.912 ingresó
al Vicente Rocafuerte.
En 1.915 su abuelo el Dr. Vicente Paz Carrión,
propietario de "El Grito del Pueblo Ecuatoriano”,
lo presentó a Manuel J. Callea quién
le preguntó rápido: ¿Te llamas
Cyrano, por la nariz que tienes o porque durante el
bautizo no estuviste en condiciones de protestar contra
ese nombre? En 1916 tomó clases de oratoria
con un señor Radragaz oriundo de Pujilí.
En 1.917 se graduó de Bachiller con medalla
y Gran Premio de Honor y hacía dibujos y caricaturas
firmando con sus iniciales TAM. Tocaba muy bonito
el órgano y el piano y redactaba crónicas
humorísticas para el Guante. Para 1.919 era
habitúe en los círculos modernistas
del puerto, con Adolfo H. Simmonds asistía
a las reuniones bohemias del restauran "El Búho".
Medardo Ángel Silva le pidió que ilustrara
su soneto "La Muerte enmascarada" para Él
Telégrafo pues sus caricaturas ya eran conocidas.
Entonces fundó la revista "Momo"
creando dos personajes de historietas llamados Canuto
y Mamerto, allí colaboraron dibujantes de la
valía de Virgilio Jaime Salinas y Teobaldo
Constante García. De esos tiempos es la opinión
de Silva sobre Tama: “Cirano, es como el de
Bergerac pues tiene gran nariz y talento”.
Ese año viajó
a Suiza y Alemania con su padre y hermana Flora y
se matriculó en la Facultad de Ingeniería
Industrial de la Escuela Superior Politécnica
de Charlottemburg en Berlín, aprendiendo rápidamente
el alemán con la Prof. Gerda Muller y tomando
clases de dibujo con el pintor Hans Baluschek.
En 1.924 comenzó
a colaborar en diferentes periódicos de Alemania
y fue nombrado Ayudante de Laboratorio debiendo enseñar
práctica a los estudiantes más jóvenes.
Igualmente fue aceptado para preparar "investigación
química y bajo la dirección del Prof.
Hans Th. Bucherer elaboró su tesis doctoral.
Tenía muchos amigos, los profesores le estimaban,
Einstein lo invitó varias veces a su casa para
que le oyera tocar el violín. Fueron años
entusiastas, de formación exigente y disciplinada,
en los cuales escuchó y trató a algunos
de los grandes de la ciencia de época.
En 1925 se graduó
de Doctor en Química presentando un nuevo procedimiento
que tuvo éxito industrial y hasta reclamó
una patente de invención. La tesis versó
sobre "Reacciones de los cuerpos diazotados”,
para realizar su postgrado ingresó al Instituto
Siderúrgico de Dusseldorf en 1.926, especializándose
en metalurgia y fue nombrado asistente de Laboratorio
Metalográfico en Finow Werke al norte de Berlín
.
En 1.928 fue promovido a Director
de Investigaciones Electrometalúrgicas ganando
valiosas experiencias en la fundición y tratamiento
de metales. Al año siguiente fue Director Técnico
de los Laboratorios de Investigación registrando
cuatro patentes de invención para esa compañía.
En 1.931, con el ascenso
del nazismo en Alemania empezó la violencia
a convertirse en algo cotidiano; por ello, renunció
a su empleo y partió a New York y Guayaquil,
donde el 32 fundó con los Ingenieros José
Antonio Gómez Gault, Roberto Espíndola,
N. Macaferri, Pedro Carbo Medina, Pedro C. Manrique
y Héctor Martínez Torres la primera
facultad de Ingeniería que tuvo la Universidad
de Guayaquil, dictando hasta el 35 la cátedra
de Tecnología Química.
Ese año exploró
varios yacimientos minerales del austro, fundó
una Compañía Minera y trabajó
siete meses en la cordillera de Aillón. A su
regreso a Guayaquil se integró al grupo de
artistas y escritores del puerto. El 34 fue designado
Consejero de la Comisión Nacional de Economía
por el Presidente Velasco Ibarra, pero todos sus proyectos
se estrellaron ante sus caprichos. Desilucionado,
regresó el 35 a Berlín y encontró
a la ciudad tan cambiada y tan ominoso el ambiente,
que pasó a Barcelona; donde instaló
su Oficina Técnica atendiendo contratos industriales
y siendo ocupado por varias fábricas. Al proclamarse
la Guerra Civil el 36, se produjeron desmanes y su
domicilio fue saqueado por los Milicianos perdiendo
sus muebles, enseres y dos vehículos.
Entonces viajó
a Italia y puso Oficina en Milán, firmando
nuevos contratos y desarrollando instalaciones fabriles.
Incluso llegó a obtener varias patentes que
se publicaron en la revista "Chemical Astract".
En 1.938 contrajo nupcias
con Irene Gianni. El 40 fue contratado por una fábrica
de armamento con mejor sueldo. El 41 el Ecuador declaró
la guerra a Italia y las autoridades policiales italianas
lo conminaron a abandonar la ciudad en cuarenta y
ocho horas. Su automóvil y demás bienes
fueron confiscados, salvando apenas los documentos
personales. El Embajador ecuatoriano en Roma, Luis
Antonio Peñaherrera, lo ayudó a salir
con su mujer e hijo rumbo a New York, en un buque
sueco y como simples refugiados de guerra. De allí
pasaron a Guayaquil donde los recibió su padre.
En 1.942 firmó
con el Ministro del Tesoro el contrato para el proyecto
y construcción de la Destilería de Alcohol
en Duran y con la H.G. para una fábrica estractora
de quinina en Guayaquil. En 1.944 viajó por
el Brasil y la Argentina y el gobierno de éste
país lo contrató dos años después
como Asesor Principal en el Plan de Desarrollo.
El 47 estableció
en Buenos Aires su oficina técnica como Consultor
Metalurgista y asumió el contrato de fundición
de oro en la Casa de la Moneda. El 49 fue empleado
por el Ministerio de la Marina para la dirección
técnica de los Arsenales de Guerra en Zárate,
provincia de Buenos Aires, también intervino
en la dirección de varias industrias, construyó
bajo contrato tres fábricas dedicadas a la
industria automotriz y con motivo del terremoto de
Ambato presidió el comité organizado,
para ayudar al Ecuador en la capital Argentina.
En 1.959 instaló
su propia fábrica con todos los perfeccionamientos
actualizados en la tecnología de la fundición
de hierro, pero tuvo que venderla al año por
problemas laborales.
En 1.962 regresó
a Guayaquil y comenzó a escribir para diferentes
periódicos y revistas del país (El Universo,
La Razón, Vistazo y Revista Nueva) sobre asuntos
industriales, petroleros, de política petrolera.
El 63 apoyó el proyecto del Ing. Julio Vinueza
Moscoso para construir un dique puente que uniera
Guayaquil y la Isla Puná. También fue
Interventor en la Fábrica de cemento Guapán
y el 65 Director de la Corporación Financiera
Nacional, organizando un departamento especial para
financiar agroindustrias. En 1967 estuvo entre los
denunciantes del asalto perpetrado por aventureros
internacionales al petróleo ecuatoriano, traspasándose
las concesiones con la ayuda interesada de ciertos
funcionarios del Gobierno del Dr. Otto Arosemena Gómez.
En 1.969 fue asesor del Ministerio de Industrias en
política petrolera, participando en la elaboración
de la Ley de Hidrocarburos.
En 1.970 falleció
su esposa. Ese año abrió campaña
en favor de la explotación del gas del golfo
de Guayaquil. El 75 editó "Defiende tu
petróleo" en 303 pags. con comentarios
y reproducción de sus artículos de prensa.
Posteriormente publicó "Petróleo,
drama ecuatoriano'' y "Escándalos petroleros
ecuatorianos''
Era uno de los más
versados técnicos ecuatorianos en esas materias
y su opinión se escuchaba y leía con
atención; pero los gobiernos militares demasiado
ocupados en enriquecerse, no le hicieron caso.
Por eso escribió:
“Desde 1970 me dedique intensamente al periodismo,
publicando frecuentes artículos en casi todos
los diarios ecuatorianos. Estudié los grandes
problemas nacionales y especialmente la industrialización
a base de ciencia y tecnología, única
vía para aumentar la producción y mejorar
la economía popular. Reñidas fueron
mis campañas reclamando la urgente explotación
del gas del Golfo de Guayaquil descubierto en 1970
por la compañía ADA. Desde entonces
transcurrieron los años sin que los gobiernos
dictatoriales fueran capaces de aprovechar esta enorme
riqueza ecuatoriana. También hice publicaciones
sobre el mejoramiento ambiental de Guayaquil, según
proyecto de regulación hidrológica de
Daule y el Salado, Plan maestro del Guayas y riego
peninsular, todas esas obras algún día
deberán ser ejecutadas.
En 1.978 emprendió
una campaña en favor de las agroindustrias
y organizó una audición televisada presentando
a los seis candidatos a la presidencia de la República.
A raíz de la publicación
de uno de sus artículos en Enero de 1.979 fue
apresado por orden de la Junta Militar de Gobierno
y pasó una semana en la penitenciaría
Modelo del Litoral sometido a la jurisdicción
de un seudo tribunal militar. Eran los últimos
y agónicos meses del triunvirato de los Geniales.
Poveda, Durán y Leoro. Tama les dibujó
un brindis que decía “Brindo por la felicidad
personal de uds. y por un prospero año nuevo
de enriquecimiento ilícito para sus colaboradores.
“Tama siempre fue un espíritu joven,
“ un estudiante guayaquileño añorante
de los tiempos del encanto y el misterio, que no podía
comprender y peor explicar la tosca, grosera y vulgar
rapacidad de los pequeños dictadores de la
era petrolera de los años 70 en el Ecuador.
Vivía ilusionado
en el engrandecimiento del Ecuador a través
de una bien dirigida y honesta política petrolera,
pero sus esfuerzos se estrellaban ante las presiones
económicas de las transnacionales petroleras
que dominaban al país. Entonces, al ver que
sus patrióticas intenciones y sugerencias caían
en los oídos tapados por los dólares
de nuestros gobernantes, se refugiaba en la ternura
de sus cinco nietos, oía música clásica,
pintaba paisajes urbanos y rurales, frecuentaba conciertos
y exposiciones, escribía nuevos libros y artículos
y se reunía con sus amigos. Su simpatía
personal era proverbial, tenía un corazón
abierto a toda empresa generosa, hablaba cinco idiomas:
español, inglés, alemán, francés
e italiano y cuando conversaba hacía sonreír
enseñando, por eso en la Universidad le decían
"maestro" cuando él solo se creía
"un estudiante que todos los días aprendía
algo nuevo" y que, como los antiguos filósofos
griegos cuidaba sus lecturas y cultivaba la fina y
suave eutrapelia, divina ciencia que consiste en enseñar,
aprender, distraer y divertir al mismo tiempo.
En 1980 se puso mal de
improviso, fue operado en la clínica Guayaquil
y falleció el 11 de Junio, a causa de un cáncer
al colon, cuando le faltaba poco tiempo para cumplir
los ochenta años. En Noviembre siguiente apareció
una colección de recuerdos, bellísima
autobiografía en 298 pags., titulada: "Diario
de un estudiante guayaquileño, con «dibujos
del autor, signados TAM” noticias de su vida
y del mundo político y cultural que le correspondió
vida que se quedó en candoroso proyecto irrealizado
pero que a nuestro criterio, fue una vida plena, generosa
y de provecho para los demás.
Aún esta inédito
su cuento para niños mayores de noventa años
que escribiera en Buenos Aires bajo el título
de "Los Monos del Paraíso", así
como más de un ciento de dibujos al óleo,
al carboncillo y a la acuarela, con caricaturas y
paisajes, que esperan una exposición.
De estatura baja, tez
blanca, nariz grande y maneras finas, todo en él
denotaba al hombre de mundo, al viajado humanista,
al cultivado tecnólogo, al pequeño gran
hombre que había preservado en el alma la inocencia
del niño, que es como aquel polvillo de oro
que llevan las mariposas en las alas, cuando jubilosas
vuelan bajo los rayos del sol.
Para su muerte socrática,
conversando, con serenidad imperturbable e ironía
permanente, escribió poco antes; “sentí
el paso de la vida hacia la nada. Vi ascender mi astral
cuerpo, lo vi desaparecer evanescente hacia el misterio,
algo que jamás fue ni nunca ha sido”.