ARCADIO AYALA CAMPUZANO
MARINO.- Nació
en Babahoyo en l.846 y fueron sus padres legítimos
Carlos Ayala Franco, agricultor y comerciante fallecido
en l.857 y Carmen Campuzano Badaraco, hermana de padre
de Rosita Campuzano, más conocida en la historia
sudamericana como la Protectora por sus amores en
Lima con el General José de San Martin, dama
patriota desde l.8l8, condecorada por la Cámara
del Senado del Perú con la Orden del Sol en
el grado de Caballeresa, banda que le fue entregada
"a las más sensibles" y que era llamada
la banda del patriotismo, honor que muy pocas mujeres
alcanzaron.\
En l.862 el joven Arcadio
salió de Babahoyo donde había pasado
su juventud, pues era un espíritu aventurero,
llevando solamente un maletín con ropa y libros,
porque le agradaba estudiar. Primero trabajó
en la flota de vapores de Pablo Indaburo Ortíz,
donde en l.868 le pasó el siguiente caso: En
un viaje a Babahoyo se declaró un incendio
en la nave en que viajaba, entre los pasajeros se
encontraba el Dr. Gabriel García Moreno, quien
acababa de terminar su primer período presidencial.
Ayala se avalanzó valientemente al sitio del
flagelo, qe era una máquina cuyo combustible
se había inflamado y gritando a la marinería
para que se comporte a la altura de las circunstancias,
sofocó el fuego. García Moreno miraba
al intrépido mecánico y le preguntó
¿Quien es Ud? Arcadio Ayala, para servir a
su Excelencia. Pues bien, jovencito, le agradezco
su intervención. Fui muy amigo de su padre,
no me olvidaré de Ud. y se despidió
con un apretón de mano.
El 7l le encomendó
una difícil labor mecánica: tenía
que armar dos enormes dragas recién llegadas
de Escocia fragmentadas en cientos de piezas a la
cual más rara. Ayala se negó en principio,
pero el presidente le mandó a decir que si
no aceptaba meterse en el lío de las dragas
le daría otro destino menos agradable. ¿Una
amenaza? Quizás solamente una broma, lo cierto
es que Ayala contestó al Gobernador que nada
sabía de dragas; pero, éste, que se
encontraba al tanto de sus habilidades, dijole: Calle
hombre, que Ud. todo lo puede, según informes
que tengo del señor Presidente.
Las dragas se armaron
y una de ellas fue bautizada con el nombre de la Emprendedora,
cumplió una noble misión en las bocas
de los rios Yaguachi y Guayas, permitiendo el acceso
de buques de alto calado hasta Babahoyo, que desde
entonces quedó abierta al comercio fluvial
de mayor escala.
Por esos dias contrajo
matrimonio con Francisca González Romero, natural
de Samborondon y sobrina nieta del héroe Francisco
González, Capitan de la Armada ecuatoriana
fallecido en el combate de Punta Malpelo en l.828
a bordo de la fragata "La Guayaquileña",
fueron felices y tuvieron siete hijos.
A principios de l.883, actuando
con su concuñado el Comandante Juan José
Avellan Usubillaga, apodado el Diablo por sus hazañas
con el bello sexo, se apoderó del buque "Bolívar"
fondeado en la ria y resultaron sorprendidos el Comandante
Martínez y veinticinco artilleros que pillaron
dormidos. Entonces subieron a Babahoyo y Avellán
capturó a las demás naves del gobierno,
formando la flota que apoyó a Eloy Alfaro y
a José Maria Sarasti en el cerco y bloqueo
de Guayaquil.
El 87 su pariente Enrique S.
Seminario le entregó la administración
de la hacienda "La Elvira", donde modificó
los sembríos realizando los llamados desmontes
modelos con matas de cacao a cada cuatro metros para
evitar el contagio de planta a planta. También
aprovechó el tiempo libre para darse por entero
a la Física y a la fotografía, para
lo cual estudió el proceso de revelado inventado
por Daguerre. Como ajedrecista se había destacado
por la maestría de su juego y en medicina ganó
fama de curandero, pues aconsejaba a los enfermos
de los alrededores de Babahoyo, Pimocha, San Juan
y Puebloviejo.
Vivía con los
suyos en la hacienda "Juana de Oro" y conseguía
curaciones milagrosas. Una vez le trajeron a un campesino
con el brazo derecho casi cercenado y cuando todos
creían que sería necesaria la amputación
del miembro, probó una mezcla de su invención,
que había mantenido en secreto, colocando al
herido en una cama baja con una tinaja llena de agua,
a la que agregó su fórmula, bautizada
con el nombre de Listerol en homenaje al Dr. Líster,
que tanto ayudara a Pasteur en sus investigaciones
científicas en Francia. Formada una sustancia
turbia, color leche de magnesia, que llamó
"Mi agua blanca salvadora", tuvo al enfermo
siete dias con el brazo dentro del líquido,
que cambiaba a diario. Finalmente la herida se había
cerrado.
El Listerol de Ayala fue para
la época un desinfectante fuerte y útil
porque salvó numerosas vidas. Era la época
en que las heridas se agravaban no por su propia naturaleza
sinó por infecciones. El Listerol salió
prontamente al exterior y durante la Guerra Ruso -
Japonesa fue empleado en ambos ejércitos. Su
fórmula es como sigue: Alcanfor 80 gramos /
2.- Hidrato cloral 10 gramos.- / 3.-Salol 10 gramos.-
4.- Timol 10 gramos.- / 5.- Bálsamo católico
100 gramos.- 6.- Creosota 50 gramos.- 7.- Tintura
de yodo 50 gramos.- 8.- Alcohol c.s. para 1 litro.-
9.- Mz. S.s.
Esta preparación se
usó muchísimo a fines del siglo pasado,
hasta que el Dr. Ramón Flores Ontaneda inventó
otras nuevas. También se llegó a vender
el Jabón de Listerol usado solamente para los
casos de enfermedades graves contagiosas, desinfección
de la piel y hasta para matar a las pulgas de los
perros.
Los pedidos de su "Agua
blanca" le llevaron a patentar la fórmula
y fabricarla en grandes cantidades para su expendio
en farmacias y en boticas. En 1.900 el Ministerio
de Industrias y Comercio de Francia, con motivo de
la inauguración de la Exposición Universal
de Paris otorgó al Listerol una Medalla de
Plata y Diploma de Honor.
Esta formula le permitió
amasar una regular fortuna y comprar tres haciendas
cacaoteras llamadas San Carlos, San Javier y La Rosario,
así como una villa frente al rio en las Peñas.
Esta casa después fue de propiedad del Dr.
Carlos Alberto Arroyo del Rio. En San Carlos instaló
botica y una máquina para la fabricación
de hielo.
No cesaba en inventar medicamentos.
Así fue como salieron al mercado los llamados
"Polvos de Mocaína" para desaparecer
los hongos de la piel. La "Ayalina", bautizada
por el Dr. Bartolomé Huerta y Gómez
de Urrea en honor a su inventor, mano de Dios contra
el paludismo. ¿Qué le picó un
mosquito palúdico? Beba Ayalina ¿Que
un hongo en el pie? Los polvos de Mocaína.
¿Tiene tiña el vecino? Déle jabón
de Listerol y si infección, aplíquele
el mismito Listerol. Todo vendía el bueno de
don Arcadio, y nadie se quejaba de la bondad de lo
suyo. Prueba de ello es que aún se consumen
sin necesidad de propaganda.
Casi a finales del siglo XIX
estableció un aserrío en Guayaquil en
sociedad con Flores Ontaneda. Durante el Incendio
Grande del 5 al 6 de Octubre del 96 perdió
su casa de las Peñas con todo el mobiliario.
Poco después editó el folleto "¿Cómo
evitar los grandes incendios en Guayaquil?" El
98 publicó un "Proyecto para evitar los
grandes incendios" en 29 pags. El 900 "El
Listerol de Ayala" en 8 pags. En 1.904 viajó
a Europa, pero de regreso cerró el aserrío
y empezó a dedicarse a la astronomía
con un telescopio adquirido a la Casa Henry de Laire
de Paris con varios juegos de lentes de aumento para
cada ocasión. ( 1 ) En 1.910 observó
en toda su claridad el cometa Halley que seviò
clarìsimo en el cielo de Guayaquil.
Dos veces Gobernador
de la Provincia de los Rios, Alfaro le puso en el
cazatorpedero "Libertador Bolívar"
que patrullaba las aguas del golfo durante la movilización
nacional decretada contra el Perú. Ayala tenía
62 años de edad pero se encontraba relativamente
joven y lleno de energía.
De regreso a Guayaquil comenzó
a sufrir del corazón y falleció en la
casa de la hacienda "La Elvira", cercana
a Babahoyo, el 20 de Septiembre de l.912, a las 10
y l/2 de la mañana, de solo 66 años
de edad, no sin antes comenta: "He sido feliz
y desventurado. Lo primero, porque he vivido una época
en que todo era fácil y nos ha tocado alguna
misión importante que cumplir. Lo segundo,
porque presiento que vendrán días muy
difíciles que pesaran sobre mis hijos y mis
nietos, ya sin mi sombra tutelar." En menos de
cinco años caía la ruina sobre los sembríos
de cacao de la costa ecuatoriana, a consecuencia de
las plagas, cumpliéndose en todo su vaticinio.
( 1 ) A su muerte el
Telescopio fue vendido a la Universidad, finalmente
terminó en manos del astrónomo aficionado
Eloy A. Ortega que lo usó mucho tiempo en la
plaza del Centenario por las noches para observar
los astros. Yo tuve la suerte de poder admirar a Saturno
y sus anillos al módico precio de un sucre
, cantidad que cobraba Ortega para sobrevivir.