APO GUACALL
CURACA DE LOS
HUAYACUNTUS.- El pueblo de los Huayacuntus era circunvecino
al de los Paltas y Cañaris y estaba asentado
entre la cordillera de Huancabamba y el río
Catamayo en la zona norte del Perú. Apo Guacall
significa el señor que llora porque tenía
los ojos inyectados de sangre debido a que posiblemente
adolecía de conjuntivitis crónica. En
1.440 el reino fue conquistado por Tupac Yupanqui
y Apo Guacall pasó a ser vasallo del Tahuantinsuyo,
prestando grandes servicios. A la muerte del Inca
continuó con su hijo Huayna Cápac y
llegó a convertirse en uno de los señores
mas estimados. El Inca le daba trato de hermano, lo
sentaba a su mesa junto a los principales del Cusco,
incluso le requería su consejo en los asuntos
políticos y económicos.
Con tan buenas disposiciones
sus súbditos Huayacuntus jamás fueron
deportados ni envilecidos y por el contrario fueron
pasados a otras regiones en misiones de espionaje
y de guarnición para el control político
de las zonas incorporadas al imperio. Huayna Cápac,
al emprender la conquista de los indios Caranquis,
Cayampis y Cochasquíes del norte de Quito,
llevó consigo a Apo Guacall y a mil de sus
guerreros Huayacuntus. Apo Guacall iba como Capitán
General y comandaba su campo.
Terminada la campaña
regresó a su reino pero muchos de sus soldados
y sus mujeres se quedaron en Quito y otros lugares
como Chordeleg, haciendo guarnición. En Tucanca,
actual provincia del Pichincha, recibieron chacras
de pan llevar. Estos mitimaes fueron gobernados por
Carguatanta, hijo de Apo Guacall.