MATEO P. GAME
PROCER DE LA
INDEPENDENCIA.- Nació en Filadelfia el 19 de
Mayo de 1805 y de solo diecisiete años de edad
se enroló en 1822 como Guardiamarina de los
Capitanes de Navío Jhon D. Danniels y Renato
Beluchet y cruzó las costas de la Isla de Curazao
en persecución de navíos españoles
impidiéndoles la entrada a Puerto Cabello,
en cuyo crucero apresaron a la Corbeta de guerra María
Francisca. En 1823 bloquearon Puerto Cabello y rindieron
la plaza en noviembre. Un mes después fue ascendido
a Alférez de Fragata habilitado.
En 1824 navegó
sobre las costas de la Isla de Cuba y apresaron a
la Corbeta de guerra Ceres bajo las órdenes
de Beluchet, regresando a Venezuela con dicha corbeta
desmantelada en calidad de botín.
Entonces convoyó
con Danniels en la Corbeta Urica, a las tropas enviadas
al puerto de Chagres para auxiliar a las tropas enviadas
a combatir al Perú, siendo ascendido en Septiembre
a Alférez de Fragata afectivo.
En la misma Urica y a
las órdenes del Comandante G. Pilot cruzó
en 1825 las costas de las islas Española y
Puerto Rico en persecución del enemigo común.
Un año después viajó con el Comandante
Tomás Brion a España y África
del Norte en seguimiento de naves españolas,
enarbolando el glorioso pabellón de Colombia
por primera ocasión en aquellos mares.
Desde Agosto de 1827
gozó de Licencia indefinida. En Agosto del
29 se reincorporó como Alférez de Navío
para la campaña de Puerto Cabello y viajó
a Guayaquil como segundo Oficial de la Corbeta de
guerra Colombia, después prosiguió al
Callao donde estuvo tres meses y ascendió a
Teniente de Fragata.
A principios del 31 permaneció
fondeado en Guayaquil a bordo de la Colombia . En
Julio obtuvo el mando de la Itsmeña corno Teniente
de Navío y condujo tropas por las costas de
Panamá en compañía del Comandante
Pedro Mena. En Noviembre tomó el mando de las
Goletas Guardacostas Gracia, Guayas y Diligencia para
detener el comercio clandestino y patrulló
con ellas las aguas del golfo y de las costas del
sur y del centro de la república. En 1832 fue
transbordado como segundo Comandante de la Corbeta
Colombia y nuevamente estuvo en Guayaquil.
En Julio obtuvo su Hoja de
Servicio, salió de la Marina de Guerra, pasó
a trabajar como Master o Capitán Civil de la
fragata Adela de propiedad de Manuel Antonio de Luzarraga
y realizó numerosos viajes a Europa y cuando
se formó la Casa comercial Luzarraga fue nombrado
Gerente. En 1835 se unió a Carmen Soler y del
Pozo ( 1 ) en quien tuvo dos hijos. En 1840 se asoció
con Horace H. Cox para construir el primer astillero
movido a vapor que tuvo el país y que funcionó
en la actual calle Cuenca y la Ría por muchos
años. En 1841 partió en viaje de comercio
a Vigo en el norte de España. El lo. De Septiembre
de 1842 se varó la Adela en el bajo de Mala
cerca del pueblo de Puna y aunque fue prontamente
auxiliada por el vapor Guayas no pudo ser sacada a
flote sino después de tres días y muy
averiada, pero la compañía aseguradora
pagó su precio a Luzarraga y anunciaron su
remate, que tuvo que suspenderse por la peste de fiebre
amarilla. “La Adela había sido construida
en 1831 en Wareman, Massachussetts y al vararse venía
de Londres, Cádiz y Magallanes y como es lo
más probable que llevase pabellón ecuatoriano,
consideramos que fue esa nave la que mostró
por primera vez nuestra bandera –la ecuatoriana-
en puertos europeos”, Llevaba cacao. Ese año
había contraído matrimonio con Francisca
Jiménez Baturrone, natural de Cádiz.
(1) Natural de Cartagena
de Indias y viuda de Mr. Robinson. Hermana entera
de Andrés Soler y del Pozo, prócer de
nuestra independencia y cuya gloriosa espada se guarda
en el Museo Municipal de Guayaquil.
Desde el 43 hasta el 5 de Enero de 1849 figuró
como encargado del Consulado de los Estados Unidos
de Norte América en Guayaquil. En esa última
fecha recibió el Diploma de Cónsul General.
El Exequatur del gobierno ecuatoriano fue firmado
en Quito el 27 de Marzo y asumió sus funciones
el 17 de Agosto siguiente, permaneciendo en ellas
hasta el 31 de Diciembre de 1857. Durante esos catorce
años suscribieron documentos como Vicecónsules
John F. Garbe, Horace H. Cox y Thomas B. Adams sucesivamente.
El 27 de Febrero de 1852
adquirió para su cónyuge la casa solar
de Juan Rodriguez-Coello situada en la calle del Comercio,
en la suma de 12.500 pesos. La casa tenía tres
tiendas en la planta baja y un gran almacén
que ocupaba todo el fondo y fue habitada por sus nuevos
dueños. El 4 de Julio y mientras Game daba
una fiesta por el aniversario de la emancipación
de los Estados Unidos, el buque “Chile”
de la flota del general Flores, bombardeó Guayaquil.
Los concurrentes se alarmaron y los Generales Urbina,
Illingworth y Villamil bajaron enseguida y acudieron
al fuerte de Saraguro y con los artilleros y el batallón
Restauradores se desplegaron en guerrillas por el
malecón y mantuvieron el fuego, evitando el
desembarco.
Poco después Game
inauguró al lado de su casa la primera capilla
protestante que existió en Guayaquil y el 9
de Diciembre 1856 seleccionó un sitio elevado
en la sabana, al lado del Cementerio Católico,
para la construcción del Cementerio protestante,
previa aprobación del presidente Francisco
Robles.
Por esta época compró
la cuarta parte de la isla Puná y estableció
la hacienda “Punta Española” que
en esa época se avaluó en la extraordinaria
suma de ciento setenta y cinco mil pesos oro.
En 1858 estableció
la Compañía de Navegación del
Guayas por vapor . “En 1860 se estaba construyendo
un vapor fluvial de casco de hierro en nuestros astilleros
y se armaba otro traído de los Estados Unidos”.
En 1863 el vapor Washington hacía la carrera
Guayaquil - Daule.
En Mayo de 1864 Urbina invadió las aguas del
golfo en el Bernardino o Paiteño y el Cap.
Francisco Modesto Game Soler - hijo mayor de Game-
entregó el Bolívar a los revolucionarios
liberales. Poco después y también por
orden de su padre les entregó el Washington
en la boca de Guare y lo recibió José
Marcos. La noche del 31 de Mayo la flotilla liberal
se apoderó del Guayas, único vapor de
guerra ecuatoriano y pusieron sitio a la ciudad el
10 de Junio. García Moreno se trasladó
a Guayaquil y armó el vapor caletero a ruedas
Talca, se embarcó el 25 de noche y con Juan
Manuel Uraga arribó a las nueve y media de
la mañana a Jambelí, sorprendiendo al
Bernardino y al Guayas que se fue a pique por un horamen
en la popa. Después arribó el Smyrk
capitaneado por Pablo Indaburu, con tropas al mando
del Coronel Pallares y entró en aguas de Santa
Rosa en persecución del Washington, que por
haber estado cambiando agua y víveres en la
orilla, no había intervenido en combate. En
él iban Robles y Urbina y aunque tenía
cuatro cañones, fue abandonado en Geli.
El Washington tenía
bandera norteamericana y era de propiedad de una compañía
con accionistas de esa nacionalidad, así es
que se reclamó su devolución pero la
Corte Suprema lo declaró buena presa en Diciembre
del 65. Entonces se incendió en Babahoyo y
su reparación costó 40.000 pesos, pero
ya no fue de Game.
Estos serios reveses de fortuna
hicieron que la compañía de navegación
fracasara; además, la situación personal
de Game y su hijo que vivía oculto en Santa
Rosa, era asaz delicada. García Moreno, en
carta del 30 de Junio del 65 dirigida a Antonio Flores
Jijón dijo “el traidor Game entregó
a Urbina el vapor Guayas y el Washington, agregándose
al Bernardino y a dos buquecillos de vela de que se
componía la flota invasora”, de donde
se desprende que en la toma del Guayas debió
tener buena parte Game y su gente. I lo de traidor
fue una de las tantas frases hechas del tirano porque
siendo Game liberal demócrata y protestante,
jamás podía estar de acuerdo con una
tiranía personalista y teocrática.
Sus últimos años
pasó en Punta Española apesadumbrado
por la trágica muerte de su hijo Eduardo Game
Jiménez a consecuencia de la explosión
de la caldera de uno de sus barcos. El joven Game
fue sacado del agua horriblemente quemado, puesto
en un playón sobre hojas de plátano
y cubierto únicamente de manteca de cacao,
agonizó dos días en medio de los más
atroces sufrimientos. Este episodio motivó
a su padre a construir hacia el fondo de un estero
que corría cercano, un Cementerio particular
donde enterró a su hijo.
De allí en adelante
vivió diabético en Guayaquil. El 8 de
Febrero de 1888, redactó su testamento cerrado,
que entregó al día siguiente al Escribano
Público Santiago Vallejo y murió el
20 de ese mes, a los 83 años de edad, pidiendo
que su cadáver fuera conducido a su Cementerio
en la Puná.
Dejaba por bienes su
hacienda, la isla San Ignacio en el estero, una casa
en el malecón y Mejía, su casa principal
donde fue la editorial Colón en Pichincha entre
Luque y Aguirre, numerosas acciones del Banco del
Ecuador y de unas minas de oro en los Estados Unidos,
cédulas y alhajas.
De vida disciplinada, acostumbraba
tomar el té a las cinco de la tarde y dedicaba
enteramente los sábados a leer la Biblia en
el mayor silencio y recogimiento. En su Capilla se
dieron los primeros servicios religiosos protestantes
de Guayaquil. Sus restos reposan bajo un túmulo
de mármol italiano color rosado, en el que
se ha esculpido orgullosamente una ancla. El Diario
La Nación dijo: “Como marino y soldado
de la gran guerra fue leal, pundonoroso y valiente;
como, comerciante activo y honrado en todo sentido;
como padre de familia amoroso y solícito con
sus hijos; como amigo noble y sincero; como hombre
altamente humanitario y filántropo”.