TUMBALA
CACIQUE PRINCIPAL
DE LA ISLA PUNA.- Debió nacer en Bou, o Puná
vieja, hacia 1450 aproximadamente. Su verdadero nombre
era TUMBAL que los Cronistas de Indias lo castellanizaron.
Se cree que Tumbal era el nombre del Dios mayor de
la Puná y que el principal Cacique era designado
con dicho apelativo por ser su encarnación
o su representante.
En la isla existía
una confederación de familias y Tumbala era
el Cacique mayor de todos. Los puneños eran
aguerridos y según el Cronista Pedro Cieza
de León acostumbraban sostener contiendas con
los indios de las costas vecinas con los que se mataban
por causas livianas, principalmente con los tumbecinos,
tomándoles sus mujeres e hijos.
Hacia 1470 el Inca Tupac
Yupanqui, que acababa de dominar a los Cañaris,
le envió varios “delegados” para
que vigilaran e instruyeran a la población;
mas, los punáes, se aliaron con los pueblos
de las costas, especialmente con los de Sumpa o Santa
Elena. Mientras esto sucedía en la isla, en
el Cusco moría Tupac Yupanqui.
Hacia 1488 su hijo Huayna
Cápac decidióse a castigar la insurrección
y por Huancabamba arribó a Tumbez, donde hizo
numerosos tributarios, reedificó fortalezas
y construyó un templo al sol, enviando a Tumbala
el siguiente mensaje: “que viniese a hacerle
reverencia y después le tribute con productos
de la isla”.
Pesóle a Tumbala
perder su independencia y mando y mucho meditó
la respuesta. Bien sabía que el Inca disponía
de un gran ejército y que de aceptar su dominación
pasaría por el deshonor de entregarle sus mujeres
e hijas más hermosas, aceptar inspectores del
Incario, ceder los más estratégicos
sitios de la Puna para que sobre ellos se construyeran
fortalezas y en fin, otorgarle el mando supremo con
todas sus consecuencias. Así pues, reunió
a los demás Caciques para tomar sus opiniones
y acordaron ceder ante las pretensiones del Inca,
fingiendo paz y amistad, despachándole delegados
que lo invitaran a pasar a la Isla para tener el placer
de recibirlo y hospedarle con la grandeza que el hijo
del sol merecía; al mismo tiempo viajaron mensajeros
a Santa Elena, tentándolos contra Huayna Cápac
que ya en la isla, fue colmado de atenciones, al igual
que sus orejones.
Al poco tiempo el Inca
regresó a Tumbez contento con la pacífica
posesión de la Puná y dejó a
muchos aguerridos y nobles mancebos del Cusco, así
como a viejos Capitanes suyos para que ejercieran
mando en su nombre. Estos Capitanes fueron convencidos
de visitar las costas cercanas y en tal empeño,
embarcados en balsas conducidas por indios puneños,
que en medio mar desataron las cuerdas, dándoles
cruelísima muerte con ciertas armas que habían
portado ocultas. Muchos “orejones” se
ahogaron porque no sabían nadar, otros porque
eran serranos poco acostumbrados al agua y fueron
sumergidos para que se ahoguen. Los Puneños
hicieron varios viajes a tierra, repitiendo la estratagema
y sorpresa hasta acabar con todos.
Sabedor Huayna Cápac
de este nuevo percance tuvo la paciencia de regresar
del Cusco y atacó la Isla Puna, haciendo tal
escarmiento que casi no quedaron hombres o niños
porque a todos empaló y martirizó con
diversas clases de muertes y suplicios y años
después, al arribo de los españoles,
aún se veían sus osamentas en los campos.
Enseguida volvió a Tumbez dejando en Puna a
un Gobernador, con orden estricta de que lo obedezcan.
Aquí surge una
interrogante ¿Qué ocurrió a Tumbala?
¿Continuaría de Cacique? Aún
más, si nació hacia 1450, será
el mismo que después figuró en 1530
luchando contra Atahualpa y en 1531 contra Pizarro?
¿O sería un hijo, nieto, pariente u
otro indio principal que adoptó dicho apelativo?
Creemos que debió ser un consanguíneo,
sin poder precisar exactamente el grado de parentesco.