VOLVER A LOS TOMOS
..............................................................................................................................................................
 

TEODORO WOLF BAUR
SABIO.- Nació en Bartolomé Rauhe Alb, parte del Jura alemán, en el entonces Principado soberano de Wurtemberg, el 13 de Enero de 1.841. Hijo legitimo de Franz Joseph Wolf Brussie, maestro de escuela católico y de Mariana Baur Grimminger. Muy joven aprendió a leer y a escribir con su padre y en 1.854 viajó a Gnund, Suabia, para ingresar al Convictorio gratuito de Ehigen, muy cerca de Rottweil, a tiempo que era clausurado. En tales circunstancias un amigo le prestó el libro "Los Jesuitas en el Paraguay" y le convenció para que ingresara como novicio a la Compañía de Jesús, iniciándose en la Casa que estos tenían en Gomeim, cerca de Sigmaringen, Prusia, el 11 de Octubre de 1.857, donde permaneció dos años estudiando Humanidades. Después siguió Retórica y Filosofía en los Colegios de Friedrichsburg y Aquisgran.

En 1.860 preparó su primer herbario que terminaría en Munster. El 61 regresó al Colegio Aachen en Aquisgran, donde le confiaron el cuidado de las Colecciones de Botánica, Zoología y Mineralogía. El 62 viajó a Bonn y se matriculó en esa Universidad, siguiendo Física y otras materias diversas. El 64 enseñó Historia Natural en el Colegio María Lasch de los Jesuitas en Eifel y al mismo tiempo estudiaba Filosofía, luego fue Prefecto del Museo de las Ciencias y del Jardín Botánico y estudió Teología. El 68 publicó su "Naturaleza de las Orquídeas" y pidió que lo enviaran a dirigir el Observatorio Astronómico en Bombay, pero a tiempo llegó la invitación formulada por el presidente García Moreno para que los padres de la Compañías se hicieran cargo de la Escuela Politécnica que pensaba fundar en Quito y optó por el Ecuador, no sin antes ordenarse ser asignado a la Provincia jesuita de Castilla, a la que se pertenecía Quito.

Durante el trayecto en un barco francés en compañías de dos Jesuitas más estudió español. El 1 de Octubre de 1.870 inició sus clases de Mineralogía, Geología, Minería e Idiomas y con el padre Menten escribió una "Aclaración que se pidió por el señor Gobernador Pablo Bustamante" en 330 pags. descripción completa del sistema pedagógico traído al país por los Jesuitas alemanes, totalmente nuevo en el país. Desde entonces le comenzaron a llamar el sabio Wolf, apelativo con el que ha pasado a la historia ecuatoriana.

El 71 publicó en el periódico "El Nacional" un total de veinticinco artículos científicos sobre la tierra y el hombre, la ciencia Geológica, volcanismo, volcanes, terremotos, etc. materias de otras tantas conferencias dictadas en la Politécnica. Estas publicaciones tenían como objeto salir del grupo de eruditos y futuros profesionales y llegar al grueso público con noticias muy concretas sobre los adelantos de la ciencia europea hasta ese entonces.

Mientras tanto dedicaba su tiempo libre a viajar sin descanso. Realizó excavaciones en la quebrada de Chalang cerca de Punin y envió al Museo de Quito dos cajones con restos de animales del cuaternario, un mastodonte, un venado y un armadillo extinguidos. Durante una expedición a las minas de plata de Oyacachi contrajo la disenteria amebiana con intensas molestias que perjudicaron su carácter tornándole irascible.

El 72 editó "Viajes por Manabi" que también tradujo al alemán. La obra es muy rara y da numerosos detalles de interés científico sobre la provincia. También tradujo al español la "Tabla para determinar los minerales mediante sencillos ensayos químicos por la vía húmeda y seca" de Franz von Kobell, que al salir publicada en los talleres de la Imprenta Nacional alcanzó tal éxito que al año siguiente apareció una segunda edición. El 73 escribió "Crónica de los fenómenos volcánicos y temblores en el Ecuador" utilizando la cronología histórica de Pablo Herrera, que se reeditará en los Anales de la Universidad Central entre 1.903 y el 5, cuando Wolf ya no vivía entre nosotros.

El 74 dio a la publicidad "Relación de un viaje geognóstico por la Provincia del Guayas", incursionando en la paleontología con los fósiles del Paleolítico que habían sido clasificados erróneamente en la colonia como restos de pobladores gigantes muy antiguos. También recogió muestras del petróleo de Santa Elena que hizo analizar del padre Luis Dressel en Quito y presentó un Informe sobre las salinas del Morro y Santa Elena, entregado al Ministerio de Hacienda para que fuere incluido en el Informe General de Labores de 1.874 y con García Moreno programó - para ambos - un viaje científico a las islas Galápagos, a fin de comprobar las teorías de Charles Darwin sobre la evolución de las especies.

Entonces ocurrió que por exponer esas teorías, hasta entonces no escuchadas en público en el Ecuador, empezó a hacerse un ambiente social desfavorable en la propia comunidad Jesuita, formada en su mayoría por sacerdotes españoles que no dudaban del creacionismo bíblico y fue denunciado ante el Arzobispo José Ignacio Checa y Barba, como panegirista de doctrinas anticatólicas y disolventes. El prelado comisionó a los Canónicos Leopoldo Freile y Nicolas Tobar para que escucharan sus clases. Esa tarde, Wolf notó que los Canónigos permanecían semiescondidos detrás de las puertas de acceso a su salón de clases, detuvo su exposición y les gritó "Señores, si Uds. vienen como discípulos entren y no se queden afuera, o si quieren discutir conmigo sobre las doctrinas científicas que expongo en estas conferencias, también estoy listo para ello, pero no aquí sino en mi cuarto, que Uds. conocen perfectamente". El asunto se volvió escandaloso. Wolf venia sufriendo un gravísimo conflicto entre las ideas científicas que él aceptaba y la fe tradicional que las combatía y presentó su dimisión, pues no podía seguir soportando el ambiente de mezquina ignorancia que se vivía en Quito, con un catolicismo imbuido aún en el tomismo medioeval. Esa fue la última conferencia que dictó y el 17 de Noviembre de 1.874 abandonó la Compañía de Jesús enemistado con la mayor parte de sus miembros debido a la falta de solidaridad de ellos y por eso no los volvió a tratar. Augusto Martínez Holguin decía haberle escuchado años después en Guayaquil: "Abandoné la vida monástica con el mismo placer que debe experimentar el presidiario cuando sale de la prisión."
A mediados del 75 viajó al puerto principal muy enfermo de amebas, sin la más remota esperanza de una pronta curación y con solamente cuarenta pesos en los bolsillos, encontrando una calurosa acogida en casa del comerciante alemán Scholz y el afamado curandero Miguel Perdomo Neira le practicó una de sus maravillosas sanaciones. Perdomo usaba infusiones de semillas y plantas, era un botánico.

En Julio – ya bien de salud - partió solo a las islas Galápagos a comprobar in situ las teorías de Darwin, sin la compañía de su amigo el presidente, que había desistido del proyecto para no herir la suceptibilidad de los padres Jesuitas. En el trayecto realizó numerosas mediciones de la temperatura de las aguas y al notar sus cambios progresivos descubrió la desviación que sufre la corriente fría de Humboldt a la altura de las costas de la provincia del Guayas.

De regreso el 76 estudió las aguas termales del volcancillo de San Vicente en la península de Santa Elena y encontró dos nombramientos, uno de Profesor de la Universidad de Bonn y otro de Geólogo del estado ecuatoriano firmado por el nuevo Presidente Antonio Borrero y Cortázar, y en Noviembre se decidió por esto último para proseguir sus viajes e investigaciones, completando su presupuesto con trabajos de Cartografia, como topógrafo de haciendas por encargo de particulares.

En Mayo atendió al Geólogo canadiense Thomas Mac Farlane de paso por Guayaquil. Era amigo y corresponsal de los sabios Gustav Rose y de Von Rath, publicaba en el Journal de la German Geological Society y en el New York Book of Mineralogy. Mac Farlane anotó que andaba vestido en su casa y que al salir a la calle se ponía la sotana pues aún se sentía un sacerdote católico.

En 1.877 recibió el titulo de Doctor Honoris Causa en Filosofía que le concedió la Universidad de Bonn y publicó "Memorias sobre el Cotopaxi y su última erupción" ascendiendo a la cúspide norte del volcán acompañado de su amigo Alejandro Sandoval. En 1.879 editó "Viaje científico por Loja" y las Monografías de las provincias de Azuay y Esmeraldas, así como "Apuntes sobre el clima de las islas Galápagos" exponiendo las teorías evolucionistas y su comprobación personal en las especies terrestres del archipiélago. Raro librito que fue leído en los principales centros científicos del mundo con inusitado interés. Ese año también ayudó al alpinista Edward Whymper durante su estadía en el Ecuador y conoció a la joven Jacinta Pasaguay, vecina del cerro de Guayaquil, a quien amó mucho y desvinculado de su condición sacerdotal, aunque sin contraer matrimonio por haber botado los hábitos en un país donde solo existía el vínculo eclesiástico católico. Juntos vivieron en un hogar lleno de amor hasta el fallecimiento de ella en 1.886, a causa de fiebres puerperales tras un mal parto. De esta unión quedaron cinco hijos y una tía materna, con dinero del sabio terminó de criarlos en Yaguachi.

Entre el 82 y el 83 se ocupó del aprovisionamiento del agua potable para Guayaquil, recorrió los afluentes de la cuenca hidrográfica del Guayas y a la altura de los ríos Puca, Colimes, Magro y Daule, tomó numerosas muestras en diferentes puntos, desde el río Peripa al norte hasta Petrillo al sur.

El 84 suscribió un contrato con el gobierno del presidente Caamaño para la elaboración del Mapa y las Cartas Geológica y Geográfica del Ecuador. El 86 la Municipalidad porteña aprobó su Estudio para el aprovechamiento de agua del sitio denominado Agua Clara en la hoya del río Chimbo y le fue encomendada la dirección de las obras, recibiendo ocho mil pesos por adelantado que le sirvieron para pagar las deudas originadas por la construcción de un chalet en la actual calle Panamá, que se quemó el 91 con sus gabinetes, laboratorios y colecciones, quedando únicamente el solar.

El 87 publicó sus "Memorias sobre las islas Galápagos" y en un viaje a Lima conoció a la institutriz alemana Bertha Weber, con quien contrajo matrimonio no católico el 6 de Agosto de 1.888, pues acababa de convertirse al protestantismo como reacción lógica contra un catolicismo intransigente, ignorante y supersticioso. Una nueva familia vino a alegrar este hogar.

El 91 suscribió un nuevo contrato con el gobiemo del presidente Flores Jijón para concluir el Mapa y la Geografía en quince meses por doce mil pesos de a ocho reales cada uno y viajó a Dresden con tal objeto, aunque prefirió editarlo en Leipzig donde encontró mejores condiciones económicas. La Geografía y Geología del Ecuador salió el 92 en un solo tomo de 671 pags. en gran formato de lujo, de pasta gruesa con el Escudo Nacional impreso en color dorado, Anotaciones, Suplementos muy instructivos y un índice Alfabético que facilita su aprovechamiento y los interiores en papel coushet, aunque desechando gran cantidad de material científico que hubiera podido salir como documentación habilitante, pero que se puede localizar disperso en sus numerosas publicaciones. Igualmente imprimió la Carta Geográfica del Ecuador, a base de diferentes apuntes tomados de los Planos del padre Juan Magnin, Charles de La Condamine y Sebastian Wisse y los detalles de la Carta de Pedro Vicente Maldonado, pero especialmente de sus propias experiencias de campo. El costo de las dos mil Cartas fue de veinte mil francos, otros mil ejemplares resultaron a menor precio, recibiendo cincuenta ejemplares de cada una de sus obras, mas otros cincuenta a mitad de precio. ( 1)

En 1.894, tras vender su solar al consulado alemán, se estableció en Dresden con su esposa e hijos, dedicando su tiempo a la Botánica. Entre 1.901 y el 3 escribió su estudio sobre el Género de las Potentillas, recién editado en 1.908 y considerado una obra maestra en su género, que le situó entre los grandes sabios de Europa. En 1.904 había fallecido su amigo y colaborador Alphonse Stubel y ordenó sus materiales, que aparecieron como obras postumas.

De allí en adelante se tiene relativamente pocas noticias de su vida que debió transcurrir entre las Universidades y su hogar. Se sentía ecuatoriano y nos trataba de paisanos. Su familia se componía de su esposa de sesentiun años, un hijo y tres hijas solteras. El Lic. Cristóbal Escobar, de Quito, lo fue a visitar por encargo del Arzobispo Manuel María Pólit.

Wolf le confesó que desde 1.918 vivía en verdadera pobreza a causa de la inflación, pues su pensión jubilar no le alcanzaba para nada y por eso había tenido que vender su Colección científica de minerales, flores y pájaros en solamente seis mil marcos, cuando valía muchísimo más, enterándose que poco después el comprador la habla revendido en veinticinco mil marcos. La Colección se exhibe actualmente en el Museo de Berlín.

A raíz de esta visita se hizo pública su triste condición en el Ecuador y en 1.922 fue designado Ciudadano Honorario con una pensión vitalicia y la Academia de Ciencias de Quito lo designó su primer miembro en el exterior.

Vivía sordo, tullido y casi ciego. Su estudio era un cuarto repleto de libros impresos en varios idiomas pues hablaba y escribía correctamente en español, alemán, inglés, francés, latín e italiano. Habían muchos papeles, cuchillas, tijeras, lápices y plumeros. Era el cuarto de un sabio. Cerca de él había dos galerías con libros publicados por Wolf, unos en español, otros en alemán. "Se mostraba cansado, física y emocionalmente y pedía a Dios por la liberación de su alma, para emigrar a una Patria más feliz." Murió en Dresden el 22 de Junio de 1.924, de 83 años de edad.

Profundamente religioso sufrió los estragos del conflicto de su tiempo entre ciencia y fe, que lo atormentó hasta el final de sus días. Correctisimo en su trato, dejaba numerosos amigos en los sitios por donde pasaba. Con sus hijos siempre fue un padre cariñoso, proveyendo del sustento y preocupándose por ellos aún desde el exterior.

Guayaquil le debe en mucho el contar con agua potable, pues sus trabajos y fatigas hicieron posible la localización de la vertiente de donde se tomó, el trazado de la cañería hasta Duran, el estudio del paso del río y los sistemas de bombeo a los algibes metálicos del cerro. La ciencia le reconoce por ser el primero que expuso el darwinismo en el Ecuador, que le enfrentó a los Jesuitas españoles en Quito, rudos ex combatientes carlistas venidos a América con ideales ya superados por la civilización europea de esos tiempos.

Para el Ecuador su presencia fue cenital pues recorrió personalmente el país, excepto algunas regiones impenetrables de las selvas de Esmeraldas y las partes centrales de Manabi, entonces en poder de montoneros revolucionarios. Por eso la Geografía y Geología del Ecuador no ha sido superada y la Carta Geográfica, obra acumulativa, trabajada en varios años, asombra por la precisión de sus mediciones y solo fue superada muchos años atrás por la Carta Nacional que elaboró el Instituto Geográfico Militar del Ecuador en 1.953. En cuanto a las islas Galápagos utilizó para ellas las Cartas del Almirantazgo inglés y para las regiones orientales los Informes de los misioneros religiosos de la colonia. En cuanto a las longitudes se sirvió del meridiano de París pues todavía no se adoptaba universalmente el de Greenwich. Por todo ello el sabio Wolf es uno de los más grandes ecuatorianos de todos los tiempos a pesar de haber nacido alemán.