"El 41 Enrique obtuvo
un segundo premio Internacional de novela en New York
y viajamos a recibirlo a los Estados Unidos. El primer
premio fue de Ciro Alegría y el tercero del
brasilero Carneiro. Los diez mil dólares que
le tocaron a Enrique sirvieron para que me llevara
a los homenajes y conferencias que les dedicaron.
Asistimos a la gran cena de premiación en el
Waldorf Astoria y como él sabía el inglés
le ofrecieron la cátedra de Literatura Hispanoamericana
en la Universidad de Columbia. Después estuvimos
en Bostón, Washington y otras principales ciudades
de la costa atlántica durante casi seis meses,
pero al enterarnos de la invasión peruana,
nos vinimos a toda prisa en el vapor Imperial y me
dediqué por entero a conseguir ayuda, ropa
y comida a los miles de refugiados orenses en Guayaquil."
El 42 comenzó
a sentirse un malestar contra el régimen arroyista
que inició una durísima persecución
contra sus opositores políticos y era usual
que se los torturara en la pesquisa hasta con descargas
eléctricas El 43 intervino en la Exposición
de pintura de octubre y Leopoldo Benitez Vinueza opinó
que su arte era un pregón de combate y un grito
de protesta. “Ese año ascendí
al Cuadro medio del partido y en mi casa organicé
los comités femeninos de la Acción Democrática
Ecuatoriana ADE, que luchaba por Velasco Ibarra. El
entusiasmo era general, solamente el comité
La Pasionaria contaba con casi dos mil quinientas
mujeres que hacían propaganda electoral, vendían
bonos de puerta en puerta y llevaban comida a los
velasquistas presos y al triunfar la revolución
el 28 de Mayo de 1944, ADE, me designó su delegada
ante el Comité Femenino de la Cruz Roja Provincial
del Guayas, pero esas damas pidieron que se reconsiderase
mi nombramiento porque la Cruz Roja era una institución
apolítica. ADE les contestó que yo me
había excusado, pero el incidente reveló
cuan pobre era la cultura política de ellas,
que confundían caridad con servicio público
y se asustaban frente a una mujer comunista.
"El 45 concurrí
con Galo Galecio como delegada de la Sociedad de Artistas
y Escritores Independientes a Quito, para la fundación
de la Confederación de Trabajadores del Ecuador
CTE y cuando se fundó la filial del Guayas,
formé parte del directorio, debatí en
numerosas ocasiones y me designaron responsable de
la comisión de mujeres. Mi labor de organización
me copó hasta el 48 cuando se desencadenó
la huelga del Anglo en Ancón, que fue por razones
económicas y sociales, pues se reclamó
mejores e igualitarios salarios entre empleados y
obreros nacionales y extranjeros y que cesara la discriminación
en el campamento donde los ingleses tenían
sitios especiales a los que no podían acceder
los nacionales. La situación se tornó
álgida en extremo. Guevara Moreno era Alcalde
y mandaba a sus garroteros a nuestros mitines de solidaridad.
Alfonso Quijano Cobos era el abogado de los trabajadores
y la huelga se prolongó casi tres meses, al
final la ganamos contra viento y marea y desde entonces
las compañías extranjeras dieron fin
a esa política discriminatoria, tan denigrante
para la dignidad de los ecuatorianos".
"En la Federación
de Trabajadores del Guayas ubicada en Pío Montúfar
y Colón, tuve la oportunidad de tratar y conocer
a todos los dirigentes. Con Neptalí Pacheco
León organizamos el 54 la Federación
de Trabajadores Agrícolas del Litoral FETAL
y fui ascendiendo de Secretaria General de Célula
a miembro del Comité Provincial, luego formé
parte del Comité Central y del Comité
Ejecutivo, que es lo más alto del partido cuando
no está reunido en Congreso. Trabajábamos
todos los días en el local de Quito y Luque
hasta que después del 63 pasamos al actual
local en Malecón entre Calderón y Reyna,
casa que era de la familia Maugé y ahora es
de una compañía anónima. Al día
siguiente de la dictadura velasquista del 30 de Marzo
del 46, concurrí con Anita Moreno a El Universo
portando el Manifiesto con la protesta del partido
y al salir fuimos rodeadas por pesquisas y conminadas
con orden de prisión. Nosotras nos agarramos
de unas rejas para impedírselo y uno de ellos
nos dio varios puñetazos por las espaldas y
así consiguieron desprendernos. La noticia
salió al día siguiente a grandes titulares,
se armó el escándalo y dos días
después recobramos la libertad para continuar
la lucha. Por esa fecha el Concejo expropió
una faja de terreno del frente de la casa de mi suegra
con la finalidad de extender la calle y tuvimos que
cambiarnos a la casa de nuestro tío Pedro Menéndez
Navarro en Eloy Alfaro y General Franco donde habitamos
hasta el 57 que Enrique construyó una villita
en Lorenzo de Garaycoa y Azuay. Ese año viajé
a China”.
"El 53 me envió
el partido a Estocolmo como delegada al III Congreso
de la Federación Internacional de Mujeres,
para luchar por la paz y la defensa de la mujer y
el niño. A mi regreso organicé la Unión
de Mujeres del Guayas. Fui electa Secretaria General,
Aurora Estrada ocupó la Presidencia y Blanca
Arce de Salcedo la Vicepresidencia”.
“El 58 ayudé
a numerosos refugiados cubanos y al triunfar la revolución
viajé dos veces a Cuba".
Entre el 61 y el 63 fui
Consejera Provincial del Guayas durante la Presidencia
de Carlos Julio Arosemena Monroy y para la aciaga
dictadura del 63 apresaron a Aurora, yo tuve que esconderme
y después viajé a Chile en calidad de
exilada. Mi esposo fue apresado, mi hijo Enrique y
su familia vivió varios meses escondido en
el suburbio. La Unión de Mujeres del Guayas
se disolvió pero años después
algunas de sus miembros fundamos el Frente Unido de
Mujeres con Ana Abad de Monroy en la Presidencia,
para luchar por el desarrollo de la mujer dentro del
marco histórico del país".
"He realizado numerosos
viajes. Asistí en La Habana en 1962 a la fundación
de la Confederación de Mujeres Cubanas, después
visité Alemania Democrática,. Polonia,
Checoeslovaquia y Hungría, también pasé
por Alemania Federal, Holanda y Francia. Como pintora
tuve que dejar el arte por la política después
del 57, pero he expuesto en muestras colectivas realizadas
en París, Los Angeles, Buenos Aires y Lima
y tengo los Catálogos donde consta mi nombre
y mis trabajos. Mi óleo Los Cosechadores de
café, de grandes dimensiones, está en
el museo del Banco Central en Guayaquil".
Poseyó la Medalla
del Partido Comunista y desde 1986 la Medalla de la
Paz de Checoslovaquia. Los último años
vivió en la Urbanización Los Esteros,
Manzana No. 9-A, Villa 17 con su hijo Enrique y su
familia, pues su hijo Antonio radica desde hace muchos
años en la Unión Soviética, casado
y con hijos.
Desde 1957 fue miembro
del Comité Centra! del partido comunista pero
no asistía desde los años 80 a 1as reuniones
en razón de una insuficiencia coronaria. Siempre
fue hipertensa y tuvo que internarse en la clínica
Guayaquil donde le practicaron un cateterismo.
En 1988 cumplió
80 años, vida fructífera dedicada al
servicio y a la consecución de un futuro mejor
y mas justo, por eso sus amigos le brindamos el jueves
25 de Agosto, un sentido homenaje en el Hotel Ramada,
por su hermosa entrega de vida, amor y lucha.
De talla mediana, rasgos
regulares. Su inteligencia abierta a toda idea, a
toda novedad, le convirtió en el prototipo
de la idealista sensible, pluralista, amiga de verdad.
(1).
(1) Alba sufrió
por su carácter franco y sincero, un gran desencanto
en la intermediación del mercadeo de su obra
y abandonó la pintura como carrera. Aunque
dejó de pintar como dedicación principal
privilegiando la lucha social, todo lo que sus manos
tocaban adquiría jerarquía estética.
Entre sus muchas creaciones contamos afiches, artesanías
originales, decoraciones de escenarios y ambientes
(lindantes con las modalidades actuales de instalaciones
y ensamblajes), viñetas, logotipos, e ilustraciones.
Recordamos las muñecas
que hizo con Segundo Espinel, los platones y vasos
de cerámica decorados con grecas, signos y
otros motivos precolombinos, que trabajó con
Judith Gutiérrez en el taller "Punaes"
que abrieron en Luque y Escobedo. Asimismo, el diseño
para vestuario del Coro de la Universidad de Guayaquil
que fundó y dirige su hijo, el profesor Enrique
Gil Calderón. En 1975, cuando la Organización
de Naciones Unidas (ONU) declaró Año
Internacional de la Mujer, por cada mes hizo un dibujo
a línea simple a la manera de viñeta
o isótopo.
Muchas veces dirigió
pintadas públicas, verdaderos murales efímeros
para campañas culturales, sociales o políticas.
En 1982,1a Universidad de Guayaquil dedicó
el número 12 de su colección homónima
al tema "Pintoras de Guayaquil: Alba-Araceli-Judith-Mariella".
Escribimos entonces lo que hoy reafirmamos: que fue
una pintora realista-expresionista, con un dibujo
y una composición estupendos que equilibran
la ternura y la fuerza dramática, reflejo de
la vida misma de nuestro pueblo; que tuvo acertado
manejo de la colorística ecuatorial y que fijó
su nombre en la historia de las Bellas Artes del Ecuador
junto a los mejores expresionistas sociales.
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