VOLVER A LOS TOMOS
...................................................................................................................................................................................

"La mañana siguiente fui llamado por el Coronel Segundo Deifilio Morochz Jimbo, al Estado Mayor, donde encontré a la Alta Oficialidad. Castro Jijón presidía, el Coronel Luis Cabrera Sevilla expuso el motivo de la reunión, yo di mi opinión enfatizando el desprestigio del Presidente, el descrédito del Vicepresidente, la impotencia del Congreso y la insolencia de la extrema izquierda y concluía llamando a las Fuerzas Armadas a hacerse cargo del poder en forma institucional. Allí mismo se conformó la Junta con los representantes de las tres ramas de las Fuerzas Armadas: Ramón Castro Jijón por la Marina, Luis Cabrera Sevilla por el Ejército y Guillermo Freire Posso por la Aviación. Se me pidió que también formara parte de ella como Senador Funcional de las Fuerzas Armadas y acepté".

La revolución se realizó con tranquilidad en todo el país excepto en Guayaquil donde el Alcalde Asaad Bucaram salió a las calles a protestar y fue detenido sin mayor problema. La normalidad aparentemente volvió pues la prensa, el clero y demás instituciones como es costumbre al principio de todo régimen, apoyaron incondicionalmente y hasta alabaron el golpe militar, so pretexto de haber terminado con el peligro rojo. Los elogios no se dejaron esperar, luego les dirían Coroneles de la traición cuando cayeron en 1966. (2)

Pronto el país se dio cuenta que el único miembro de la Junta capaz y preparado, era Gándara y que por su calidad tecnócrata se había constituido en el alma inspiradora de todas las transformaciones.

En Agosto se lanzó "El Plan General de Desarrollo Económico y Social 1963-73" elaborado por la Junta de Planificación y Coordinación bajo los auspicios de la Cepal, el Punto Cuarto y el programa de Alianza para el Progreso, pero que dadas las condiciones generales de indisciplina y pobreza reinantes, al ser aplicado, produjo distorsiones, un aumento de la burocracia y el entrabamiento de las gestiones administrativas. Numerosas leyes fueron dictadas con diferente suerte. Se expropiaron los terrenos del Guasmo aledaños a Guayaquil y se expidió la Ley de Reforma Agraria y Colonización, largamente preparada desde el 60. Surgió el IERAC, disminuyó el huasipungo y el latifundio, bajó la producción y se agravó la economía. Técnicos y analistas especializados en preparar estudios y proyectos se adueñaron de la administración y fueron bautizados con el remoquete de Kikuyos, mientras fuerzas especiales daban caza en todo el país a los izquierdistas de los Sindicatos, Universidades, periódicos y aun en la Casa de la Cultura, en frenético atentado contra los derechos humanos.

Casi enseguida se ascendieron los miembros de la Junta Militar, bien es verdad que en el caso de Gándara se habían reunido los requisitos de Ley. El resto del escalafón también se movió en favor de numerosos militares.

Por Septiembre el canciller Neptalí Ponce Miranda suscribió el Modus Vivendi con los Estados Unidos para beneficio de los atuneros de San Diego en California y en detrimento de nuestros derechos sobre el Mar Territorial de 200 millas de extensión. Esta absurda posición nos aisló frente a los demás gobiernos de la cuenca sur del Pacífico.

El 64 estalló la crisis bananera y la Junta tuvo que recurrir a los mercados de la Unión Soviética y de los demás países de la Cortina de Hierro para vender o trocar nuestra fruta, por entonces el mayor rubro de exportación y de ingreso de divisas, en flagrante contradicción con la política anticomunista; pues, mientras en los pasaportes ecuatorianos se ponía la siguiente leyenda: "Válido para todos los países del mundo excepto Cuba y los de la Cortina de Hierro", se buscaba comerciar con ellos. Para contrarrestar la crisis financiera se reformó el Arancel de importaciones y las Cámaras y demás fuerzas vivas de Guayaquil, viendo menoscabados sus intereses económicos, se lanzaron a una cerrada oposición y hasta decretaron un Paro General. Casi enseguida se formó la Junta Patriótica Nacional y menudeaban las manifestaciones callejeras con cierrapuertas, prisiones, bombas lacrimógenas y paralización de actividades.
El 65 fue un año de intensa actividad política y de desprestigio creciente para el gobierno. El Coronel Freile Posso fue destituido de sus funciones en la Junta y la FAE no lo reemplazó. A principios del 66 la Junta Militar estaba en su peor momento y dictó la Ley de Elecciones para reunir un Congreso el 10 de Agosto, pero se precipitaron los acontecimientos en Marzo, cuando fue incendiado un vehículo de propiedad del Instituto Geográfico Militar frente a la Universidad Central de Quito y con motivo de la clausura de dicho Instituto sobrevino el desorden a nivel nacional, empujado por las Cámaras, las fuerzas vivas, la prensa grande y las radios que formaron una cadena bajo la denominación de Asociación Ecuatoriana de Radiodifusión las siglas AER. Finalmente el día 29 la Junta devolvió el poder a las Fuerzas Armadas y éstas decidieron entregarlo a Clemente Yerovi Indaburo. Por la tarde una Junta Constitucional hizo el parapeto de elegirlo en forma por demás suigéneris, en rápida maratón radial y el país se creyó la farsa. Yerovi no entrañaba peligro alguno para los militares pues había sido uno de sus principales colaboradores desde la Presidencia de la Junta de Planificación.

El experimento de gobierno militar sirvió para que el país comprendiera algunas verdades: 1) No funciona en el Ecuador un gobierno plural. 2) La persecución por causas ideológicas además de injusta es inmoral. 3) El entreguismo a los Estados Unidos no sirve para nada pues, formando parte del sistema, nada se saca con entregar más. 4) Los planes de Desarrollo con modelos foráneos fracasan irremediablemente en el tercer mundo creando una burocracia inútil y voraz, y 5) la tecnocracia militar pura sin el apoyo y asesoramiento de los políticos, no puede estabilizar a ninguna dictadura.

"El 30 de Marzo, como de costumbre, concurrí muy por la mañana a dictar mis clases a la Politécnica, pues no me sentía culpable de nada y así seguí por muchos meses hasta que la Asamblea Nacional Constituyente le llamó la atención al. Rector José Rubén Orellana y poco después la Corte Suprema de Justicia dictó orden de prisión en mi contra por el ataque a la Universidad Central. Después hasta llegaron a quitarme la ciudadanía por tres años, pero ya estaba asilado en la Embajada de Bolivia y de allí partí por la vía de Cali, Bogotá y Lima, a la Paz, donde radiqué un año".

"En La Paz fui Asesor de proyectos hidroeléctricos de la Corporación Boliviana de Fomento y publicamos en colaboración: "Las Investigaciones Hidrometereológicas e Hidrológicas en Bolivia" en 50 páginas y "Desarrollo y Mejora de los Servicios Metereológicos e Hidrológicos en Bolivia en 89 páginas. "Ambos trabajos fueron elaborados con un equipo de técnicos, Igualmente dejé establecido el servicio nacional de Metereología e Hidrología en ese país y en Abril de 68 pasé llamado por el Banco Interamericano de Desarrollo BID al Programa de la Cuenca del Plata en Buenos Aires. En esas funciones recorrí el curso completo del río Paraguay por territorios selváticos hasta su nacimiento en el Brasil y confeccioné varios Informes. Parte de mi tiempo lo dediqué a escribir una obra política "La Dictadura Constitucional" en 421 páginas y 65 documentos anexos, iniciada en La Paz y terminada en Buenos Aires, pero como he hallado más material, hoy me encuentro reescribiéndola para que pueda salir con el título de "Democracia y Dictadura en el Ecuador", bajo nuevas y más amplias perspectivas históricas".

"Entre los trabajos para el BID en la Argentina que realicé junto a otros técnicos, puedo mencionar: 1) "Inventario de un grupo de proyectos de desarrollo hidráulico" folleto, en 1968. 2) "Hidrología del sistema del Plata" en recopilación, ordenamiento y análisis de la información hidrológica, en varios tomos, y 3) "Reconocimiento e Informe Hidrológico de la cuenca del alto Paraguay".

Para el 17 de Diciembre de 1970, ya prescrita la sentencia, pudo regresar a Quito. Entonces declaró: "Tengo pocos pero buenos amigos" y se dedicó a sus actividades privadas sin ser molestado ni tomado en cuenta. Estaba relativamente pobre porque siempre ha sido honestísimo y para vivir con decencia formó con otros ingenieros en 1971 la compañía "Integral C. Ltda." de Ingeniería y Consulta, que gerenció hasta el 76 con notable éxito. De allí en adelante presidió "Pórtico Compañía Constructora S. A." y actualmente "Geosisa, geología, sondeos, ingeniería, servicios auxiliares C. Ltda." con oficinas en el sexto piso del Edificio del Banco de los Andes, donde también se da tiempo para escribir numerosos artículos de índole histórica, desde que en 1980 el P. Hernán Malo González le pidió uno, para publicarlo en el libro del Sesquicentenario, según sus propias palabras.

Entre ellos merece mencionarse un ensayo de 57 páginas sobre las "Memorias de Hombres de Estado" que saldrá próximamente en Quito y otros menores como "La pugna de poderes" y "Los militares y la política en el Ecuador" editados en la revista de la "Asociación de Generales y Almirantes de las Fuerzas Armadas", institución que presidió el 86. También ha colaborado en la revista "Diplomacia" y en otras publicaciones. Buen polemista, le salió al paso en la revista Vistazo a Rafael Arízaga Vega y "está dispuesto a batirse con cualquier otro que falte a la verdad".(sic.)

A través de "Integral C. Ltda." ha sido miembro del Comité de Supervisión de los estudios de factibilidad y prediseño de la Central Hidroeléctrica del Cantón Montúfar entre el 71 y el 75, Director de estudios de Inventario Hidrológico de la cuenca del río Monjas para la fábrica textil La Internacional en 1972, Director de Diseño de la Central Hidroeléctrica de Vindobona el 71 y su fiscalizador entre el 72 y el 76 y Supervisor y Fiscalizador de los túneles de San Juan y San Roque para la Municipalidad de Quito entre el 75 y el 76.

En la todopoderosa Fundación Mariana de Jesús ejerció la dirección de los estudios de infraestructura de la urbanización Solanda entre el 72 y el 76, la supervisión de la construcción de las primeras viviendas y presidió el Comité Directivo de la Asociación de la ciudadela La Granja entre el 75 y el 76.

Aparte de lo indicado, también para la Internacional realizó las pruebas de resección de la central Vindobona en Marzo del 76. Para la Empresa Eléctrica de Cuenca S. A. dirigió los estudios de diseño de la presa Chanlud entre el 78 y el 79 como presidente de Geosisa, a medias con la compañía Intecsa de Madrid.

Su estatura baja, rostro curtido, ojos y pelo ondeado y negro. Porte marcial y buenas maneras. Se califica de cientista militar de criterio conservador, preocupado del futuro de las instituciones y de la iglesia, acerca de la cual ha escrito varios trabajos. Su formación en la Italia fascista y su especialización en la España falangista le convirtieron en hombre de derecha o de orden, defensor de estamentos y disciplinas, enemistándole con las izquierdas a las que persiguió con zaña dentro de la Junta Militar. Por ello su persona aún despierta dolorosos recuerdos pues fue durante tres años "el tonto útil" que se prestó a ser el brazo ejecutor de las persecuciones, atropellos y venganzas de la CIA en el Ecuador desde 1963.

(2) El Viernes 2 de diciembre de 1966, La Asamblea Nacional Constituyente decretó como sanción a los ex Dictadores Militares "la suspensión dé los derechos de ciudadanía por tres años". La sanción es por delito político, abusos de Poder, violación de los derechos de los ciudadanos por los miembros del Gobierno militar y sus colaboradores. Los sancionados son: Contralmirante Ramón Castro Jijón, Generales Luis Cabrera Sevilla y Marcos Gándara Enriquez, y Coronel Guillermo Freire Posso.

Durante el presente siglo han existido en el Ecuador las siguientes persecuciones: 1) La Placiste contra los alfaristas y conchistas en 1913-14. 2) La Juliana contra periodistas y banqueros en 1925. 3) La del segundo período dictatorial de Paez indiscriminadamente contra las izquierdas. 4) La Arroyista contra las izquierdas y en general contra toda oposición. 5) La Dictatorial de Velasco después del 30 de Marzo del 46 contra las izquierdas. 6) La más feroz de todas, la de la Junta Militar de Gobierno, contra las izquierdas, entre 1963 y el 66, además fue la más larga. 7) La de la dictadura velasquista en 1970 contra la oposición civil. 8) Las de las dictaduras da Rodríguez Lara y los Triunviros contra la oposición. 9) La del Presidente Ing. Febres-Cordero contra la extrema izquierda y el terrorismo entre el 84-88 y el permanente hostilizamiento a los Congresos.

...............................................................................................................................................................................
<< 1 2 Anterior