PABLO DE OLAVIDE Y
JAUREGUI
ENCICLOPEDISTA.-
Nació en Lima en 1725 y en casa ilustre y acomodada,
estudió en el Colegio de San Martín
donde descolló por su buen porte y clara inteligencia,
luego pasó a San Marcos y se doctoró
en Cánones a los 17 años. Era un portento
para su época y hasta obtuvo la plaza de Oydor
de la Audiencia y Auditor General del Virreinato,
en eso ocurrió el terremoto de 1.746 que le
dio oportunidad más decisiva para intervenir
en asuntos públicos pues se dedicó por
entero a la reconstrucción de la ciudad y donde
habíase levantado un templo edificó
el Teatro principal, de lo que fue acusado a la Corte
y para defenderse viajó a Madrid, contrayendo
matrimonio con una viuda joven y rica.
Vivían ambos a
cuerpo de rey y recibiendo a los más ilustres
talentos de España en su salón a la
francesa, donde se hablaba de todo un poco y se hacía
teatro. El liberal Conde de Aranda lo protegía
desde su Ministerio y para halagarlo Olavide tradujo
del francés varias obras teatrales como la
Zaira de Voltaire, la Zelmira de Du Bellay, la Hipermenestra
de Lamiérre y el Desertor francés de
Sedaine. En premio a estos esfuerzos Aranda nombró
a Olavide Caballero de la Orden de Santiago e Intendente
de los cuatro reinos de Andalucía para que
trabajara en lo que más le agradaba, la reconstrucción
de ciudades, la reforma universitaria, etc.
Olavide era descreído
por moda y su pensamiento estaba muy influido por
la filosofía iluminista y por los nuevos conceptos
de la Enciclopedia francesa; así pues, comenzó
a reformar los estudios pasando por alto a la teología
y a la filosofía tomista que aún se
enseñaban en España, por considerarlas
"cuestiones frivolas, pueriles e inútiles
para el progreso de la humanidad y más bien
una pérdida de tiempo, una remora vergonzosa
para la civilización", luego empezó
a colonizar las regiones desérticas de la sierra
Morena llevando agua por medios de canales de riego,
contando con inmigrantes forzados y levantando planos
de ciudadelas agrícolas como el barrio de la
"Carolina Malagueña", obra de nuestro
paisano el quiteño Tomás de Gijón
y León y en esto se encontraba cuando el Superior
de los Capuchinos, Padre Romualdo de Friburgo, lo
acusó en 1775 ante la Inquisición de
Madrid, de ser "ateo, materialista y hereje,
lector de Voltaire, Rousseau y enemigo de la iglesia
y por más que varios de sus amigos y entre
ellos los ex Ministros Campomanes y el Conde de Aranda
quisieron interponer sus buenos oficios, el Rey Carlos
III tuvo la torpeza y la debilidad de mandarlo a llamar
a la Corte, dizque para escucharle ciertos informes,
cuando en verdad era para entregarlo al bestialismo
inquisitorial donde posiblemente hubiera sufrido el
tormento más despiadado. Así es que
éste, ni tonto ni perezoso, emprendió
la fuga a Francia por caminos obscuros y poco transitados,
bajo el falso nombre de Conde de Pilo.
Llegó a París
en 1778 y fue recibido en triunfo. Diderot redactó
un informe sobre sus hechos, Marmontel le saludó
en una sesión pública de la Academia
francesa llamándole // Ciudadano agobiado por
el furor absurdo de un celo mil veces más terrible
que el error/ pero estas demostraciones motivaron
al Conde de Floridablanca a pedir su extradición
en 1781 y Olavide tuvo que fugar a Ginebra protegido
por el Obispo de Rhodez, menos estulto que sus colegas
españoles.
Entre 1781 y 1789 vivió
entre Suiza, Alemania e Italia y siempre bajo el temor
de la Inquisición; al triunfo de la revolución
francesa regresó a París bajo la protección
de la Convención que lo invitó a comparecer
a su sala, le proclamó ciudadano adoptivo de
la República francesa y otorgó una Corona
Cívica, pero diferentes vaivenes políticos
hicieron que hicieron que el 16 de Abril de 1794 lo
apresara la soldadesca y llevado a la cárcel
se dio mañas para conseguir papel y pluma escribió
"El evangelio en triunfo" donde se desmoronó
como hombre y como filósofo y se convirtió
en creyente por temor. "Su larguísima
obra en cuatro tomos es una desmayada confesión
sin acento personal ni altura de criterio", pergeñada
para halagar el mal gusto inquisitorial reinante en
Madrid. Tal mamotreto sin embargo contiene algunas
anécdotas felices y numerosos datos sobre su
vida y obras y como es de suponer, al publicarse en
Valencia en 1798, provocó gran contentamiento
de la Corte que veía redimido a un pecador
más, arrepentido a un peligroso filósofo
y abatido a un hombre de cultura francesa, así
es que de inmediato decidieron perdonarle y llamarlo.
Para entonces Olavide estaba
libremente viviendo en París, pero no despreció
la invitación de Carlos IV y al presentarse
en la Corte fue aclamado por las masas y las musas
(como lo había sido antes en París)
que para todo público tenía sus postres
este ingenio y hasta consiguió que le devolvieran
sus honores, la Orden de Santiago volvió a
tenerlo en su seno y su esposa fue recibida en la
Cámara de la reina María Luisa, quien
ordenó que les fijaran una cuantiosa pensión
en desagravio por sus pasadas penurias.
Después de tantos
vaivenes Olavide había aprendido que no hay
que abusar de la fortuna y antes que su persona causara
nuevas polémicas, optó por mudarse a
Andalucía, donde volvió a vivir como
un rey y dedicó algunos meses de su vida a
escribir dos nuevas obras pías tituladas "Poemas
Cristianos" y el "Salterio español",
con traducciones de los salmos del rey David y quien
había traducido a los modernos Racine y Voltaire
terminó con los antiguos, de donde podría
hablarse de una involución de su pensamiento,
fruto de su situación personal.
Murió en 1804,
viejo, rico y de casi 79 años de edad, respetado
por todos y querido por sus amigos. Fue el primer
americano en alcanzar fama continental en Europa,
sus persecuciones, recibimientos y libros dieron mucho
qué hablar en su tiempo. Representó
al Enciclopedismo americano, habló lenguas
vivas, tradujo obras de teatro y terminó -
quien había despreciado a la teología-
siendo teólogo en prosa y en verso, movido
como ya se expresó, por apuros inquisitoriales.
Así destruía
España a sus mejores talentos en el siglo XVIII
y luego ¿por qué se culpa a los pueblos
hispanoamericanos del atraso en que aún se
encuentran?