ALCIDES D’ ORBIGNY
DESSALINES
NATURALISTA.-
Nació el 6 de Septiembre de 1802 en Coueron,
Loira inferior, Francia. Estudió en París
y después de recibir una esmerada educación
destacó en las ciencias naturales. En 1825
presentó en la Academia de Ciencias una monografía
sobre los foraminíferos. El 26 la Administración
del Museo de París lo envió a Sudamérica
en viaje de estudio de las razas humanas en esta parte
del nuevo mundo; sin embargo ocurrió que tanto
D'0rbigny como sus compañeros de viaje se impresionaron
con la exuberante vegetación y dejando a un
lado a las razas se dedicaron a la historia natural.
Primero recorrieron el
Brasil desde el Pará hasta la región
de Río Grande do Sul, de allí pasaron
al Uruguay y a la Argentina y realizaron una obra
inmensa en las pampas bonaerenses así como
en la Patagonia y por eso una población actual
de ese país lleva el nombre de Orbigny. Entonces
siguieron hacia Chile, Perú, Bolivia y Ecuador,
recopilando notas, describiendo especímenes
y dibujando gentes, plantas y paisajes.
En 1832 visitó
Guayaquil y se admiró del barrio Las Peñas
y de las casas del puerto que describió con
lujo de detalles. El 34 regresó a Francia tras
ocho años de ausencia y obtuvo el Gran Premio
de la Sociedad Geográfica con su obra "Voyage
deus Amériques méridionale" en
seis volúmenes, con más de quinientas
láminas, que se imprimieron entre 1834 y el
47, siendo notable su estudio de fósiles que
le condujo a identificar un género desconocido
de gasterópodos y a fundamentar una nueva clasificación
de las fonoceminiferas.
En 1838 editó
"Galería Ornitológica europea".
A partir del 40 inició la publicación
de "Paleontología francesa" en catorce
volúmenes con mil cuatrocientas treinta láminas.
El 45 "Moluscos vivientes y fósiles".
El 48 "Monografía sobre los Cefalópodos
de branquias escondidas". En 1852 "Cursos
elementales de Patología" y "Cursos
elementales de Paleontología". El 53 fue
nombrado catedrático de zoología en
el Museo Nacional de París.
Era un sabio aceptado
por las principales Academias de Ciencias de Europa
y Norteamérica y su opinión se escuchaba
con admiración. Fue el precursor de la botánica
toxonómica y realizó una obra inmensa
en esa especialidad. Falleció en Piereferita
en 1857 cuando aún se esperaba mucho más
de su ilustración y ciencia.
Su retrato de juventud
lo muestra romántico, con el pelo rizado, ojos
azules claros, nariz aguileña y regular, boca
fina, tez blanca y amable sonrisa. Su contextura delgada,
su estatura alta, sus maneras finas y parisienses.
Era al mismo tiempo un hombre de mundo, un viajero
incansable y un sabio curioso y aventurero.