LORENZO RUFO PEÑA
Y LEON
POETA Y POLITICO.-
Nació en Vinces cuando dicha población
pertenecía a la antigua Provincia de Guayaquil
el 27 de Agosto de 1849. Hijo legítimo de José
Gabriel Peña Díaz y de Gregoria León
Olvera, ricos propietarios agrícolas de esa
región.
Estudió sus primeras
letras en Guayaquil con el preceptor Camilo Echanique
y en 1860 fue enviado al recientemente creado Colegio
de "La Unión" que regentaban en Quito
los colombianos Belisario Peña Gómez
y Francisco Ortiz Barrera, alcanzando el título
de Maestro en Filosofía en la Universidad Central
que hoy equivaldría al bachillerato. Entonces
regresó a Guayaquil conocedor de que acababa
de abrirse el curso de estudios de Jurisprudencia
en el Colegio Nacional entregado a los jesuitas por
García Moreno y matriculado en él, pronto
se distinguió por su contracción y tras
una brillante carrera en Cuenca, volvió a Guayaquil
y logró la investidura de Doctor el 17 de Diciembre
de 1872, ante el Tribunal compuesto por los Dres.
Bartolomé Huerta, Esteban Febres-Cordero y
Manuel del Río, con una tesis que fue muy aplaudida.
El 28 rindió su examen sobre los Juicios ordinarios
de mayor cuantía y fue declarado doctor en
Derecho Civil y Canónico y el 7 de Enero de
1873 se incorporó de Abogado en la Corte Superior
tras un examen práctico general de más
de dos horas que versó sobre los juicios ordinarios
de mayor cuantía.
Dedicado por entero al
ejercicio profesional lució como orador forense
en sus defensas pues tenía voz potente, gestos
histriónicos y vocación por el estudio
del Derecho. Igualmente se distinguía como
suave y dulce poeta romántico, fino y evocador
que gustaba adornar los abanicos de sus compatriotas
con versos de galana factura.
En 1876 fue designado
Subdirector de Estudios del Guayas y "rompió
con la rutina obligando a maestros y discípulos
a asidua concurrencia a los cursos escolares”,
nombró para los exámenes Jurados competentes
que supieran apreciar el grado de adelanto de los
educandos y al producirse la revolución del
8 de Septiembre contra el gobierno de Borrero, ascendió
a Secretario de la Gobernación del Guayas por
ser del grupo liberal de Pedro Carbo y se desempeñó
cortos meses. (1).
En 1878 asistió
como Diputado por Los Ríos a la Convención
Nacional reunida en Ambato, formando parte de la minoría
oposicionista de Carbo, y propuso que se suprimiera
la disposición sobre religión del estado
y hasta citó a San Pablo en apoyo a su moción,
pero fue refutado por González Suárez
y perdió en la votación. De regreso
a Guayaquil fue nombrado Decano de la Facultad de
Jurisprudencia separandola por completo del tutelaje
del Colegio Nacional en que había sido establecida
y funcionaba desde la época de los jesuitas.
Nuevamente de abogado
en Guayaquil y dedicado por entero a sus clientes
ganó fama y dinero; más el 82, a raíz
del golpe dictatorial de Veintemilla, fue desterrado
con Carbo y otros políticos y partió
a Europa, pues gozaba de una desahogada condición
económica y solo regresó cuando el ejército
nacional dio al traste el 9 de Julio de 1883 con tan
inicua dictadura. Entonces fue electo profesor de
Derecho Civil y nuevamente Decano de la Facultad de
Jurisprudencia y luchó contra el egoísmo
de la Convención Nacional de ese año,
que pretendía desconocerla para que volviera
al tutelaje de los jesuitas. Mas la labor de Carbo
había sido tan eficaz que ya nada pudo volver
a los tiempos del garcianismo. Peña llegó
incluso a entregar una fuerte suma de dinero para
obtener la creación y funcionamiento de la
Facultad de Medicina, tan necesaria en una ciudad
que iba a tener cien mil habitantes.
(1) El Bisemanario guayaquileño
"El Comercio" apareció en Mayo de
1875 y justamente dos años después,
en Mayo del 77, fue prohibido de circular por el Gobernador
José Ma. Caamaño Arteta , por su acritud
contra la dictadura de Veintemilla; pero los redactores
ni se dieron por notificados y el Gobernador quedó
chasqueado. Entonces el dictador compró la
empresa utilizando para el efecto a su amigo el Dr.
Lorenzo Rufo Peña León, que actuaba
en la secretaría de la gobernación y
"El Comercio" dejó de ser un peligro
para el régimen.
Esta fue su mejor época, se multiplicaba como
abogado y profesor y también escribía
colaboraciones para el Diario El Telégrafo
que apareció el 16 de Febrero el 84 fundado
por Juan Murillo. El Telégrafo nació
oposicionistas pues la postergación del liberalismo
había generado un clima de violencia política
especialmente en la costa.
El 5 de Octubre recibió
de la Junta General de Doctores el nombramiento de
Vicerretor de la Corporación Universitaria,
siendo el rector Federico Matheus. Ese año
dedicó un escrito a la viuda de Rocafuerte
con ocasión del traslado de sus cenizas, pero
su vinculación al grupo de Carbo le trajo nuevos
sinsabores y fue enviado al exilio en Lima por orden
del Presidente Caamaño.
El 6 de Marzo de 1885
contrajo matrimonio en la parroquia de San Marcelo
de Lima con Victoria Margarita Bravo León,
vecina de esa jurisdicción y tendrán
seis hijas. Al año justo, el 6 de Marzo del
86, recibió con otros liberales más
a Eloy Alfaro que llegaba de Centroamérica
eureolado por su hazaña en el Alajuela y su
fama había crecido internacionalmente. El Comité
Revolucionario ecuatoriano de Lima procedió
a emitir Bonos de la Revolución de mil y de
quinientos sucres, colores gris y verde respectivamente,
firmados por el propio Alfaro, Luis Vargas Torres,
Felicísimo López, Francisco Hipólito
Moncayo y Francisco Nevarez. La venta fue exitosa
y se depositó una considerable suma a interés
en un Banco de Lima, el saldo pasó a la casa
comercial "W.R. Grace y Co." en seguridad
de la compra del vapor "Vilcanota" surto
en la rada del Callao, para armarlo en guerra y amagar
las costas de Manabí en apoyo a las aciones
de Crispín Cerezo y sus hermanos. Sin embargo
había que completar su precio y se pensó
hacerlo con varias contribuciones que enviarían
los liberales del Ecuador, escogiéndose a Peña
para que tuviera en su poder los correspondientes
giros en razón de que por su riqueza gozaba
de la general confianza. Igualmente debería
firmar las letras de cambio como principal garante
en el negocio. Mas, era el caso, que estando recién
casado y con su primera hija acabada de nacer, Peña
había perdido todo deseo de aventura y a pesar
de su pacto inicial y por ridiculas porfías,
retiró su oferta de garantía, devolvió
los giros a Alfaro y desde ese momento ya no se volvieron
a tratar. Enseguida regresó a Guayaquil con
su familia, reabrió su estudio y recuperó
la clientela.
En 1888 figuró entre
los principales colaboradores del liberal "Diario
de Avisos" que dirigía Manuel Martínez
Barreiro. El 89 escribió para el diario de
la Sociedad Republicana, de la cual era vocal. El
90 fue Senador, arribó al país una Comisión
de inversionistas francesas presididos por el Conde
Thadeo de Oksza y formada por los Condes de Sedieres
y de Swieykowcki, que ofrecieron dar en préstamo
el dinero necesario y tomar a cargo el contrato de
construcción del ferrocarril Guayaquil-Quito,
el establecimiento de un banco nacional y la consolidación
de la deuda inglesa.
Presentada la propuesta al
Congreso, éste designó una comisión
compuesta por el Senador Peña y el Presidente
de la República Dr. Antonio Flores Jijón
para que discutieran con los franceses y de estas
reuniones salió la iniciativa de conseguir
con el representante de los tenedores de bonos ingleses
Cap. Geo Chambers Stock, un arreglo ad-referendum,
para luego entrar al estudio de la propuesta francesa.
Chambers dio todas las
facilidades del caso y entonces el Congreso revivió
lo dispuesto en el contrato Icaza-Prichet en 1854
emitiendo nuevos bonos que debían ser cubiertos
con la entrega de terrenos baldíos en la bahía
del Pailón en Esmeraldas y en la desembocadura
de los ríos Zamora, Bombonaza y Pastaza en
el Oriente. Igualmente dispuso la demarcación
de los citados terrenos y como existía el tratado
Herrera-García pendiente de aprobación,
que terminaba la disputa limítrofe con el Perú,
se lo aprobó inmediatamente.
Así las cosas y terminados
los asuntos previos, podía entrarse a discutir
las condiciones de los franceses, cuando Alfaro que
estaba en Centroamérica denunció estos
manejos en dos folletos que circularon profusamente
bajo el título de "La Deuda Gordiana"
y que influyeron en el ánimo de tos congresistas
peruanos, haciendo que rechazaran dicho tratado.
En 1892 Peña volvió
al Senado y en la "Antología Ecuatoriana"
publicada por Pablo Herrera aparecieron tres de sus
poesías, sobresaliendo el soneto "Dios".
Ese año fue nuevamente electo Vicerrector de
la Junta Universitaria. El Rector fue Alejo Lascano.
El 93 fue electo socio de número de la Academia
de la Lengua en reemplazo del Dr. Pedro J. Cevallos
Salvador; entonces el asunto limítrofe con
el Perú se agudizó de tal manera que
nuestros países se vieron abocados a un casus
beli y llamaron a las reservas. La prensa ecuatoriana
agitaba el asunto y en Guayaquil se formó una
Junta Cívica que le comisionó para que
viajara a Lima, ciudad en la que contaba con numerosos
amigos y parientes políticos, a fin de que
se evitara a toda costa una guerra. Poco después
el Presidente Luis Cordero le acreditó ante
el Gobierno de Bolivia como Ministro Plenipotenciario
y Enviado Extraordinario y el 22 de Abril de 1894
firmó con el Canciller de esa nación
Dr. Emeterio Cano, un protocolo, en que se desconocía
el valor territorial de la Cédula de 1802.
Después de la
revolución liberal regresó a Guayaquil
y ya no volvió a figurar en política;
mas, aquejaba el 98 de una súbita dolencia,
viajó al Perú en busca de salud y murió
de fiebre amarilla a bordo del vapor inglés
"Santiago" en la rada del puerto peruano
de Salaverry, el 19 de Noviembre de 1898, de solo
49 años de edad, cuando aún la Patria
podía esperar mucho de su inteligencia y saber.
Fue enterrado en Salaverry pero sus hermanos trajeron
los restos que descansan actualmente en un suntuoso
Mausoleo de mármol bajo su estatua, en el Cementerio
General de Guayaquil.
Sus datos biográficos
habían aparecido en la prensa escritos por
su amigo y colega el Dr. José María
Carbo Aguirre. Años después el parque
principal de Vinces fue ornamentado con su busto confeccionado
en Italia.
En 1901 se editaron en París
un tomo de Poesías, cuarentisiete en total,
del Dr Lorenzo Rufo Peña, con prólogo
de Filemón Buitrago y notas biográficas
del Dr. César Borja Lavayen.
Fue un poeta romántico
que hablaba fluidamente el francés y escribía
poesías en los álbumes de las damas
de su tiempo en el Ecuador, Perú y Bolivia,
a la par de jurisconsulto y orador notabilísimo.
De contextura gruesa, estatura
mediana, piel canela, ojos pequeños, pelo y
grandes bigotes negros. Atento, servicial y cariñoso
con todos, buen padre y excelente esposo. Viajero
rumboso que se hacía apreciar en los sitios
que visitaba.