FRANKLYN PEREZ CASTRO
a) PECHO BORDADO POLITICO.-
Nació en Guayaquil el 14 de Junio de 1915,
Hijo legítimo de Ismael Pérez Pazmiño,
propietario fundador del Diario El Universo y de Herlinda
Castro Santander, naturales de Machala.
Su niñez transcurrió
plácidamente en la casa paterna de Sucre y
Boyacá y el 15 de Noviembre de 1922 le pusieron
sobre un colchón en el suelo para salvarlo
del peligro de las balas, pero él se levantó,
fue al balcón de la sala, y vio como los militares
asesinaban a los obreros en la esquina. Poco después
empezó a concurrir a la escuela de la Srta.
Anita donde aprendió la cartilla. Recuerda
que ella solía tirarle la chancleta con gran
puntería cuando se distraía en clase.
De allí pasó a donde el pedagogo Manuel
María Valverde y fue alumno del profesor Barroso
y de Blanca Salvador. El 3er. grado lo hizo en el
Centro Escolar 9 de Octubre dirigido por la Segunda
Misión Pedagógica Alemana.
En 1926 hacía
circular en las oficinas de El Universo un periodiquito
mimeografiado titulado "El Loco".
El 27 fue enviado a Ambato
con su hermano Efraín "a coger clima"
pues estaban muy delgados y terminó la primaria
en el Liceo Juan Montalvo, ganando el 13 de Abril
del 28 un ejemplar de El Espectador, en un concurso
de oratoria sobre la batalla del Pichincha. Entonces
vivían cuidados por la domestica Sabina Guerrero
Aguirre, en un departamento situado frente al teatro
Viteri.
En 1929 inició
la secundaria en el Vicente Rocafuerte y participó
en la huelga contra el rector Abel Gilbert apodado
"Tirano Mascafreno" por su severidad, que
le incitaba diariamente a visitar las clases retando
al alumnado. "Me quedé durmiendo en el
interior del rectorado tres noches y cuando ganamos
la huelga me fui a casa pero mi padre me recibió
con una azotaina. Para entonces yo tenía tres
retratos en mi dormitorio, el de Bolívar, el
de mi papá y el del poeta Pablo Hanníbal
Vela que colaboraba en el Universo, quien era muy
simpático y conversón y cuando nos caía
de visita me llevaba regalitos. Eran mis héroes
preferidos".
Al poco tiempo fue enviado
al Mejía de Quito para que se discipline y
allí siguió el segundo curso. El tercero
lo realizó en el Maldonado de Riobamba. El
4to. nuevamente en el Mejía "porque mi
padre salió electo Senador por El Oro y la
familia se trasladó a Quito y alquiló
una casa frente a la Alameda". Para el 5to. curso
estaba nuevamente en Guayaquil pero enfermó
de principio de tuberculosis y fue curado por el Dr.
Alfredo J. Valenzuela con el jarabe de hemo antitoxina
de Rabelat-Plant, que era la última palabra
contra dicha enfermedad, pero pasó acostado
un año, sobrealimentándose y leyendo
libros de su padre. Así conoció las
obras completas de Ortega y Gasset, de Montalvo, etc.
Por fin en 1935 se graduó de Bachiller y "en
premio mi papá me obsequió una acción
de El Universo".
Matriculado en la Facultad
de Medicina demostró tener buen criterio clínico
y en emergencia puso inyecciones intraraquideas y
realizó punciones lumbares pero no aguantó
las prácticas en la morgue por la repulsión
que le ocasionaban los restos anatómicos. En
Octubre viajó a Quito, a la Facultad de Pedagogía,
cuyo Decano era Benjamín Carrión. Vivía
en la pensión Molestina y fue testigo de la
revolución a favor de Carlos Zambrano Orejuela.
El 18 de Diciembre se clausuró la Universidad
Central y regresó a Guayaquil.
Entonces su padre lo envió
a estudiar a las Universidad Nacional de Santiago
de Chile donde presenció las manifestaciones
del Frente Popular pro Aguirre Cerda y se interesó
por las izquierdas.
En 1938 nuevamente en Guayaquil
fue incorporado al Círculo de Periodistas del
Guayas.En 1939 y como
corresponsal de El Universo en Salinas informó
sobre el accidente aviatorio causado por el estado
etílico del piloto Galo Almeida Urrutia; desafiado
a duelo por dicho aviador, aceptó batirse a
pistola y designó padrinos a Leopoldo Benítes
Vinueza y a Telmo N. Vaca del Pozo. Médico
fue el Dr. Alfredo Valenzuela Barriga, pero llegado
el momento y estando todos en la Atarazana, como se
había convenido, los padrinos de Almeida salieron
con la excusa de que la superioridad militar lo había
trasladado a Quito, y se retiraron avergonzados de
la conducta de su ahijado militar, muy impropia por
cierto.
El 40 regresó a Guayaquil
y editó el semanario "El Suplemento"
en una pequeña imprenta que le cedió
su hermano Efraín en Sucre y Boyaca al lado
de la funeraria Moncayo; pero como era una publicación
de oposición a la dictadura civil de Arroyo
del Río, un buen día cayó la
pesquisa y se llevó la imprenta, que después
fue a parar a Quito.
Arroyo lo confinó arbitrariamente
a Babahoyo por varios meses, "Yo tuve que permanecer
algunos días escondido y alguien vinculado
al régimen le sopló a mi padre que mi
vida corría peligro y que era prudente que
saliera del país. Así fue como viajé
a Cali donde trabajé de ayudante de Alfonso
Rumazo González en "El Espectador"
y luego como secretario de un compatriota de apellido
Del Monaco que era muy rico. Una tarde Rumazo me llevó
a presentar al Dr. Carlos Guevara Moreno, con quien
discutí agriamente porque se burlaba de Velasco
Ibarra, a quien yo admiraba. Desde entonces nuestras
relaciones fueron muy diplomáticas. El 41 regresé
a Guayaquil acogiéndome a la amnistía
decretada por el Congreso e ingresé en Jurisprudencia.
El 41 me eligieron presidente de la Escuela de Derecho.
En los años siguientes
Pedro Saad nos daba conferencias muy ilustrativas
y me presentó a los camaradas Alejandro Idrovo
, Armando Cruz Bahamonde, Manuel Medina Castro y Elias
Muñoz Vicuña, miembros de la Fracción
Universitaria del Partido Comunista. Con ellos y con
Eduardo Borja Illescas, Alejandro Aguilar Ruilova,
Jorge Maldonado Renella, Manuel de J. Real, Carlos
Julio Arosemena, José Salazar Barragán,
su primo Gil Barragán Romero, José Vicente
Ordeñana Trujillo fundamos en 1942 la FE U
E y poco después celebramos en Quito el I Congreso
Nacional de la FEUE que dio contenido de unidad política
al estudiantado".
"Yo escribía en
el Universo bajo el seudónimo de Pedro Montes
en oposición a mi hermano Efraín que
era Leonidas del Mar. Mis artículos eran de
índole pacifista, democrática y antinazi.
Después seguí colaborando como Spartaco
y Amianto hasta que en 1945, a la muerte de mi padre,
dejaron de salir".
"El 41 había contraído
matrimonio con Nelly Cereceda Sangster y fuimos a
vivir pobremente en el cuarto piso de la Portavianda,
casa del Dr. Ceballos Carrión. Yo comía
en el Comedor Popular que estaba situado frente al
Parque Seminario y para sobrevivir le compré
a crédito a mi amigo Carlos Béjar Sánchez
una maquinita para hacer rollos de papel para máquinas
registradoras, rollos que vendía en la imprenta
y papelería de mi hermano Büchner. El
43 nació nuestra primera hija, ya para entonces
habíamos iniciado otra violenta campaña
de oposición contra el régimen. Los
pesquisas me volvieron a apresar con Marco T. Oramas
y Francisco Mora Guerrero y nos pusieron en una celda
desnuda con el piso de cemento mojado y sin zapatos,
y cada cierto tiempo nos aplicaban descargas de electricidad.
Después de algunas horas nos trasladaron al
1er. piso pero vi una soga y logré deslizarme
al patio y por allí escapé saltando
una cerca alta de caña. El asunto fue muy comentado
pero no trajo consecuencias".
"Por esa época
ingresé a Acción Democrática
Ecuatoriana ADE, formé las Guardias Populares
y comenzamos a preparar la lucha política a
través de la organización de Comités
Populares. También sacaba un periódico
llamado "Democracia", órgano de la
Unión Democrática Universitaria, que
imprimía en mi hogar".
En Junio del 43 fue comisionado
especial por el Movimiento Antinazi para la formación
del comité de la península de Santa
Elena y con tal objeto organizó varias manifestaciones
populares en los teatros de La Libertad y Salinas,
dándose cuenta de los atropellos que cometía
en la base militar norteamericana el capataz Herbert
Hoover Jr. con los trabajadores ecuatorianos, a los
que pegaba e insultaba cuando le placía, apoyado
incondicionalmente por las autoridades arroyistas
de Salinas, que se hacían de la vista gorda
y a veces hasta llegaban a apresar a los trabajadores
cuando así lo disponía Mr. Hoover. Igualmente
comprendió la criminal política seguida
por la Anglo Ecuadorian Oilfield desde finales de
los años 20, pues para tener una reserva de
mano de obra barata y desocupada, talaba sistemáticamente
los bosques peninsulares, terminando con la agricultura
de la región al dejarla sin lluvias y convertida
en un desierto, como es hasta hoy. Esa política
del Anglo era compartida por los gringos de la base,
que entre el 42 y el 43 cortaron por medio de sus
trabajadores ecuatorianos nada menos que diez mil
grandes árboles casi centenarios, de guasango,
para llevarlos a la base militar de las Galápagos
con el fin de construir casas con ellos y como no
lo hicieron, aún están tirados en diversos
sitios de las islas, unos podridos y otros preservados
por la sequedad. En fin, Franklyn y sus colaboradores
Guillermo Stay y Carlos Luis Tauriz, tenían
que obrar en tres frentes: contra los espías
nazis, contra los abusos del Anglo y contra los belicosos
gringos de la base, tan perjudiciales éstos
últimos como los primeros, pero las autoridades
de Salinas los denunciaron como conspiradores ante
el Ministerio de Gobierno, fueron perseguidos y tuvieron
que esconderse. Dichas denuncias fueron halladas meses
después, por el propio Framklyn cuando ocupó
la subsecretaría de dicho Ministerio y aún
las conserva de recuerdo.
"A principios de Mayo
del 44 Enrique Gil Gilbert y Simón Zambrano
me comunicaron el pacto de ADE con ciertos militares
y que ya era segura la revolución. Comencé
a reunir mi grupo y la noche del 28 estábamos
en la casa de un carpintero amigo nuestro en la calle
García Moreno cuando oímos un disparo,
que era la señal convenida. Entonces salimos
a la carrera al Cuartel Villamil, ubicado en García
Moreno y C. Bailen , donde ya nos esperaba el Teniente
Sergio Enrique Girón. De allí me fui
a la Casa de Andretta en Luque y Boyacá a comunicar
el éxito inicial a Enrique Gil Gilbert, Pedro
Saad, Angel Felicísimo Rojas y Alfredo Vera
con quienes regresé al Villamil donde ya había
llegado Simón Zambrano y los suyos. Entonces
seguí para mi vecindario en Padre Solano y
Boyacá y siendo mas de la media noche empecé
a gritar a todo pulmón que bajaran pronto,
pues la revolución se había iniciado
y era de ver como todos bajaban a medio vestir o vistiéndose
y se fueron conmigo hasta 9 de Octubre y Boyacá,
donde les hice formar en columnas de a cuatro, marchando
pasamos frente a la Zona Militar que estaba desierta
y llegamos al Villamil, donde les dieron armas y de
allí nos fuimos al Cuartel de los Carabineros
en Chile y Cuenca, a darnos de bala con los últimos
esbirros del arroyismo. Felizmente yo había
preparado en mi hogar con una semana de anticipación,
más de seis docenas de bombas molotov en frascos
de leche que previamente había pintado de blanco
y sólo merced a estas armas, que lanzamos desde
Chimborazo, fue que pudimos prender varios fuegos
en el interior de ese edificio y obligar a los carabineros
a entregarse, pues a bala hubieran seguido resistiendo
siquiera uno o dos días más.
"El 29 renunció
el tirano y una semana después fui designado
Subsecretario del Ministerio de Gobierno. Mi padre
se emocionó y me perdonó, fijándome
una pensión de mil sucres mensuales para que
pudiera subsistir con cierta decencia. En la Subsecretaría
tuve numerosos contratiempos. Los pueblos se reunían
y elegían libremente a sus nuevas autoridades,
saliendo de la etapa de opresión en que habían
vivido, pero los gamonales se trasladaban a la capital
y hablaban con Guevara o con Velasco y reponían
a los antiguos opresores. Por todo ello renuncié
en menos de dos meses y me vine a Guayaquil. Poco
después lo hacía el Ministro Dr. Aparicio
Plaza Sotomayor, con quien nunca tuve ningún
contratiempo".
"Fui candidatizado a Diputado
a la Asamblea Nacional Constituyente, triunfé
en las elecciones, pero no concurrí por estar
en la Subsecretaría y me reemplazó Alejandro
ldrovo, pero nuestro bloque solo contaba con catorce
miembros y no hacíamos mayoría".
'Terminadas las sesiones Velasco
fue electo Presidente y comenzó a enviarme
telegramas para que me hiciera cargo de la Jefatura
del Movimiento Popular de Guayaquil. Yo jamás
le contesté, como tampoco a Guevara Moreno,
porque sabía que todo era una trampa para traicionar
la revolución, pero ellos insistieron varias
semanas y cuando al año siguiente ocurrió
el golpe de estado del 30 de Marzo del 46 y Velasco
Ibarra proclamó la dictadura, su Ministro Guevara
Moreno inició una de las peores persecuciones
que registra la historia del país contra la
izquierda. A mi me cogieron y fui a parar mes y medio
a la Cárcel Pública Municipal de Guayaquil
desde donde me trasladaron al Panóptico. Allí
organicé una fuga masiva pero nos traicionó
un militar, así es que comprendí que
debía desconfiar de todos y fugarme sólo
y como tenía el pelo y la barba crecidos, el
día anterior al planeado para la fuga, me corté
el pelo y al momento de retirarse las visitas me afeité
rápidamente y vestí con elegancia y
poniéndome detrás de los familiares
del preso José María Roura, pude salir
con ellos. El escándalo fue nacional y todos
los periódicos mencionaron mi fuga con burlas
para el gobierno. Al principio tuve que vivir donde
un obrero amigo por espacio de un mes, luego me fui
a Guayaquil disfrazado y como mi única herencia
era la tercera parte de un edificio de cemento en
9 de Octubre entre Boyacá y García Aviles,
cuyos arriendos entregaba al Partido, mi situación
siguió siendo muy pobre. "Pues no podía
trabajar porque la pesquisa -ahora velasquista- me
buscaba a sol y a sombra".
"Entonces ocurrió
un episodio que fue comentadísimo en toda la
ciudad y motivó reacciones contradictorias.
El Partido Comunista, al que me pertenecía
con mi señora, inició una colecta pública
para reunir fondos y editar un periódico que
sería el órgano oficial del Comunismo
en Guayaquil y llamaría El Pueblo, así
es que me tomé la libertad de entregar nuestros
anillos de matrimonio, pues nada mas teníamos
para dar. Eso fue todo, sin imaginarme lo que la gente
dio en decir..."
El 48 organizó las caravanas
de trabajadores de Guayaquil a La Libertad como parte
del "Movimiento de Partidarios de la Paz"
que luchaba contra la guerra fría que por esos
días estaba en todo su apogeo. Su posición
en el Partido iba consolidándose hasta que
llegó a activista del Comité Central
y se dedicó a las células provinciales
y a la fundación de las librerías populares
que se llamaron "Claridad", pero el 56 se
hastió de la actitud entreguista de sus líderes,
a veces sectarios y en otras hasta derechistas por
razones de acomodo.
| ............................................................................................................................................................................ |
| |
|