COSME RENELLA BARBATO
PRECURSOR DE
LA AVIACION ECUATORIANA.- Nació en Secondigliano,
Nápoles, Italia, el 15 de Febrero de l.890
y de un año fue traído a Guayaquil por
sus padres legítimos Salvatore Renella Andretta
y Enriqueta Barbatto, quienes habían sido llamados
por el comerciante Antonio Renella Andretta, asentado
en esta plaza comercial donde mantenía un negocio
de importaciones y ventas al por mayor. Poco después
nacieron aquí en Guayaquil sus hermanas Fortuna
y Josefina.
Realizó los estudios
primarios en el Colegio Mercantil del profesor Marco
A. Reinoso pero no se graduó de Bachiller por
ayudar a su padre en el negocio familiar. Era un simpático
muchacho de ojos vivaces, conversación alegre,
lleno de vida y con muchas esperanzas, regular estatura,
gimnasta por disciplina y aficionadísimo a
la cacería, de suerte que cuando se fundó
el Club Guayas de Tiro y Aviación en l.911
estuvo entre sus simpatizantes más entusiastas.
(1)
(1) El Club Guayas de
Tiro y Aviación fundado por Alberto Duran Wauge,
cumplió una importantísima función
como entidad precursora de la aviación nacional
y dio paso al Aero Club que se fundó el 20
de Febrero de 1.931 con los deportistas Rafael Dillon
Valdés, Pedro Aspiazu Valdés, Julio
Murillo Caamaño y Gonzalo Mejía, que
lograron del dictador Isidro Ayora la aprobación
de los Estatutos. El 46 el Aero Club efectuó
un raid a Lima y el gobierno ecuatoriano concedió
Pasaporte oficial a los pilotos. El 47 realizó
un raid a Santiago de Chile con gran publicidad. Los
periódicos dieron amplia cobertura a la noticia
y la Municipalidad de Guayaquil les entregó
pergaminos durante la recepción que se les
tributó al regreso, que fue apoteósica.
Entre el 46 y el 65 realizó un intercambio
con la Civil Air Patrol y el 70 envió varias
avionetas con víveres y vituallas de ayuda
a los damnificados de Lima. El 71 el gobierno ecuatoriano
condecoró el estandarte de la institución
con la Medalla Nacional al Mérito. El 72 se
exoneró a los socios del Club del pago del
impuesto a la gasolina y combustible.
En l.912 arribaron por barco dos avioncitos pertenecientes
a los pilotos chilenos Figueroa Alcorta y Molina Lavin,
cuya visita sirvió de acicate para que los
guayaquileños trataran de adquirir un avión
pues se conoció que el Perú había
becado al exterior a varios jóvenes a fin de
que aprendieran los secretos de la aviación
con fines bélicos, de suerte que pronto se
formó el Comité Pro Aviación.
Entonces fue seleccionado para lograr el brevet de
aviador en Italia, a donde se trasladó merced
a una suscripción popular de diez centavos
por postal y contando también con la ayuda
de los miembros de la Sociedad Italiana de Beneficencia
Garibaldi.
En Italia siguió
varios cursos en la Escuela de Aviación “Chiribiri
y Cía.” que funcionaba en el aeródromo
de hierba en Montefiori cerca de Turin, luego fue
trasladado a la Escuela Superior de Aeronáutica
de Pau en Francia bajo la dirección del Instructor
Luis Bleriot y el 15 de Julio de l.913 alcanzó
el brevet de Vuelo No.166 en Chiribiri.
Al declararse la Primera
Guerra Mundial en l.914 ingresó a la Aviación
militar italiana y fue designado Jefe de la Escuadrilla
No.78 que participó en 152 combates aéreos
y abatió a 17 adversarios. También realizaron
200 vuelos de reconocimiento y bombardeo. Renella
cobró fama porque acostumbraba atacar a adversarios
superiores en número de aviones y luego de
un rápido raid solía contraatacar audazmente.
Por ello recibió la Medalla de Plata de la
Aviación Italiana, otras condecoraciones y
logró la décima colocación como
As de Ases de Italia.
En 1.916 fue llamado
a Guayaquil. Vino acompañado por el Ing. José
Eicholzer y los mecánicos ecuatorianos Guillermo
Maldonado y Fernando Cueva que recién se habían
graduado en esa especialidad. Trajo de Chiribiri un
avión tipo Newport de la Casa “ Navarro,
Valgoy y Cía.” de cincuenta caballos
y doble comando. Arribaron el 29 de Septiembre y el
8 de Octubre se realizó en una pista de hierba
en los terrenos del Jockey Club, la fiesta de inauguración
de temporada que el Club Guayas de Tiro y Aviación
dedicó a la ciudad
El Obispo Juan María Riera bendijo el avión,
lo bautizó con el nombre de Patria I y actuaron
de padrinos el Presidente Alfredo Baquerizo Moreno
y la primera dama Piedad Roca Marcos, quienes se hicieron
representar por Lautaro Aspiazu Sedeño y Angela
Carbo de Aspiazu.
Renella realizó tres
vuelos. El primero fue de prueba y ante numeroso público.
En el segundo logró elevarse a 120 metros de
altura con maniobras sobre el río y aterrizaje
sin novedad y fue felicitado por el Gobernador Juan
Gomez Rendón. Nuevamente se elevó pero
al efectuar un viraje comenzó a fallarle el
motor y tuvo que realizar un aterrizaje forzoso en
terrenos de la hacienda La Saiba, rompiendo la hélice
y el chasis de aterrizaje y sufriendo daños
en el motor. Reparados los desperfectos volvió
a elevarse el día 19 con éxito pero
al momento de tocar tierra el público invadió
la pista con grave peligro para la vida del piloto
y la seguridad de todos los presentes, por ello se
vio obligado a clavar el aparato con nueva rotura
de la hélice. En uno de estos vuelos subió
un fotógrafo su cámara de trípode
al avión y se tomó la primera fotografía
área de Guayaquil. Este fue el primer grupo
de vuelos que se realizó en nuestro país.
La era de la aviación había comenzado
pero no todo fue fácil, tuvo problemas con
el mecánico italiano Eicholzer que deseaba
participar en las ganancias obtenidas y que Renella
había donado generosamente al Club Guayas que
entonces presidía Alberto Aragón Martínez,
para ser destinado a la fundación de una Escuela
de Aviación Militar.
En l.920 viajó
a Venezuela donde fue piloto personal del dictador
Juan Vicente Gomez, quien le tomó apreció
y lo envió a actualizar sus conocimientos en
Europa. Ese año el Cónsul General del
Ecuador en Roma, Miguel Valverde Letamendi, se entrevistó
con algunos de los principales ases de la aviación
italiana y entre ellos con Elia Liut, propietario
de un monoplano que había combatido en la Gran
Guerra contra los aviones Austro-hungaros y lo adquirió
para José Abel Castillo, propietario del diario
El Telégrafo de Guayaquil, quien deseaba enviar
diariamente su periódico a Quito. El avión
fue bautizado con el nombre de Telégrafo I
y era un biplano de combate marca Macchi - Henrit
HO con motor de ochenta caballos de fuerza, fuselaje
envuelto en lona y la bandera italiana pintada en
los dos extremos de las hélices, que funcionó
en el Ecuador con gasolina que importaba en latas
de Talara la compañía West Indies Co.
WICO. (2)
En l.924 Renella estaba
nuevamente en el Ecuador con el grado de Teniente
Coronel del Ejército ecuatoriano y como instructor
de la Escuela de Aviación Cóndor que
funcionaba en Duran. El 19 de Noviembre llegó
a conocimiento de los habitantes de la ciudad de Loja
que el día anterior Renella había realizado
en El Telégrafo I un aterrizaja de emergencia
en la pequeña población de la Tina (
Perú ) y que superado el incidente lo habían
transportado con el aparato a Macará.
Como estaba dispuesto
por el gobierno la escala en Loja, a partir del día
20 se realizó una minga para la construcción
de una pista de hierba en la explanada de la Arcadia
( Jipiro ) a tres kilómetros al norte de la
ciudad y era de admirar como hasta los niños
prestaban su contingente en estas labores pues querían
ver aterrizar un avión. El 4 de Diciembre se
anunció con altoparlantes que el Telégrafo
I arribaría a Loja al día siguiente.
En el improvisado campo de aviación se había
colocado un inmenso recuadro de piedras de cal para
facilitar la visibilidad del piloto. Al amanecer del
5 la población se encaminó a la Arcadia
para tomar ubicación pues se trataba de un
espectáculo antes nunca observado. Todos vestían
de
(2) Liut partió
de Guayaquil el 4 de Noviembre de l.920 y tras cruzar
los Andes arribó a Cuenca casi al mediodía.
Su recepción fue de héroe. Remigio Crespo
Toral dijo que era como un milagro puesto que a Cuenca
solo le quedaban los caminos del cielo, refiriéndose
al estado de aislamiento en que se encontraba el austro.
Los poetas cantaron a Liut y las bellas lo admiraron,
convirtiéndose el vuelo en una de las mayores
noticias nacionales de todos los tiempos Al fin se
había podido vencer el insalvable obstáculo
que representaban los macizos montañosos de
la Cordillera con sus altas e imponentes moles. Posteriormente
Liut realizó otros vuelos y su figura se volvió
casi legendaria pues era la representación
viva de la juventud en triunfo. En l.921 José
Abel Castillo donó El Telégrafo I a
la recién instalada Escuela Cóndor en
la población de Durán.
etiqueta pues era algo solemne lo que se iba a contemplar.
Unos se colocaron en la llanura a prudente distancia
pero la mayoría prefirió el sector de
Samana que permitía una vista panorámica
extraordinaria.
Era tiempo de heladas
y el cielo estaba para volar porque no había
una sola nube que empañara la inmensidad azul
del firmamento. A las siete horas se divisó
un punto negro en el horizonte, hacia el sur, por
el nudo de Cajanuma. Pronto esa diminuta señal
fue creciendo y el Telégrafo I devino visible
y audible en el cielo de Loja.
Por primera ocasión
en la historia provincial un avión surcaba
el espacio aéreo y lanzó una lluvia
de hojas impresas conteniendo un mensaje de fe y esperanza
a un pueblo que desde hacía 375 años
estaba acostumbrado a vivir en soledad.
Finalmente aterrizó
el Telégrafo I y el Capitán Renella
de pie sobre el avión saludó al pueblo,
luego saltó a tierra, aún era joven
-solo tenía 35 años y gozaba de una
personalidad con excepcional carisma - además,
un aviador en las calles de la Loja era una especie
de ángel extraviado y objeto por ello de justificable
admiración. Todos querían estrechar
su mano o cuando menos tocarlo.
En Loja permaneció cinco
días lleno de atenciones y honores excepcionales.
Por las tardes realizaba vuelos acrobáticos
que conmovían a la tranquila población.
Fue condecorado por la Municipalidad, hubo solemnes
recepciones y el 11 partió rumbo a Cuenca.
Tras la revolución
Juliana de l.925 fue reemplazado en la dirección
de la Escuela Cóndor por el Capitán
Pedro Pablo Traversari Infante que era su amigo y
camarada. El 26 piloteó un avión SVA
entre Quito y Latacunga. Poco después viajó
al Perú porque siempre fue un caballero trashumante,
casi enseguida siguió a México donde
fundó la Escuela de Aviación de ese
país. El 37 estaba nuevamente en el Ecuador,
hacía tres años que se había
construido un campo de aviación con pista de
cemento en Guayaquil gracias al aporte de la compañía
Panagra. Renella se estableció en Quito y a
consecuencia de una apendicitis se agravó,
le sobrevino una pulmonía doble y falleció
en esa ciudad el 3 de Mayo de ese año, a consecuencia
de esas complicaciones.
Su nombre consta en el primer
volumen del “Albo Dóro” de la Aeronáutica
italiana, publicado en Roma en l.928 por la Proveeduría
General del Estado, donde aparece una reproducción
de su Fe de Bautizo en Italia.