PEDRO SANCHEZ DE ORELLANA
Y GONGORA
CORREGIDOR DE
QUITO.- Nació en Loja el 19 de Octubre de 1678,
hijo legítimo de Antonio Sánchez de
Orellana y Ramírez de Arellano, creado por
Carlos II, Primer Marqués de Solanda y Vizconde
previo de Santa Cruz. el 27 de Abril de 1700, y de
Luisa de Góngora y de Inurrigarro, vecinos
de Loja. De escasos dieciséis años el
17 de Julio de 1694 fue electo Maestro de Campo de
la villa de Borja en la provincia de Mainas. cuya
gobernación desempeñaba su padre. Cinco
años después figuró entre los
vecinos principales de Loja y fue nombrado Alcalde
Ordinario de su Cabildo, administrando justicia por
espacio de un año. En 1707 era Familiar del
Santo Oficio de Cuenca por designación del
Virrey del Perú.
El 10 de Septiembre de
1710 contrajo matrimonio en dicha ciudad con Francisca
Rosalía de Rada y Alvarado, recibiendo 25.000
pesos de dote, parte de contado y parte en documentos
que debía cobrar a los deudores. Felipe V lo
designó en Madrid Corregidor de los asientos
de Latacunga y Ambato. tres años después
recibió los despachos de Lima enviados por
el Virrey del Perú, pidió a la Audiencia
la fijación de fianza y en 1715 Inició
su gobierno de cinco años en Latacunga. El
30 de Octubre obtuvo de la Audiencia el amparo de
su posesión de hidalguía y que se le
reciba en Estrados. En 1716 siguió residiendo
en Latacunga como vecino principal. Ese año
se incorporó de Alguacil Mayor del Santo Oficio.
El 16 de Febrero de 1735
fue Corregidor de Quito, cargo que le vino por cinco
años firmado por Felipe V en Madrid. El Virrey
del Perú le anexó el Corregimiento de
Indios y ya en funciones prestó 2.000 pesos
a la corona para la defensa del puerto de Cartagena
amenazado por las fuerzas navales del Almirante inglés
Ubernon.
Por fallecimiento de
su padre el I Marqués y correspondiéndole
por varonil la sucesión en dicho título
de Castilla, pagó las lanzas y medias annatas
y entró en su posesión, titulándose
II Marqués de Solanda.
El 22 de Enero de 1735
Felipe V lo facultó para fundar un Mayorazgo
con el consentimiento de su esposa, para lo cual tomaron
diferentes haciendas avaluadas en 110.000 pesos, dejando
el resto de sus bienes a repartir entre los demás
herederos, con exclusión del mayor que entraría
al goce del Mayorazgo a la muerte del fundador; hecho
que ocurrió pocos años después
del 3 de septiembre de 1753, en que dictó una
Memoria testamentaria en Quito.
Fue hombre de juicio y talento,
al decir de los Cabildantes de Loja en 1699; desempeñó
diferentes funciones de gobierno y administración
sin promover escándalos ni pendencias. Un retrato
al óleo se conserva en Quito y muestra su figura
grave y señorial.