JOSE MARIA DE VILLAMIL
JOLY
PROCER DE LA
INDEPENDENCIA.- Nació en New Orleans capital
de Luisiana, el 10 de junio de 1788, cuando era parte
de los dominios de España. Hijo legítimo
de Pedro González de la Galea y Villamil, natural
de la villa de Castropol, Obispado de Oviedo, España
y de Catalina Joly Lebrún, "criolla",
luisianesa de origen francés.
"Mi padre era ya
de alguna edad cuando vine al mundo; fui por consiguiente
su orgullo, me llevaba a todas partes y tales eran
las consideraciones que sus amigos le dispensaban
que cuando lo invitaban a alguna reunión nunca
faltaban de decirle: tráigase a Pepito"
En 1803 la región
fue vendida a los Estados Unidos. En 1804 sentó
plaza de Cadete de la "Compañía
de rifleros voluntarios de Luisiana". luego ascendió
a Sargento Primero. En 1810 viajó a España
recomendado por sus hermanos mayores Felipe y Pedro
Villamil, fue recibido paternalmente por el Gen. Ignacio
Alava, Gobernador de Cádiz, que lo invitó
a numerosas "soire". La mujer del Gobernador
quiso aprender algunos pasos de danza y especialmente
uno llamado "L'Oiseleur" y Villamil se lo
enseñó influyendo ante ella para obtener
la libertad de varios oficiales francesas que hizo
pasar por luisianeses sin serlo. La gentil señora
de Alava lo apodó "Chacta", nombre
simbólico que Villamil conservó el resto
de su vida. También frecuentaba en Cádiz
a Americanos distinguidos e ingresó a la Logia
masónica "Lautaro" en compañía
del mejicano Lorenzo de Velasco. El bonaerense Manuel
de Sarratea les preguntó: ¿Sois capaces
de consagraros a la causa americana? -Nos abrazamos
e hicimos el juramento, escribió años
después. Enseguida viajó a Venezuela
donde vivían sus hermanos en buena posición
social e económica. Allí escribió
cartas revolucionarias interceptadas por el Gobernador
de la plaza de Maracaibo y solo merced a influencias
se libró de morir fusilado. En 1811 estuvo
en Guayaquil dedicado al comercio y logró pingues
ganancias.
En 1813 viajó a los Estados Unidos y compró
la goleta Alcance que trajo cargada de armas para
venderlas al Virrey de la Pezuela. En ella vino con
su madre viuda. Ese año contrajo matrimonio
con "la hermosa" Ana Garaycoa Llaguno. El
8 de febrero de 1816 viajaba con su esposa y dos tiernas
hijas al Callao, cuando a la altura de Isla Verde
divisaron una escuadra fondeada en Puna. Villamil
volteó para avisar el peligro, siendo perseguido
por un bergantín y una goleta y al pasar por
el fortín de Punta de Piedra pidió que
hicieran fuego y los detuvieran. A la una de la madrugada
del día 9 llegó al puerto y dio la voz
de alarma. Ocho horas después se presentó
la flota y Villamil recibió la orden de situarse
con una compañía en "una pampita"
frente a la orilla y desde allí contestó
el fuego con grave peligro para su vida. La batalla
favoreció a los guayaquileños que abordaron
la nave del enemigo e hicieron prisionero al Almirante
Guillermo Brown, enviado por la Junta Revolucionaria
de las Provincias Unidas del Río de la Plata
a obtener la independencia de Guayaquil y no a saquearla
como se creía al principio. Villamil hizo de
traductor y se enteró del proyecto.
En 1818 vivió
en Lima y trabajó por la independencia. Pero
el Virrey José de la Serna le hizo reconvenir
por boca del Mariscal José de Lamar, inspector
general del Virreinato.
Cuatro años después,
el 1° de Octubre de 1820, organizó un baile
en su casa para reunir a los oficiales de los batallones
acantonados en la ciudad, con el objeto de iniciar
una conspiración. En los siguientes días
visitó a varios personajes ofreciéndoles
la dirección del movimiento. El sábado
7 los conspiradores decidieron adelantar la revolución
para la madrugada del Lunes 9, porque las autoridades
estaban entrando en sospechas de que algo se tramaba.
El 9 de Octubre Guayaquil amaneció libre del
dominio español y Villamil fue aclamado en
las calles por ser uno de los principales líderes
de la revolución. Su esposa confeccionó
la bandera celeste y blanca que arrojó desde
el balcón de su casa al pueblo, en las primeras
horas de la mañana. El 14 fue comisionado para
informar a Lord Cochrane, que estaba con su flota
en algún lugar del Pacífico. Villamil
lo encontró el 31 fondeado en la bahía
de Ancón y el día siguiente fue presentado
al Libertador San Martín que le regaló
un caballo y lo ascendió a Teniente Coronel,
condecorándolo con la Orden del Sol del Perú
en el grado de Caballero. A su regreso Villamil trajo
150 carabinas recibió la medalla de "Los
Libertadores de Guayaquil” y el título
de Teniente Coronel en Noviembre, tras de la instalación
del Colegio Electo Real.
Después mandó
un batallón creado para contener a los españoles
en Babahoyo y tuvo por jefe al Coronel Luzuriaga,
enviado por San Martín. El 21 asistió
a la defensa de Guayaquil cuando la sublevación
de las lanchas cañoneras y dos buques de guerra,
viajó a Panamá y embarcó a la
división "Córdoba" que combatirá
en Pichincha. Por estos viajes el estado le reconoció
una acreencia, que no le será cancelada y años
después la cedió a un tercero, en el
10% de su valor, para que intentara su cobro.
En 1822 formó
parte del grupo de "Colombianos" que encabezaban
sus cuñadas las Garaycoa y estrechó
amistad con el Libertador, a quien visitaba continuamente
para leerle diversas obras en francés. Después
de la Batalla del Pichincha fue ascendido a Coronel.
En 1824 pidió autorización al Cabildo
para proveer de agua a la ciudad, pero el proyecto
fue un fracaso. En 1828 defendió Guayaquil
del Bloqueo peruano y cuando la plaza fue entregada
en depósito cayó prisionero con sus
cuñados José y Francisco de Garaycoa.
Entre 1829 y 30 ocupó la Presidencia de la
Municipalidad. El 22 de Febrero de 1830 quedó
prematuramente viudo y con numerosos hijos. En Octubre
de 1831 envió una comisión exploradora
al archipiélago de las Galápagos a fin
de averiguar sobre la existencia de orchilla -planta
utilizada en tinturar los tejidos y que se exportaba
a Méjico- el 14 de Noviembre constituyó
la "Sociedad Colonizadora del Archipiélago
de las Galápagos" y denunció como
terrenos baldíos a la isla Charles, después
denominada Floreana. (1). En Diciembre plegó
al revolución de Luis Urdaneta y fue electo
Comandante de Armas de Guayaquil.
En 1832 era propietario
de una botica, que junto a la de José Antonio
Roca, eran las únicas que existían en
Ciudavieja (Parroquia de la Concepción).
En Enero de 1832 formó un "Cuerpo de Milicias"
para repeler el ataque de los soldados del batallón
Flores que se había sublevado. El 20 salió
una expedición a las Galápagos al mando
del Coronel Ignacio Hernández. En 1833 desempeñó
por escasos meses el Consulado General de los Estados
Unidos en Guayaquil y viajó a las Galápagos
en su calidad de Gobernador del Archipiélago;
allí ejerció el cargo "con tino,
sagacidad y gran espíritu práctico"
y renunció en 1837 porque el número
de colonos había disminuido. En su lugar dejó
al General Pedro Mena, quien cuidará de sus
bienes. En 1841 fue llamado al servicio militar e
intervino en la campaña de Pasto con el General
Juan José Flores. Regresó a las Galápagos
y con dinero prestado a su hija Ana de Alarcón
trasladó el ganado de su propiedad para evitar
roces con los colonos de "Floreana".
A principios de Agosto de 1842
estaba en las Galápagos cuando se enteró
de la epidemia de fiebre amarilla en Panamá.
Entonces se hizo a toda vela con el objeto de comunicar
la noticia para que se declarara en cuarentena a todos
los barcos del norte, provenientes de las costas de
Méjico, Centroamérica y Panamá,
pero cuando llegó al puerto era muy tarde,
pues días antes, el 31 de Agosto, había
fondeado la goleta inglesa "Reina Victoria",
procedente de Veraguas, con varios enfermos; y poco
después arribó el "Bruja"
también infectada.
Después de producirse
la Revolución del 6 de Marzo de 1845 fue enviado
a Manabí a obtener que el Gobernador José
María Urbina apoyara el movimiento. Regresó
a Guayaquil con una "División de revolucionarios"
(1) Su primer informe sobre las Galápagos decía:
Temperatura deliciosa 60 a 65° Fahrenheit. Agua
abundante y buena. Tierra fértil, pues produce
la de las dos zonas. Puede mantenerse una población
de 12.000 habitantes. Actualmente hoy 48 parcelas
cultivadas de terreno y 51 cabañas. Supónese
que habrá una población de 400 personas.
Hay un camino de 3.000 mts. de largo y 10 de ancho
y se proyecta extenderlo a 400 mts. Hay un manantial
de agua que da 80 galones por hora y el agua puede
ser conducida por cañería de bambú;
pero en 1833 el Presidente Flores ordenó que
los criminales fueran deportados a las Galápagos
y desde entonces la colonia se transformó en
un sitio peligroso.
y asistió a los combates de "La Elvira"
perdiendo uno de sus barcos en un naufragio mientras
transportaba a la tropa y habiendo reclamado su importe
al Congreso Nacional solo obtuvo que lo ascendieran
a General de la República y el desempeño
de la administración de Aduanas de Manabí,
donde tuvo una aventura romántica con Casimira
Chávez que le proporciona otra hija. (2)
Durante ese tiempo se
casó en Montecristi su hija Colombia con Nicolás
Alarcón, con numerosa descendencia a la presente
fecha.En 1849 viajó
a California atraído por la fiebre del oro
y naufragó, salvando a sus pasajeros en unos
botes que condujo a puerto. Cuando Flores anunció
su expedición a Guayaquil se reincorporó
a las armas. En 1851 fue Ministro General durante
la administración de Urbina; entonces, como
buen masón, influyó en su yerno Francisco
Pablo Icaza Paredes para que solicitara en el Congreso
la liberación de los esclavos. Llevado el asunto
a la Cámara de Diputados, se opuso el Dr. Francisco
X. de Aguirre Abad diciendo que había que respetar
el derecho de los propietarios que se perjudicarían
con tal medida y pidió que le permitieran redactar
un proyecto de creación de fondos para comprar
la libertad -manumisión- de los esclavos. Lo
que cumplió religiosamente, obteniéndose
un impuesto sobre las testamentarias, del que se sacó
el dinero para las Juntas de Manumisión creadas
en la República. Fue Villamil el gestor de
la terminación de la esclavitud en el Ecuador
y Urbina el firmante del Decreto.
En 1853 fue "Encargado
de Negocios del Ecuador ante el gobierno de los Estados
Unidos". Regresó en 1854 y visitó
las Galápagos con el cónsul Matheo P.
Game, en busca de depósitos de guano en cantidades
comerciales pero no los encontraron.
El 12 de octubre insistió
en su denuncia al gobierno y poco después obtuvo
una concesión guanera; sin embargo, se la revocaron
al año
(2) Dolores Villamil
Chávez, que casó con Domingo Medranda
Cedeño; c.s.
siguiente. En 1856 fue Diputado al Congreso Nacional.
En 1857 Comandante General del distrito del Guayas.
En 1858 Jefe de Estado Mayor General y murió
su hijo Bolívar, muy joven. En 1859 participó
en la defensa de Guayaquil durante el ataque de las
fuerzas combinadas de García Moreno y Flores
y después del combate se exilió en el
Perú.
Regresó en 1862
aquejado de asma bronquial. Vivía asfixiándose
y estaba cardiaco. En 1866 conoció de la agresión
de la armada española a Chile y Perú
y ofreció sus servicios a ésta última
nación, pero por su mala salud no pudo viajar
al Callao como tenía previsto. El 11 de Mayo
llegó a Guayaquil la noticia del triunfo peruano.
"Se hallaba en su último día. Por
la animación que observó en las personas
que estaban cerca de él comprendió que
algo muy notable ocurría. Se hizo referir todos
los pormenores del acontecimiento: se incorporó,
hizo sus observaciones y sus pronósticos y
al día siguiente dejó de existir"
de 77 años y 11 meses de edad, no sin antes
entregar la única moneda que le quedaba a su
nietecita Ana Luz de Ycaza Villamil.
En 1863 había hecho
publicar en Lima su famosa "Reseña de
los acontecimientos políticos y militares de
la Provincia de Guayaquil desde 1813 hasta 1824 inclusive"
que ha visto varias ediciones.
"Murió después
de cincuenta años de servicio sin una pensión
para sus viejos días". Sus hijas reclamaron
al gobierno la tercera parte de la isla Floreana pero
no les fue concedida. Sus nietos autorizaron a particulares
la recolección del ganado salvaje de las islas,
que descendía del llevado por Villamil en 1832.
Galante, buen bailarín,
hombre de mundo y de salón: políglota,
aventurero. desprendido en sus negocios y simpatiquísimo.
Eugene Souville en 1850 en
"Mis recuerdos Marítimos" le describió
así: "estatura media, ancho de espaldas,
rostro encendido y bajo espesas cejas, ojos vivaces,
palabra ardiente, apasionada y enfática. Es
un hombre que parece hecho para la acción y
las aventuras, además, éstas no le han
faltado. En sus primeros años se había
enamorado antes de dejar la Luisiana de una bella
y rica Jovencita criolla. Villamil, pobre diablo sin
dinero, a pesar de sus hermosos ojos y sus cabellos
rubios, fue despedido por los padres de la chiquilla,
que se casó con otro pretendiente. Su desesperación
fue grande, entonces se expatrió, vino a éste
país y se casó por su lado. La hermosa
de la Luisiana poco después enviudó
y recordando a su primer admirador, escribió
a Villamil ¿Qué hacer? estaba casado.
Algunos años pasaron y él enviudó
a su vez. Sin perder un instante Villamil voló
a la Luisiana ..¡Oh fatalidad! La bella, para
matar su pena, había tomado a un segundo esposo.
El golpe fue rudo, nuestro héroe estuvo a punto
de buscar consuelo en otro matrimonio. Felizmente,
no lo hizo; por un cambio de fortuna, que quizo coronar
su constancia, el segundo esposo de ella fue a juntarse
con el primero. Después de cuatro días,
nuestro enamorado de sesenta años, va a partir
a la Luisiana en donde terminará la novela"
I concluye "He conversado con Villamil en español
durante más de una hora y nunca he oído
hablar esta hermosa lengua con tanta elocuencia"