EMILIO GALLEGOS DEL
CAMPO
POETA Y DRAMATURGO.- Nació en Guayaquil el
20 de Septiembre de 1875. Hijo legítimo del
Dr. Joaquín Gallegos Naranjo, químico
y farmacéutico, propietario de la botica de
La Marina y de la dama española Pepita del
Campo y Burgaleta que falleció joven. "El
hogar de los Gallegos del Campo era allá porel
año 1895 un centro de cultura, donde se unían
en fraternal abrazo las ciencias, las letras y las
bellas artes. Allí se daban cita los cultivadores
de la poesía atraídos por la sinceridad
y el cariño de la familia, aunque faltaba la
estrella del hogar»pues don Joaquín había
perdido a su esposa. En él lucían por
su inteligencia, gracia y virtudes sus hijas Josefina
y Lola y también sus encantadoras sobrinas,
hijas de don Ramón y de Don Enrique Gallegos
Naranjo —las Gallegos Marín, Gallegos
Martínez y Gallegos Lecaro— de su seno
surgió la bohemia libre, alegre y soñadora
que mas tarde había de llevar a la práctica
algunos de sus proyectos como la fundación
de Guayaquil Pintoresco, América Modernista
y El Crepúsculo. También salió
la idea generadora del Círculo Literario Juan
Montalvo y la revista que mas tarde habría
de servirle de órgano". (1).
Hizo sus estudios primarios
en el Colegio de Tomás Martínez y los
secundarios en el San Vicente del Guayas hasta obtener
su bachillerato, pero no se sintió atraído
por las tradicionales carreras universitarias de su
tiempo y se dedicó de lleno al estudio de los
idiomas, llegando a dominar a la perfección
el inglés y el francés, y para ganar
el sustento entró de corresponsal y traductor
a la oficina exportadora Seminario Hermanos donde
hizo amistad con Luis y Daniel Vernaza, Rafael Can
del y otros.
Dichas labores no le
impidieron que se entregara en cuerpo y alma a sus
trabajos literarios y desde la publicación
de sus primeros versos fue saludado como un verdadero
poeta. "Era física y espiritualmente delicado,
exquisito, sensitivo, delgadito y esbelto, no muy
alto, lampiño, simpático, con una atracción
irresistible pues al cuarto de hora de charla se arrojaba
a abrazarle el mas prevenido de sus no amigos".
(1) La casa estaba ubicada
donde hoy se levanta el Castillo Alavedra en las cinco
Esquinas.
Por eso su popularidad en la ciudad se iba por delante
de un grupo bullanguero formado por jóvenes
poetas como él, entre los cuales estaba su
hermano Joaquín, Alvaro y Gonzalo Llona Marchena,
José Tomás Ampuero, Víctor Zevallos
Chiriboga, Vicente Paz Ayora, Flavio Ortiz Navarro,
Modesto Chávez Franco y otros muchos más
que hacia 1895 acostumbraban reunirse bajo el nombre
de "Círculo Literario Guayaquil".
Posteriormente Alvaro Llona consiguió del gerente
de la Compañía de Seguros de vida "La
Equitativa", Augusto B. Leguía, que les
permitiera sesionar en un cuartito anexo al local,
en la plaza de Abastos, por la calle Pichincha.
Allí, una que
otra noche y gozando de la compañía
de personas mayores como los Drs. César Borja
Lavayen y Fausto E. Rendón, médicos
de la compañía, de periodistas del prestigio
de Nicolás Augusto González y de poeta
de la talla de Numa Pompilio Llona, los muchachos
del Círculo Literario Guayaquil hablaban de
poesía y literatura y algunas veces al finalizar
esas sesiones, les invitaba Leguía a tomar
chocolate a "La Española", saloncito
de moda en la calle Luque, propiedad del chino Luna.
El 95 se afilió a la
política liberal y como Eloy Alfaro era amigo
de su familia y lo quería pues solo le decía
"Emilito", quiso hacerle conocer el exterior
(2).
El 98 Alfaro lo envió
de Cónsul del Ecuadora El Havre. De allí
pasó dos años después como Encargado
de Negocios a Londres donde estuvo hasta 1901 que
renunció y regresó al país durante
la primera presidencia de Plaza, condecorado por el
gobierno de la República francesa con la Legión
de Honor.
Ese año formó
parte de la Legación ecuatorianaa los funerales
de reina Victoria, con José Peralta, Ministro
en Francia y Antenor Silva, Ministro en Bélgica.
(2) Otros jóvenes que salieron entonces al
exterior: Víctor Hugo Escala, Leonidas A. Yerovi,
Gustavo Ycaza Aguirre, César Martínez
Ponce, Eduardo Wright y Antenor Silva.
En 1896 colaboró en la revista "Semana
Literaria" que editaba en Quito Manuel J. Calle
y en Guayaquil escribió para los once números
del quincenario ilustrado "El Ecuador Pintoresco"
cuyo editor era Víctor Samuel Hernández
y redactores Modesto Chávez Franco y el propio
Gallegos. También figuró entre los directores
de la revista de artes y letras "América
Modernista" con su hermano Joaqufn y Miguel M.
Luna, pero en Octubre se quemaron los talleres en
el Incendio Grande. Pasada la crisis en 1898 volviéronla
a imprimir con la misma preocupación por el
Art Nouveau y la Modernidad. Fue una época
pictórica en trabajos para revistas, el 99
publicó con Miguel M. Luna y Pedro Pablo Garaycoa
otro quincenario ilustrado de letras, artes, ciencias
y variedades denominado "El Crepúsculo",
del que solo aparecieron dieciocho números
"para continuar el ideal artístico iniciado
en "América Modernista". Después
lo hizo para "La Nación Literaria"
de Manuel J. Calle en Quito.
Del 98 fue su monólogo
en verso en 15 páginas titulado "En Espera"
que había estrenado en el Olmedo la noche del
14 de Agosto la niña Pilar Ramírez,
de la Compañía Aurora Infantil".
Gallegos era todo ritmo y musicalidad no solo en sus
versos sino también su voz y "Cuando recitaba
conmovía como él quería, suscitaba
sus emociones, instruía sus motivos, realzado
el conjunto por el ajustado frac, el elegante y altivo
peinado, las reverberantes luces de las baterías
y el silencio del público suspenso, copaba
los aplausos del teatro" por entonces sus poesías
se hicieron famosas, sobre todo con el poemario "Sonámbulas"
en 70 pags. editado en 1901, "Almas errantes"
en 192 pags. en 1913 con poesías sobre el amor,
el hogar, el arte y la guerra, "De Combate"
poesías patrióticas de 1910 y "De
Arte y de Amor", poemarios que pronto se agotaron.
A su regreso vino casado
con su prima hermana Conchita Ortiz del Campo, a quien
había conocido en una visita a la casa de sus
abuelos en Madrid. El matrimonio tendría dos
hijos, que aún viven.
En el Ecuador inició
una campaña periodística contra el General
Plaza y editó la revista "Nubes Rosadas"
de literatura, donde hizo hermosas poesías
románticas. Vivía modestamente con su
esposa e hijos en el primer piso de la casa de los
Plaza Sotomayor en la esquina de 9 de Octubre y Chimborazo.
Por entonces dirigió el Suplemento literario
semamal de "La Nación".
En 1905 publicó el drama
en un acto y en prosa "Crimen Social" en
27 páginas, del que ha opinado Ricardo Descalzi,
lo siguiente: "Tragedia con un argumento en los
linderos del lugar común, planteada y desarrollada
con parquedad, llevando la trama paso a paso hasta
su punto culminante, sin exageraciones ni truculencias.
Aun los diálogos son sencillos y justos, en
los cuales el autor, pese a la tesis de fondo presentada,
no rebusca lirismos, ni términos altisonantes
contra la sociedad, que según el drama, es
la única culpable del hecho desarrollado. Cabalmente
la intención de la obra es mostrar la podredumbre
de esta sociedad, la cual, con su inexorable juicio,
vuelve amargo el destino de la gente, nacida en un
hogar manchado por su maledicencia".
En 1908 editó
"El Juicio Final" en 12 páginas,
monólogo estrenado el 13 de Enero de ese año
para el beneficio de la artista Columba Quintana de
Leal. El 10 "La Frontera" en 15 páginas
Juguete cómico en un acto y en prosa, estrenado
en el Edén la noche del 19 de Agosto. El 11
"Honra de Obrero" en 36 páginas donde
se aprecia un interés por esa clase desposeída
de todos los bienes. Gallegos del Campo es quizás
el precursor de esta temática y por ello su
obra no gustó entonces. Descalzi ha opinado;
"Drama en tres actos y dos cuadros. El autor
plantea una tesis encomiable, la dignidad de la clase
trabajadora. Con sobrada intención resalta
la nobleza espiritual del obrero frente a la ruindad
del enamorado noble. En el desarrollo los sucesos
se desenvuelven en forma lógica, sin forzamiento.
El decorado es sugestivo,
estampas fieles de un pueblo español, con personajes
que parlamentan su lengua sin extraños modismos.
Es una pieza de tipo extranjerizante, pero bien acomodada
al ambiente dado por el autor. Se aprecia el manejo
hábil de la escena, actitudes tranquilas, mesuradas,
y pese a la dramatización no consecuente con
nuestra realidad, tiene valores indiscutibles".
Luego agrega: "El autor es un dramaturgo con
dotes escónicas. La temática planteada
va desarrollándola en una acción lenta,
tranquila, hasta el punto previsto. Acosa y fustiga
la condición social en la cual vive el obrero,
desenmascara sus vicios, sus pecados, sin abusar de
la truculencia.
El tema de sus obras lo orienta
por caminos lógicos y desenvuelve el argumento
haciendo de sus personajes seres humanos, con angustias
y pasiones, logrando situarlos en el nivel hasta donde
llega su ambiente psicológico. Es un pintor
de cuadros escénicos, que los vitaliza con
la tragedia, para dar vigor a esa tesis".
Entre sus comedias mas conocidas
estaban "El Descubrimiento de Colón";
"El Parpadeo" que trata sobre el supuesto
prodigio de una imagen de la virgen impresa en una
lámina y colocada en la pared del refectorio
del Colegio de los Padres Jesuitas de Quito, hoy llamada
por ello la Dolorosa del Colegio, y "La Frontera".
Ese mismo año
pronunció un célebre discurso cuando
llegó la primera locomotora a Quito.En
1912 colaboró en el diario "El Guante"
con artículos polémicos. En 1913 dirigió
la revista "El Guayas Libre", quincenaria
y con ilustraciones, editada en la imprenta del Comercio,
de la que sólo circuló un número.
Ese año escribió
un ensayo histórico titulado "Algo de
Literatura", que apareció postumo en 1914,
en 50 páginas conteniendo sus conferencias
pronunciadas en 1907 en la Sociedad de Artesanos Amantes
del Progreso, a petición de José Ezequiel
Seminario y a la llegada de los restos mortales de
su amigo Enrique Valdez Concha pronunció una
sentida Oración Fúnebre.
Para entonces estaba
nuevamente activo en política apoyando a la
revolución de su también amigo Carlos
Concha en Esmeraldas y concurría a reuniones
en las que se hablaba mal del régimen placista.
En una de ellas, celebrada en un chalet de la Avenida
Olmedo, fue sorprendido por los garroteros del régimen,
que le propinaron una salvaje paliza. Quedó
inconsciente en el pavimento y llevado de urgencia
por varios amigos y vecinos a su casa que alquilaba
en la Avenida Olmedo y Chimborazo, soportó
con estoicismo y resignación varios meses de
dolorosa enfermedad, pues le habían molido
a palos los pulmones y no podía respirar, falleciendo
a consecuencia de ello a las 10 de la mañana
del día Viernes 15 de mayo de 1914, de 38 años
de edad, cuando la vida le sonreía mas que
nunca, dejando a sus dos tiernos hijos en la orfandad,
fue el último poeta romántico de Guayaquil.
Pocos días después
llegaron de Europa las Palmas Académicas que
había expedido en su honor la Academia de Ciencias
y Artes de Cádiz, el título tiene de
fecha el 23 de Diciembre de 1913.
María Piedad Castillo
de Leví escribió su Necrología
y numerosos amigos poetas y literatos lloraron su
pérdida.
Los originales de sus dramas
inéditos "En el Oasis" y "A
Cadena Perpetua" se quemaron en el incendio del
día de San Juan, 24 de Junio de 1930, en la
casa de su viuda e hijos, ubicada en Boyacá
y Colón.